miércoles, 24 de julio de 2019

SOBRE LA INSTALACIÓN DE UNA SEGUNDA PLANTA DE UPM EN URUGUAY

Lorena Casco lista 1969 Unidad Popular lema Asamblea Popular
La confirmación en las últimas horas de la triste noticia de que la empresa finlandesa UPM se instalará en Uruguay con una segunda planta en el centro del país a orillas del río Negro, pone de relieve la necesidad de cambiar el rumbo del país que habitamos hacia un modelo que no subordine al ser humano a los intereses del capital.

Los términos del contrato firmado por el gobierno uruguayo son humillantes al poner en pie de igualdad una empresa privada con un estado soberano, como si tratara de un acuerdo entre pares. Para peor, las ventajas son tan notoriamente favorables a la empresa, que significan un renunciamiento tácito a la soberanía nacional y una entrega graciosa de los recursos del país a cambio de unas pocas monedas.

Esta decisión hipoteca el futuro de miles de uruguayos aún no nacidos al contraer cuantiosas deudas para cumplir con las exigencias de una empresa a la que casi todo le concede sin exigirle casi nada. La infraestructura portuaria y vial de miles de millones de dólares que se va a construir para beneficio de UPM, la pagarán las generaciones por venir que se encontrarán con un país maniatado por un contrato firmado a espaldas del pueblo de manera inconsulta y clandestina. Al daño ambiental implicado en la profundización de un modelo forestal de monocultivos destinado a alimentar de materia prima el negocio de la celulosa, se le suma la operativa de otra planta industrial que claramente supera la escasa capacidad de resistencia del ecosistema al que atacará con un poder destructivo criminal.

Es de imaginar la desazón y frustración de los habitantes de este país dentro de algunos años cuando al sufrir los nefastos resultados se pregunten: ¿cómo pudieron hacernos esto?

Confiamos en que quedará constancia de que no todos los uruguayos fueron cómplices de esta barbaridad. Los textos de historia del futuro deberán incluir referencias a la digna acción de organizaciones sociales y políticas que dieron batalla. Entre ellas nos contamos los humanistas que jamás consentiremos este tipo de acciones reñidas con nuestros principios fundamentales. Por eso hemos hechos campaña contra toda forma de sometimiento de los recurso naturales a la explotación capitalista, llámese BOTNIA, ARATIRÍ, MONTES DEL PLATA, UPM o como sea. Siempre hemos estado en la primera línea de resistencia, no solo rechazando estas formas de neocolonialismo, sino impulsando alternativas como las que plantea el programa de Unidad Popular que prioriza la agroecología, instrumenta la reforma agraria, pone freno a los agrotóxicos, desactiva inconsistentes beneficios al gran capital que opera en zonas francas, entre otras medidas imprescindibles.

También esperamos que le quede claro al pueblo uruguayo de hoy que mientras el resto del espectro político solo critica aspectos formales de la negociación que ha acaba de cerrarse, el único partido con representación parlamentaria que se opone firmemente a UPM 2 por razones de fondo y no de forma, es Unidad Popular.

Asimismo que se tome nota de las descaradas mentiras que hoy se dicen respecto a los puestos de trabajo que generaría este emprendimiento, que muy pronto se van a contrastar con la realidad, tal como sucede con las dos plantas de celulosa ya instaladas de las que se decía que iban a generar miles de puestos de trabajo que no generaron. Que se tenga en cuenta la desaparición de muchas oportunidades laborales en varios rubros productivos que se ven perjudicados con el avance de la celulosa.

Al tiempo de rechazar la instalación de esta segunda planta de UPM en Uruguay, los humanistas ratificamos nuestra inquebrantable voluntad de contribuir a construir otro modelo de sociedad respetuosa de sí misma y de sus futuros integrantes que merecen heredar un territorio no condicionado a los intereses de empresas extranjeras.

Treinta y Tres, julio 24 de 2019
Vocería del Partido Humanista, integrante de Unidad Popular
092 916 334, ateran@adinet.com.uy

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jueves, 18 de julio de 2019

Secuencia de destrucción planificada: ¿Cuándo comenzó el bloqueo contra Venezuela?




Tomado de:
cubadebate.cu

William Serafino

13-16 minutes






El 9 de marzo de 2015, el presidente Barack Obama, mediante la Orden Ejectuvia 13692, declaró a Venezuela como «amenaza a la seguridad nacional» de los Estados Unidos Foto: Jonathan Ernst/ Reuters.
El primer encubrimiento

El relajamiento parcial (y siempre relativo tratándose de Venezuela) de la situación política, a raíz de las rondas de negociación que empezaron en Oslo y que ahora mismo se desarrollan en Barbados entre el chavismo y la oposición, remarcan dentro del debate político y de medios un tema definitorio para la vida social y económica del país.

Se trata de las sanciones y medidas coercitivas unilaterales impuestas por el gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela.

Antes del último impulso de cambio de régimen de este año con la figura de Juan Guaidó a la cabeza, era común referirse a las medidas coercitivas unilaterales como un acto que sólo afectaba a los funcionarios del gobierno.

Este tratamiento político y mediático se mantuvo durante los años 2016, 2017 y 2018, justo cuando las sanciones se convirtieron en una manifestación concreta de la agresiva política exterior de los Estados Unidos hacia Venezuela, encaminada a cristalizar un golpe de Estado mediante herramientas no convencionales o de guerra indirecta.

Sin embargo, desde enero de 2019, cuando la Administración Trump decide embargar ilegalmente los activos de PDVSA (incluyendo su filial Citgo), esta narrativa se vio obligada a mutar por la fuerza del propio acontecimiento.

La inclusión de la estatal petrolera PDVSA en la lista OFAC del Departamento del Tesoro tuvo como resultado inmediato la confiscación de sus activos en los Estados Unidos y la prohibición de realizar negocios por parte de las refinerías de la Costa del Golfo con el petróleo del país. La consecuencia lógica de esta acción de abierta guerra económica sería una pérdida de, al menos, 18 mil millones de dólares tras el secuestro de los activos petroleros, y una disminución de casi medio millón de barriles en ingresos, debido a la prohibición de exportar crudo hacia el mercado estadounidense.
La naturaleza colectiva del bloqueo económico




El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el asesor de seguridad nacional, John Bolton, anuncian severas medidas de bloqueo contra PDVSA, 28 de enero de 2019. Foto: AFP.

La naturaleza colectiva y general de estas medidas punitivas impuestas por el gobierno de los Estados Unidos hacía imposible que las mismas fueran interpretadas como acciones contra el gobierno. Aunque el asesor de seguridad nacional John Bolton, al momento de anunciar estas sanciones, hizo un notable esfuerzo en convencer a todo el mundo que dichas medidas afectarían al “régimen de Nicolás Maduro” y no a la población, el desastre económico de los últimos siete meses indican justo lo que se intentaba negar.

Y es que el mensaje de Bolton, secundado por el gabinete de la guerra contra Venezuela que es también el propio gabinete ejecutivo de los Estados Unidos, sigue siendo un desafío a la lógica económica más elemental. La interrupción del ingreso petrolero a un país dependiente de esta entrada en un 95%, lógicamente impacta de manera negativa a la población en su capacidad de acceder a los insumos básicos de subsistencia, debido a la interrupción forzada del flujo de las importaciones que mantienen abastecidas el mercado interno.

La incapacidad de mantener esta situación de autoengaño y blanqueamiento provocó que el relato antichavista se reconfigurara agregando nuevos matices, pero manteniendo la misma estructura inicial. Ahora había que aceptar que las sanciones eran generales, que ciertamente afectaban la economía y la constitución material del país y su mayoría social, pero no sin antes agregar como leitmotiv que estas sanciones empezaron en 2019.
Informe Bachelet y el falso debate antichavista




Michelle Bachelet es la Alta Comisionada de la ONU para los DDHH. Foto: AFP.

En consecuencia, la situación económica de crisis anterior a 2019 no podría explicarse a partir de las sanciones de los Estados Unidos. Este relato cartelizado por medios y políticos del antichavismo recibió un apoyo crucial por parte del informe sobre Venezuela de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, en el cual insiste que la crisis económica es previa a las sanciones, agregando que las mismas agravan esa crisis “preexistente”.

Ese pésimo intento de quedar bien con Dios y con el Diablo, como solemos decir en Venezuela a todo equilibrismo político, en realidad otorgaba verosimilitud a la narrativa del antichavismo que responsabiliza al gobierno de la crisis actual. Otra forma de blanqueamiento institucional para favorecer la aplicación sistemática de medidas de bloqueo económico contra el país.

Igualmente, las medidas coercitivas unilaterales parecieran ser un capítulo continuado de las divisiones internas en el antichavismo. Sin embargo, esta división por el tema de las sanciones, al igual que otros tópicos del acontecer político nacional, corresponden a un falso debate.

Por ejemplo, personajes como el banquero de Torino Capital y asesor financiero del antichavismo, Francisco Rodríguez, el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, y otros actores del ala moderada, han comenzado a dedicar buena parte de su exposición pública a condenar el bloqueo económico estadounidense y sus nocivas consecuencias contra el país.

Y este posicionamiento no ha pasado desapercibido para el ala radical. Hace pocos días, el economista y sicario financiero Ricardo Hausmann protagonizó un rifirrafe en redes sociales con Francisco Rodríguez, con respecto al tema de las medidas coercitivas unilaterales. Para Hausmann, las sanciones económicas estadounidenses no afectan la economía, pues según él, en Venezuela “hay hambruna desde 2016”. La afirmación de que las sanciones comenzaron en 2019 viene acompañada por la tesis de que la crisis económica fue producto del supuesto modelo económico fracasado del chavismo.

Este posicionamiento fue compartido por quien dice ser el “Procurador General” de Juan Guaidó, José Ignacio Hernández, quien aseveró que las sanciones no son responsables de la crisis porque se supone, erróneamente según su criterio, que sin estas medidas de presión el gobierno venezolano igualmente no utilizaría los recursos disponibles para resolver la crisis.

El debate subió de tono y simuló ser un enfrentamiento encarnizado entre posturas diametralmente opuestas. Aunque ambas posiciones difieren en si las sanciones afectan o no a la economía, y allí habría que darle la razón a Francisco Rodríguez y Luis Vicente León, comparten como criterio unificado que la crisis es responsabilidad del chavismo y que la misma antecede a las sanciones. Allí es donde radica el falso debate.
Reconstruir el trayecto de una economía bajo asedio: La onda corta 2014-2019




El presidente Nicolás Maduro, junto a Diosdado Cabello y el presidente boliviano Evo Morales, en un acto para exigir que se derogue el Decreto Obama. Foto: teleSur.

Contrario a este relato que intenta imponerse como dominante, lo cierto es que el bloqueo económico contra Venezuela, en términos institucionales, comienza en diciembre con la promulgación de la “Ley de defensa de derechos humanos y sociedad civil” o “Ley Pública 113-278”. Allí, el Congreso estadounidense otorgó a la presidencia de los Estados Unidos un conjunto de poderes excepcionales (bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional) para bloquear activos y prohibir transacciones financieras desde Venezuela, utilizando como excusa la “violación de los derechos humanos”.

Esta ley, el 9 de marzo de 2015, ascendería a Orden Ejecutiva (13692) bajo la rúbrica del presidente Barack Obama. El denominado Decreto Obama entraba en acción.

Se toma como punto de inicio de las sanciones estos instrumentos legales, porque precisamente las relaciones comerciales, económicas y financieras entre Venezuela y los Estados Unidos, y en consecuencia la conexión del país con el sistema de pagos internacionales que aún gravita en torno a las plataformas estadounidenses, cambia sustancialmente.

A partir de allí, el sistema financiero internacional tomaría una posición de alerta frente a Venezuela, mientras el presidente de los Estados Unidos contaba con los instrumentos legales necesarios para agredir la economía nacional cuando lo creyera necesario.

En paralelo a esto, durante ciclo 2014-2015, haciéndose extensivo a 2016 y en buena parte de 2017, los precios del petróleo se van a pique, llegando a la alarmante cifra de 20 dólares por barril. Esto implicó para la nación una reducción del 70% de sus ingresos nacionales, lo que a su vez generó una contracción sensible de las importaciones y, en consecuencia, las condiciones para una crisis inflacionaria y de desabastecimiento.



Pero el denominado Decreto Obama (la Orden Ejecutiva 13692) comenzaría a mostrar resultados en 2015 y 2016. Durante esos años, las presiones del Departamento del Tesoro, legalizadas por los instrumentos jurídicos antes comentados, provocan que Citibank, Commerzbank y otros bancos que Venezuela utilizaba como intermediarios para la compra de alimentos, medicinas y pago de deuda, cerraran las cuentas, unilateralmente, de instituciones como Banco Central de Venezuela, PDVSA y el Banco de Venezuela.

Sumado a esto, y producto de dichas presiones del Tesoro, las calificadoras de riesgo estadounidense reaccionan elevando artificialmente el riesgo país (ubicándolo como el más alto del mundo, por encima de países con conflictos bélicos como Yemen, Siria o Ucrania) y presionando una situación de impago en los bonos de la deuda pública.

La consecuencia de estas acciones se traduce en el bloqueo directo de las fuentes de financiamiento de Venezuela en el mercado internacional, donde pudo haber recurrido en 2014 y 2015 para compensar la caída de los ingresos petroleros. Pero, lógicamente, un país que supuestamente “amenaza” la seguridad nacional de los Estados Unidos, no es un candidato fiable para acceder a financiamiento internacional.

Allí radican los efectos prácticos del Decreto Obama.

La actuación de las calificadoras de riesgo, y la obstrucción del financiamiento internacional para el país que generó, agudizó la crisis de la importaciones producto de la caída del ingreso petrolero y precipitó el inicio de una crisis inflacionaria mezclada con un desabastecimiento inducido por los capitales nacionales concentrados que tomaron una posición de revancha, nuevamente, contra el chavismo.

Llegamos a 2017, donde esta política sistemática de bloqueo se legaliza con la Orden Ejecutiva 13808 del 24 de agosto de 2017. Allí, expresamente, se impide a PDVSA recibir financiamiento del mercado estadounidense. A Citgo, en particular, se le prohibía a partir de ese momento repatriar sus ganancias a Caracas.

Otras consecuencias de esta Orden Ejecutiva comienzan a visualizarse en 2018, mediante la aplicación de un embargo petrolero no declarado contra PDVSA y Citgo, generando obstáculos a la venta de su producción en el mercado estadounidense y a la capacidad de la filial estadounidense de contar con cartas de crédito para financiarse.

2018, igualmente, será un año de otras Órdenes Ejecutivas complementarias que buscaban ir cerrando la mayoría de las fuentes de generación de riqueza e ingreso de la economía de Venezuela. Se prohíbe al Estado vender o negociar colaterales de deuda utilizando Citgo, se prohíbe también la venta de oro y las transacciones con la criptomoneda Petro.

Este recorrido nos habla de una tormenta perfecta construida mediante mecanismos de guerra económica y financiera contra la economía, y más importante aún, evidencia que las sanciones comenzaron a afectar al país de forma sistemática y en aumento, desde el año 2014.

Visto así, es falso que las medidas de bloqueo económico iniciaron en 2019. Y es así, precisamente, porque en los años anteriores factores económicos internacionales (la caída de los precios del petróleo) y las presiones directas (manipulación de las calificadoras de riesgo, cierre de cuentas, bloqueo a PDVSA y Citgo), fueron lesionando la economía venezolana y generando las condiciones de la crisis actual, agravada sensiblemente por las sanciones del ciclo 2017-2019.

Dicha tormenta perfecta, y vale decir también, perfectamente planificada para producir un cambio de régimen en Venezuela, combinó la crisis de los ingresos petroleros y la crisis de las importaciones, con mecanismos de presión selectiva dirigidas desde los Estados Unidos para profundizar un socavamiento la economía y los derechos económicos y sociales de la población.

Este proceso alcanza su punto clímax en 2019 con la confiscación y robo de activos petroleros por casi 20 mil millones de dólares, además del secuestro de colaterales en oro y dinero fresco en la banca privada internacional por el orden de los 5 mil millones de dólares. Además, es vital agregar la exclusión por la vía de los hechos del sistema de pagos internacionales, que genera terribles obstáculos para la importación de alimentos y medicinas.




Con la Administración Trump, el bloqueo económico contra Venezuela escaló mediante la aplicación de varias Órdenes Ejecutivas. Foto: Carlos Barria/ Reuters.

La sumatoria de todo esto nos describe un país en la siguiente secuencia de destrucción planificada antes de 2019:
Tras una caída de ingresos y de importaciones no pudo obtener dinero fresco para compensar la situación.
Con recursos mermados, comenzaban a cerrarse los mecanismos de pago para importar, agudizando la escasez de bienes esenciales.
Su industria petrolera comienza a ser obstruida y su filial en Estados Unidos, Citgo, no puede repatriar dinero que necesita. Luego, no puede vender petróleo, lo cual agudiza la caída de ingresos y de importaciones de la primera etapa.
Tiene complicaciones para vender oro y para hacer transacciones en Petro, criptomoneda creada para superar el cierre de los medios de pago.

Vivir en el autoengaño, ya en este punto, no es una opción. Y pensar que el modelo fracasó porque sí, obviando esta estrategia de acoso integral contra el país, tampoco.

(Tomado de Misión Verdad)

martes, 2 de julio de 2019

Lorena Casco, candidata a diputada humanista en Uruguay: «Queremos reconstruir el tejido social rebelde»

28.06.2019 - Montevideo, Uruguay - Redacción Argentina

Lorena Casco, candidata a diputada humanista en Uruguay: «Queremos reconstruir el tejido social rebelde»
(Imagen de PH Uruguay)

Este domingo 30 se disputarán elecciones internas en Uruguay para dirimir las fórmulas que competirán en Octubre. Pressenza conversó con Lorena Casco, militante y candidata a diputada por el Partido Humanista en el frente Unidad Popular.

P: ¿Cómo ves el actual escenario político uruguayo?

En Uruguay hay dos partidos que se disputarán la presidencia. Ambos coinciden ampliamente en las propuestas a nivel económico, en la destrucción del medio ambiente y en la actitud de entrega y sumisión frente a las multinacionales y el capital financiero extranjero.
Frenteamplistas, blancos, colorados y el partido independiente,  hacen gala cada uno dentro de su propia historia y proceso, de lucir con predominancia en sus internas las versiones más a la derecha que les hemos conocido desde que superamos la dictadura militar.
Si miramos las bases, asistimos, en general, a una pérdida de participación creciente, a un desinterés por lo político con tintes importantes de anomia. Esto no es casual, ha sido inducido especialmente por el partido de gobierno que en otros tiempos era una usina importante de activismo, de lucha social. Mucha gente decepcionada que, sin embargo, se resigna a votar lo menos malo por temor ya que lo que amenaza con llegar al gobierno como alternativa es sin dudas peor.
Sin embargo nuevas expresiones políticas se presentan en estas elecciones y poco a poco se empiezan a escuchar las voces de quienes dicen basta al chantaje de votar al menos malo y se van animando decididamente a votar en primera vuelta a diputados y senadores que representen esas voces de los oprimidos.

P: El frenteamplismo surgió como fuerza emergente desde la izquierda rompiendo el tradicional bipartidismo y llegó al gobierno derrotando a la derecha en tres oportunidades. ¿Qué pasó? ¿Por qué integrar y votar ahora a la Unidad Popular?

El modelo del Frente Amplio en la región, su espejo, ha sido la Concertación chilena. El FA, desde que asumió en el año 1989 el gobierno de la intendencia de Montevideo fue mostrando su aggiornamento a la socialdemocracia europea, en su versión light, propia del momento hegemonico neoliberal. El FA subió por izquierda y gobierna en materia económica como un partido de centro derecha. El FA ha tenido como su referente  principal a Tabaré Vazquez, que no viene de la tradición de la izquierda uruguaya, es una persona que claramente por sensibilidad y actitudes uno lo ve más ligado a los partidos tradicionales. Es difícil de explicar hasta para los mismos frenteamplistas que lo fundaron en los años 70, como fue que un asesor del FMI ha sido elegido dos veces presidente por la coalición de gobierno.
Unidad Popular representa por un lado a lo mejor de la tradición de la izquierda uruguaya. En ella se mezclan las vertientes más coherentes del pensamiento marxista, artiguista, batllista, saravista y es el lugar más coherente donde los humanistas encontramos para hacer nuestro aporte. El programa que levanta la Unidad Popular es un programa de gobierno donde los uruguayos se hacen cargo de su destino. Las propuestas de la Unidad Popular solo serán posibles en la medida que el crecimiento electoral sea acompañado del crecimiento del pueblo organizado y activo.

P: ¿Qué acentos promovería el Humanismo en el Parlamento?

Nuestra bancada, además de llevar adelante aquellas líneas de acción que se definan en el colectivo de la Unidad Popular, y profundicen la dirección de lo hecho ya con un diputado en el periodo 2015-2020,  hará hincapié en impulsar leyes que favorezcan la participación popular, como las propuestas de facilitar las consultas vinculantes al pueblo, la revocatoria de los mandatos, el veto popular, la iniciativa popular.
Los temas de la Ecología Social serán otro de los ejes fundamentales, donde buscaremos limitar el desastre ambiental que generan los monocultivos de soja y eucaliptus.
Al mismo tiempo nuestra bancada se caracterizara por desarrollar su actividad más fuera que dentro del Parlamento. Nuestro estilo estará inspirado en un planteo escrito en el libro “Cartas a mis amigos” más precisamente en la carta 7 del fundador del Movimiento Humanista del que deriva nuestro partido, Silo.  Dice Silo en ese escrito :“Un miembro del partido que logra representatividad popular, no es un funcionario público sino un referente que evidencia las contradicciones del sistema y organiza la lucha en dirección a la revolución”.
Estar en los conflictos sociales acompañando a los oprimidos que se organizan, alentar a tomar la iniciativa por todo tipo de agrupamiento que dé respuesta a las necesidades concretas de nuestro pueblo oprimido, impulsar la federación nacional de apoyo humano, las redes de economía humanista, las cooperativas de producción y servicios autogestionadas y toda tarea que produzca en los hechos unión, solidaridad , y fortaleza en las personas serán tareas prioritarias. En este sentido todos los temas ligados a la cultura de la no violencia y al desarrollo personal en función del cambio social, serán ingredientes permanentes de nuestro accionar que conforma una esfera esencial de aquello que nos define como “algo más que un partido político”

P: ¿Qué te moviliza a militar y ser diputada?

Cuando empecé a militar en el humanismo tenía 16 años, me dolía la pobreza que veía a mí alrededor y esa fue mi primer motivación. Sentía que algo había que hacer, que no podía ser lo normal que algunos nacieran desnutridos en un “cante” mientras otros nacían con más plata de la que podrían gastar en todas su vida. Hoy en día sigue siendo uno de los temas que más me mueven pero se han sumado otros como por ejemplo la conciencia sobre el desastre ecológico que se promueve con las políticas de saqueo del gran capital. Saber que se contamina todo, que no se respeta en lo más mínimo los tiempos ecológicos, el monte nativo, la fauna autóctona y esto tiene consecuencias inmediatas y a largo plazo. Hoy tenemos un diputado, con un equipo de trabajo peleando por eliminar los agrotóxicos más contaminantes, prohibidos en los países llamados  «desarrollados», mañana podríamos tener muchos más diputad@s  ahí; generando oportunidades para todos. Eso me motiva, podría ser yo o podría ser cualquiera de mis compañer@s del partido, es gente en la que confío plenamente y más allá de la cara visible trabajamos y pensamos juntos. El parlamento es un lugar de resonancia, desde ahí se puede trabajar con otra llegada para reconstruir el tejido social rebelde y hacer oír las voces subterráneas que más allá de banderas políticas defienden los derechos humanos y la ecología.  Podemos mostrar que hay otra forma de hacer política, y devolver al pueblo la esperanza y el entusiasmo desde esa bancada abierta y participativa.

P: ¿Cómo se frena la derechización política en Uruguay y América Latina?

Hay mucha teoría al respecto, pero los mejores intentos que podemos hacer deben mostrarse con hechos. El formidable trabajo que hacen los medios de difusión del neoliberalismo solo pueden ser contrarrestados por acciones ejemplares en otra dirección. La solidaridad, la satisfacción de aquellas tareas que nos fortalecen y benefician a los conjuntos humanos, deben ser difundidas abiertamente y con resolución. No podemos dudar de nuestro paradigma que pone al ser humano como valor central, tenemos que sin temores ridículos dar a conocer nuestros puntos de vista, pensando no en lo que hoy es mayoría en la opinión pública, sino en lo que nuestro pueblo puede pensar pasado mañana. Sino sembramos generosamente en acciones lo que decimos, nada se podrá seriamente hacer ante la avalancha de la derechización. Por poner un ejemplo, si al discurso de la mano dura que ellos proponen, no alzamos la voz reclamando por una mano cálida,  para los jóvenes, las mujeres, los trabajadores, los ancianos y los pisoteados en general, si nuestras convicciones flaquean nos quedamos sin alternativas. Así que a predicar con el ejemplo y a producir acciones que muestren que en los hechos otro paradigma verdaderamente humano está en marcha.
Ya en términos más globales la izquierda debe aproximarse a lo popular, así como lo popular debe incorporar las propuestas de la izquierda. Los planteos de máxima, de cambios de fondo, tienen que apoyarse y buscar coincidencias con aquellos planteos más inmediatos que están instalados en buena parte de los que luchan por reivindicaciones justas y más puntuales. Necesitamos buscar coincidencias con otras fuerzas afines de la región, es necesario ponerle un freno al creciente intervencionismo de USA.

P: En la última elección, la Unidad Popular llegó al parlamento uruguayo. ¿Cuál es la aspiración en esta elección?

En términos electorales aspiramos de piso llegar al Senado y  lograr tres diputados., pero como sabemos hay muchos factores en juego, y si bien nuestro programa beneficia al 90 % de los uruguayos, la manipulacion y la opresión hace que los buena parte de los oprimidos voten por sus verdugos. También es cierto que hay un espacio en disputa que tiene algunos factores nuevos a favor, Uno de ellos  es el hecho que, de acuerdo a la nueva ley electoral, a la Unidad Popular le corresponderá casi el 10% de los espacios gratuitos en TV para la campaña electoral. Aquí dependeremos de nuestra creatividad e inteligencia para aprovechar del mejor modo esa vía de llegada masiva.

P: En el caso de que luego de Octubre fuera necesaria una segunda vuelta, ¿tienen ya una definición política como frente?

No lo hemos definido aún. En la Unidad Popular siempre hemos tenido diferencias con ese tema, no hay una unanimidad, aunque en general, en los grupos que integramos UP predomina la posición de anular el voto para una segunda vuelta, posición que no es ni ha sido la nuestra. En las elecciones de 2014 la UP definió el tema con posterioridad a la primera vuelta en un escenario donde la primera vuelta ya había marcado un resultado que aseguraba el triunfo en el ballotage del FA. Ahora el escenario electoral esta muy reñido y el FA tiene en riesgo su continuidad. En la UP nos centraremos en la primera vuelta, que es donde se eligen los representantes al Parlamento, esa es nuestra elección.
Al mismo tiempo el  momento regional requiere para nosotros una mirada actualizada sobre los procesos políticos donde la derecha y la derecha ultra inclusive se ha posicionado. Nosotros nunca hemos dicho que el FA y los partidos tradicionales son lo mismo, menos lo diremos en esta instancia tan compleja y delicada en nuestra Latinoamérica. Más allá de esta opinión, no es el tema que nos va a tener ocupados hasta el 27 de Octubre, la segunda vuelta será tema para después de esa instancia.


original tomado de:
https://www.pressenza.com/es/2019/06/lorena-casco-candidata-a-diputada-humanista-en-uruguay-queremos-reconstruir-el-tejido-social-rebelde/?fbclid=IwAR1obXxxokRqNrYxWuOgXdT-frVW4YD_m5a6GHOUxdVY2CdO9M_-UO6IZHw

martes, 18 de junio de 2019

MEJOR QUE FLORES

Anibal Teran




Este miércoles se cumplen 255 años del nacimiento de José Artigas y el protocolo marca la clásica ofrenda floral al pie de cada monumento que lo recuerda. Los humanistas no practicamos el culto a personalidades, pero eso no nos impide admirar como corresponde a un referente histórico que encarnó un proyecto político que sigue siendo inspirador y con el que nos sentimos identificados.


Pensamos que hay algo mejor que llevarle flores: reivindicar sus ideas. Artigas promovió justicia social con la premisa de que “los más infelices sean los más privilegiados”, la soberanía popular cuando dijo “mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana”. Reforzó ese lugar de poder horizontal al afirmar: “El pueblo es soberano y él sabrá investigar las operaciones de sus representantes”, y resaltó la responsabilidad ciudadana cuando declaró “nada debemos esperar sino de nosotros mismos.” Subrayó la importancia de la educación al declarar “sea los orientales tan ilustrados como valientes”.

Artigas merece ser recordado, su propuesta mantiene total vigencia. Mientras otros le llevarán flores, los humanistas preferimos evocarlo en este año electoral impulsando un programa de gobierno cuyas urgencias siguen su pauta: "la causa de los pueblos no admite la menor demora". Nuestro programa no vende “el rico patrimonio de los orientales al bajo precio de la necesidad”. Igual que Artigas pensamos que "los pueblos de la América del Sur están íntimamente unidos por vínculos de naturaleza e intereses recíprocos" Con su misma integridad moral decimos con él "Yo no soy vendible, ni quiero más premio por mi empeño que ver libre mi nación". Compartimos su sencillez: “Soy poco amigo, Señor, de las formalidades superfluas; la verdad simple y clara es la expresión de mi lenguaje.” Defendemos su máxima: “Con libertad no ofendo ni temo.”

Su moral intransigente, su estilo libertario, su generosidad y compromiso con los oprimidos, le valieron ser declarado enemigo de los poderosos de su época. Fue perseguido, difamado y ridiculizado, pero su prestigio perdura mientras los nombres de muchos de lo que lo odiaron están en el olvido.

Artigas es paradigma de valores esenciales para los humanistas, como libertad, dignidad y solidaridad. Por eso este 19 de junio lo recordamos con el respeto que se merece, sintiéndonos como parte de Unidad Popular, auténticos herederos de su pensamiento y acción.

(Adjunto una de las tantas representaciones que se han hecho de Artigas en pleno ejercicio del poder popular que le fuera otorgado.)

Treinta y Tres, junio 19 de 2019
Aníbal Terán Castromán
Vocería del Partido Humanista, integrante de Unidad Popular.
092 916 334, ateran@adinet.com.uy

viernes, 14 de junio de 2019

LAS OBSERVACIONES DE LA OIT Y LAS NUESTRAS



La necesidad de sustituir el sistema capitalista por un contrato social menos injusto queda en evidencia en la Conferencia Anual de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) que se está desarrollando en Suiza.
Se supo este martes que este organismo de la ONU que se encarga de los marcos que regulan las relaciones entre empleadores y empleados, incluyó a Uruguay en la lista de 24 países que deberían corregir algunas leyes y decretos hoy vigentes. En nuestro caso específico se cuestionan aspectos de la negociación colectiva de salarios y la ocupación de los lugares de trabajo como extensión del derecho de huelga.

Más allá de la discusión puntual en torno a esos temas de regulación legal, la ocasión es propicia para ir al fondo del asunto: la compra/venta de tiempo y energía que es el motor del sistema capitalista que contrapone las figuras del empresario y el trabajador. Lo tenemos tan asumido que casi no se ve, pero estamos hablando de la utilización de las capacidades de las personas que cumplen el rol de trabajadores en beneficio de las que cumplen el rol de empresarios.
Anival Terán Castromán

A lo largo de los años se ha logrado achicar la brecha entre unos y otros, pero es inevitable que la fórmula patrón/obrero implique una relación asimétrica que somete a uno a la voluntad del otro: el que pone el capital pone las condiciones y el que pone el trabajo las acepta o no. Capital/trabajo se transforman así en opuestos complementarios entre los que hay una tensión latente por la contraposición de intereses. Por encima de ambos aparece otro actor que los presiona: el mercado, que promueve la competencia que empuja a los empresarios a bajar costos de producción, y como lamentablemente el trabajador es un costo más en la ecuación comercial, cuanto menos salario se pague mayor será la competitividad de una empresa. A todas luces este esquema reduce a las personas en insumos, que cuanto más baratos sean, más conviene al capital que los utiliza. ¡Triste situación en que el hombre termina siendo el medio y no el fin!

A los humanistas nos rechina que se hable con tanta frecuencia de “recursos humanos”. Los humanos no deberíamos ser considerados recursos sino el centro de todo, mundo del trabajo incluido. Por eso, en medio de la controversia desatada por el ingreso de Uruguay a la “lista negra” de países cuya legislación debería ser modificada según la OIT, nos parece oportuno hacer notar que el problema va mucho más allá de negociaciones salariales colectivas o regulaciones que habiliten o no la ocupación de los lugares de trabajo. El fondo del asunto es que ningún ser humano debería ser utilizado por otro y que por tanto la relación empresario/trabajador sobre la que opera el sistema capitalista, debe ser sustituida por otro modelo socio económico.

Desde luego que se dirá que somos utópicos, idealistas, soñadores. Esos son los adjetivos que rápidamente se nos aplica desde el pensamiento supuestamente práctico, pragmático y realista, virtudes que se atribuye muy convenientemente el poder hegemónico que está llevando al planeta y sus habitantes a los límites del auto exterminio. Desde ese lugar de responsables del desastre socio económico y ambiental que han provocado, no tienen credenciales para sostener tales descalificaciones. En cambio sí los humanistas podemos demostrar que ya es tiempo de que el sistema capitalista, que en su momento representó un avance en relación a su antecesor el feudalismo, sea sustituido por el humanismo. ¡O humanizamos el mundo o dejamos que el capitalismo lo destruya todo!

Respecto a las observaciones de la OIT, esperamos que estas se analicen y resuelvan sin que haya un retroceso en el largo camino de conquistas obreras que han tendido a hacer menos cruel la explotación del hombre por el hombre. Mientras tanto impulsamos con entusiasmo las reformas concretas y posibles que plantea el plan de gobierno de la Unidad Popular, que tiene capítulos dedicados a los temas trabajo y salario, pero que también apunta a promover el cooperativismo y la empresa familiar como alternativas viables. Quien desee leer nuestro programa puede hacerlo en

ww.unidadpopular.org.uy

(Adjunto representación del sistema capitalista publicada en USA en el 1911, cuando ya se podía demostrar que éste sistema se sostiene en el esfuerzo de muchos para el beneficio de pocos)

Treinta y Tres, junio 12 de 2019
Aníbal Terán Castromán
Vocería del Partido Humanista
092 916 334
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martes, 4 de junio de 2019

Entrevista: defendiendo el proyecto de Chávez una conversa con Elías Jaua





Tomado de: pakitoarriaran.org


lectura: 16-20 minutes


Elías Jaua, quien en tiempos de estudiante participó en la sección clandestina del partido (entonces) revolucionario Bandera Roja, es un político venezolano y profesor universitario. Con Chávez fue Ministro de Agricultura y Vicepresidente, mientras que con Maduro ha sido Ministro de Relaciones Exteriores, de Comunas y de Educación. Jaua es actualmente una figura clave en el movimiento chavista Encuentro de Lucha Popular y escribe artículos regularmente desde una posición firmemente antiimperialista y defensora del poder popular como pieza clave del proyecto chavista.

En tu juventud participaste en el movimiento que en 1997 pasaría a llamarse MVR. Entiendo que en algún momento tuviste el rol de acercar e incorporar a gente al movimiento. Eso te da una perspectiva privilegiada para hablarnos de la génesis histórica del Chavismo en su consolidación como movimiento político en los 90.


Yo me incorporo a trabajar directamente con el Comandante Hugo Chávez en mayo de 1996. Ya para ese momento el Comandante comienza a acariciar la idea de participar en las elecciones, de buscar un rumbo democrático‐electoral al proyecto que venía conformando desde los cuarteles, con militares patrióticos, y luego en la calle confluyó con todas las corrientes populares de izquierda desde el año 94.

Para 1997 se toma la decisión de participar con la candidatura de Chávez a las elecciones de 1998 y se aprueba en el mismo evento de abril de 1997 la creación de un instrumento electoral que pasaría a llamarse MVR (Movimiento V República, donde el proyecto Bolivariano buscaba refundar la República. Los periodos históricos de Venezuela hasta ese momento se dividían en cuatro repúblicas, por eso el nombre de V República.

En aquel momento, el Comandante nos da la tarea de desarrollar lo que ya llamábamos los Círculos Patrióticos, que eran estructuras organizativas de por lo menos cinco personas que, en cada comunidad, en cada barrio, en cada localidad, en cada sector debían constituirse para ir formando toda la estructura electoral que nos permitiera ir a la campaña y a las elecciones del 6 de diciembre de 1998. Comienza entonces un arduo trabajo que acelera lo que ya veníamos haciendo con el Comandante desde 1996, que son las giras por todo el país. Yo pertenecía a grupos que íbamos por delante, organizamos los eventos, los encuentros del Comandante Chávez con el pueblo que eran en plazas públicas pues las instituciones no nos facilitan ninguna instalación para realizar actos políticos del Comandante. En paralelo íbamos con los promotores de esos eventos, que eran personajes que invitaban al Comandante Chávez, creando los Círculos Patrióticos en cada uno de los pueblos y ciudades que visitábamos. Fue toda esa etapa de 1997.

Luego ya en 1998 Chávez nos da la responsabilidad de conformar el equipo regional del Estado Miranda, porque se creó una gran red de Círculos Patrióticos en todo el país, en una cifra cercana a los 25000. En aquel momento no había estructura intermedia y comenzamos a crear los Comandos Tácticos Regionales del MVR y a mí me tocó la tarea con otros compañeros de conformar el movimiento electoral en el Estado Miranda. Pero seguí acompañando al Comandante Chávez en todas las giras de la campaña.

Y en aquel momento, ¿cómo caracterizar la composición y el carácter de clase del Movimiento?


Era policlasista y de una diversidad ideológica que iba desde la izquierda radical hasta sectores de derecha conservadora, sectores de la burguesía nacional que eran antiadecos y anticopeyanos, sectores realmente conservadores, incluso hasta el 1996 habían grupos de ultraderecha que después se retiraron.

¿Cómo se gestionaba esa diversidad?


Yo creo que esa gestión fue parte del éxito del Movimiento. Era un Movimiento pluripolar, pluriclasista, pluriideológico, y Chávez siempre orientó el reconocimiento entre todos nosotros, siempre fue un factor de equilibrio, del reconocimiento de todos en torno al objetivo central que era lograr la victoria. Los debates eran obviamente muy intensos, pero en todo caso había un anhelo de todos los que participábamos, y de la sociedad en general, de cerrar la etapa del modelo puntofijista. Eso nos unificó antes de la victoria del Comandante Chávez en diciembre. Y precisamente por eso, en los primeros años de Revolución, se producen muchas rupturas, porque lo que nos unificaba era derrotar a AD y COPEI. Luego en la medida que Chávez orienta la Revolución hacia su objetivo de carácter democrático y popular, sectores de derecha se fueron desprendiendo.

Precisamente hablando del carácter del Movimiento y del proyecto de Chávez, entiendo que para el Comandante la construcción de la nueva República pasaba por una concepción de la democracia radicalmente diferente. Eso es ya evidente en el Libro Azul, y creo que se podría plantear como hipótesis que en esa concepción rupturista de la democracia se puede ubicar el germen para el socialismo en el proyecto Chavista. Entonces me interesaría que nos hables sobre esta visión inicial de la democracia radical en Chávez, cómo se va desarrollando, cómo se va gestando, y cómo desemboca en la propuesta del socialismo.


Te respondo desde atrás, desde la etapa en la que Chávez quizá resume lo que me estás preguntando. En 2010, 2011, 2012, el Comandante empieza a afirmar en muchos discursos que la democracia es socialismo y que el socialismo es democracia. Afirma también que el capitalismo es antidemocrático por naturaleza, por lo tanto esa dicotomía de opuestos entre democracia y socialismo es falsa. La dicotomía Chávez la rompe con esa frase y luego desarrolla el planteamiento cuando dice que no debemos hablar de socialismo democrático porque es como si estuviéramos explicando lo más evidente, pero sí hay que hablar de la democracia socialista. En esas dos frases, el socialismo democrático y la democracia socialista, el Comandante Chávez resume lo que me preguntas. Sin duda, la cuestión de la democracia es un elemento transversal en su pensamiento, el poder del pueblo.

Chávez era un cultor del poder del pueblo, del derecho del pueblo a participar, a expresarse, a opinar, a demandar. Efectivamente Chávez era un profundo creyente del principio de la soberanía popular y planteaba que lo que el pueblo mandaba era lo que el mandatario estaba obligado a hacer. Por eso lo que muchas veces desde la derecha, incluso desde círculos intelectuales de izquierda de ámbito internacional, se ha querido satanizar que Chávez no llegaba a acuerdos. Chávez no pactaba con otros sectores de la sociedad, con las minorías de la derecha. Para Chávez la democracia era el mandato de la mayoría y el reconocimiento de las minorías, pero no había nada que pactar una vez que las mayorías se expresaban, sobre todo porque Chávez era muy honesto en sus programas electorales y en su oferta electoral. Siempre le decía al pueblo “voten por mi porque vamos para ahí”. Un ejemplo. En el 98, tras la victoria, Chávez dijo “vamos a la Constituyente”. A esas le dijeron que había que llegar a un acuerdo para ir a Constituyente y respondió, “no, yo tengo un mandato para ir a la Constituyente, a mi me eligieron para ir a una Constituyente”. Y así en cada periodo electoral Chávez fue reafirmando su oferta, el pueblo votaba y él lo asumía como un mandato. 2006 es el año cuando plantea ir al socialismo como oferta electoral, como oferta política en unas elecciones. Más adelante el Comandante apeló a su mandato, diciendo, “la gente no votó por mi, no votó por Hugo Chávez, sino para construir un modelo socialista”. Eso desde el punto de vista de la soberanía popular y las elecciones, donde asumió la tarea a partir de la representación del ideal clásico que es el voto y el mandato. Pero también en el ejercicio de la democracia directa, Chávez fue un gran promotor, estimulador y abrió todas las puertas para que el pueblo efectivamente fuera poder, real, concreto en las comunas, en consejos comunales, consejos campesinos, desde los círculos patrióticos, etc.

Ante la crisis política de los años 90, una de las cuestiones que mueve al Movimiento es un reordenamiento ético de la política y de la sociedad en general. Evidentemente hoy estamos ante una crisis en el Proceso Bolivariano por una multiplicidad de factores, tanto internos como externos. Tú has planteado que para destrancar el juego hay que buscar un nuevo desencadenante histórico, o que por lo menos hay que reflexionar sobre esta cuestión del desencadenante histórico. Podrías explicar ese planteamiento y como, sin tener la bola de cristal, entendemos eso hoy día.


El Movimiento que Chávez expresa en los años 90, como él mismo lo expresó en varias oportunidades, el anhelo de la sociedad venezolana, de un país independiente frente a lo que era la subasta de sus activos, de subordinación a la geopolítica impuesta por los EEUU, un país con menos desigualdad, con menos pobreza, y un país más honesto. Así resumía él lo que era el anhelo de la sociedad venezolana, que de alguna manera él encarnó. En la sociedad toda había una convicción de que algo debía ocurrir para poder abrir una nueva etapa en Venezuela, como realmente ocurrió. En 1998 se produce una ruptura pacífica, democrática y electoral con el viejo modelo. Fue un cambio de gobierno, la ruptura con un modelo que abrió con altos y bajos, con las resistencias que sectores conservadores impusieron siempre, en 2002, 2004, 2007. Así, se abrió el periodo de mayor independencia que ha tenido Venezuela, de mayor democratización, no solo política sino económica, social, cultural. Efectivamente desde la Presidencia de la República y desde el Gobierno se verificó una conducta ética que Venezuela no había conocido. Lamentablemente eso no logró ser una cultura que permeara toda la estructura del Estado y toda la sociedad, pero por primera vez Venezuela tuvo (o no por primera vez pero de manera excepcional) un Presidente que fue ejemplo de una vida correspondiente con los principios, con los ideales postulados. La ética no sólo estaba referida a lo administrativo sino a la ética política. Hugo Chávez, además de ser un hombre administrativamente honesto, sobre todo fue políticamente honesto. Nunca engañó sobre a dónde iba, en lo que me refería en la pregunta anterior, siempre dijo quien vote por mi está votando por esto.

En este momento todos esos anhelos, todas esas esperanzas que fueron concretadas en los inmensos logros de la Revolución Bolivariana, están en cuestión. La independencia nacional está amenazada como nunca antes por la posibilidad de una agresión militar extranjera. De hecho, al cercenarse nuestra capacidad como Estado para manejar nuestras propias finanzas, al cercenarse la capacidad de representarnos en el exterior, entonces se vulnera la independencia nacional de nuestro país.

Esta confrontación ha vuelto a abrir la brecha de la desigualdad. Ahora tenemos un país donde la pobreza nuevamente pasa a ser un problema, donde el hambre volvió a aparecer, donde las dificultades para acceder a la salud o a la educación son reales. Más allá, cualquiera puede dar explicaciones, pero sin duda alguna la explicación central por la situación actual es una confrontación política y prolongada de casi siete años. Hoy volvemos a tener una sociedad desigual, después de haber logrado revertir el karma de ser el país de mayores ingresos de América Latina y el más desigual en su distribución, después de ser el primer país en una distribución equitativa. Hoy realmente no sé en qué lugar estamos pero simplemente hay que ver la calle para ver que estamos en una sociedad inmensamente desigual.

Además, hay gente que acumula mucha riqueza de una manera delictiva y un pueblo que ve cómo merman los derechos logrados en la primera década de la Revolución. Esto es grave. El descalabro institucional que ha provocado toda esta larga confrontación ha generado que nuevamente el flagelo de la corrupción se expanda como una metástasis por todo el cuerpo social. Estamos ante los mismos dilemas que la sociedad venezolana tuvo en los años 90, con una diferencia: hoy tenemos un proyecto, tenemos la experiencia que demuestra que era posible contener y reducir esos flagelos, y sobre todo tenemos un pueblo organizado y con una gran disposición y una gran conciencia para retomar el camino, y en eso confío plenamente para un proceso de refundación de las bases éticas en lo político, en lo económico y en lo social.

El Movimiento Chavista y popular está firme y unificado frente a la agresión imperialista, sin embargo a lo interno, como en cualquier proceso, hay una multiplicidad de lecturas sobre cómo salir de esta situación. Hay tendencias que plantean que no queda otra si no que privatizar empresas estatales, argumentando que lo público es ineficiente. Hay otras tendencias que plantean que la solución al problema pasa más bien por el pueblo, por la consecución del proyecto comunal, reconociendo precisamente que las experiencias exitosas como Pueblo a Pueblo, o la Comuna El Maizal o la Comuna El Panal han logrado darle respuestas al pueblo. ¿Cómo ubicarnos en todo este debate en tiempos como los que vivimos?


Todo esto es expresión de lo que te decía: el Chavismo nace de un Movimiento policlasista que se conformó a partir de distintas corrientes, de distintos orígenes de pensamiento político, ideológico, de prácticas de vida diversas. El Chavismo va a tener siempre esas tensiones. Evidentemente en estos momentos, frente a la dimensión de la crisis que atravesamos, lo lógico es que se presenten las salidas pragmáticas como las necesarias a costa de flexibilizar los principios que han sostenido el modelo. En primer lugar sobre eso lo que hay que decir es que el modelo Bolivariano nunca ha dejado de reconocer la existencia de la propiedad privada o la inversión privada. Desde la Agenda Alternativa Bolivariana hasta el Plan de la Patria de 2012, siempre asumimos la Revolución Bolivariana como un modelo mixto donde el Estado defiende la propiedad pública y ejerce el papel de rector de la economía, y donde hay un sector privado regulado, subordinado a los intereses de la población. Además, tenemos un Estado que debe favorecer la emergencia de un sector de economía social que veíamos al principio, que devendría en economía comunal y popular. Esto es lo primero que hay que aclarar.

Cabe preguntarse cuál es el peso de estos ámbitos de en economía. En este sentido el Comandante Chávez siempre lo dejó claro: el gobierno debe estar con la emergencia de la economía en manos del pueblo, y todo esto entendiendo que no se deben repetir los viejos errores de los socialismos europeos, que se basaron en el estatismo, y por otro lado sin glorificar la hegemonía de la propiedad privada de los grandes propietarios privados. Lamentablemente, como te decía, las circunstancias hacen que hoy las corrientes que siempre se opusieron a esa idea.

Hoy en día aquellas corrientes de larga data que planteaban que el objetivo de la Revolución Bolivariana era desplazar al antiguo régimen (como lo hizo) y garantizar la educación pública y el acceso a la atención médica era, en sí mismo, el objetivo se hacen más visibles. Su discurso gira en torno a la idea del “socialismo en lo social”.

El Comandante siempre combatió la premisa del “socialismo en lo social”. Cuando declaró el carácter socialista de la revolución, lo dejó muy claro: “No estoy hablando del socialismo de Europa occidental; no se trata solo de resolver algunos problemas sociales a través de la participación del Estado”. Es por eso que luchar por una sociedad donde la hegemonía de la economía se encuentra en el sector privado es contrario al espíritu de esta revolución.

Las razones que da la tendencia privatizadora son muy problemáticas. Hablan de la ineficiencia de la propiedad estatal y la propiedad social. Sin embargo, la mayor parte del proceso de nacionalizaciones ocurrió entre los años 2007 y 2008, y esos son los años con el mayor crecimiento del PIB, no solo en el sector petrolero, sino también en los sectores industrial y agrario. Los números de la CEPAL lo demuestran.

Lo interesante es que las empresas estatales duplicaron o incluso triplicaron su producción en esos años. Esto se debe en parte a que el Estado inyectó recursos que el capital privado no estaba dispuesto a hacer. Sin embargo, también se debió a que todo el proceso de nacionalización inspiró un espíritu colectivo de compromiso. Así, la producción de alimentos creció exponencialmente, mientras que la pobreza fue prácticamente eliminada.

Además, sin la nacionalización de las industrias del acero y el cemento, que había estado en manos de las transnacionales, la Gran Misión Vivienda Venezuela no hubiera sido posible. Sin una CANTV nacionalizada, la democratización de las comunicaciones no habría ocurrido porque la gente no habría podido pagar esos servicios. Esto es importante porque no deberíamos ver las cosas exclusivamente desde el punto de vista de la rentabilidad económica. Los resultados sociales del proceso de nacionalización también deben tomarse en cuenta.

La voluntad colectiva del Chavismo, y así he visto en las asambleas y reuniones a las que asisto regularmente, se opone a dejar que el sector privado gobierne la economía. No negamos que pueda participar en la economía, pero no apostamos por lo privado. Quienes defendemos el proyecto revolucionario y seguimos comprometidos con el legado del Comandante nos unimos a la gente. ¿Puede alguien en su sano juicio pensar que el sector privado será capaz salvarnos ahora, el mismo sector que no logró desarrollar nuestra economía durante décadas y décadas?

Entrevista realizada para Venezuelanalysis.com. Esta versión en castellano fue transcrita por la Fundación Pakito Arriaran.




miércoles, 15 de mayo de 2019

Editorial del diario La Juventud del 14-05-2019: Multinacionales o trabajadores y pueblo


Es muy necesario estar informado de lo que pasa en el mundo para poder entender mejor la realidad; también es necesario hacer un esfuerzo para pensar con cabeza propia, sino las grandes empresas multinacionales y nacionales de la información en realidad nos desinforman y nos hacen creer que la libertad de ricos es la misma que la de los explotados.

China va a luchar “hasta vencer” si EEUU continúa la guerra comercial, afirmó el portavoz de la Cancillería china, Geng Shuang, y agregó: “la experiencia anterior fue testimonio de que China no quiere una guerra comercial, pero tampoco tiene miedo de ella; si alguien provoca una guerra en la entrada a nuestra casa, vamos a luchar hasta vencer”. 

Esta guerra comercial afectará al mundo; ya analistas argentinos expresaban su preocupación: “la soja cayó al menor precio en 10 años y la cosecha pierde US$ 3.000 millones”. Este producto es por lejos el principal producto exportable de Argentina, con embarques que han superado los 20.000 millones de dólares en los años recientes.

El presidente norteamericano Donald Trump defiende a las grandes multinacionales instaladas en EEUU, pero el salario y las condiciones laborales de los norteamericanos no recuperan ni recuperarán lo perdido.
En Uruguay pasa lo mismo, con la particularidad de quien nos gobierna y las definiciones del PIT CNT, que supuestamente son distintas a la del gobierno y sindicatos norteamericanos.

Las ventajas de todo tipo a UPM 2 son una clara demostración en el sentido de beneficiar a las multinacionales, pero no la única.
Los bancos tienen un negocio oligopólico, hay pocos bancos que son dueños de toda la parte financiera, con total libertad por parte del Estado y sin ningún tipo de regulación especial más de la que tienen los bancos en todos el mundo, y tampoco pagan ningún impuesto a esas ganancias extraordinarias que están teniendo.
Por ejemplo, por la bancarización obligatoria los bancos tienen todo el dinero en su poder, manejan todo el dinero y ganan sus comisiones en todas las transacciones además de cobrar impuestos altos. Hoy por hoy según informe del Banco Central, por préstamos al consumo pueden estar cobrando entre un 75% y un 100% de interés, en una inflación estimada del 9%.
Lógicamente el Estado puede tomar una serie de medidas para que esto se reduzca, bajar el tope de usura y que el Banco República ponga una tasa extremadamente razonable.

El fundamentalismo de las privatizaciones y la absolutización de las leyes del libre mercado arruinan al país, lo condenan a un estancamiento peligroso, profundizando la concentración de la riqueza y extendiendo la pobreza a niveles muy altos.
Por ello Unidad Popular propone un programa que lo presentan auténticos protagonistas de la lucha social y política que se encuentran en los distintos ámbitos de la vida social y política del país y son parte de sus auténticos constructores, en el trabajo, en las profesiones, en la vida educativa, en la ciencia, en la salud, en la lucha por la vivienda, en el campo y en la protección del medio ambiente.
Todo ello es posible resolverlo, sin las ataduras que hoy constriñen la acción del país a una mayor dependencia y explotación social del imperialismo.

sábado, 20 de abril de 2019

Analisis Uruguay. Gonzalo Abella. Agro

Gonzalo Abella

Agro


El Programa de la Unidad Popular se ocupa extensamente del tema agrario.
Sin embargo, no es el primer punto, sino el sexto. Primera se plantea la ruptura de las cadenas que nos atan a las trasnacionales que nos saquean, se exige una nuevo protagonismo de la banca estatal, se plantea la estatización del comercio exterior. Ninguna de estas medidas es expropiatoria: sólo se recupera el control para estimular las importaciones que se necesitan y gravar las que no se necesitan.
 

Ya lo hizo la burguesía nacional en el pasado. Hasta 1959, el Estado fijaba diferentes tipos de cambio en las importaciones y exportaciones, en función de estimular un desarrollo productivo nacional. Hoy es todo lo contrario: se evoca al batllismo pero sin mencionar su política estatista, se levanta una imagen de Wilson Ferreira borrando sus propuestas de reforma agraria, se enarbola una bandera artiguista pero se aprueban los tratados de libre comercio (antítesis de su propuesta proteccionista) se puede votar unánimemente la siniestra Ley de Riego, como hizo la bancada del FA diciendo que pese a todo sigue siendo “de izquierda”.
 

Nadie excepto la UP cuestiona hoy el latifundio, que se ha extendido como una sombra maligna por el monocultivo forestal al servicio del saqueo . Para el FA todo está bien; el trabajador rural tiene ley de ocho horas. La oposición burguesa advierte: ¿de qué sirve el papel si el campo se despuebla, y los pequeños productores que quedan están mortalmente endeudados?
 

Y podríamos agregar, sólo nosotros: ¿De qué sirve la conquista en el papel si la mayoría de los asalariados rurales sigue sometido a brutales condiciones que afectan su salud y sufre condiciones de trabajo inaceptables? ¿Por qué en aquellos sectores donde su lucha ha logrado mejoras auténticas, la industria del ramo amenaza con cerrar y ya aumenta la desocupación? ¿por qué las cianobacterias llegaron para quedarse?
 

Ante la desesperación de los pequeños, ante su agonía, la Asociación Rural actúa rápidamente. Desde su origen es socia de los peores intereses antinacionales. Engloba en el término “familia rural” a los oprimidos y a los opulentos, autoproclamándose paladín de todos.
 

Eso se vio claro cuando los “autoproclamados” se transformaron en “Un solo Uruguay”. Nosotros hablamos con los pequeños productores movilizados; y en el 2017 ya advertían que “por arriba” la ARU los iba a copar, pues ellos no podían abandonar su predio o su tambo una vez a la semana para la agotadora máquina de las reuniones. “¿Entonces tenemos que quedarnos quietos?” se preguntaban. No nos corresponde a nosotros opinar, pero mientas no comprendan que sus intereses son antagónicos con los de la ARU, mientas no se unan a la columna clasista de los trabajadores, no van a conseguir nada sustancial. No van a ser atendidos.
 

Del mismo modo que Manini Ríos se autoproclama defensor de “la familia militar” y muchos humildes soldados y su familias se la creen , la ARU , en nombre d ela “familia rural” grita que debe recuperarse la rentabilidad de todo el sector, que la gente se está yendo del campo porque no hay rentabilidad.
¿Rentabilidad para quién? Sojeros y forestales tuvieron una alta rentabilidad bajo el FA y la prueba es la suba en el precio de la tierra.
 

Creo que para recibir aportes para este debate vale la pena leer el Programa de la UP. Ahí hay diagnóstico, propuestas y formas de financiamiento de cada propuesta. Tómese diez minutos y lea. Vale la pena.

jueves, 18 de abril de 2019

Uruguay EL CAMPO ES ANCHO Y AJENO...

Tomado de: https://joserocca.org/el-campo-es-ancho-y-ajeno/

Segunda quincena abril 2019.
EL CAMPO ES ANCHO Y AJENO.
La historia económica del Uruguay de las primeras décadas del siglo 21 incluye como rasgo sobresaliente, la creciente presencia de grandes grupos económicos en la propiedad de la tierra.
Durante sucesivos gobiernos militares, colorados, blancos y del Frente Amplio creció la presencia de capitales extranjeros pasando de poseer el 2% de las tierras orientales a superar el 40% en la actualidad. No se trató en este caso como en los finales del siglo 19 y comienzos del 20 de pequeños colonos con intención de instalarse. La fase reciente de extranjerización de la tierra incluyó la conformación de latifundios de enormes dimensiones.

Grandes empresas escandinavas, estadounidenses, francesas, españolas, expandieron monocultivos de eucaliptus y soja controlando además los eslabones posteriores de la cadena. En las plantaciones de eucaliptus mediante fábricas de celulosa localizada en zonas francas. En el caso de la soja controlando semillas, almacenamiento y comercialización también desde zonas francas.
El proceso se aceleró durante las presidencias de Tabaré Vazquez y José Mujica con el rol protagónico de sectores políticos que se proclaman continuadores de Raul Sendic (padre). La contradicción es evidente. 

Acción, pluma y discurso de Raul Sendic no dejan margen de dudas respecto a su concepción social del uso de la tierra. Una de las consignas básicas de su práctica fue la lucha con el objetivo de tierra para el que la trabaja y su férrea oposición a la “venta del paísa grandes capitales extranjeros. Su crítica a la creación de zonas francas también fue lapidaria.”Zona franca significa ceder un pedazo del territorio para que las grandes empresas extranjeras puedan instalarse allí, libres de acatar buena parte de las leyes nacionales”. i

La apropiación del paisaje oriental por parte de grandes grupos económicos del exterior fue fundamentada, por los sucesivos gobiernos mediante el mito difundido por el Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional de promover el avance tecnológico, incremento de la producción, empleo.
La realidad, contradice su visión idílica al servicio de intereses imperiales. La extranjerización de la tierra y los enclaves exportadores derivados, funcionan como tentáculos de extracción de bienes naturales locales, y ganancias privadas hacia el exterior.

La experiencia uruguaya repite sin mayor originalidad la historia de neocolonialismo típica de la dependencia de América latina y el Caribe. El análisis de los efectos sobre la tecnología, producción y ocupación local así lo demuestran.

El control del cerno tecnológico continuó en manos de grandes compañías del exterior que se limitaron a trasladar insumos y la mecánica operativa. Semillas transgénicas, aplicación desenfrenada de glifosato y diversos agrotóxicos, significaron contaminación, daños en salud, destrucción de vida y paisajes en niveles superlativos

El dogma respecto a que el sacrificio del medio ambiente constituye el costo del crecimiento económico es desmentido hasta por las cifras oficiales. El tan publicitado aumento del producto bruto interno posterior a la crisis de comienzos de siglo, se centró en servicios como las telecomunicacionesii, el comercio, las finanzas, mientras la producción material tendió al estancamiento. 

El Banco Central del Uruguay registra que la producción agropecuaria creció en rangos inferiores al 1% anual en el período 2005-2019.iii
El balance sobre la ocupación es lapidario. El uso de de tierras, energía, aire y agua para grandes monocultivos de eucaliptus o soja sustituyendo producción ganadera, agrícola, apícola, granjera, frutícola, actividades turísticas, además de disminuir eslabones industrialesiv y comerciales significó destrucción de pequeña producción y de fuentes de trabajo.

El saldo es negativo para el Uruguay. La entrega del territorio solo sirve al gran capital. El pueblo paga las consecuencias.

GOTITAS DE ECONOMIA

  • El INE registra que el índice de volumen físico de la industria manufacturera en Uruguay en enero y febrero de 2019 cayó 1.6% en relación a los mismos meses de 2018v. Las horas trabajadas descendieron 6.1% y el personal ocupado cayó 5.6%. Síntomas de crisis.
  • Los ingresos por exportaciones durante el primer trimestre de 2019 descendieron 5.2% respecto al mismo lapso del año previo según datos de Uruguay XXI. Más síntomas de crisis y de retraso del tipo de cambio.
  • Cerró el emblemático Hotel Belmont House envíando 20 trabajadores al seguro de paro. La fábrica química ISUSA reduce personal y amenaza enviar 120 trabajadores al seguro de paro. Buquebús envía trabajadores a seguro de paro. Petrobrás se retiraría de Montevideo Gas. La crisis suma víctimas.
  • Declaraciones del Ministro de transporte dicen que no entiende como muchos de los defensores del ferrocarril hoy le realizan críticas a su construcción. Parece que el señor Rossi no sabe diferenciar un ferrocarril para transportar troncos y productos químicos de UPM las 24 horas del día durante todos los dias del año, con un ferrocarril para la gente.
  • El gobierno plantea la realización de un viaducto desde la terminal ferrocarrilera al puerto de Montevideo. Casualmente lo que necesitaría UPM para el transporte de los troncos a su terminal portuaria y de productos químicos del puerto al ferrocarril. El Ministro ¿también dirá que es lo que solicitaban los uruguayos?
  • El PBI de Argentina según datos oficiales registró un descenso de 2.6% durante 2018 respecto a 2017. La directora del FMI dice que sería un disparate cambiar de políticas. Mayor desigualdad, pobreza, desempleo, recesión parecen no preocuparle mientras gane la Banca.
i Zabalza Jorge. Raul Sendic. El tupamaro. Montevideo. Letra Eñe. Diciembre 2010.
ii Los criterios de cálculo determinan que cada vez que se realiza una llamada por celular el PBI crece.Además con precios del 2005, sobrevalorados respecto a la actualidad.
iiiEl índice 100 del año 2005, en el rubro agricultura, ganadería, caza y silvicultura, fue de 116 en 2018. El valor en precios constantes de 2005 fue de 36236634 para dicho año y de 42.204825 para 2018 el sector pasó de representar el 10% del PBI a menos del 8% en ese lapso.
ivLos datos revelan que la economía uruguaya acentúa su dependencia del sector primario. Las exportaciones industriales reducen su importancia.
v Calculado sin refineria. Con refinería la caída es de 0.6%.

viernes, 12 de abril de 2019

Libertad para Julian Assange!



Por: Ignacio Ramonet





Catedrático y periodista español residente en Francia, donde dirigió la revista Le Monde Diplomatique. Es el autor del libro “Cien horas con Fidel”.

11 abril 2019 | TOMADO DE CUBADEBATE


Ramonet cuando visitó a Assange en Londres, en la embajada de Ecuador en el Reino Unido. Foto: Tomada del Facebook de Ignacio Ramonet A pesar de que los pedidos a favor de su liberación se multiplican, Julian Assange continuaba detenido en Londres por el único crimen de haber creado WikiLeaks y de haber develado secretos incómodos para algunas “democracias ejemplares” que hoy lo persiguen.

Se iban de cumplir 7 años desde que, el 19 de junio de 2012, el ciberactivista australiano Julian Assange, paladín de la lucha por una información libre, se vio obligado a refugiarse en Londres, en las oficinas de la embajada de Ecuador. Este pequeño país latinoamericano tuvo el coraje de brindarle asilo diplomático cuando el fundador de WikiLeaks se hallaba perseguido y acosado por el gobierno de Estados Unidos y varios de sus aliados (el Reino Unido, Suecia). La Justicia sueca exige que Assange acuda a Estocolmo a presentar su testimonio sobre las acusaciones de agresión sexual hechas por dos mujeres a las que él habría mentido sobre el uso de un preservativo.

Julian Assange rechaza estas acusaciones y sostiene que las relaciones con estas dos demandantes fueron consentidas y afirma ser víctima de un complot organizado por Washington. El fundador de WikiLeaks se niega a ir a Suecia, a menos que la Justicia de ese país le garantice que no será extraditado a Estados Unidos, donde podría ser detenido, conducido ante un tribunal y, quizás, según sus abogados, condenado a pena de muerte por “delito de espionaje”.
En varias ocasiones, Assange propuso responder por videoconferencia a las preguntas de los encargados suecos de la investigación. Pero éstos han rechazado esa posibilidad, argumentando que él huyó de Suecia aunque sabía que había una investigación abierta contra él. El Tribunal Supremo sueco rechazó de nuevo, el 11 de mayo de 2015, su demanda para anular la orden de detención que pesaba sobre él.

La filosofía de WikiLeaks En realidad, el único crimen de Julian Assange es haber fundado WikiLeaks. En todas partes ha habido acalorados debates acerca de si WikiLeaks hizo prosperar o no la causa de la libertad de prensa, si resulta bueno o malo para la democracia, si se debe o no censurar esta plataforma. Lo que es seguro es que el papel de WikiLeaks en la difusión de medio millón de informes secretos relativos a los abusos cometidos por militares en Afganistán y en Irak y de unos 250.000 comunicados enviados por las embajadas de Estados Unidos al Departamento de Estado constituye “un hito en la historia del periodismo” que ha marcado un antes y un después. WikiLeaks fue creada en 2006 por un grupo de internautas anónimos, con Julian Assange como portavoz, y asumió la misión de recibir y hacer públicas filtraciones de información (leaks) garantizando la protección de las fuentes (1).

Recordemos las tres razones que, según Julian Assange, motivaron su creación. “La primera, la muerte a escala mundial de la sociedad civil. Rápidos flujos financieros por transferencias electrónicas de fondos que se mueven más rápido que la sanción política o moral, destrozando la sociedad civil a lo ancho del mundo. […] En este sentido, la sociedad civil está muerta, ya no existe, y hay una amplia clase de gente que lo sabe y está aprovechando que saben que está muerta para acumular riqueza y poder. La segunda es que hay un enorme y creciente Estado de Seguridad oculto que se está extendiendo por el mundo, principalmente basado en Estados Unidos […]. La tercera es que los medios de comunicación internacionales son un desastre, […] el entorno de los medios internacionales es tan malo y tan distorsionador que nos iría mejor si no hubiera ningún medio, ninguno”.

Assange aporta una visión radicalmente crítica del periodismo. En una entrevista llega incluso a afirmar que “dado el estado de impotencia del periodismo, me parecería ofensivo que me llamaran periodista. […] El mayor abuso fue la guerra [de Irak y de Afganistán] contada por los periodistas. Periodistas que participan en la creación de guerras a través de su falta de cuestionamiento, su falta de integridad y su cobarde vínculo con las fuentes gubernamentales”.
La filosofía de WikiLeaks se basa en un principio fundamental: los secretos existen para ser develados. Toda información oculta nace con vocación de ser revelada y puesta a disposición de los ciudadanos. Las democracias no deben ocultar nada; los dirigentes políticos, tampoco. Si las acciones públicas de estos últimos no son incompatibles con sus actuaciones privadas, las democracias no deberían temer la difusión de “información filtrada”. En este caso –y solo en este caso–, ello significaría que son moralmente ejemplares y que el modelo político que encarnan podría extenderse, sin obstáculo ético alguno, al conjunto del planeta.

WikiLeaks ofrece a los internautas la posibilidad de hacer públicos, a través de su plataforma, grabaciones, videos o textos confidenciales, sin indagar en cómo han sido obtenidos, pero cuya autenticidad es verificada. WikiLeaks vive de las donaciones de los internautas y de fundaciones y no acepta ayudas públicas ni publicidad. Un buen número de instancias públicas ha reconocido la utilidad de su trabajo. En 2008 recibió el Index on Censorship Award que otorga el semanario británico The Economist, y en 2009, Amnistía Internacional le concedió el premio al mejor “medio de comunicación nuevo” por haber sacado a la luz, en noviembre de 2008, un documento censurado relativo a un caso de malversación de fondos efectuado por el entorno del antiguo presidente de Kenia, Daniel Arap Moi.

Desde su creación, WikiLeaks ha sido un festín permanente de secretos, una auténtica fábrica de primicias. Ha difundido muchas más revelaciones que muchos prestigiosos medios de comunicación en décadas. Entre los mayores escándalos que sacó a la luz se destacan: los documentos que denunciaban las técnicas utilizadas por el banco privado suizo Julius Baer para facilitar la evasión fiscal; el manual de procedimiento penal del Ejército estadounidense en la base de Guantánamo; la lista de nombres, direcciones, números de teléfono y profesiones de los miembros del Partido Nacional Británico (BNP, de extrema derecha) en la que figuraban policías; la lista de correos electrónicos intercambiados con el exterior por las víctimas de los atentados de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001; los documentos que probaban el carácter fraudulento de la quiebra del banco islandés The New Kaupthing; los protocolos secretos de la Iglesia de la Cienciología, sin olvidar los recientes “Panama Papers”, difundidos en abril.

Solidaridad internacional Por todo eso, al igual que Edward Snowden y Chelsea Manning, Julian Assange forma parte de un nuevo grupo de disidentes políticos que luchan por un modo distinto de emancipación y son actualmente perseguidos y hostigados, no por regímenes autoritarios, sino por Estados que pretenden ser “democracias ejemplares”.

El pasado mes de febrero, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que depende del Comité de Derechos Humanos de la ONU, determinó que Julian Assange se encuentra “detenido arbitrariamente” tanto por el Reino Unido como por Suecia. Los expertos independientes internacionales también señalaron que tanto las autoridades suecas como las británicas deberían “poner fin a su detención” y “respetar su derecho a recibir una justa compensación”. Según ese jurado internacional, Julian Assange ha sido sometido a diferentes formas de privación de libertad: “detención inicial en la prisión de Wandsworth en Londres” en régimen de aislamiento, “seguida del arresto domiciliario y, después, del confinamiento en la embajada de Ecuador”. Aunque el pronunciamiento del grupo de expertos internacionales de la ONU no es vinculante, supone una gran victoria moral en el campo de las relaciones públicas.

A este respecto, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, informó que su gobierno brinda asilo y protección al fundador de WikiLeaks porque “Assange carece de garantías de respeto a sus derechos humanos y a sus derechos en materia de Justicia”. Por su parte, el canciller ecuatoriano, Guillaume Long, declaró que Ecuador “mantiene preocupaciones legítimas sobre los derechos humanos de Assange” y que Quito considera que hay contra él algún tipo de “persecución política”, motivos por los cuales Ecuador le sigue otorgando asilo.
Para reclamar por la libertad de Julian Assange, sus amigos de todo el mundo organizaron, entre el 19 y el 24 de junio de 2016, en varias capitales del planeta (2), una serie de actos y conferencias que contaron con la participación de importantes personalidades y grandes intelectuales (Noam Chomsky, Edgar Morin, Slavoj Zizek, Ken Loach, Yanis Varoufakis, Baltasar Garzón, Emir Sader, Evgeny Morozov, entre otros).

En Quito, el simposio fue organizado por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL) y contó con una intervención del propio Assange por videoconferencia. Durante cinco días se debatieron temas como: El caso Assange a la luz del Derecho Internacional y los Derechos Humanos, Geopolítica y Luchas desde el Sur, Tecnopolítica y Ciberguerra y De los Pentagon Papers a los Panama Papers.
El académico español Francisco Sierra, director del CIESPAL, declaró: “Creemos que, en realidad, el problema de Julian Assange es ese: el de la libertad de información. Cuando no hay libertad de información, de movimiento, ni de reunión, no hay derechos humanos. Y por lo tanto, el primer derecho, es el derecho a la comunicación, y hay que poner en evidencia que el caso Assange es un problema grave de derecho a la comunicación” (3).
Todos estos acontecimientos solidarios a lo ancho de la geografía mundial se fijaron dos objetivos. En primer lugar: reivindicar los derechos que le han sido negados a Julian Assange. Y en segundo lugar: recordar lo que representa WikiLeaks, es decir, el reto tan actual sobre la libertad de información y de comunicación en un mundo permanentemente vigilado.
1. Véase Ignacio Ramonet, “La explosión del periodismo”, Capital intelectual/Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, Buenos Aires, 2011.
2. www.freeassangenow.org
3.http://www.andes.info.ec/