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sábado, 10 de diciembre de 2022

Los beneficios empresariales son la principal contribución a la inflación


tomado de

rebelion.org

 – Rebelion

Por Daniel Yebra Carmona | 10/12/2022

El economista británico defiende que “los trabajadores no tienen que disculparse si piden una subida de sueldo” porque “la espiral de precios y salarios es un mito”

Michael Roberts, cabeza de cartel del cuarto congreso “Trabajo, Economía y Sociedad” de la Fundación 1º de Mayo, es un reconocido economista marxista que ha batallado durante décadas en la City de Londres. El británico advierte de una pérdida “sin precedentes” del poder adquisitivo de las familias europeas en esta crisis de inflación. Y recuerda que solo unos sindicatos más fuertes pueden hacerla frente.

“Ha habido una reducción drástica del empleo en la industria manufacturera, en el Reino Unido, en los EEUU y en España. Y las nuevas industrias no están sindicalizadas. Ni las industrias tecnológicas, ni el sector de los medios de comunicación, ni los nuevos sectores minoristas tampoco”, lamenta. Aunque saca optimismo: “Esto está empezando a cambiar. Estamos empezando a ver organización en Amazon, en Starbucks, incluso en Google”.

“También estamos viendo luchas serias en Asia, América Latina y África. Vamos a ver muchas más. Y posiblemente también organizaciones independientes no solo en el Sur Global, sino también en el Norte Global en las nuevas industrias”, reflexiona Michael Roberts.

En la crisis de inflación de los 70, se daban por hecho las subidas salariales para recuperar el poder adquisitivo. Hoy, instituciones y empresas ni se plantean aumentos de sueldo con el IPC con el argumento de evitar un espiral de precios y salarios, ¿tienen realmente que conformarse los trabajadores y sufrir una grave pérdida de poder adquisitivo?

En los años 70, muy a menudo había lo que llamaban indexación de salarios para que hubiera un aumento automático de sueldos a la par con el aumento de precios. Por supuesto, esto era extremadamente costoso para los empleadores si no estaban realmente en la posición de aumentar aún más los precios. Pero es un mito que entonces hubiera una espiral de los salarios. No es verdad. Si se observan los datos, se puede ver que los salarios reales también cayeron durante ese período, a pesar de que en algunas industrias y algunos sectores hubo esa indexación, particularmente en el sector público pero también en algunos de los sectores industriales.

¿Cuándo se perdió esa indexación?

Todo eso se eliminó durante las décadas de 1980 y 1990. Durante todo ese tiempo llamado período neoliberal, se redujo el poder sindical de los trabajadores y se introdujo una legislación para impedir que pudieran mantener sus salarios altos, hemos visto una caída muy pronunciada en la participación de los salarios como porcentaje del PIB en todos los países de Europa. En la OCDE en general, mientras que en promedio los salarios representaban alrededor del 75% del PIB en la década de 1970, ahora está sobre el 65%. Esa es una caída bastante grande. ¿Dónde está eso? ¿Ha desaparecido? Obviamente se ha ido al incremento de la participación de los beneficios (empresariales) en el PIB. Así que tenemos una transferencia de salarios a beneficios. Y lo que estamos viendo en la espiral inflacionaria actual se debe a que no hay indexación y a que la legislación es muy dura contra los trabajadores. Y también porque las organizaciones sindicales son mucho más débiles y es mucho más difícil para los trabajadores aumentar sus salarios para igualar los aumentos de precios. Y la evidencia es clara de que los salarios reales han caído a un ritmo en la mayoría de los países europeos que no tienen precedentes. Estamos hablando de una caída del 6%, 7% u 8% en los ingresos reales en un año. Si solo estamos midiendo los salarios contra los precios, eso es una gran caída, que no se debería de dar. No va a ser compensado.

Los trabajadores de algunos sectores están consiguiendo más subidas que otros…

Recientemente IG Metall, la Unión Industrial Alemana llegó a un acuerdo, que suena bien, pero si lo miras, puedes ver que está muy por debajo de la tasa de inflación que está experimentando Alemania este año y el próximo, por lo que los trabajadores están sufriendo una pérdida salarial real. Entonces, la idea de que los aumentos de salarios provocan aumentos de precios no tiene sentido. Empíricamente, podemos ver que no es así, de hecho, y también podemos ver particularmente en este período que la principal contribución al aumento de precios ha sido, en primer lugar, el aumento de los precios de las materias primas energía, alimentos y otras materias primas subiendo. Y, en segundo lugar, los enormes aumentos de precios por parte de los empleadores. Los beneficios (empresariales) han sido la principal contribución a los aumentos de precios, no los aumentos de salarios, en esta espiral inflacionaria. Entonces, los trabajadores no tienen que disculparse si piden un aumento salarial, ni preocuparse de que de alguna manera provocarán una espiral de precios. Esto es un mito y una propaganda que nos cuentan los empresarios y sus representantes.

Las economías europeas se han transformado: oligopolios, multinacionales, más servicios y menos industria… ¿los sindicatos se han sabido adaptar?

Bueno, lo que hemos visto es una transformación de los sectores en los últimos 30 o 40 años, particularmente con la gran caída en la rentabilidad de la fabricación en la década de 1970 en la mayoría de las grandes economías, y una gran depresión a principios de la década de 1980. La actitud de los empleadores en las grandes multinacionales de tratar de trasladar sus industrias, el empleo y la tecnología fuera de Europa y América del Norte hacia lo que entonces se llamaba el Tercer Mundo y que ahora llamamos el Sur Global. Hacia todos los países donde había mano de obra barata y la oportunidad de construir fábricas con salarios bajos. Esa fue la transformación.

¿También en España?

Si observamos lugares como España fue ligeramente diferente porque recibió inversiones de Alemania y Francia cuando se unió a la Unión Europea, y vimos la expansión de la industria. Pero en general, ha habido un éxodo de empleo manufacturero en todos los ámbitos al mismo tiempo que crecía el sector servicios, lo que significa que, particularmente en países como el Reino Unido donde estoy, estas economías ahora están dirigidas a economías en las que viven de los beneficios obtenidos por las multinacionales, donde el Reino Unido opera como un centro financiero para redistribuir y generar ganancias para estas empresas en varias partes del mundo. Así que no ha habido adaptación de los sindicatos. Ha habido una reducción drástica del empleo en la industria manufacturera, en el Reino Unido, en los EEUU e incluso en España. Y las nuevas industrias no están sindicalizadas. Ni las industrias tecnológicas. El sector de los medios de comunicación tampoco. Y, por supuesto, los nuevos sectores minoristas tampoco. Esto está empezando a cambiar desde el final de la gran recesión. Estamos empezando a ver organización en Amazon, en Starbucks, en otros sectores nuevos que no existían antes, incluso en Google. Así que esto es quizás una indicación de una nueva tendencia en los trabajadores de la próxima generación que va a transformar el movimiento sindical.

¿Cómo podría crecer la densidad sindical y la fuerza de los sindicatos en este contexto?

Hemos visto una reducción masiva en la participación de la sindicalización de alrededor de dos tercios, es enorme. En los últimos 30 o 40 años, ha habido una disminución dramática en la proporción de personas en los sindicatos en comparación con la fuerza laboral total. Esto se ha dado, como decía antes, por el gran cambio desde el sector manufacturero a los servicios, particularmente en el Norte Global, y hacia nuevas industrias que no están sindicalizadas. Creo que existe una posibilidad cada vez mayor de que las nuevas industrias tengan un papel determinante, como ya ocurrió en el siglo XIX cuando la gran transformación en el movimiento sindical se dio por el cambio desde las industrias artesanales como la carpintería, la plomería…. a los sindicatos de masas en las grandes fábricas, en los muelles, en el transporte, etc. Y vimos el desarrollo de los sindicatos de masas a finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX. Luego hemos visto esta aniquilación en la segunda mitad del siglo XX. Pero creo que ahora tenemos toda una capa de nuevas industrias, donde los trabajadores apenas comienzan a organizarse. Y la gente no debe olvidar que la mayor proporción de trabajadores en todo el mundo no se encuentra en el Norte Global. Están en Asia, están en América Latina. Están en África. Aquí es donde el proletariado, usando la antigua frase, es de largo mayor. La clase trabajadora del mundo nunca ha sido mayor y nunca ha sido mayor como porcentaje de la población adulta total y la población activa. Y se basa principalmente en el Sur Global ahora, donde hay mucha actividad. Esta semana vemos lo que pasa en Foxconn, que es una gran empresa taiwanesa que opera en China, donde los trabajadores están luchando contra sus empleadores porque no les están pagando lo que acordaron pagar. Así que ha habido luchas serias como esa, vamos a ver muchas más. Y posiblemente también organizaciones independientes no solo en el Sur Global, sino también en el Norte Global en las nuevas industrias. Soy optimista.

¿Qué herramientas tienen los sindicatos para luchar a día de hoy?

Siempre existe la herramienta básica, que es que los empleadores no pueden conseguir las cosas ni los servicios que quieren vender a menos que los trabajadores trabajen. Es algo muy básico. Karl Marx dijo una vez, todo niño sabe que si la gente deja de trabajar, entonces no se hace nada. Ese es el poder básico que tienen los trabajadores, porque los empleadores no tienen poder, en realidad, dependen completamente de su fuerza laboral para entregar lo que se requiere. Los empleadores usan lo que pueden usar para evitarlo y eso lo puede hacer más difícil, pero el poder básico que tienen los trabajadores de retirar su trabajo todavía está ahí. Pero no solo eso. También hay muchas otras formas en que los trabajadores pueden mejorar sus condiciones. Los sindicatos brindan un nivel de apoyo en seguridad, y también en horas y condiciones de trabajo. Una cosa es decir que te pagan mejor, pero si estoy trabajando en pésimas condiciones, si estoy trabajando por turnos o trabajando muchas horas, entonces las condiciones de trabajo no son seguras. Los sindicatos tiene el poder de organizarse contra eso también. Todas estas son áreas importantes en las que los sindicatos juegan un papel y tienen que jugar un papel cada vez mayor en el futuro. Entonces, podrías decir, bueno, eso no es nada nuevo. Lo que quiero decir es que hay nuevas áreas en las que vamos a ver ese desarrollo y los sindicatos tienen que estar familiarizados con la tecnología, deben ser inteligentes acerca de los nuevos desarrollos que están ocurriendo en las industrias para construir la organización que necesitan los trabajadores.

¿Las huelgas han perdido efectividad en un mundo globalizado?

Si el argumento es que si se declara una huelga, la empresa trasladará su ubicación a otro lugar donde la gente no hace huelgas y donde es mas barato, en realidad no es tan fácil para las empresas hacer eso inmediatamente. Y también, los sindicatos deben luchar no solo en el frente económico, sino también políticamente para garantizar que los gobiernos no permitan que las multinacionales simplemente saqueen la infraestructura y la tecnología y se la lleven a otra parte. Si los trabajadores están luchando por mejores condiciones, las dos cosas deben ir juntas. Sí, todo es más difícil por ser internacional, pero tampoco es imposible para los sindicatos organizarse internacionalmente. Lo hemos visto en muchas ocasiones en los últimos años en varias industrias, particularmente en la industria del transporte, donde el comercio tiene lugar entre buques portacontenedores, conductores de camiones portuarios. O incluso desde el conflicto de Ucrania, hemos visto esfuerzos de los trabajadores para combinar todos estos temas. Entonces sí, es difícil. No es fácil para los sindicatos organizarse, ni para los trabajadores porque se enfrentan a las fuerzas de los medios, los gobiernos, las leyes, y, por supuesto, a los intentos de los empleadores de debilitar su capacidad de funcionar. Pero no es imposible. Históricamente podemos ver que a veces tuvo un gran éxito en la transformación de la realidad.

¿Están sabiendo incorporar los sindicatos el papel transformador del feminismo?

Cuando observamos la situación económica general, podemos ver que todavía hay una marcada diferencia entre el salario promedio de los hombres en industrias y servicios, y el de las mujeres. Y, sin embargo, las mujeres ahora constituyen en muchos países, la mayoría de la fuerza laboral, no solo una pequeña minoría. Y ha habido una transformación en los últimos 50 años en los que las mujeres han llegado al sector laboral en grandes masas, particularmente en industrias clave como la salud, la educación y los servicios públicos, los servicios sociales, donde las mujeres son dominantes. Si miramos el liderazgo de los sindicatos, es cierto que esto no siempre se ha visto reflejado, pero es algo que está comenzando a cambiar. El sindicato industrial más grande del Reino Unido ahora tiene a una mujer como secretaria general, y eso también se aplica en otros sindicatos. Entonces hay una transformación en ese sentido pero todavía hay una brecha enorme entre el nivel de los salarios medios de los trabajadores masculinos y femeninos. Eso se debe en parte a que las trabajadoras tienen trabajos peor pagados y no consiguen los mejores trabajos que pagan mejor. También aunque existe una legislación en contra de la igualdad salarial no siempre se aplica. Pero lo que creo es que la organización sindical y la expansión de los sindicatos ayudará a reducir esa brecha entre el empleo masculino y femenino.

¿Y cómo deben sumarse los sindicatos a la transición verde?

Creo que esta pregunta es muy importante porque este es uno de los problemas clave al que nos enfrentamos en el siglo XXI. Tenemos que hacer algo para detener el calentamiento global, las emisiones de carbono y el impacto que está teniendo lo vamos a sufrir todos, no solo en el Sur Global donde ya lo están sufriendo, sino también en Europa, donde vamos a ver condiciones climáticas extremas, etc., que van a afectar a la vida y las condiciones de las personas. Y tenemos que hacer algo al respecto. Cualquier sindicato que se precie tiene que mirar no sólo el tema de los salarios y las condiciones de sus miembros, sino también al panorama más amplio de lo que está sucediendo en la economía, particularmente lo que están haciendo las empresas y lo que están haciendo los gobiernos. Solo así podemos hacer frente a esta peligrosa crisis que se avecina. Entonces, me parece que la formación tiene un papel clave en la lucha para que sus empleadores adopten políticas ambientalmente mejores, para que los gobiernos comiencen a hacer algo con respecto a las emisiones de combustibles fósiles.

Los sindicatos no solo pueden mirar lo que está sucediendo en su lugar de trabajo, sino que también deben analizar cuestiones políticas más amplias

Y ahora, ¿qué pasa con todos esos trabajadores que trabajan en la industria de los combustibles fósiles? ¿Cómo va a lidiar el sindicalismo con eso? Eso plantea un problema político, pero los trabajadores de la industria del petróleo o de la industria del gas, que en realidad es una fuerza laboral bastante pequeña, ¿cómo van a mantener sus trabajos si queremos eliminar este tipo de energías? Bueno, requiere un plan nacional, un plan internacional, a través de la eliminación gradual de las industrias de combustibles fósiles. Y volver a capacitar y cambiar a los trabajadores a nuevas industrias renovables, donde también tienen habilidades o se puede redirigir, para asumir la expansión de las industrias renovables y de otras industrias ambientales que generarán una gran cantidad de puestos de trabajo disponibles para los trabajadores que en este momento están trabajando en industrias que quizás se están sumando a la crisis de emisiones de carbono. Puedes verlo con otra analogía, ¿qué pasa con los trabajadores que trabajan en la industria armamentística? No queremos más armas. Queremos eliminarlas gradualmente pero los trabajadores perderán sus empleos, y es un argumento que a menudo dan los sindicatos. Bueno, hay muchas otras construcciones civiles que debemos hacer en las que las habilidades de los trabajadores que tienen las habilidades de la industria de armas se pueden usar, como en todo tipo de áreas de transporte, medio ambiente, etc. Necesitamos un plan. Y eso significa que los sindicatos no solo pueden mirar lo que está sucediendo en su lugar de trabajo, sino que también deben analizar cuestiones políticas más amplias y involucrarse en ese plan que logre esa transformación del desequilibrio que tenemos en este momento en el empleo, con los objetivos equivocados y los trabajos equivocados. Necesitamos los objetivos correctos y los trabajos correctos.

ORIGINAL:

Fuente: https://www.eldiario.es/economia/michael-roberts-beneficios-empresariales-son-principal-contribucion-inflacion_128_9751020.html

 

miércoles, 30 de marzo de 2022

¿El suicidio del dólar?

TOMADO DE: 

rafaelpoch.com


   Un mes de guerra en Ucrania (II)              

Se están creando las condiciones para el crecimiento de un bloque no-occidental en la economía global.

El 26 de febrero Estados Unidos y sus aliados confiscaron las reservas de oro y divisas del Banco Central de Rusia que este tenía en Occidente, alrededor de la mitad del total de sus reservas, es decir unos 300.000 millones de dólares. Ni la reserva federal de Estados Unidos (FED) ni el Banco Central Europeo (BCE) fueron consultados al respecto. Son muchos los observadores que estiman que la medida será autodestructiva para la hegemonía global del dólar, sobre la que reposa la estabilidad de la deficitaria y monumentalmente endeudada economía de Estados Unidos.

Desde 1971, cuando Estados Unidos abandonó el patrón oro en la convertibilidad del dólar, el sistema de Bretton Woods, los bancos centrales organizaron sus reservas en dólares en lugar de oro. Al hacerlo, compraban bonos del tesoro de Estados Unidos y financiaban los déficits presupuestarios y de la balanza de pagos de ese país. El comercio del petróleo en dólares añadía poderío al dólar como indiscutida moneda global de referencia.

Estados Unidos ha venido utilizando esa posición de poder para ordenar el mundo a su gusto e interés. Puede bloquear pagos, congelar activos y practicar confiscaciones en cualquier momento. Ahora, al confiscar las reservas de Rusia se ha lanzado un mensaje inequívoco a todo el mundo. En palabras del ex diplomático británico Alastair Crooke, “si hasta un país importante del G-20 puede ver sus reservas confiscadas con solo pulsar un botón, para aquellos que aún tienen reservas en Nueva York el mensaje es meridiano: sacarlas de allí mientras sea posible”.

Rusia no es un caso aislado. Las reservas de Irán ya fueron confiscadas en el pasado. Los 9000 millones de fondos de Afganistán, que impedirían la catástrofe humana y el hambre que está teniendo lugar allá, también fueron confiscados por Biden como cruel represalia por la espantada militar occidental forzada por los talibanes el pasado agosto. El año pasado Inglaterra le robó a Venezuela el oro que ésta tenía en el Banco de Inglaterra y del que Caracas intentó disponer para comprar recursos médicos contra la pandemia.

Con todas estas medidas lo que Estados Unidos dice al mundo es que cualquier país que tenga sus reservas allí está expuesto a que, si su política no gusta a Washington, bien porque comercia con países adversarios, bien porque reparte demasiado su renta entre las clases populares en perjuicio de los beneficios de multinacionales, o porque simplemente busque una mayor independencia política o económica del entramado controlado por Estados Unidos, sus reservas pueden ser confiscadas.

“Hemos convertido los depósitos en euros y dólares en un factor de riesgo”, dice Wolfgang Münchau un conocido analista alemán de derechas y estrella del Financial Times. “Confiscando los fondos de Afganistán, Venezuela, Irán y ahora Rusia, politizando el mecanismo de pagos y transferencias del Swift, la influencia global de Estados Unidos disminuye”, dice el ex embajador americano Chas Freeman.

 La confiscación de las reservas rusas, “animará a rusos, chinos, BRIC´s, etc. a buscar otras monedas y mecanismos más seguros”, augura Münchau, pero en realidad esto no es un horizonte sino un proceso ya en marcha. Desde que hace ocho años se impusieron sanciones a Rusia por la anexión de Crimea, la participación del dólar en el conjunto de los pagos internacionales ha disminuido 13,5 puntos: pasó del 60,2% en 2014 al 46,7% en 2020. “El dólar se ha convertido en una moneda tóxica”, dice el economista ruso y consejero de Putin, Sergei Glaziev. ¿Qué pasará a partir de ahora con esta tendencia?

La principal consecuencia es que se están creando las condiciones para el crecimiento de un bloque no-occidental en la economía global que tendrá un impacto negativo para los intereses del hegemonismo. Hace más de una década que el Presidente Lula ya comprendió que había que salirse mancomunadamente del dólar y su entramado. Parece que fue Lula el primero que compartió con Vladimir Putin y Hu Jintao, el entonces presidente chino, la idea de avanzar conjuntamente en una política en esa dirección, algo que los chinos tenían claro desde hacía mucho tiempo. El protagonismo de Lula en aquella iniciativa pudo haber sido incluso determinante para el irregular derrocamiento del brasileño y su posterior encarcelamiento. Hoy las cosas han cambiado y no solo porque Lula puede regresar a la presidencia de Brasil.

Ningún BRIC ha participado en las sanciones contra Rusia: ni India, ni el Brasil de Bolsonaro, ni África del Sur, ni la atlantista Turquía, ni los países del Golfo, ni por supuesto China…

El miércoles la conferencia de ministros de exteriores de la Organización de la Conferencia Islámica (57 países miembros) rechazó sumarse a las sanciones contra Rusia. Ningún país de África, ni de Asia Occidental y Central, con solo Singapur y Japón en Asia Oriental, han impuesto sanciones a Rusia, con China e India marcando la línea general.

Aún más significativo, Arabia Saudí está manteniendo conversaciones con China para comerciar en yuanes el pago de su petróleo. El 25% del petróleo saudí va a China. Que el petróleo deje de venderse en dólares, ¿no equivale a una quiebra de la economía de Estados Unidos?

(Publicado en Ctxt)


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El contenido de este/estos articulos y publicaciones no necesariamente expresan la opinión de Nelson Gutiérrez.
The content of this / these articles and publications does not necessarily express the opinion of Nelson Gutiérrez.

lunes, 17 de enero de 2022

Adam Smith desfigurado

 tomado de:

pagina12.com.ar


Atilio A. Boron

 Uno de los rasgos distintivos de los intelectuales conservadores es la impunidad con que difunden sus ideas –en realidad, sus “ocurrencias”, como dijera Octavio Paz- a través del inmenso aparato de los oligopolios mediáticos que los ampara y promueve. El caso más reciente es el de Marcos Aguinis, un prolífico escritor que en sus mejores tiempos, antes de la lamentable involución ideológica de los últimos años que lo arrojó en brazos del macrismo y los energúmenos de la “infectadura”, supo ser Secretario de Cultura del gobierno de Raúl Alfonsín. En una nota publicada en La Nación (“El inmortal Adam Smith”, 15 enero 2022) rinde un homenaje a la figura de Adam Smith, lo que en principio está muy bien y sólo merecería mi aplauso. 

El problema es que el Smith que presenta Aguinis poco tiene que ver con la obra de ese enorme pensador de la Ilustración Escocesa y padre fundador de la Economía Política. Lo que hace en su artículo es difundir una caricatura burdamente distorsionada del autor de La Riqueza de las Naciones, presentándolo como si fuera un profeta del egoísmo y el individualismo, un ingenuo adorador de los mercados y un enemigo declarado de los gobiernos. Esta operación de deconstrucción en clave reaccionaria no es nueva. El propio Aguinis elogia anteriores esfuerzos en esta dirección realizados por Mario Vargas Llosa y Alberto Benegas Lynch (h.), que incurrieron en sus nada inocentes desatinos.

En su nota Aguinis apela a una remanida cita de Smith para fundamentar la idea, insanablemente errónea, que “el progreso no se debe a la caridad, sino al egoísmo.” Cita, a continuación, un pasaje de La Riqueza de las Naciones en donde Smith dice que “No obtenemos los alimentos por la benevolencia del carnicero, del cervecero o el panadero, sino por la preocupación que tienen ellos en su propio interés, sus necesidades, sus ambiciones”. El tan ansiado motor del progreso entonces no es otro que el egoísmo institucionalizado en el “mercado libre”, especie tanto o más fantasmagórica o inhallable que el unicornio azul. Mercados hay, pero los mercados libres no existen: siempre son regulados por los actores más poderosos (monopolios, oligopolios) o por la intervención de los poderes públicos que corrigen sus inequidades o el deplorable “darwinismo social” de los mercados.

¿Es esto lo que creía Adam Smith? ¿Confiaba tan ciegamente en las virtudes del egoísmo? Decididamente no. Utilizando un lenguaje propio de la época decía que “los sirvientes, trabajadores y empleados de diferentes tipos constituyen la gran mayoría de cada sociedad. Y lo que mejora las condiciones de la gran mayoría de una población nunca puede ser considerado como una desventaja para el conjunto.” (pg. 70 de la edición original en inglés) Smith podría creer en algunas de las virtudes de una economía de mercado; sin embargo, una “sociedad de mercado” donde sólo sobrevivieran los “más aptos” repugnaba su espíritu humanista. Nada lo escandalizaba más, por ejemplo, que el trabajo infantil en las minas del Reino Unido o la abyecta pobreza de sus ciudades.

Hace unos años la revista inglesa The Economist aportó un baño de sobriedad a los apóstoles del neoliberalismo cuando dijo que “Mucha gente piensa que él fue un ‘libremercadista’ arquetípico. Pero Smith es a menudo muy mal citado.” (1º de noviembre de 2013) El escocés estaba muy preocupado por las perniciosas consecuencias económicas y sociales del egoísmo, y creía que el gobierno tenía una importante responsabilidad en tratar de combatir la injusticia producida por quienes tenían diferentes posibilidades de defender sus intereses: el salario en un caso, la ganancia en el otro. Esto exige la presencia de regulaciones impuestas a los terratenientes, industriales y comerciantes que, observa Smith, se hallan en constante conspiración a los fines de oprimir a los trabajadores y esquilmar a los consumidores.

En otro célebre pasaje que jamás citan sus actuales voceros Smith decía “los patronos, siendo pocos en número, pueden asociarse mucho más fácilmente; y la ley, además, autoriza o al menos no prohíbe tales asociaciones, mientras que sí prohíbe las de los trabajadores (los sindicatos). No tenemos leyes del Parlamento en contra de combinaciones encaminadas a bajar los salarios; pero tenemos muchas que penalizan las combinaciones que desean aumentarlos. Los patronos están siempre y en todo lugar en una suerte de asociación tácita, constante y uniforme para impedir el aumento de los salarios. (ibid. P. 60) Y más adelante remachaba su argumento diciendo que “los amos [se refiere a comerciantes, industriales y terratenientes] raramente se reúnen aun por entretenimiento o diversión sin que la conversación termine en una conspiración contra el público, o en una componenda para aumentar sus precios.” (p. 75) Smith sostenía que era responsabilidad del gobierno poner coto al desenfreno del egoísmo.

En nuestra crítica a la apología del liberalismo hecha por Vargas Llosa (Cf. El Hechicero de la Tribu. Mario Vargas Llosa y el liberalismo en América Latina) señalábamos la deformación que el pensamiento del humanista y economista escocés sufrió a manos de sus divulgadores. Allí citamos un artículo de Jacob Viner, un economista de Chicago, que ya en 1927 demolió los lugares comunes de la derecha y demostró que Smith estaba muy lejos de ser un librecambista radical, sino que admitía los importantes roles que debía cumplir el Estado. Señalaba entre ellos el dictado de Leyes de Navegación; que los salarios debían pagarse en dinero y no en especies; que el papel moneda debía estar regulado por el Estado; establecer premios y otros incentivos para promover el desarrollo de la industria textil; obras públicas en transporte para facilitar el comercio; regulación de las joint-stock companies y otros tipos de empresas; aceptar monopolios temporarios -incluidos copyrights y patentes- por un tiempo limitado; restricciones gubernamentales en las tasas de interés aplicadas a los prestatarios para compensar la “estupidez” (¡sic!) del inversionista, y, por último, entre tantas otras, las limitaciones a la exportación de granos (sólo en casos de extrema necesidad) y la introducción de “moderados impuestos a las exportaciones a efectos de reforzar el tesoro”. (J. Viner, “Adam Smith and Laissez Faire”, Journal of Political Economy , abril de 1927, pp. 198-232.)

Conclusión: si Aguinis respeta tanto al “inmortal Adam Smith” debería comenzar por honrar su legado y evitar presentar ante el público una caricatura de su pensamiento, sólo apta para su uso político en la Argentina actual y no para comprender la importancia de sus ideas. 

sábado, 3 de agosto de 2019

¿O será El Dorado para Upm? - Brecha

Tamado de
BRECHA



1. Los recientes acontecimientos en torno al sí de la denominada decisión final de inversión por parte de Upm son el resultado de un largo proceso, y confirman la iniciación de otro, en el cual todos los uruguayos estamos comprometidos. Así culminan las etapas de decisión de la transnacional iniciadas en 2010, cuando decide ampliar sus plantaciones. Posteriormente, se avanzó con las visitas a Finlandia de los presidentes Mujica (en 2014) y Vázquez (en 2016), la firma del contrato salió a luz pública en 2017, y finalizó días atrás con el informe a los accionistas de Upm con la decisión de construir la planta.

Se podría suponer que al menos ha existido un –relativo– conocimiento del “asunto” de parte de la ciudadanía. No es así. Recién a partir de la publicación del contrato Rou-Upm se toma conocimiento del tema. A su vez, y más allá de sus problemas jurídicos y de que ninguna de las dos partes se responsabiliza de los resultados (insólito), importa señalar que es un contrato en un solo sentido porquea Uruguay sólo le corresponden obligaciones.

El gobierno aduce que es producto de una negociación. Si así fuera, es un pésimo negociador, ya que quien se encontraba en una difícil situación era Upm. Con más de 200 mil hectáreas forestadas en una lejana región, que debían comenzar a cortarse a partir de 2022, a la transnacional le era imposible transportar en camiones 8 o 9 millones de toneladas de carga al año a Montevideo.1

2. Las referidas obligaciones marcan un hito fundamental: si bien el gobierno se refería a la inversión como “el proyecto Upm”, la verdad es que el proyecto (así debe calificarse) incluye una larga serie de obras: el ferrocarril, un viaducto en el puerto, arreglo de puentes y caminos, y otras que desarrollaré más adelante, pero todas financiadas por los uruguayos. Sin ellas, la planta no podría instalarse.

El proyecto es todo, y en las obligaciones asumidas, la inversión de Uruguay supera ampliamente la de Upm. Se trata entonces de la inversión de Uruguay… “más grande de la historia” 2. De aquí surge la pregunta clave: ¿el proyecto es beneficioso para el país? A continuación, un resumen muy breve y una evaluación de sus principales aspectos.

a) Upm: pese a que durante un tiempo se publicitó que invertiría 4.000 millones de dólares, en el documento se reducen a 2.480. Su impacto real en Uruguay es de entre 600 y 700 millones, entre los que se cuentan construcciones y armado de la planta; el resto es maquinaria importada, con lo cual impacta en otros países. A posteriori, se sumarían unos 300 millones de inversión en el puerto de Montevideo.

b) Uruguay se compromete a construir una vía férrea (2.225 millones de dólares); un viaducto portuario (144 millones); dragados en el puerto y canal de acceso (225 millones), traslado del puerto pesquero (103 millones) y el dique Tsakos; relevantes obras de caminería, carreteras y puentes (300 millones) y otras obras menores. Además, Uruguay deberá pagar un subsidio encubierto por 1.450 millones por la compra de energía eléctrica (que no necesitamos). En total, la inversión suma 4.447 millones de dólares, lo cual aumentará la deuda externa. Por otra parte, la renuncia fiscal por operar en zona franca se ubica entre 200 y 400 millones anuales: piénsese el impacto en el presupuesto nacional durante 20 años. Por otro lado, el gobierno dice que recaudará 120 millones anuales por Dgi y Bps, pero lo real es que no se superarán los 47 millones.3

c) Con relación al empleo, el ministerio de Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente calculó que durante la construcción el promedio será de 2.850, con picos de 4.500 puestos de trabajo (aunque se difundieron cifras superiores). En la zona franca de la planta, los empleos directos difícilmente superen los 550. En los indirectos, el gobierno comete un grave error –confirmado por la propia Upm– al declarar que ya tiene las plantaciones forestales. La experiencia indica que luego de diez años y dos plantas, el empleo forestal aumentó apenas 1.158 puestos de trabajo. La misma experiencia indica que prácticamente no hubo empresas “inducidas”.

d) ¿Cuáles serán las ganancias de Upm?Los costosse estiman en 350 dólares por tonelada de celulosa4 y el precio internacional en 700. Para 2,3 millones de toneladas producidas (la capacidad de producción es de 2,4) las ganancias resultan en 800 millones anuales; 16.000 millones en 20 años. Si a eso sumamos los 1.400 millones por venta de energía, el total es de 17.400 millones en 20 años. Si se descuenta la inversión, la ganancia neta es de 15.000 millones de dólares. Es decir, Upm recupera la inversión en poco más de tres años; por cada dólar invertido se lleva seis.

e) Sobre la distribución, Uruguay aporta el 64 por ciento del capital, pero no participa de las ganancias. Upm invierte el 36 por ciento y se lleva al exterior el cien por ciento de ellas. Si las ganancias no quedan en el país, si el empleo es muy menor al divulgado y apenas alguna empresa inducida, el impacto de la planta sobre el Pbi es escaso.

Desde 2006, en las investigaciones y publicaciones conjuntas con William Yohai,5 dos de los aspectos señalados en este texto requieren mayor dedicación, ya que el gobierno los menciona lo menos posible y son de suma importancia: la construcción de una vía férrea y la compra de electricidad.

Es falso que el Ferrocarril Central de Upm ya estuviera previsto. En el programa de gobierno no se menciona. Nos cuesta 8.150.000 dólares por quilómetro, 34 veces más que el tramo ya reconstruido entre Rivera y Paso de los Toros en el marco de los Corredores Bioceánicos. El Ferrocarril Central es más lento y para un tonelaje por eje algo menor. ¿Pero se estudió mejorar lo ya previsto e iniciado hasta Montevideo? ¿Se estudiaron alternativas desde Paso de los Toros a Nueva Palmira? ¿Una hidrovía del Río Negro? No se sabe.6

El tren es prácticamente exclusivo para Upm: no se prevén infraestructuras para pasajeros ni para otras cargas. Su trazado generará graves problemas urbanos y sociales en varias ciudades. Es muy ilustrativo el ejemplo de Sarandí Grande, donde la movilización popular y de sus autoridades logró que el tren no “cortara” al medio la ciudad.

En tanto, la compra obligatoria a Upm de electricidad, como decíamos, no es necesaria, ya que actualmente tenemos capacidad ociosa de generación y podemos estar tranquilos por 15 años, ya que el crecimiento de la demanda recién igualaría la oferta unos cinco años después. Su costo ya es elevado: fuentes eólicas y fotovoltaicas ya son más económicas y las tendencias a futuro de generación indican un acelerado abaratamiento. Por esta razón, esta compra obligatoria es un subsidio encubierto a la empresa.

3. A partir de la información de Upm del 23 de julio, las cartas están a la vista. Por un lado, las declaraciones de los integrantes de la transnacional confirman, fuera de toda duda, los planteos públicos que venimos realizando desde hace años, con fuentes nacionales e internacionales. Y lo importante: el gobierno nunca los respondió. Asimismo, la anomia social es grave: ni el Pit-Cnt, ni el Parlamento, ni la Universidad, ni otros partidos políticos presentaron estudios independientes, debatieron públicamente o comprometieron acciones concretas en sus ámbitos respectivos frente a un tema clave para el Uruguay del futuro.

Es triste comprobar ahora cómo la prensa y los voceros oficiales se disputan por “inflar” beneficios: de 7 mil empleos se pasa a hablar de 10 mil; de los 120 millones de dólares de recaudación por Dgi y Bps, se pasa a hablar de 170.

En lo que respecta a Upm, es claro que ya está en otra etapa. Su mirada ahora apunta a lo internacional y poco importan los impactos que aquí tengan sus declaraciones. Un claro ejemplo son las afirmaciones sobre el costo por tonelada de la celulosa (de las más baratas del mundo) y el efecto previsible en sus ganancias: un día después del informe de Jussi Pesonen (Ceo) a los accionistas de Upm-Kymmene7, las acciones en la Bolsa subieron nada menos que 12,4 por ciento8, aumentando notoriamente su capacidad financiera.

¿Y ahora qué? ¿Qué más decir? Los datos son duros e irrefutables: por más discursos y campañas publicitarias que se hagan, hablan por sí solos: El Dorado para la transnacional… ¿y para los uruguayos? Por muchos, muchos años pagaremos, el pueblo pagará.

Este acuerdo es un baldón a la soberanía, es la consolidación de un modelo extractivista, primario, que niega un futuro decente a los trabajadores y privilegia empresas extranjeras. Una gestión de cero transparencia y ninguna ética para que nos ocupemos ente todos del país.

4. A los efectos de clarificar qué significa que aportemos 4.447 millones de dólares a una transnacional (sin contar una cifra similar por impuestos que no pagará), como ejemplo veamos un destino alternativo para nuestros recursos. Imaginemos que los invertimos en la construcción de viviendas, una verdadera necesidad nacional: en 15 años generaríamos 54.548 viviendas para 190 mil personas.9 Durante ese tiempo, en todo el proyecto Uruguay-Upm (contando el viaducto, el tren, el dragado, la planta, etcétera), los empleos anuales directos e indirectos sumarán 3.671; en cambio, en la construcción de viviendas serían 20.371. Téngase en cuenta el impacto en la economía: el multiplicador es enorme a todo nivel (trabajadores, empresas, servicios, etcétera), sin comparación con la celulosa y sus necesidades. Además, este cálculo “regala” las viviendas. Es obvio que no será así; lo que se recupere permitirá continuar construyendo por muchos años.

* Es doctor en economía por la Universidad Nacional Autónoma de México e integrante del Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus).

1. En el FA adujeron: “No es lo que hubiéramos querido, pero…”, y le aceptaron todo a la empresa.

2. Obligaciones y exenciones inéditas, de una cuantía jamás aportada a emprendimientos nacionales.

3. Por Dgi, Bps e Irpf, la planta de Upm 2, con 500 empleados, recaudará 10,7 millones de dólares. Upm 1 y Montes del Plata, al aumentar el Pbi silvícola, impulsaron en un 0,2 por ciento el Pbi nacional. Oficialmente, Dgi y Bps recaudan, de todo el sector silvícola, un 14,9 por ciento. Aplicar esos porcentajes en el Pbi nacional actual arroja 18 millones de dólares. Siendo muy generosos (porque, entre otras cosas, las plantaciones ya están), podríamos esperar que con Upm 2 duplique esta cifra: unos 47 millones. Imposible hablar de 120 millones.

4. Upm, al declarar un costo de 280 dólares por tonelada, es más optimista que nosotros. Si se calculan las ganancias netas con base en este costo, suman algo más de 18.000 millones de dólares. Algún lector atento, al revisar nuestros trabajos desde 2006 encontrará diferencias en los datos. Obvio, el secretismo del gobierno y las variaciones internacionales los explican.

5. La actualización de dichas publicaciones (con su cuidadosa referencia a fuentes nacionales e internacionales) y los trabajos sobre ambiente, aspectos jurídicos, educación y otros impactos sociales se reunieron en un libro de próxima aparición, cuyo objetivo es brindar un enfoque integral del proyecto.

6. En nuestros trabajos iniciales confiábamos en las declaraciones oficiales acerca de que el costo sería de 700 millones de dólares, quizás 800. ¡Santos inocentes! Oficialmente, pagaremos 2.225 millones de dólares.

7. https://www.upm.com/siteassets/asset/investors/2019/q2-2019-presentation_final.pdf

8. https://finance.yahoo.com/quote

9. Salvo ajustes posteriores, original de W. Yohai: “Upm 2. El trabajo, la inversión, las alternativas”.

Gustavo Melazzi

jueves, 18 de julio de 2019

Secuencia de destrucción planificada: ¿Cuándo comenzó el bloqueo contra Venezuela?




Tomado de:
cubadebate.cu

William Serafino

13-16 minutes






El 9 de marzo de 2015, el presidente Barack Obama, mediante la Orden Ejectuvia 13692, declaró a Venezuela como «amenaza a la seguridad nacional» de los Estados Unidos Foto: Jonathan Ernst/ Reuters.
El primer encubrimiento

El relajamiento parcial (y siempre relativo tratándose de Venezuela) de la situación política, a raíz de las rondas de negociación que empezaron en Oslo y que ahora mismo se desarrollan en Barbados entre el chavismo y la oposición, remarcan dentro del debate político y de medios un tema definitorio para la vida social y económica del país.

Se trata de las sanciones y medidas coercitivas unilaterales impuestas por el gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela.

Antes del último impulso de cambio de régimen de este año con la figura de Juan Guaidó a la cabeza, era común referirse a las medidas coercitivas unilaterales como un acto que sólo afectaba a los funcionarios del gobierno.

Este tratamiento político y mediático se mantuvo durante los años 2016, 2017 y 2018, justo cuando las sanciones se convirtieron en una manifestación concreta de la agresiva política exterior de los Estados Unidos hacia Venezuela, encaminada a cristalizar un golpe de Estado mediante herramientas no convencionales o de guerra indirecta.

Sin embargo, desde enero de 2019, cuando la Administración Trump decide embargar ilegalmente los activos de PDVSA (incluyendo su filial Citgo), esta narrativa se vio obligada a mutar por la fuerza del propio acontecimiento.

La inclusión de la estatal petrolera PDVSA en la lista OFAC del Departamento del Tesoro tuvo como resultado inmediato la confiscación de sus activos en los Estados Unidos y la prohibición de realizar negocios por parte de las refinerías de la Costa del Golfo con el petróleo del país. La consecuencia lógica de esta acción de abierta guerra económica sería una pérdida de, al menos, 18 mil millones de dólares tras el secuestro de los activos petroleros, y una disminución de casi medio millón de barriles en ingresos, debido a la prohibición de exportar crudo hacia el mercado estadounidense.
La naturaleza colectiva del bloqueo económico




El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el asesor de seguridad nacional, John Bolton, anuncian severas medidas de bloqueo contra PDVSA, 28 de enero de 2019. Foto: AFP.

La naturaleza colectiva y general de estas medidas punitivas impuestas por el gobierno de los Estados Unidos hacía imposible que las mismas fueran interpretadas como acciones contra el gobierno. Aunque el asesor de seguridad nacional John Bolton, al momento de anunciar estas sanciones, hizo un notable esfuerzo en convencer a todo el mundo que dichas medidas afectarían al “régimen de Nicolás Maduro” y no a la población, el desastre económico de los últimos siete meses indican justo lo que se intentaba negar.

Y es que el mensaje de Bolton, secundado por el gabinete de la guerra contra Venezuela que es también el propio gabinete ejecutivo de los Estados Unidos, sigue siendo un desafío a la lógica económica más elemental. La interrupción del ingreso petrolero a un país dependiente de esta entrada en un 95%, lógicamente impacta de manera negativa a la población en su capacidad de acceder a los insumos básicos de subsistencia, debido a la interrupción forzada del flujo de las importaciones que mantienen abastecidas el mercado interno.

La incapacidad de mantener esta situación de autoengaño y blanqueamiento provocó que el relato antichavista se reconfigurara agregando nuevos matices, pero manteniendo la misma estructura inicial. Ahora había que aceptar que las sanciones eran generales, que ciertamente afectaban la economía y la constitución material del país y su mayoría social, pero no sin antes agregar como leitmotiv que estas sanciones empezaron en 2019.
Informe Bachelet y el falso debate antichavista




Michelle Bachelet es la Alta Comisionada de la ONU para los DDHH. Foto: AFP.

En consecuencia, la situación económica de crisis anterior a 2019 no podría explicarse a partir de las sanciones de los Estados Unidos. Este relato cartelizado por medios y políticos del antichavismo recibió un apoyo crucial por parte del informe sobre Venezuela de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, en el cual insiste que la crisis económica es previa a las sanciones, agregando que las mismas agravan esa crisis “preexistente”.

Ese pésimo intento de quedar bien con Dios y con el Diablo, como solemos decir en Venezuela a todo equilibrismo político, en realidad otorgaba verosimilitud a la narrativa del antichavismo que responsabiliza al gobierno de la crisis actual. Otra forma de blanqueamiento institucional para favorecer la aplicación sistemática de medidas de bloqueo económico contra el país.

Igualmente, las medidas coercitivas unilaterales parecieran ser un capítulo continuado de las divisiones internas en el antichavismo. Sin embargo, esta división por el tema de las sanciones, al igual que otros tópicos del acontecer político nacional, corresponden a un falso debate.

Por ejemplo, personajes como el banquero de Torino Capital y asesor financiero del antichavismo, Francisco Rodríguez, el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, y otros actores del ala moderada, han comenzado a dedicar buena parte de su exposición pública a condenar el bloqueo económico estadounidense y sus nocivas consecuencias contra el país.

Y este posicionamiento no ha pasado desapercibido para el ala radical. Hace pocos días, el economista y sicario financiero Ricardo Hausmann protagonizó un rifirrafe en redes sociales con Francisco Rodríguez, con respecto al tema de las medidas coercitivas unilaterales. Para Hausmann, las sanciones económicas estadounidenses no afectan la economía, pues según él, en Venezuela “hay hambruna desde 2016”. La afirmación de que las sanciones comenzaron en 2019 viene acompañada por la tesis de que la crisis económica fue producto del supuesto modelo económico fracasado del chavismo.

Este posicionamiento fue compartido por quien dice ser el “Procurador General” de Juan Guaidó, José Ignacio Hernández, quien aseveró que las sanciones no son responsables de la crisis porque se supone, erróneamente según su criterio, que sin estas medidas de presión el gobierno venezolano igualmente no utilizaría los recursos disponibles para resolver la crisis.

El debate subió de tono y simuló ser un enfrentamiento encarnizado entre posturas diametralmente opuestas. Aunque ambas posiciones difieren en si las sanciones afectan o no a la economía, y allí habría que darle la razón a Francisco Rodríguez y Luis Vicente León, comparten como criterio unificado que la crisis es responsabilidad del chavismo y que la misma antecede a las sanciones. Allí es donde radica el falso debate.
Reconstruir el trayecto de una economía bajo asedio: La onda corta 2014-2019




El presidente Nicolás Maduro, junto a Diosdado Cabello y el presidente boliviano Evo Morales, en un acto para exigir que se derogue el Decreto Obama. Foto: teleSur.

Contrario a este relato que intenta imponerse como dominante, lo cierto es que el bloqueo económico contra Venezuela, en términos institucionales, comienza en diciembre con la promulgación de la “Ley de defensa de derechos humanos y sociedad civil” o “Ley Pública 113-278”. Allí, el Congreso estadounidense otorgó a la presidencia de los Estados Unidos un conjunto de poderes excepcionales (bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional) para bloquear activos y prohibir transacciones financieras desde Venezuela, utilizando como excusa la “violación de los derechos humanos”.

Esta ley, el 9 de marzo de 2015, ascendería a Orden Ejecutiva (13692) bajo la rúbrica del presidente Barack Obama. El denominado Decreto Obama entraba en acción.

Se toma como punto de inicio de las sanciones estos instrumentos legales, porque precisamente las relaciones comerciales, económicas y financieras entre Venezuela y los Estados Unidos, y en consecuencia la conexión del país con el sistema de pagos internacionales que aún gravita en torno a las plataformas estadounidenses, cambia sustancialmente.

A partir de allí, el sistema financiero internacional tomaría una posición de alerta frente a Venezuela, mientras el presidente de los Estados Unidos contaba con los instrumentos legales necesarios para agredir la economía nacional cuando lo creyera necesario.

En paralelo a esto, durante ciclo 2014-2015, haciéndose extensivo a 2016 y en buena parte de 2017, los precios del petróleo se van a pique, llegando a la alarmante cifra de 20 dólares por barril. Esto implicó para la nación una reducción del 70% de sus ingresos nacionales, lo que a su vez generó una contracción sensible de las importaciones y, en consecuencia, las condiciones para una crisis inflacionaria y de desabastecimiento.



Pero el denominado Decreto Obama (la Orden Ejecutiva 13692) comenzaría a mostrar resultados en 2015 y 2016. Durante esos años, las presiones del Departamento del Tesoro, legalizadas por los instrumentos jurídicos antes comentados, provocan que Citibank, Commerzbank y otros bancos que Venezuela utilizaba como intermediarios para la compra de alimentos, medicinas y pago de deuda, cerraran las cuentas, unilateralmente, de instituciones como Banco Central de Venezuela, PDVSA y el Banco de Venezuela.

Sumado a esto, y producto de dichas presiones del Tesoro, las calificadoras de riesgo estadounidense reaccionan elevando artificialmente el riesgo país (ubicándolo como el más alto del mundo, por encima de países con conflictos bélicos como Yemen, Siria o Ucrania) y presionando una situación de impago en los bonos de la deuda pública.

La consecuencia de estas acciones se traduce en el bloqueo directo de las fuentes de financiamiento de Venezuela en el mercado internacional, donde pudo haber recurrido en 2014 y 2015 para compensar la caída de los ingresos petroleros. Pero, lógicamente, un país que supuestamente “amenaza” la seguridad nacional de los Estados Unidos, no es un candidato fiable para acceder a financiamiento internacional.

Allí radican los efectos prácticos del Decreto Obama.

La actuación de las calificadoras de riesgo, y la obstrucción del financiamiento internacional para el país que generó, agudizó la crisis de la importaciones producto de la caída del ingreso petrolero y precipitó el inicio de una crisis inflacionaria mezclada con un desabastecimiento inducido por los capitales nacionales concentrados que tomaron una posición de revancha, nuevamente, contra el chavismo.

Llegamos a 2017, donde esta política sistemática de bloqueo se legaliza con la Orden Ejecutiva 13808 del 24 de agosto de 2017. Allí, expresamente, se impide a PDVSA recibir financiamiento del mercado estadounidense. A Citgo, en particular, se le prohibía a partir de ese momento repatriar sus ganancias a Caracas.

Otras consecuencias de esta Orden Ejecutiva comienzan a visualizarse en 2018, mediante la aplicación de un embargo petrolero no declarado contra PDVSA y Citgo, generando obstáculos a la venta de su producción en el mercado estadounidense y a la capacidad de la filial estadounidense de contar con cartas de crédito para financiarse.

2018, igualmente, será un año de otras Órdenes Ejecutivas complementarias que buscaban ir cerrando la mayoría de las fuentes de generación de riqueza e ingreso de la economía de Venezuela. Se prohíbe al Estado vender o negociar colaterales de deuda utilizando Citgo, se prohíbe también la venta de oro y las transacciones con la criptomoneda Petro.

Este recorrido nos habla de una tormenta perfecta construida mediante mecanismos de guerra económica y financiera contra la economía, y más importante aún, evidencia que las sanciones comenzaron a afectar al país de forma sistemática y en aumento, desde el año 2014.

Visto así, es falso que las medidas de bloqueo económico iniciaron en 2019. Y es así, precisamente, porque en los años anteriores factores económicos internacionales (la caída de los precios del petróleo) y las presiones directas (manipulación de las calificadoras de riesgo, cierre de cuentas, bloqueo a PDVSA y Citgo), fueron lesionando la economía venezolana y generando las condiciones de la crisis actual, agravada sensiblemente por las sanciones del ciclo 2017-2019.

Dicha tormenta perfecta, y vale decir también, perfectamente planificada para producir un cambio de régimen en Venezuela, combinó la crisis de los ingresos petroleros y la crisis de las importaciones, con mecanismos de presión selectiva dirigidas desde los Estados Unidos para profundizar un socavamiento la economía y los derechos económicos y sociales de la población.

Este proceso alcanza su punto clímax en 2019 con la confiscación y robo de activos petroleros por casi 20 mil millones de dólares, además del secuestro de colaterales en oro y dinero fresco en la banca privada internacional por el orden de los 5 mil millones de dólares. Además, es vital agregar la exclusión por la vía de los hechos del sistema de pagos internacionales, que genera terribles obstáculos para la importación de alimentos y medicinas.




Con la Administración Trump, el bloqueo económico contra Venezuela escaló mediante la aplicación de varias Órdenes Ejecutivas. Foto: Carlos Barria/ Reuters.

La sumatoria de todo esto nos describe un país en la siguiente secuencia de destrucción planificada antes de 2019:
Tras una caída de ingresos y de importaciones no pudo obtener dinero fresco para compensar la situación.
Con recursos mermados, comenzaban a cerrarse los mecanismos de pago para importar, agudizando la escasez de bienes esenciales.
Su industria petrolera comienza a ser obstruida y su filial en Estados Unidos, Citgo, no puede repatriar dinero que necesita. Luego, no puede vender petróleo, lo cual agudiza la caída de ingresos y de importaciones de la primera etapa.
Tiene complicaciones para vender oro y para hacer transacciones en Petro, criptomoneda creada para superar el cierre de los medios de pago.

Vivir en el autoengaño, ya en este punto, no es una opción. Y pensar que el modelo fracasó porque sí, obviando esta estrategia de acoso integral contra el país, tampoco.

(Tomado de Misión Verdad)

lunes, 18 de julio de 2016

Uruguay analisis economico: Columna quincenal de Economía, a cargo del contador Dardo Arigón, 16 de julio de 2016

tomado de: http://www.radio36.com.uy/


“A URUGUAY LE VAN A DAR EL TÍTULO DE REPÚBLICA CELULÓSICA”
Columna quincenal de Economía, a cargo del contador Dardo Arigón, 16 de julio de 2016

El contador Dardo Arigón analizó la realidad concreta de lo que producen los Tratados de Libre Comercio con EEUU y Europa, y lo que dejará, más allá de los anuncios gubernamentales, la instalación de una tercera planta de celulosa. En ese marco puso como ejemplo la nefasta experiencia de México y el NAFTA. “Este tratado se empezó a poner en práctica en el año 1994, llevamos más de 20 años y vemos que México no solamente no ha mejorado su economía y situación social, sino que ha empeorado. Estas son las consecuencias de un tratado de libre comercio: siempre está hecho a la medida del poderoso y no a la medida de un país como México o Uruguay, más subdesarrollado”, afirmó. Transcribimos la columna de Economía del contador Dardo Arigón en contacto desde Mercedes con Radio Centenario y que Usted puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/columna-economia-del-contador-dardo-arigon-audios-mp3_rf_12260776_1.html



Hernán Salina: Ya estamos en contacto con Mercedes, Soriano, donde está el contador Dardo Arigón para su columna quincenal de Economía en CX36.
Buen ía Contador. ¿Cómo está?

Dardo Arigón: Buen día. Bien, un gusto estar en cointacto con ustedes.

HS: Hubo anuncios del gobierno esta semana, pero antes de analizar el anuncio de una tercera planta de celulosa que realizaron el gobierno y UPM, hablemos de una situación de la industria del papel local que se está dando en su departamento, Soriano.

DA: Si, la Fábrica de papel PAMER, ha cerrado una de las líneas de producción -tiene varias- la de papel higiénico y papel de estraza, porque no puede competir con el papel higiénico importado que viene de Brasil y de Chile. Esta producción es a menor precio de lo que cuesta en Uruguay.
Por un lado es explicable porque las empresas de Brasil y Chile producen mayor cantidad, con tecnología moderna, que se va actualizando permanentemente y por lo tanto a menores costos. A esto hay que agregar lo que es el atraso cambiario, es decir un dólar barato que el gobierno se empeña en mantener congelado, y eso hace que los precios de lo importado sean menores.
Mientras que en Uruguay las industrias tienen que hacer frente a una inflación del 10% anual o más, lo importado se vende a un precio del dólar prácticamente congelado desde hace 10 años.
O sea que el atraso cambiario está teniendo estas consecuencias, en este caso sobre una línea de producción de esta papelera de Mercedes, pero también está teniendo consecuencias sobre otras industrias.
Hemos visto como complemento del atraso cambiario y siempre en beneficio de las grandes empresas, que en estos últimos días se ha hablado otra vez que están haciendo tratativas con la Unión Europea, a los efectos de poder firmar un tratado de libre comercio, entre Uruguay y la Unión Europea o entre el Mercosur y la Unión Europea.
Muestran como beneficio de un tratado de este tipo, la reducción de aranceles que tendría todo lo que se exporte de Uruguay a la Unión Europea en algo así como 146 millones de euros, eso sería el beneficio para Uruguay. Pero lo extraño es que se hable de los beneficios y no de las pérdidas que tendría Uruguay con ese tratado de libre comercio.
Cuando se habla de los beneficios solamente, el balance es incompleto, es como hacer el balance de una empresa y presentar solo el activo. Si tiene activo tiene que tener pasivo y balance de pérdidas y ganancias. Si se quiere ser honesto con la población hay que presentar todo el balance. En este caso no se dice que lo que se importe de la Unión Europea, no va a pagar aranceles en Uruguay o sea el gobierno va a dejar de recaudar con la importación de esos bienes.
Entonces, por un lado hay una reducción de aranceles, con lo cual se beneficia a las empresas que están exportando. Pero como contrapartida, hay una pérdida de recaudación, porque esa misma recaudación de aranceles se produce con lo que Uruguay importe de la Unión Europea. Por tanto, si la Unión Europea cede impuestos, Uruguay también.
Esa pérdida de recaudación ya sabemos cómo la cubre el gobierno: con mayores impuestos a trabajadores, pasivos y al consumo.
Este es el panorama.
Pero además, de la Unión Europea se van a importar bienes industrializados a menor precio, o sea que van a competir con la industria nacional que se va a ver afectada (como está ocurriendo por ejemplo, hoy con esta línea de producción de PAMER) y van a cerrar industrias que estén vinculadas a esos bienes importados.
Los beneficios para Uruguay y para la población de Uruguay van a ser menores que las pérdidas. Esto, independientemente que siempre en ese tratado de libre comercio, va a haber alguna empresa que se va a beneficiar con las exportaciones y va a crecer. Pero ya tenemos el ejemplo en Uruguay que cuando esas empresas chicas o medianas se benefician y comienzan a vender bien (en este caso a la Unión Europea), aparece alguna transnacional que la compra y capitaliza ese beneficio.
Estos ‘grandes beneficios’ -que siguen siendo espejitos de colores que nos vendieron en la época de Colón- sabemos que no van a tener los resultados esperados.
Tenemos como caso muy claro el de México, que realizó tratados de libre comercio con EEUU y con Canadá -el llamado NAFTA- en el que entraron casi todos los bienes que estaba produciendo México, pero hay que poner de relieve que México era el primer productor de maíz nativo en el mundo; tiene como 40 especies de maíz, con 40 propiedades diferentes en cuanto a la nutrición de la población. Y ese maíz fue sustituido en gran parte por maíz híbrido producido en EEUU y también por empresas norteamericanas dentro de México (que no tiene las mismas propiedades alimentarias del maíz nativo). Es un maíz híbrido, quiere decir que el germen no tiene la misma vitalidad, no tiene la energía del nativo.
Después del maíz híbrido vino el transgénico que México importa de EEUU y lo produce internamente; con ese beneficio de aranceles es producido por empresas norteamericanas dentro de EEUU. El maíz nativo no necesita herbicidas ni productos químicos o fitosanitarios para su producción, el maíz híbrido o transgénico necesita de toda esta artillería de productos químicos que México importa para producirlo; y es más barato que el que producen los nativos.
Es así que, gracias a este tratado de libre comercio, han abandonado el campo un millón 500 mil campesinos en México. La producción norteamericana ha entrado en EEUU bajando la calidad de la alimentación de la población y provocando que la riqueza que producen se vaya fuera del país.
Así como hablamos del maíz, el resto de la producción agrícola como frijoles o arroz que ha invadido el país desde EEUU, empobreciendo al país.
Este tratado se empezó a poner en práctica en el año 1994, llevamos más de 20 años y vemos que México no solamente no ha mejorado su economía y situación social, sino que ha empeorado. Estas son las consecuencias de un tratado de libre comercio: siempre está hecho a la medida del poderoso y no a la medida de un país como México o Uruguay, más subdesarrollado. Podemos ver las consecuencias de un TLC en Uruguay.



HS: Vayamos a ese anuncio de esa tercera planta de celulosa que se instalará en nuestro país, mostrada por el gobierno como ‘una megainversión que beneficiará en general la economía de los uruguayos’, con la subida del PBI, etc.

DA: Estamos asistiendo a un teatro donde se podría decir que es la frutilla de la torta: a Uruguay le van a dar el título de ‘República Celulósica’, como antes existían las repúblicas bananeras, nuestro país se está promocionando así, donde viene una empresa como esta (UPM), invierte cuatro mil millones de dólares, ya nos dicen que Uruguay va a tener que invertir mil millones de dólares en infraestructura. Esa planta dicen que va a generar siete mil puestos de trabajo; se dicen las verdades a medias cuando deberían plantear el tema completo. Esos siete mil puestos de trabajo de los que hoy hablan, son los mismos ocho mil puestos de trabajo que hablaron con Montes del Plata, son puestos de trabajo que se van a generar mientras se construya la planta, una vez terminada (al año o dos años) esos puestos de trabajo desaparecen y en ningún momento dicen cuántos puestos de trabajo efectivos va a generar la planta en su funcionamiento normal, que serán como ocurre hoy en UPM, 300 puestos de trabajo (o 400 en esta que es un poco mayor). Esas son las cifras que realmente importan.
Cuando hablan que Uruguay tiene que realizar una inversión de mil millones de dólares, tampoco dicen toda la verdad.
¿Quién paga esos dólares, quién los pone?
Los pone la población de Uruguay, ni UPM ni el Gobierno o los gobernantes. Son mil millones de dólares para infraestructura, y después esa planta que se va a instalar en régimen zona franca, no va a pagar ningún impuesto nacional. Ya no están pagando las plantaciones de eucaliptus que realiza UPM o Montes del Plata, no pagan impuestos municipales; no contribuyen a financiar los caminos vecinales de los departamentos por los que sacan la producción, ni pagan nada de las rutas nacionales que destruyen.
Esos mil millones de dólares es dinero que le va a pagar la población a la multinacional, para regalarle las ganancias que se va a llevar del país, como se las lleva hoy. Vemos nuevamente que las verdades se dicen a medias.



HS: Contador, pero en el marco de este anuncio se informó que UPM va a pedir exoneración de impuestos para la nueva planta. ¿Esto quiere decir que algún impuesto está pagando con la planta que ya tiene?

DA: No. UPM no paga ningún impuesto nacional: no paga impuesto a la renta ni al patrimonio. Está pagando un canon por el uso de la tierra, que son unos pocos dólares de acuerdo a la ganancia y nada más.
Pero esta planta, por lo que dijo el gobierno, al ser instalada en régimen de zona franca, tampoco va a pagar impuestos.



HS: Esto cuenta con el apoyo de todos los partidos con representación parlamentaria, excepto la Unidad Popular. Y hablan de que generan ‘puestos de trabajo’, se habla de puestos directos e indirectos. ¿Esto se debe valorar?

DA: Si, los puestos de trabajo indirectos hay que valorarlos, porque esos son los que pagan impuestos; pero son fundamentalmente los relacionados al transporte de carga que si paga impuestos. Sin embargo, ese trasporte se hace en camiones que son importados, o sea, para importarlos Uruguay pierde divisas; se hace utilizando petróleo, combustible que importa Uruguay, perdiendo divisas; se hace sobre caminos vecinales y rutas que las destruye -como ocurre hoy- y paga la población. O sea que hay que hacer un balance bien hecho para demostrar que, si bien se generan puestos de trabajo indirectos, tienen un costo que está pagando la población y que es altísimo.
Para resolver ese problema de mejor forma, habría que lograr que lo que se está invirtiendo en infraestructura para esos camiones, se invirtiera en pequeñas y medianas industrias en todo el país y se generarían así mucha más generación de puestos de trabajo y productivos, no de camioneros solamente.
Hemos visto estos últimos días como la planta de celulosa de UPM salió a defenderse y mostrar sus bondades diciendo que genera 7mil puestos de trabajo. Y sabemos que de esos siete mil 300 son en la planta, el resto son algunos en la forestación (porque una vez forestada un área no precisa mayor trabajo de mantenimiento durante 10 años); tendría que dar la información completa para saber en qué se beneficia el país.
Esta información no la da UPM y tampoco la da el gobierno que es el responsable de hacer un balance de cuánto dinero está pagando la población para que funcione UPM y que se lleve tremendas ganancias en dólares a Finlandia. El verdadero análisis de la situación lo tendría que hacer el gobierno.
Por otro lado no podemos dejar pasar el hecho que esta planta se propone instalarse sobre el Río Negro (que ya está contaminado con fósforo, nitrógeno, insecticidas, herbicidas y tiene tremenda cantidad de algas tóxicas, cianobacterias, fundamentalmente en la Represa de Palmar) colaborando en la contaminación del río. Lo que está haciendo el gobierno es dando un permiso para terminar de destruir el Rio Negro.
Hoy no vemos los informes de contaminación de UPM a pesar de tener la obligación de publicar informes completos de contaminación (tanto de agua como atmosférica). Esos informes hoy nmo están. Cabe preguntarnos si estarán los de la nueva planta.
Se está entregando el aporte que realizan los trabajadores y pasivos al país y se están entregando las riquezas naturales, los recursos naturales, nuevamente a esta empresa sin control.



HS: Muy bien, Contador estamos llegando al final.
Hay una consulta de un oyente, Miguel de Zona América dice: “Esa tesis del acuerdo del TLC con la UE llega a ser perjudicial, ¿la clase política peca de inocente o están cortando tela debajo de la mesa?”

DA: Bueno, alguna razón para hacer un tratado de ese tipo o esta nueva planta, hay. Porque en este momento no hay dinero para arreglar las carreteras que han destrozado estas plantas, se reconstruye lo mínimo; no hay dinero para poner en funcionamiento el ferrocarril Entonces ¿de dónde van a salir estos mil millones? De nueva deuda que debemos pagar los uruguayos con déficit.
Entonces, si esta planta no deja ganancia a Uruguay, al contrario tiene costos: ¿Quién se beneficia con esta inversión?
Es lo que pregunta este oyente. Y eso es parte de la investigación que tiene que exigir la población que se realice, que presenten un balance para demostrar quién se beneficia con esta inversión.



HS: Muy bien Contador, muchas gracias. Nos reencontramos en quince días.

DA: Así es. Muchas gracias.


sábado, 11 de junio de 2016

El contador Dardo Arigón analiza las medidas de ajuste fiscal del gobierno, 24 de mayo de 2016.







“ESTE AJUSTE FISCAL SE BASA EN LA REDISTRIBUCIÓN DEL INGRESO, PERJUDICANDO A TRABAJADORES Y PASIVOS”
El contador Dardo Arigón analiza las medidas de ajuste fiscal del gobierno, 24 de mayo de 2016.

“Los dos capítulos centrales de este ajuste fiscal son el aumento del IRPF y del IASS; lo que quiere decir que se están sacando recursos de los trabajadores y de los pasivos para pagar el gasto del Estado. O sea que se realiza una verdadera redistribución del ingreso perjudicando a trabajadores y pasivos, esto es redistribución del ingreso”, dijo el contador Dardo Arigón en ‘Contrapunto’. Además destacó que “no es correcto decir que paga más el que gana más porque estas empresas trasnacionales que están en zona franca no están pagando impuesto a la renta, no pagan nada. O sea que los que ganan más no pagan nada, están pagando los que ganan menos, los trabajadores”. Y opinó que “ahora llega el momento de que el gobierno realice una rendición de cuentas de lo que hizo en todo este período. Y eso es algo que debería pedir el Parlamento como representante de la población que es, porque estamos dejando pasar todo. Parecería que las autoridades pueden decir lo que le parezca todo el tiempo, aunque la realidad esté en la vereda de enfrente”. Transcribimos esta nota que Usted puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/cr-darado-arigon-25-5-2016-audios-mp3_rf_11659698_1.html



Efraín Chury Iribarne: Le damos la bienvenida y las buenas tardes a un amigo de la casa, al Contador Dardo Arigón que telefónicamente desde Mercedes se comunica con nosotros.
¿Qué tal, cómo le va Dardo Arigón?

Dardo Arigón: Buenas tardes. ¿Cómo está Chury?
Un gusto de estar con usted y con su audiencia.



EChI: Bueno, una vez más recurrimos a usted para tratar de esclarecer esto que tiene que ver con los últimos anuncios hechos por el gobierno en materia económica.

DA: Y bueno, esta es una nueva tormenta sobre la sociedad. Conclusión de pequeñas tormentas que se vienen sucediendo desde el año pasado y que se agudizaron en enero de este año con el primer ajuste fiscal del año que fue el tarifario. Ese fue un primer ajuste fiscal.
Actualmente se está produciendo un segundo ajuste reconocido por el propio gobierno. Está reconocido que es otro ajuste fiscal, y reconoce que el déficit fiscal sigue creciendo, si no se realiza este ajuste va a ser mayor que el déficit del año pasado y rosaría el 4% del PBI. O sea que bastante elevado.
Pero haciendo referencia a este ajuste fiscal nuevo, lo fundamental es que se aumenta el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), y también se aumenta el Impuesto a la Asistencia de Seguridad Social (IASS) que es un impuesto que están pagando los pasivos.
Fundamentalmente estos son los dos capítulos centrales de este ajuste fiscal. Esto evidentemente, un aumento del IRPF y el IASS quiere decir que se están sacando recursos de los trabajadores y de los pasivos para pagar el gasto del Estado. O sea que se realiza una verdadera redistribución del ingreso perjudicando a trabajadores y pasivos, esto es redistribución del ingreso.
Aumentan los porcentajes del IRPF en casi todas las franjas, menos en la primera que queda igual con un 10%, en el resto de las franjas aumenta entre un 3% y un 4%. Es decir, ya el mecanismo del IRPF lo conocen todos, porque se cobra por franjas, se empieza a pagar cuando el ingreso supera los 23.380 y hasta 33.400 se paga el 10%. Después va aumentando en las franjas siguientes.
Pero lo que queremos decir con esto es que la primera franja que aumenta es la segunda franja y que aumenta de un 15% a un 18%, aumenta un 3%. Dicho así es un 3% inofensivo, pero el 3% del 15% es un 20%.
O sea que el impuesto, si bien es un 3% lo que se va a cobrar, pero lo que va a pagar la persona es un 20% más de lo que pagaba, y eso es lo que importa. Eso ocurre en la primera franja, la persona paga mucho más de lo que pagaba.
Bueno, y ocurre lo mismo con las otras franjas y va bajando en realidad el aumento, o sea que la primer franja paga un 20% más pero la última franja, que son los que ganan más de $U 384.000 ya no pagan un 20% sino un 13% más.



EChI: Es decir que aquí no pagan más los que perciben más.

DA: Bueno, el aumento este no es mayor para los que perciben más sino que es mayor para los que perciben menos. Los que perciben menos van a pagar un 20% más mientras que los que perciben más van a terminar pagando un 15, un 16, nunca un 20%. Van a terminar pagando entre un 15 a un 16 más, o sea que es menos que el aumento de la segunda franja.
Ese es un elemento fundamental. Pero nosotros no tenemos que perder de vista que si el trabajador gana $U 150.000 o $U 200.000 es un trabajador, o sea que lo que está recibiendo es la remuneración de su trabajo. Y hemos visto muchos casos de trabajadores que tenían buenos ingresos, que trabajaban para multinacionales y que la trasnacional se va del país, se quedan sin trabajo y quedan desocupados.
O sea que no es solamente decir, sí, tienen una remuneración de $U 200.000, bueno, que pague. No, porque también, dentro de esa remuneración hay un riesgo. Distinto es si es empleado público que sabe que va a seguir en ese trabajo de aquí para adelante, pero en lo privado hay inseguridad principalmente en las remuneraciones mayores.
O sea que no debemos perder de vista que se le está cobrando al trabajador un impuesto que se llama de renta pero que en realidad es remuneración, lo está ganando con su trabajo, no con su capital.
Bueno, como contrapartida hay, en este ajuste fiscal, unos pequeños cambios en el cálculo del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE), el impuesto a la renta que pagan las empresas. Son pequeños cambios, no tan significativos como este cambio que estamos hablando en el IRPF, pero en esos pequeños cambios tenemos que considerar... O sea, las empresas no se ven perjudicadas por el ajuste fiscal este. Pero a su vez hay empresas que no se perjudican en nada porque son empresas que no están pagando IRAE, como son las empresas ubicadas en zonas francas y las empresas que realizan ciertas inversiones que esas inversiones las están pagando con el propio impuesto a la renta. O sea que no pagan impuesto a la renta.
Así que, hay un sector de las empresas que no pagan impuesto a la renta. Esa es otra característica que se mantiene en este ajuste fiscal. Esas empresas que no pagan y que podrían pagar aunque sea transitoriamente, caso, por ejemplo, le decimos de UPM. UPM está en zona franca, hace años que está trabajando, no paga impuesto a la renta y ya está consolidada. O sea que, por qué tiene que seguir estando exonerada del impuesto a la renta si ya realizó toda la inversión, ya tuvo todos los gastos, detectó que es una inversión rentable. ¿Por qué tiene que seguir exonerada?
Bueno, eso no se toca por parte del gobierno.
Esto, evidentemente, como se manifestó por alguna autoridad que se dijo que este era un ajuste fiscal de izquierda porque estaba pagando más el que ganaba más. Como vimos con la variación de este porcentaje, no se le aumenta más al que gana más sino que al que se le aumenta más el impuesto es al de la segunda franja, al que gana menos.
Pero además, no es correcto decir que paga más el que gana más porque estas empresas trasnacionales que están en zona franca no están pagando impuesto a la renta, no pagan nada. O sea que los que ganan más no pagan nada, están pagando los que ganan menos, los trabajadores.
Las empresas, por ejemplo, una de las empresas que ha tomado relevancia en estos últimos tiempos, las empresas que tienen molinos eólicos, esos molinos los están pagando con el impuesto a la renta, o sea que se los está pagando la población y las ganancias después se las llevan. Estas empresas prácticamente no pagan impuesto a la renta, pagan poquísimo impuesto a la renta.
O sea que vemos que no paga más el que gana más, eso es un caballito de batalla que se está utilizando desde la reforma tributaria y no es verdadero.
Ahora, evidentemente que esto que está ocurriendo hoy, este ajuste fiscal más la desocupación que se generó en el año 2015 donde se perdieron 28.000 puestos de trabajo, ya solamente eso está mostrando que la economía uruguaya está entrando en recesión, está ingresando en la zona de recesión. Que no ha entrado técnicamente en recesión porque han atraído capitales, como fue el de Montes del Plata, que generan producción, que el gobierno contabiliza dentro del PBI pero que no le genera ningún ingreso al gobierno. Porque sino el ingreso del gobierno tendría que haber mejorado en el 2015 que fue cuando Montes del Plata empezó a producir, prácticamente durante todo el año.
O sea que estamos ingresando en una zona muy cercana a la de recesión, por eso no entendemos cómo el ministro el otro día en la alocución dijo que el crecimiento este año iba a ser del 0,5%. Y que, en el 2017 iba a ser de un 2% y en el 2018 de un 3%.
No sé cómo se puede proyectar eso con la caída que tiene la economía, la notable caída que tiene la economía.



EChI: ¿Es una caída muy notoria?

DA: Una caída muy notoria, evidentemente. Y una caída en el consumo.
Y en el consumo de los sectores de menores ingresos, o sea que eso es lo problemático.
Ahora, si nosotros queremos hacer un enfoque global del tema, no quedarnos con este ajuste porque vemos que en este momento coincidimos todos en la crítica a este ajuste, todos los partidos tradicionales coinciden. Inclusive sectores internos del oficialismo están en contra de este ajuste, pero es muy sencillo coincidir en algo puntual. Lo que hay que ir es a la causa de eso, cuándo empezó esto y hacer un enfoque hacia atrás y una proyección de lo que va a pasar.
Si hacemos un enfoque histórico vemos que el ajuste sobre el IRPF es consecuencia de la reforma tributaria del año 2007 donde se crea el IRPF. En aquel momento se creó el IRPF y no hubo oposición.
Bueno, ahí empezó, ahí se generó el germen que está permitiendo hacer esto, en la creación de este impuesto. Antes del IRPF, como usted se acordará, estaba el Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP).



EChI: Exacto, sí señor.

DA: Bueno, anteriormente, con este IRP se recaudaba algo así como U$S 200 millones. Con el IRPF se empezó a recaudar de los trabajadores U$S 1.000 millones por año. Usted vea la diferencia.



EChI: ¡Qué diferencia!

DA: Y no se dijo nada de todo esto, no se dice nada.
Entonces, hoy nos asustamos, pero tenemos que ir a la causa, porque en su momento estábamos de acuerdo, pero ahora no.
Pero podemos llevar esta cifra de U$S 1.000 millones a años más recientes. En el 2014 se recaudaron por el IRPF U$S 1.100 millones. Y en el 2015 U$S 1.250 millones.
O sea que vemos que el gobierno tiene, a través del impuesto una tremenda fuente de recaudación, y está sacando tremenda cantidad de recursos de los trabajadores.
Y si nosotros comparamos esto con el impuesto a la renta que pagan las empresas, en cualquiera de estos años, 2014 y 2015, las empresas están pagando U$S 200 millones menos que los trabajadores de impuesto a la renta. Y nadie va a dudar que las empresas ganen mucho más que los trabajadores.
O sea que vemos cómo eso de que el que gana más paga más es absolutamente falso.
Y hacíamos mención al origen de esto, pero cuando se admitió que a los trabajadores se les retirara esta suma, a los trabajadores y a los pasivos, porque está el IASS en el medio también que lo están pagando los pasivos. Cuando los trabajadores y pasivos tributan estas tremendas sumas, nadie dijo que esto se tendría que haber aplicado al desarrollo de la economía, porque si es dinero de los trabajadores tendría que volver a los trabajadores a través del desarrollo económico.
Eso hubiera sido una forma de desarrollar la economía y evitar la crisis actual en la que está inmersa la economía de Uruguay. Por eso decimos que tenemos que ir a ver el origen, cómo empezó, qué exigencias se le pusieron al gobierno sobre el uso de este dinero de los trabajadores. Y no se le puso ninguna exigencia, se le permitió que lo gastaran libre y alegremente en todo lo que quisieron ellos en esta fiesta que tuvieron hasta el año 2014 por lo menos.
O sea que tenemos que distinguir acá entre los que son críticos circunstanciales de este ajuste y los que realmente están interesados en mejorar la economía nacional, porque en este momento todos se suben al carro y aparecen como hombres preclaros que detectan el punto y coma y hacen análisis sobre esto. Pero no van ni a la causa ni a las consecuencias.
Y otro de los elementos que está en juego con este ajuste es que en este ajuste se propone un beneficio para el consumidor, es el beneficio de la reducción de dos puntos de IVA para aquellos que paguen con tarjeta de débito. O sea que este es un beneficio para el consumidor, evidentemente.
Pero tenemos que acotar también que en toda la legislación que se está realizando en este momento, también trae un beneficio para el sistema financiero. Porque si hay más consumo con tarjetas de débito, el sistema financiero va a tener mayores ganancias. Eso es lo que se dice claramente en el ajuste fiscal, se dice que se va a beneficiar el consumidor pero no dice que también se beneficia el sistema financiero.



EChI: Arigón, habíamos quedado en esto del IVA, la tarjeta, el débito y en definitiva una buena oportunidad para lo financiero.

DA: Bueno, exactamente, porque se intenta seguir canalizando las compras, con este descuento del IVA, las compras mediante tarjeta de débito, hacia el sistema financiero y, por lo tanto, que este sistema tenga mayores ingresos.
¿Evidentemente, quién se está perjudicando en esto? Y los pequeños comerciantes, porque los pequeños comerciantes no manejan la tarjeta de crédito. Y aunque pusieran terminales de tarjeta de crédito, el costo de la comisión del sistema financiero es alto, no pueden hacerle frente.
O sea que lo que están haciendo es orientando el consumo hacia los comercios que venden con tarjeta de crédito hacia supermercados, etc., etc.
Como vemos esto no es en realidad un beneficio para la población, si bien es un beneficio directo, es un beneficio al sistema financiero y a las grandes empresas que están vendiendo con tarjeta de crédito.



EChI: Ayer lo que nos sorprendió también fue que en las revelaciones que hacía el Ministro, es que los uruguayos en un 60% o un 70% no están en lo que perciben ni siquiera al alcance de los ajustes fiscales.

DA: Seguro, sí, hay un algo porcentaje de trabajadores que tienen escasos ingresos. A los cuales si se les reduce el alquiler, gastos de locomoción y los costos fijos como UTE, ANTEL y OSE, y bueno, el ingreso que le queda es mínimo. Vemos que en lugar de mejorar la situación de los trabajadores, lo que se está haciendo es quitándole recursos. Con un doble sentido se están quitando recursos al trabajador, porque se le quita por un lado porque el gobierno precisa recursos, precisa cobrar impuestos, pero está el segundo sentido que no lo dicen nuevamente, siempre muestran sólo una faceta de lo que están haciendo, no todas las facetas.
Lo otro que intentan con esto, al quitarle recursos a trabajadores y pasivos, es reducir el consumo, que haya menos dinero en el mercado y así se reduce el consumo, y se reducen los riesgos de inflación. O sea que este otro mecanismo también está en juego, y de esto no se habla tampoco.
O sea que en lugar de haber utilizado el período anterior, fíjese que una recaudación de U$S 1.000 millones por año en estos 8 años, son U$S 8.000 millones con los cuales se hubiera podido desarrollar la economía nacional.



EChO: Claro que sí.

DA: Bueno, acá correspondería que se hiciera una rendición de cuentas sobre eso. Ahora se le van a volver a extraer más recursos, es una verdadera extracción que están haciendo.
Y bueno, qué se van a hacer con estos recursos, bueno, ya dijeron, es para cubrir gastos. O sea que no es tampoco para invertir en desarrollo.
Y bueno, y uno dice, después de todo esto, qué solución hay para el año que viene.



EChI: Es cierto, esa es la pregunta.

DA: Seguro.
Entonces, lo que se manifiesta es que se va a intentar reactivar la economía con inversión: ¿Cómo se intentó reactivar la economía hasta ahora? Y bueno, con la inversión extranjera, se llamó a inversores extranjeros que vinieran a producir para generar mano de obra, y se los exoneró de impuestos. Y trajeron dólares y siguieron exonerados de impuestos. Entonces, ¿esto es solución?
No, no es solución porque ya vemos, por ejemplo, cómo los inversores extranjeros sojeros, en este momento se están retirando del país. Los inversores extranjeros lecheros se están retirando del país.



EChI: Cierto.

DA: ¿Entonces, podemos pensar que van a venir? ¿Va a venir la inversión extranjera directa? Es un poco difícil.
Y por otro lado se está hablando de activar la construcción de infraestructura, de la construcción de rutas que están abandonadas. El gobierno en estos 10 años ha tenido escasa construcción de rutas, no ha realizado mantenimiento y menos construir rutas nuevas.
Bueno, estas rutas, ¿con qué dinero se van a pagar si hay déficit fiscal? Y se van a pagar con endeudamiento, con deuda. Y los intereses de esa deuda van a ir al déficit fiscal que va a pagar la población. Porque esa ruta no se la hacen pagar al que la rompió.
Entonces, se trata de cuidar los desequilibrios, de no tocar al gran capital, y seguir sacando estos recursos que van a cubrir esos agujeros negros de la economía que se están tragando todo y prometen la construcción de rutas. La construcción de rutas ya la vienen prometiendo hace 8 o 10 años, no las pueden construir.
La reactivación del ferrocarril, que era una importante solución para el transporte carretero, no se está realizando. O sea que tampoco por ese camino va a haber inversión.
¿Entonces, cuál es la solución a esto? Ese es el problema. Porque nosotros sabemos que la parte importante del PBI no son las exportaciones sino que es el mercado interno. El mercado interno es más importante para Uruguay que las exportaciones. En el mercado interno se produce y se consume mucho más de lo que se exporta.
Entonces, lo que tenemos que hacer es reactivar el mercado interno, y es justamente lo que se está oprimiendo.



EChI: Es el que se está cayendo.

DA: Es el que se está cayendo, y con esto se le da un empujón para que siga cayendo.
Entonces, evidentemente que la única salida a esta situación, y acá es donde tenemos que distinguir, el que tiene una visión global de la economía y los que tienen visiones circunstanciales que critican este ajuste fiscal. Acá la única salida que tiene la economía de Uruguay es el desarrollo económico y la generación de empleo productivo.
Y fundamentalmente la generación de empleo productivo para abastecer las necesidades básicas de una población que empieza a tener problemas con los consumos básicos. ¿Porque esto que se está haciendo ahora es solución? Y esto aparentemente es una solución, capaz que por 6 meses, pero nada más.
¿Y entonces, después de esto qué viene? ¿Otro ajuste? Porque estamos diciendo que este ajuste perjudica a amplios sectores de la población. Bueno, pero, y si no se proponen soluciones en esto. La solución de la construcción de rutas nacionales que genera trabajo, es algo de lo que se viene hablando hace 8 o 10 años y no se hizo. ¿Se va a hacer ahora?
Lo del ferrocarril hace 8 o 10 años, diríamos que casi 30 años que se viene hablando de que hay que reactivar el ferrocarril y no se ha hecho. ¿Y se va a hacer ahora?
¿Qué parte de las promesas se pueden creer? Cuando se dice que Uruguay va a crecer un 0,5 este año, un 2% el año que viene, ¿es creíble eso? Si no se pudo proyectar la economía en 6 meses que ya tuvo que caer en este ajuste fiscal.
Entonces, a lo que vamos es a que hay que realizar un ajuste, pero hay que realizar un ajuste en la economía de manera que se pueda desarrollar la economía nacional, única solución a este problema que estamos viviendo y que se intenta por lo menos aliviar con este ajuste fiscal, pero que no es solución.
Y dejar constancia sí de que lo básico en Uruguay es el mercado interno y hay que reactivarlo.



EChI: Dardo, nosotros hemos visto que en las últimas alocuciones del ministro de Economía, y esto es casi lo último que estoy planteando por el tiempo que nos queda, el contador Astori ha insistido solamente como si hubiere un problema central en esto. Y lo que hay que cuidar, para el contador Astori, para el gobierno, es el cuidado del grado inversor.
¿Qué supone esa insistencia?

DA: Sí, bueno, el grado inversor tiene un efecto sobre las economías de los países porque, si un gobierno pide un crédito, si un gobierno contrae un crédito, el interés que le van a cobrar va a ser menor que cuando empieza a perder grado de inversor. Cuando empieza a perder grado de inversor el gobierno empieza a pagar mayores intereses por el dinero que obtiene.
Entonces, es importante mantener el grado de inversor para eso, pero más importante es desarrollar la economía nacional, porque mantener un grado de inversor, si la economía nacional se desarrolla, es muy fácil, se mantiene fácil porque la economía es sólida.
Pero si la economía no se desarrolla, o si la economía se endeuda, como se estuvo endeudando la economía en Uruguay, y también se viene endeudando tremendamente porque la deuda pública pasó de U$S 13.000 millones en el año 2005 a actualmente U$S 33.000 millones y no sabemos dónde están esos millones. La economía nacional no se desarrolló con esos millones.
O sea que ahora quedan al descubierto que todas las proyecciones que se hicieron estaban mal. Se habló de traer la inversión extranjera directa para mejorar la economía y sin embargo la economía sigue peor.
Entonces, ahora llega el momento de que el gobierno rinda cuentas pero que realice una rendición de cuentas de lo que hizo. De lo que hizo no en un año, como es la rendición de cuentas actual o en dos años, sino de lo que hizo en todo este período. Y eso es algo que debería de pedir el Parlamento como representante de la población que es, porque estamos dejando pasar todo.
Parecería que las autoridades pueden decir lo que le parezca todo el tiempo, aunque la realidad esté en la vereda de enfrente.



EChI: Exacto, aunque la realidad sea todo lo contrario.
Dardo Arigón, lamentablemente se nos ha terminado el tiempo.
Sí quiero felicitarlo por todo lo que hoy ha dicho aquí en la Radio que nos esclareció un montón de cosas que seguramente también están agradeciendo los oyentes.
Le mandamos un abrazo desde Montevideo.

DA: Bueno, muchas gracias a ustedes y que sigan muy bien.