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martes, 31 de mayo de 2022

Disputa en segunda vuelta: ¿Qué tipo de cambio quiere Colombia? - Colombia Informa Política

TOMADO DE:

colombiainforma.info

Editor Medellín

30 mayo CI. – En las recientes elecciones del 29 de mayo ganó la idea de cambio. La población votó por transformar un sistema de gobierno desgastado, absurdo y ajeno al sentir del pueblo. Quedan dos cosas claras: primero que Rodolfo Hernández es una ficha del uribismo y, segundo, la idea de cambio real representado por Gustavo Petro, el candidato con mayor cantidad de votos absolutos en primera vuelta de la historia de Colombia.

*Por Grupo Kavilando para Colombia Informa

Sin duda la izquierda colombiana logra un resultado histórico en primera vuelta. El candidato progresista de la Colombia Humana -Pacto Histórico- viene creciendo en votos y aceptación entre sectores populares. Sin embargo, al no haber superado el 50% de los votos tendrá un balotaje complejo a realizarse el próximo 19 de junio.

Si bien la victoria no se concretó en la primera fecha como esperaba la coalición del Pacto Histórico, ahora la fórmula tendrá quizá un giro discursivo –con un enunciado emocional- para lograr ser la verdadera fuerza del cambio esperado, frente a la propuesta del empresario inmobiliario, Rodolfo Hernández.

Lo evidente es que Gustavo Petro y Francia Márquez recogen, sin duda, la desazón de un pueblo que ha sido humillado, despojado y marginado de las decisiones esenciales del País, al conseguir 3.660.156 votos más que la primera vuelta de 2018 y 474.776 más que en la segunda vuelta de 2018.

En este contexto, vale resaltar los datos oficiales que mueven la necesidad de cambio en Colombia, y que son cada vez más preocupantes:

  • Es la segunda economía más desigual de América Latina según Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos –OCDE-, y entre los países más desiguales del mundo de acuerdo al Banco Mundial –BM-.
  • Tiene el mayor número de desplazados internos en el mundo, según el Consejo Noruego para los Refugiados en 2021.
  • El informe de Global Witness 2021, indica que es el país donde más se asesinan líderes sociales defensores del medio ambiente.
  • Tres años siendo el país donde más asesinan defensores de Derechos Humanos, de acuerdo a los registros de la organización Front Line Defenders en el 2021.
  • El Banco de Alimento y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia señalan que el 54% de la población se encuentra en estado de inseguridad alimentaria, el 40% tan solo puede comer dos veces al día y 15% tan solo una vez.
  • Entre otros datos revelados por instancias del propio gobierno: se importan 12 millones de toneladas de alimentos que se pueden producir en el país.
  • Para el mes de febrero la tasa de desempleo a nivel nacional alcanzó a 12,9%, mientras el índice de informalidad se encuentra en el 60%.
  • La tasa de inflación mensual está creciendo a tasas de 1,5% a 2,1%.
  • La tasa de interés del Banco de la República ha aumentado hasta el 5%, la tasa de consumo pasó de 13,5 a 16,5 entre 2021 y 2022, la tasa de interés de las tarjetas de crédito se encuentra en 27%, y el microcrédito en máximos de 43%. Es decir, ganan los Bancos.

En el aspecto de materia de seguridad, conflicto armado y construcción de Paz en los territorios, no es mejor el panorama. Los problemas de Colombia son muy serios, profundos y estructurales por lo que se requiere cambios serios, sustentados y sostenibles.

La actual clase dirigente en el poder ha optado –desde siempre- por negar, evadir o minimizar este sin fin de problemas. Ha establecido la estrategia del continuismo para que todo siga igual, en tanto ellos son los más beneficiados.

Manipulación mediática

Así mismo, los medios masivos de comunicación posicionan sus estrategias discursivas para lograr mantener el foco de atención en los “enemigos comunes”, prefabricando y señalando culpables ficticios, exacerbando el miedo mediante engaños y mentiras. Una combinación de técnicas de manipulación que ha resultado útil, al considerar que un importante porcentaje de la población está (des) conectada culturalmente con los medios hegemónicos, movidos bajo una orientación editorial pro establecimiento y contra el candidato Gustavo Petro.

La élite no tiene problema en hacer girar sus apuestas, sacrificando a sus alfiles, con tal de capturar la aceptación de la opinión pública. Aun intentando moverse con una estrategia comunicativa centrada en redes sociales, Federico Gutiérrez –FICO- con su poca creatividad y alta chabacanería paisa llegó a su techo, se estancó en las encuestas y descendió. A pesar del despliegue de Marketing; los debates ante Gustavo Petro dejaban en evidencia sus brechas argumentales, al tiempo que el Ingeniero Rodolfo no asistía a dichos debates.

La nueva estrategia fue la de inflar al Ingeniero Rodolfo Hernández, un personaje que, teniendo procesos en su contra por corrupción, venía ascendiendo en las encuestas en la medida que dirigía en sus plataformas digitales mensajes simples, sin profundidad argumental y propositiva.

Una vez más la estrategia de redes sirve para posicionar un candidato sin propuestas realistas, con un lenguaje y posturas machistas, impositivas, autoritarias, cargado de imprecisiones, pero llegando a una buena parte de la población.

La votación para definir finalmente al próximo presidente será en poco más de tres semanas. Mientras, el ambiente aun tomará más temperatura y se hará mucho más complejo. A saber, el candidato Rodolfo ya recibe de manera pública el apoyo de la derecha y su ala más extrema representada por el uribismo, apostando a mantener el país patriarcal y autoritario, ahora, a través del empresario astuto.

«… yo soy seguidor de un gran pensador alemán. Se llama Adolfo Hitler…»

Rodolfo recoge en sí mismo e integra esa enquistada mentalidad autoritaria-patriarcal, ofensiva y excluyente. Sabe aliñar con discursos propios de la agenda progresista y con un fuerte discurso anti-élites y contra el centralismo (siendo él, parte de esas élites), un fuerte discurso anticorrupción y pro-austeridad. Se presenta como un viejo zorro, empresario exitoso que ahora quieres retornar beneficios a la gente. En este juego discursivo lo ideológico no importa, la clave es recoger el sentir del común.

Rodolfo explota un entorno cultural mediado por el deseo de un Patriarca salvador, de un autoritarismo aún empotrado en una cultura machista con altos visos de racismo.

Petro por su parte, es racional, centrado, sin duda ganará terreno en el escenario de los debates abiertos, igual será en el debate Vicepresidencial, arrasarán sin duda. Así lo deja ver en su discurso emitido luego de conocerse los resultados electorales.

El contexto del balotaje es complejo, ya que la Colombia Humana tendrá el reto pedagógico de masificar la propuesta de gobierno y la esperanza de un cambio real frente al espejismo que presenta Rodolfo. Deberá evidenciar “amorosamente” las incoherencias claras de su opositor Hernández y el vacío profundo de sus propuestas populistas.

La fórmula de Petro y Francia tienen de sobra la capacidad, la inteligencia y la convocatoria para avanzar hacia nuevas alianzas y ampliar su mensaje a sectores juveniles, con más de 8 millones de habilitados para votar, y con una abstención que bordea el 50% de la población colombiana.

Son solo tres semanas y nada está dicho aún. Lo que “Ahora se define: ¿qué clase de cambio queremos?, si suicidarnos o avanzar. Creo que debemos avanzar”. Gustavo Petro.

____

*Alfonso Insuasty. Docente, investigador de la Universidad de San Buenaventura Medellín. Integrante Grupo de Investigación Kavilando.

CI AI/AR/30/05/2022 18:30

viernes, 6 de noviembre de 2020

¿Y si nadie gana las elecciones de EEUU?

 

lahaine.org
lahaine.org

Todo indica que el recuento de votos puede empantanarse entre una lluvia de impugnaciones judiciales y la negativa del régimen de Trump a aceptar una previsible derrota

“Tierra de nadie”: el interregno entre la votación y la asunción

En un extenso artículo publicado a fines de septiembre, la prestigiosa revista The Atlantic analizó los posibles escenarios postelectorales. Los vacíos legales que deja la Constitución estadounidense podrían desembocar en una crisis política sin precedentes.

La Vigésima Enmienda deja en claro que el mandato del presidente “terminará” al mediodía del 20 de enero. Sin embargo, desde el 3 de noviembre hasta esa fecha, pueden pasar muchas cosas. Ese lapso “es una tierra temporal de nadie entre la presidencia de Donald Trump y un sucesor incierto”, sostiene el artículo mencionado.

De acuerdo a los pasos formales, el 14 de diciembre debería reunirse el Colegio Electoral y votar; el 3 de enero se conformaría el nuevo Congreso y el 6 ambas cámaras se reunirán para formalizar el conteo de votos. Históricamente estos hechos sucedieron sin mayores controversias, sin embargo este año puede ser distinto.

Por empezar por las maniobras el mismo día de la votación. Desde 2018 no rige más el llamado “decreto de consentimiento” que obligaba a solicitar una orden judicial para que cada partido político pueda contratar “agentes policiales fuera de servicio” para hacer un control de boletas. En 1981 esta práctica fue prohibida cuando los republicanos utilizaron este mecanismo para intimidar votantes en distritos que le eran desfavorables.

Para este 3 de noviembre el Partido Republicano reclutó 50 mil voluntarios que “controlarán” la votación en 15 ‘swing states’ (los Estados oscilantes que definen la elección).

A esto se suman una gran cantidad de acciones judiciales previas para luego impugnar votos. Según The Atlantic en todos los Estados los republicanos han buscado, “con cierto éxito, eliminar las listas de votantes, endurecer las reglas sobre los votos provisionales, respetar los requisitos de identificación de votantes, prohibir el uso de urnas, reducir la elegibilidad para votar por correo, descartar las boletas enviadas por correo con fallas técnicas y prohibir el recuento de boletas que tienen matasellos del día de las elecciones pero que llegan después”. “La intención y el efecto es tirar los votos en grandes cantidades”, aseguran desde la publicación.

El caso más importante es el del voto por correo, ya que más de 90 millones de personas han optado por esa opción. Además se presupone que, la mayoría, ha votado a Joe Biden ya que el Partido Demócrata alentó esta modalidad para evitar las aglomeraciones en los centros de votación en el marco de la pandemia.

El conteo lento y el “cambio azul”

Desde hace al menos dos décadas existe una tendencia electoral llamada “el cambio azul” por el color del Partido Demócrata. En varias elecciones locales y estaduales, los votos que se contabilizan con demora -como los del correo- tienden a favorecer a los demócratas. En algunos casos, han modificado el resultado como en la elección para el Senado de Arizona en 2018. Mientras la noche de los comicios se imponía el Partido Republicano, al día siguiente habían ganado los demócratas.

Incluso en las elecciones presidenciales de 2012 que ganó Barack Obama, su diferencia de votos favorable se amplió con el correr de los días.

Estos cambios, previsibles, pueden plantear el escenario para una impugnación de Trump y la denuncia de un supuesto fraude. Incluso, algunos analistas como Josh Mendelsohn, director ejecutivo de la firma de modelos de datos Hawkfish, sostiene que puede darse un “espejismo rojo” y que durante la noche del 3 de noviembre Trump se ubique primero para luego ceder paso a un triunfo de Biden. 

El actual mandatario, previendo esta posibilidad, tuiteó ya a fines de julio que el resultado debe conocerse esa misma noche y no “días, meses o años después”.

Must know Election results on the night of the Election, not days, months, or even years later!

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) July 30, 2020

Ese intervalo, sumado a las ya anunciadas protestas callejeras, las denuncias cruzadas en redes sociales y las maniobras que pueda intentar el presidente, anticipan un conflicto evidente. Es por eso que no hay que descartar que los días siguientes a los comicios sean de constantes litigios judiciales, impugnaciones de votos y, en definitiva, un escenario donde no haya un ganador definido.

La contienda podría entonces llegar a la Corte Suprema, como sucedió en el año 2000. En este caso tendrá en sus manos la decisión un tribunal con 9 integrantes de los cuales 3 fueron nombrados durante el gobierno y con el aval de Trump. 

La última jueza, Amy Coney Barrett, fue ratificada el 26 de octubre, apenas 8 días antes de los comicios y consolidó una mayoría de 6 integrantes conservadores contra 3 liberales. Esta designación se llevó a cabo a pesar del rechazo de los demócratas.

El voto popular es una convención

Desde el día de la votación, la legislación estadounidense asigna 35 días para que se resuelva el recuento y las demandas correspondientes. Al día siguiente, este año el 8 de diciembre, se deben designar a las 538 personas que integrarán el Colegio Electoral que se reunirá seis días después. 

La designación de electores corre por cuenta de cada Estado y, por convención -no por ley-, estos son asignados de acuerdo al voto popular. En caso de que “alguna controversia o contienda” no pueda ser resuelta en esos 35 días, entonces el Congreso decidirá qué electores pueden emitir los votos del Estado para presidente.

Asimismo, la Carta Magna de EEUU establece que cada Estado nombrará electores “en la forma que la Legislatura del mismo pueda ordenar”. Si bien desde hace más de un siglo todos han cedido la decisión a sus votantes, la Corte Suprema sostuvo en un fallo del año 2000 que cada Estado “puede recuperar el poder de nombrar electores”.

En ese marco, si las denuncias de fraude y las impugnaciones hacen inviable el recuento de votos, los Congresos estaduales podrían tomar la decisión de juzgar por sí mismos que querían sus votantes.

Cabe recordar que el Partido Republicano gobierna y controla ambas cámaras en dos Estados clave: Florida y Michigan. No obstante este caos podría llevar a que el 14 de diciembre el Colegio Electoral se reúna sin consenso sobre sus miembros o que ni siquiera pueda reunirse.

Un oscuro entramado de recovecos legales

Si el Colegio Electoral no resuelve, el 6 de enero el Congreso -encargado de validar la votación- tendrá en sus manos la definición. En ese caso el presidente del Senado (Mike Pence, candidato a la reelección como vicepresidente de Trump) deberá abrir los certificados electorales y contar los votos. Sin embargo, nada estipula que hacer si hay Estados que mandan más de un certificado por no haber llegado a un acuerdo.

En este aspecto será clave como quede conformado el Congreso luego de las elecciones de este 3 de noviembre. Si alguno de los dos partidos tiene mayoría en ambas cámaras, el resultado será favorable al que cuente con más voluntades.

No obstante, si se mantiene dividido como en la actualidad (mayoría republicana en el Senado y mayoría demócrata en la Cámara de Representantes), todo se vuelve caótico. Es que ningún mecanismo prevé como desempatar.

Una opción es descartar directamente los electores correspondientes a los Estados en disputa o donde no hubo consenso. Pero en ese caso podría darse que ningún candidato alcance el mínimo de 270 electores que la ley sí establece que son necesarios para resultar electo.

En ese caso podría volver la votación al Senado y se asignaría un voto por Estado. Si se mantiene la composición actual Trump tendría 26 votos sobre 50. Pero este conteo puede ser impugnado por la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y llevar a un nuevo punto muerto. Aunque, en caso de irresolución, la propia Pelosi podría ser declarada presidenta interina a menos que Pence acepte la derrota y nombre a Biden presidente o que reúna al Senado en otro lado y finalice la votación eligiendo a Trump.

***

Si bien muchos de estos escenarios parecen de ficción, están dentro de las posibilidades. En cualquier caso, es poco probable que la elección estadounidense se resuelva de manera pacífica y prolija. 

Esto llevará a una deslegitimación de un modelo históricamente presentado como ideal pero que tiene fallas por doquier y que, como han demostrado las enormes manifestaciones antirracistas de este año, parece estar cada vez más agotado.

www.notasperiodismopopular.com.ar

martes, 28 de julio de 2020

Aumentan los milmillonarios de América Latina a medida que la región más desigual del mundo se hunde bajo el impacto del coronavirus

Publicado: 27th Julio 2020


La fortuna de los 73 milmillonarios de América Latina aumentó en 48 200 millones de dólares desde el comienzo de la pandemia, incluso ahora cuando la región es una de las más afectadas del mundo, afirma Oxfam hoy. 

La región ha visto surgir en promedio un nuevo milmillonario cada dos semanas desde marzo, mientras que millones de personas siguen luchando contra la enfermedad, dificultades económicas extremas y por poner comida en la mesa durante los confinamientos, con los hospitales al borde del colapso. 

En conjunto, los 42 milmillonarios del Brasil aumentaron su patrimonio neto de 123 100 millones de dólares en marzo a 157 100 millones de dólares en julio, mientras que los siete más ricos de Chile vieron como su patrimonio conjunto aumentaba en un 27 % hasta alcanzar los 26 700 millones de dólares.

Los Gobiernos de América Latina están infra gravando en la práctica tanto la riqueza individual como los beneficios empresariales, lo que está socavando su lucha contra el coronavirus, la pobreza y la desigualdad. Oxfam estima que América Latina perderá 113 400 millones de dólares en ingresos fiscales este año, lo que equivale al 59 % del gasto en salud pública de la región

"Mientras que todos los demás están viviendo con órdenes de confinamiento, tratando de sobrevivir y con el temor de enfermarse, los milmillonarios latinoamericanos ven como su patrimonio y privilegios van generando más de 413 millones de dólares diarios desde el principio de la pandemia, todos y cada uno de los días", afirmó el director ejecutivo interino de Oxfam, Chema Vera.

“Los súper ricos nunca han tenido que preocuparse por ser desalojados por no pagar el alquiler o tener que decirles a sus hijos e hijas que hoy no hay nada que comer. Al contrario, han recolocado sus activos o invertido en más acciones, bonos, oro y bienes raíces, como ya lo hicieron después de la crisis económica mundial de 2008 y 2011.

“Mientras la gente muere y se enfrenta a la indigencia, la enfermedad y el hambre, es vergonzoso que un puñado de personas extremadamente ricas puedan estar amasando todavía más poder y riqueza. Si los Gobiernos no toman medidas para cambiar nuestros sistemas económicos, están echando gasolina al fuego del descontento contra las injusticias sociales que ahora están arrasando el mundo".

América Latina ya era la región más desigual del mundo. Los esfuerzos de los Gobiernos para combatir el coronavirus y salvar vidas se han visto frustrados por la desigualdad y la corrupción profundamente arraigadas, y el virus ahondará todavía más la enorme brecha entre los más ricos y el resto. 

A pesar de haber activado uno de los confinamientos nacionales más rápidos y agresivos de América Latina, incluso antes que Francia y el Reino Unido, Perú tiene más de 366 550 casos registrados y una cifra de 13 767 fallecidos, el segundo país más afectado de América Latina después de Brasil y ahora uno de los peores focos del coronavirus del mundo. 

Más del 70 % de la población peruana trabaja en la informalidad, sin contratos o protección, y sin seguridad laboral o licencias por enfermedad. Desde el comienzo del confinamiento el 16 de marzo, 2,3 millones de personas que viven en Lima, la capital de Perú, han perdido sus trabajos y la capacidad de alimentar a sus familias. Ya son 200 000 quienes han huido a pie de las ciudades a sus pueblos de origen en el campo, algunos llevándose el virus con ellos. Al mismo tiempo, los dos peruanos más ricos vieron aumentar su fortuna combinada en un 6 % hasta alcanzar los 5500 millones de dólares y Perú ha visto surgir otros dos nuevos milmillonarios

El Gobierno peruano ayudó a las familias más pobres a sobrevivir mediante transferencias en efectivo de 100 dólares al mes, pero la desigualdad acabó con las buenas intenciones.

"Solo el 42 % de la ciudadanía peruana de 15 años o más tiene una cuenta bancaria y la mayoría de los beneficiarios de la ayuda del Gobierno, las personas más pobres del país, están fuera del sistema bancario. No les ha quedado más remedio que ir en persona al banco, donde las largas colas se han convertido en un terrible caldo de cultivo para el coronavirus. Vencer la pandemia significa vencer la desigualdad. También significa poner fin a los privilegios de unos pocos afortunados", declaró Vera.

El confinamiento de Perú implicó el cierre de todos los negocios excepto los proveedores de alimentos, medicinas y otros servicios esenciales. Sin embargo, solo una semana después, las grandes empresas mineras, petroleras y de agronegocios eludieron la orden, argumentando su importancia vital y estratégica para el país y prometiendo cumplir con estrictas medidas sanitarias. La realidad es que muchas de ellas no llegaron a aplicar medidas mínimas de mitigación de riesgos. La mina de cobre Antamina ha informado de 210 casos positivos por coronavirus, mientras que el 90 % de los empleados y empleadas de la compañía de aceite de palma Ocho Sur que se sometió a la prueba a principios de junio dio positivo, lo que supone una gran amenaza para las comunidades indígenas cercanas, que se encuentran entre las más desatendidas por el sistema de salud pública de Perú y que temen un elevado número de muertes. En la región amazónica donde opera la empresa, hay menos de ocho profesionales médicos por cada 10.000 habitantes.

En toda América Latina, 140 millones de personas, alrededor del 55 % de la población activa, se encuentran en la economía informal, y casi una de cada cinco vive en un tugurio. Hasta 52 millones de personas podrían caer en la pobreza en América Latina y el Caribe como consecuencia de la pandemia, con lo que la lucha contra la pobreza retrocedería 15 años

En una región en la que ya una de cada tres mujeres se ve afectada por la violencia de género, las órdenes de permanencia en el hogar han dado lugar a un aumento de las denuncias de violencia doméstica y de asesinatos de mujeres y niñas. En Argentina, al menos 81 mujeres han sido asesinadas durante el confinamiento desde marzo de 2020.

En promedio, la inversión pública en salud de los países de América Latina es del 4 % del PIB, la mitad que los países miembros de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Décadas de privatización e inversiones insuficientes han dejado a los sistemas de salud pública de la región terriblemente mal preparados e incluso los han convertido en un factor que contribuye al aumento de las infecciones por coronavirus. 

Para los más de 5 millones de personas migrantes venezolanas que viven en la región, la pandemia es una crisis doble. Tras huir del caos económico y político, millones de personas se han quedado sin trabajo debido a las cuarentenas. Muchas de ellas son indocumentadas y han caído en el olvido de las respuestas del Gobierno, incapaces de acceder a las transferencias de efectivo o a los servicios de salud. Desesperadas y a menudo sin hogar por no poder pagar el alquiler, 80 000 personas han vuelto sobre sus pasos por los Andes para retornar a Venezuela, donde incluso antes de la pandemia uno de cada tres venezolanos se enfrentaba al hambre

Si se aplicara en 2020 un impuesto al patrimonio neto de entre el 2 % y el 3,5 % a quienes tengan más de un millón de dólares, los Gobiernos latinoamericanos podrían recaudar hasta 14 200 millones de dólares, que podrían ser invertidos en salud pública y protección social. Esta cifra es 50 veces la cantidad de lo que se podría recaudar este año de los milmillonarios de la región. 

"El virus se ha expandido por América Latina no por indisciplina, sino por la desigualdad, ejemplificada por la enorme economía informal de la región y su falta de redes de seguridad, y por los Gobiernos que no gravan suficiente las grandes fortunas. La población se enfrenta a un dilema: quedarse en casa y pasar hambre o arriesgarse y salir a intentar ganarse la vida. Las grandes fortunas tienen una enorme deuda con nuestras sociedades y ya es hora de que paguen la justa parte que les corresponde", concluye Vera.
 

Notas para editores

Los cálculos de Oxfam se basan en las fuentes de datos más actualizadas y completas disponibles. Las cifras sobre las personas más ricas de la sociedad provienen de la Billionaires List de Forbes y del Real-Time Billionaires ranking de Forbes. Comparamos la riqueza neta de los milmillonarios latinoamericanos el 18 de marzo de 2020 con su riqueza neta el 12 de julio de 2020.

Durante ese período, el valor neto combinado de los milmillonarios en la Argentina pasó de 8800 millones de dólares a 11 200 millones de dólares; en el Brasil, de 123 100 millones de dólares a 157 100 millones de dólares; en Colombia, de 13 700 millones de dólares a 14 100 millones de dólares; en Chile, de 21 000 millones de dólares a 26 700 millones de dólares; en el Perú, de 5200 millones de dólares a 5500 millones de dólares; y en Venezuela, de 3400 millones de dólares a 3500 millones de dólares. 

Únicamente tres países de América Latina aplican un impuesto sobre el patrimonio: Argentina (impuesto máximo del 1,25 %), Colombia (1 %) y Uruguay (1 %).

Descargue el informe más reciente de Oxfam sobre América Latina: ¿Quién paga la cuenta? 

Desde el inicio de la pandemia, Oxfam ha proporcionado asistencia alimentaria, artículos de higiene y alojamientos temporales seguros a 250 000 de las personas más vulnerables de América Latina y el Caribe, gracias a su colaboración con más de 60 organizaciones socias en 11 países. 
 

Información de contacto

Annie Thériault en Montreal (Canadá) | annie.theriault@oxfam.org | +51 936 307 990

Para actualizaciones, por favor siga a @Oxfam y @Oxfam_es

Le animamos a apoyar el llamamiento de respuesta al coronavirus de Oxfam.

martes, 19 de marzo de 2019

Venezuela La realidad de la calle frente al espectáculo mediático



tomado de:
rebelion.org
Rebelion. La realidad de la calle frente al espectáculo mediático

11-15 minutes



El fotorreportero británico Alan Gignoux y la periodista y cineasta venezolana Carolina Graterol, ambos residentes en Londres, han viajado a Venezuela durante un mes a grabar un documental para una importante cadena de televisión global. Han conversado con el periodista Paul Cochrane sobre el retrato que pintan los medios mayoritarios sobre el país comparado con sus experiencias sobre el terreno.

Paul Cochrane (PC): ¿Qué hacíais en Venezuela? ¿Cuánto tiempo estuvisteis allí y cómo os fue?

Allan Gignoux (AG): Pasamos un mes en junio de 2018 para rodar un documental. No puedo revelar todavía en qué canales se emitirá, pero pronto estará en antena. Visitamos Caracas, la capital, Mérida (en los Andes), Cumaná (en la costa) y Ciudad Guayana (cerca de la desembocadura del río Orinoco).

PC: ¿Como fue vuestra estancia en Venezuela, en relación con lo que trasmiten los medios de comunicación occidentales?

Carolina Graterol (CG): Yo soy periodista, tengo familia en Venezuela, y sabía que la realidad era muy diferente a la que retratan los medios, pero aún así me quedé sorprendida. Lo primero que advertimos fue la ausencia pobreza. Alan quería filmar a indigentes y pobres en las calles. Esta misma mañana he visto en Londres a tres personas durmiendo en la calle, pero en Venezuela no pudimos encontrar a ninguno, en ciudades grandes o pequeñas. Queríamos entrevistarlos, pero no pudimos hallarlos. Esto se debe a los programas multidisciplinares del gobierno, que incluyen servicios sociales para sacar a los niños de las calles o devolverlos con sus familias. El programa lleva funcionando mucho tiempo pero no había sido consciente de lo eficaz que era.

PC: Alan, ¿qué te sorprendió a ti?

AG: Debemos ser realistas. Hay desgaste y cansancio generalizados. Aunque hay comida y los restaurantes y cafeterías privados están abiertos, se aprecian las consecuencias de la crisis económica. Eso sí, la pobreza no tiene nada que ver con la que existe en Colombia o en Brasil, llenos de niños de la calle. En Venezuela no parece existir un problema de falta de casas, y las favelas tienen agua corriente y electricidad. La pobreza extrema no parece comparable a la de otros países sudamericanos. Antes del viaje, la gente me advirtió que tuviera cuidado con la delincuencia, pero trabajábamos con una señora de El Salvador que nos dijo que Venezuela era fácil comparada con su país, en donde existen guardias de seguridad con ametralladoras a la puerta de las cafeterías. También nos comentaron que muchos delincuentes se habían marchado porque no había mucho que robar y les iba mejor en Argentina, Chile u otros lugares.

PC: ¿Cómo han afectado las sanciones a los venezolanos?

CG: La comida está cara, pero la gente sigue comprando cosas. A causa de la inflación, hace falta efectuar múltiples pagos con las tarjetas, porque los datáfonos no aceptan transacciones tan elevadas de una sola vez. El gobierno ha creado un sistema, los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), que proporciona una caja de alimentos a 6 millones de familias todos los meses. La idea era sortear las redes de distribución privada y evitar el acaparamiento y la escasez. Nuestra ayudante provenía de un barrio de clase media de Caracas y era la única chavista allí, pero los vecinos se unieron y crearon un sistema CLAP, por el que reciben una caja con 19 productos. A menos que percibas un salario muy alto, o dinero del exterior, necesitas encontrar modos alternativos para alimentarte. Pero las despensas estaban llenas, pues se han acostumbrado a prepararse para emergencias. En general, las personas han perdido peso, calculo que muchos adultos de 10 a 15 kilos. La última vez que estuve en Venezuela hace 3 años encontré muchas personas obesas, como en Estados Unidos, por una alimentación excesiva, pero en esta ocasión habían recuperado el buen tipo, y nadie muere de hambre o malnutrición.

PC: Entonces, ¿qué es lo que están comiendo los venezolanos?

Básicamente, una dieta vegetariana. Se disculpaban por no poder ofrecernos carne; comíamos verduras, lentejas y frijoles. Todos se han visto obligados a adoptar una dieta vegetariana y tal vez la principal queja era que no podían comer tanta carne como antes. La situación no es tan grave. Antes de que Hugo Chávez asumiera el poder, Venezuela tenía un índice de pobreza extrema del 40% y un 80% de pobreza. Esta cifra descendió hasta el 27%, y antes de la crisis la pobreza extrema era de tan solo el 6% o el 7%. Todo el mundo recibe asistencia del gobierno.

PC: ¿La comida es la principal preocupación?

CG: El ataque real a la economía afecta la comida. Cuando existe hiperinflación, todos los precios suben, pero la alimentación se ha convertido en el principal gasto porque es la variable que sube de precio a niveles exorbitantes. Otras variables como la electricidad, el agua o el transporte público no han subido tanto y representan un pequeño porcentaje del gasto familiar. Esa es la razón por la que las distorsiones en la economía no son intrínsecas, sino causadas por factores externos, de lo contrario todos los precios habrían aumentado.

PC: Alan, ¿perdiste peso en Venezuela?

AG: ¡No! Me sorprendió ver cuántas personas cultivan sus propias verduras. Es un poco como en Rusia, donde todo el mundo tiene una dacha. Venezuela posee un clima tropical, por lo que es fácil producir. Hay árboles de mango por todas partes, así que puedes tomar uno cuando te apetece.

PC: Entonces, ¿la crisis de la que nos hablan cada día se debe fundamentalmente a las sanciones de Estados Unidos?

CG: Las sanciones han afectado al país. Para ser justa, creo que el gobierno tardó en reaccionar frente a los acontecimientos a los que les estaban empujando. Probablemente no fue una buena idea desembolsar 70.000 millones de dólares en pago de deuda externa los últimos cinco años. En mi opinión, Maduro decidió cumplir con los pagos pensando que era lo correcto responsabilizarse de nuestros compromisos, pero al mismo tiempo empezó a librarse esta guerra económica tanto dentro del país como desde el exterior, y se bloquearon los préstamos internacionales.

El gobierno debería haber emprendido acciones contra Colombia por permitir la instalación de más de cien casas de cambio en la frontera con Venezuela. Esos comercios debilitaban la moneda, ya que usaban diferentes tasas de cambio, lo que contribuía a la devaluación del bolívar. Creo que deberían haber denunciado al gobierno de Juan Manuel Santos. Si Colombia afirma que el petróleo venezolano que atraviesa su frontera es contrabando, ¿por qué no es lo mismo con la moneda? Es preciso recordar que la mayor industria colombiana es la cocaína, el narcotráfico, y que ha crecido exponencialmente, por lo que tienen un exceso de dólares estadounidenses que necesitan blanquear, lo que merma el valor de la moneda venezolana. Es hiperinflación inducida. En Miami, por otro lado, la oligarquía venezolana creó hace doce años un portal web llamado DolarToday para destrozar la economía venezolana.

PC: ¿Qué más os llamó la atención?

CG: La gente no pierde la sonrisa y hace bromas sobre la situación, lo que me parece increíble. Están deseosos de compartir, de echar una mano, y nos vimos envueltos en algunas situaciones complicadas, como cuando nuestro coche se averió por la noche.

AG: Todo el mundo dice que no se debe conducir por la noche en Venezuela. Estábamos en carretera y nos figurábamos que solo nos quedaba como media hora de viaje, ¿qué podía salir mal? Entonces se quemó un transformador. Pensé que estábamos a punto de vivir una pesadilla, atascados en mitad de la nada, de noche en una carretera oscura. ¿Quién iba a encontrarnos?

CG: Como no había luces, tuvimos que usar los teléfonos para que los grandes camiones pudieran vernos.

AG: Me hice pasar por sordo, ya que nadie creería que era venezolano con mi acento español. Entonces, se detuvo una camioneta realmente vieja. Sus ocupantes parecían molestos pero fueron muy amables y nos llevaron hasta una estación de servicio.

CG: Le dije a Alan que no estábamos en Estados Unidos ¡que nadie iba a dispararnos!

AG: Iba acompañado de tres mujeres con dinero y pensé, vaya, nos van a asaltar, pero todo salió bien y pensaron que era sordo.

CG: Nos dijeron que podíamos dormir en una tienda, pero preferimos hacerlo en el coche y no estuvo tan mal.

PC: ¿Qué hay de los apagones que han proliferado por el país?

CG: Durante los apagones, la gente contaba historias, tocaba música o salía a charlar a la calle. Era un paraíso, sin televisión ni smartphones, un contacto real entre las personas. Se cocinaba en común. Durante el día, jugaban a juegos de mesa, al dominó, y los chavales lo pasaban bien. Probablemente las personas con hijos estaban más tensas, sobre todo si vives en un bloque de apartamentos y no tienes agua ni luz. Por eso EE.UU. atentó contra la red eléctrica, porque eso supone el corte de agua en Caracas (con un área metropolitana que agrupa a unos 7 millones de personas). Por suerte, existen pozos de agua limpia en los alrededores y la gente hacía cola para conseguirla.

PC: Entonces, ¿hay mucha discrepancia entre la imagen que os habíais hecho de la situación, a partir de los medios de comunicación, y la realidad?

AG: Bueno, hay colas para comprar gasolina, pero la gente no está muriendo de hambre y, como ya dije, la pobreza no se acerca ni de lejos a la que hay en Brasil. Yo no lo calificaría de dictadura, la gente es abierta y critica al gobierno y a Estados Unidos, pero también a Chávez y a Maduro. El Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) ha admitido haber tomado decisiones económicas erróneas. Pensé que encontraría más represión, pero no ha sido así. La gente no tiene miedo de expresarse. Creo que los venezolanos echan más la culpa de la situación a los americanos que a Maduro.

PC: ¿Qué os parece el revuelo que se montó en febrero cuando la ayuda de EE.UU. y Canadá quedó bloqueada en la frontera?

AG: La ayuda es un caballo de Troya, una buena forma de que EE.UU. entre en el país, y por eso las agencias internacionales no querían formar parte del plan. Sin embargo, se ha recibido ayuda de China y de Rusia.

CG: No se produjo el caos que EE.UU. y Trump esperaban que se produjera. (El líder de la oposición y autoproclamado presidente Juan) Guaidó es el tipo más odiado en Venezuela. Tiene que alojarse en un hotel lujoso en Las Mercedes, un barrio caro de Caracas. Ahí tienen electricidad, porque estaban preparados para el apagón y compraron generadores. Por eso Guaidó está viviendo allí, ocupa toda una planta de un lujoso hotel para él y su familia. Mientras el pueblo sufre, Guaidó se prueba trajes para su próximo viaje a Europa. Es un mundo paralelo.

AG: ¿Crees que Guaidó fracasará?

CG: Los venezolanos hacen muchos chistes con su nombre, pues suena similar a güevón (persona poco inteligente y de comportamiento ridículo). Y fíjate en la manifestación del otro día (12 de marzo) en Las Mercedes: las masas no aparecieron. Se está convirtiendo en un chiste en el país. Cuanto más le reconocen como presidente Estados Unidos y Europa, más ridícula es la situación, ¡Guaidó no es presidente de Venezuela! Es curioso que Chávez ya predijera lo que está ocurriendo, escribió sobre ello, y la gente está recuperando sus obras y volviendo a leerle.

PC: Hay mucho material sobre la historia del imperialismo norteamericano en Sudamérica para hacer dichas predicciones y también, más recientemente, los canadienses y sus compañías mineras, en Paraguay, Honduras, y ahora apoyando a Guaidó.

CG: Exacto. Mira Chile en 1973, lo que ocurrió con los sandinistas en Nicaragua, en El Salvador, en Guatemala.

Es una estrategia bien ensayada para destruir una economía mediante el uso de fuerzas externas que hagan subir los precios de suministros y productos. Cuando se produce un ciclo así, explota.

Alan Gignoux es un fotorreportero centrado especialmente en temas sociopolíticos y medioambientales. Sus trabajos han sido publicados en el New York Times, CNN Traveller, The Independent, Reuters y World Photography News, entre otros (www.gignouxphotos.com).

Carolina Graterol es una periodista cineasta y artista venezolana (www.carolinagraterol.com). Ha trabajado para el BBC World Service (es español) y Telesur. Es directora de “A letter from Venezuela”.

Paul Cochrane es un periodista residente en Beirut.

Fuente: https://www.counterpunch.org/2019/03/18/on-the-ground-in-venezuela-vs-the-media-spectacle/

El presente artículo puede reproducirse libremente siempre que se respete su totalidad y se nombre a su autor, su traductor y a Rebelión como fuente del mismo.

martes, 27 de diciembre de 2016

lunes, 1 de septiembre de 2014

Entrevista: Gustavo Grobocopatel "El rey de la soja" Empresario Argentino

domingo, 31 de agosto de 2014







El empresario argentino Gustavo Grobocopatel, considerado en su país como "el rey de la soja", participará en el ciclo de charlas que brindará el candidato a la Presidencia por el Frente Amplio, Tabaré Vázquez, "Uruguayx+".
De la primera conferencia, que se realizará el próximo lunes en el auditorio de Antel también participará el ingeniero Nicolás Jodal, CEO de GeneXus Internacional.
Esta será la primera de cuatro charlas que abordarán temáticas vinculadas a producción, innovación, ciencia y tecnología.

 Por Claudio Lowy *  La modelización del sistema agrario de producción transgénica que propone Gustavo Grobocopatel en su nota “Proteínas como arma de negociación con el mundo” (http://www.clarin.com/opinion/Proteinas-arma-negociacion-mundo_0_311368927.html), que publicó Clarín el jueves 5 de agosto, y que refuerza en notas posteriores en Página/12, está construida sobre la minimización, el ocultamiento y la tergiversación de daños ambientales, sociales y económicos. Algunas de las afirmaciones que propone el empresario para mirar el sistema agrario de producción de soja transgénica son:

- “Lo más importante es que la soja no sólo no compite con los productos de valor agregado sino que puede ser su aliada natural y principal.”

- “Si el mundo necesita soja y sus derivados, se los podríamos dar a cambio de que también nos compren otros productos. Si no tenemos soja es muy probable que no tengamos cómo negociar la colocación de los otros productos, sean del origen que sean.”

- “Las proteínas pueden ser nuestra mejor arma de negociación ante el mundo.” Y propone juntarnos en esta estrategia con Brasil y el resto de los países del sur de América.

- “Agricultura familiar” es sinónimo de vivir sin dignidad.

- Los beneficios de la agricultura están distribuidos en la sociedad.

- Gracias a la siembra directa no estamos desertificando más; el glifosato es el menos malo de los herbicidas y no pasa a las napas porque se destruye al tocar el suelo.


Estas y otras contenidas en sus escritos tergiversan y/o ocultan que:
1. La soja sí compite con otros productos. Desplazó, entre otras, a la actividad tambera, las pasturas y los cultivos de algodón. Y pone en riesgo nuestra soberanía alimentaria.

2. Se privilegia la demanda del mercado internacional, dificultando la satisfacción de la demanda del mercado interno, con la consiguiente presión sobre los precios.

3. Se destruye la capacidad de producir alimentos sanos y diversos en el campo argentino. En superficies que ocupan hasta el borde mismo de los pueblos, impide que en esos territorios se cultive para abastecer a esas mismas poblaciones. Se destruyen los bosques y la capacidad productiva de los suelos. Y obliga a los productores a depender de un sistema que los degrada a ellos y a su ambiente.

4. Los agroquímicos aplicados generan enfermedades que incluso causan la muerte entre los trabajadores rurales y las poblaciones afectadas.

5. Se concentra el ingreso en poquísimas personas, dejando a muchos en la pobreza y en la indigencia.

6. Las personas que viven en las zonas rurales y en las pequeñas poblaciones deben migrar hacia las villas miseria de las grandes ciudades, degradando su calidad de vida y agravando los desequilibrios poblacionales y ambientales.

7. Las alteraciones y riesgos de daños irreversibles de los transgénicos en la biodiversidad y la evolución biológica. Así como los daños y riesgos de los alimentos transgénicos vinculados también con la falta de información adecuada al consumidor.

8. La necesidad de aplicar fertilizantes y plaguicidas en cantidades y concentraciones cada vez mayores.

9. La destrucción de nuestros ecosistemas y la erosión de la biodiversidad, afectando los procesos ecológicos esenciales, el ciclo del agua, de los nutrientes, del dióxido de carbono, el flujo energético y las cadenas tróficas, sin los cuales la vida que conocemos y su evolución no es posible.

10. Genera un sistema ineficiente y/o corrupto de control y certificación de agroquímicos y de agroalimentos, que aprueban productos que no deberían ser aprobados y envían al mercado alimentos que no son sanos, presionados precisamente por el sistema empresario que los produce.

11. El desarrollo y consolidación de este sistema empondera a la empresa Monsanto y similares en nuestro país, tan cuestionadas y cuestionables desde todo punto de vista.

12. El sistema de monocultivo transgénico es ambientalmente insostenible. Tienen una concepción minera, extractivista de la capacidad productiva del suelo, al que tratan como un recurso no renovable que agotan. Buscan sustituir los procesos que renuevan naturalmente su capacidad productiva mediante la reposición agroquímica de su fertilidad, lo que es altamente ineficiente. Pretenden reemplazar el equilibrio biológico que limita naturalmente las plagas animales y vegetales con pesticidas, lo que genera la aparición de plagas resistentes, obligando a la aplicación de cada vez mayor cantidad de productos cada vez más tóxicos.

13. Que el sistema de producción agrícola dominante y su cadena de valor son el principal generador de gases de efecto invernadero y, consecuentemente, el principal responsable del cambio climático.

El modelo Grobo propone, explícitamente, la creación de un sistema económico sustentado en la venta de soja y sus derivados. Y toda la sociedad sustentada en la buena voluntad y eficiencia de los productores sojeros. Explicita que todas las otras producciones no podrían competir por sí solas en el mercado mundial, ni ahora ni en el futuro; lo que es en sí mismo una expresión de soberbia superlativa.

El sistema económico y social se sometería así a un autoritarismo productivo y la estratificación de clases sociales. Además, basar la inserción en el comercio internacional en el desarrollo de un solo producto, con el cual saldríamos a presionar al mundo, es una propuesta casi hilarante si no fuera por las consecuencias que traería y el poder del sector social que representa quien la enuncia. En especial después del episodio de limitación de importación de aceite de soja por parte de China, a través de una medida paraarancelaria orientada hacia el aceite de soja de origen argentino.

Los promotores del sistema sojero califican de cavernarios a los que se oponen a él, cuando en realidad los retrógrados son ellos, ya que llevan a su mínima expresión a ecosistemas diversos, que demoraron a veces miles de millones de años en evolucionar y desarrollarse. Y destruyen su diversidad y sus procesos ecológicos en pocos años. Diversidad, procesos ecológicos y ecosistemas de los cuales dependemos todos, y sin los cuales la sociedad tampoco es viable


* Ingeniero forestal (UNLP). Master en Desarrollo Humano Sostenible, ecolowy@yahoo.com.ar


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-4642-2010-09-21.html




El rico que se cree Steve Jobs

No le gusta que le digan el Rey de la Soja. Más bien se ve a sí mismo como el creador de un método revolucionario de hacer negocios en el sector más arcaico de la economía de América Latina. Gustavo Grobocopatel recibió a una cronista y un sociólogo en su campo de Carlos Casares. Les dio de comer pollo hervido.

Por: Graciela Mochkofsky / Alexandre Roig - Fotos: Alfredo Srur

Avanzamos por un camino de tierra en el que se pudría el cadáver de una gran mulita. Alguien dijo que era no era posible que ellos recorrieran ese camino cada vez que venían al campo; este era el camino para nosotros.
Ellos debían viajar en helicóptero –es lo que haríamos si fuéramos ellos.
Alguien más especuló con el extraordinario asado que nos esperaba.
Pero doblamos a la derecha en una encrucijada y nos perdimos. Había campo, campo y más campo hasta donde llegaba la vista. Era un desierto amarillento. Y en el costado, una laguna con garzas; debía ser un espejismo.
Al fin, el fotógrafo sugirió regresar y seguir, hacia la izquierda, el cableado eléctrico. Desembocamos en un jardín perfectamente llano y verde. Los árboles se agrupaban detrás de la casa, rústica, amplia, con una galería llena de sofás. Bajo los árboles descansaban una 4x4 Mercedes Benz y un par de autos estacionados. No se veía el helipuerto.
Salió a recibirnos un adolescente muy alto, de ojos inteligentes, amables; unos niños corrieron detrás y dos chicas adolescentes con actitud adolescente se recostaron en un mullido sofá de cuerina blanca en medio del jardín. Gustavo Grobocopatel y su esposa Paula nos dieron la bienvenida. Ella en hawaianas blancas, pantalón negro y un suéter blanco de hilo muy simple; él en jeans y una camisa a cuadros. Estábamos mejor vestidos nosotros.
Debíamos atravesar la casa para llegar al almuerzo. Los seguimos por habitaciones amplias, cómodas y sin lujos, con las paredes cubiertas de fotografías de parientes. En el quincho comían una suegra, su novio y unos primos. Los demás ya habían terminado.
No olía a asado.
Dos empleadas, con la ayuda de Paula, nos sirvieron pollo hervido, pescado hervido, zanahorias hervidas y calabaza hervida. Chequeamos: los demás comían lo mismo.
De postre, frutas.
-¿Alguien quiere café? -preguntó Paula.
Queríamos.
-Es instantáneo. Arlistán.
Ya no queríamos.
El remisero comía con decepción. La mandíbula se le cayó cuando, mientras examinaba la pata hervida en su plato, Grobocopatel contó que su empresa facturaba (neto) por año:
-Mil millones de dólares.
Con diplomacia, señalamos a Grobocopatel, que, habiendo crecido con un padre empresario, su vida debió ser próspera desde el inicio –habría comido (pensamos) algo mejor que esto.
-En mi familia, el ahorro es fundamental –replicó-.El que cuida lo poco, cuida lo mucho, decía mi viejo. Masticamos despacio la fruta.

***
La de millonario austero era, a todas luces, una imagen que Grobocopatel quiere transmitir.
Es un hombre grande y rubicundo, un metro noventa de piel rojiza, un hijo natural de la pampa gringa. Es carismático, campechano, directo; sabe cómo hacer sentir cómodos a los demás, cómo prestar atención a cada palabra. Es una de esas personas inteligentes que hacen muchas cosas bien, o están convencidas de que hacen bien muchas cosas: es empresario, fotógrafo, cantante de folclore y de música lírica, grabó discos.
Es tan cordial y seductor (aunque no deja de combatir, sutilmente, por el control de la entrevista) que le preguntamos si acaso será una de esas personas de egos frágiles que necesitan agradar. Le preguntamos, en fin, si necesita que lo quieran.
-Tengo el tema de la autoestima sumamente fuerte. Tengo una madre judía, tres hermanas, mi mujer que es divina, mi maestra de música que es una mamma italiana. Tengo una autoestima fuerte.
¿Será esa la clave? Su familia ha sido una familia de chacareros, que en otras circunstancias, si el mercado mundial y la Argentina y sus ambiciones y talentos no se hubieran acomodado de un modo único hace ya veinte años, habría sido una más de la clase media acomodada del interior.
Vivió casi toda su vida en Carlos Casares, en una casa del centro de una ciudad con menos de 20.000 habitantes. Terminó el secundario en la escuela pública. “No teníamos restricciones” en la infancia, dice, pero tampoco lujos: en vacaciones, paraban en hoteles tres estrellas. Para tener su primera pelota de fútbol tuvo que completar un álbum de figuritas.
“Mi familia no era de las familias ricas de Casares. Había una aristocracia, de la que no éramos parte. Mi padre estuvo muy orgulloso cuando lo invitaron al Rotary Club. A la aristocracia local la veíamos con admiración. Era gente refinada, te invitaba a comer y comías con cuatro cubiertos. Era gente que pensaba distinto, valoraba cosas diferentes (…) En lo de mis padres no había fruta; cuando yo era chico, una manzana se repartía entre tres. La fruta era algo de lujo (…) Mi viejo, desde que lo conozco, está a punto de fundirse…. No está a punto de fundirse; yo creo que es un gran actor y que nos dice que nos vamos a fundir para que cuidemos la guita”.
***
Nos sube a su camioneta y nos lleva a recorrer la geografía que le dio origen: la vieja colonia judía Mauricio; la sinagoga de Moctezuma, hoy museo, cuyo guardián es su tío, un hombre hospitalario y modesto, acorde con el pueblo en que vive; Smith, el caserío de doscientos habitantes en que nació su padre; el cementerio judío de Algarrobos, donde su familia tiene un pequeño panteón --y los demás muertos, lápidas más o menos destruidas; algunas, muy destruidas.
Aunque habla del “schule” y “la bobe”, admite que no ha conservado ninguna tradición judía, que es agnóstico o ateo, lo mismo da; que se casó con una mujer no judía y que circuncidó a su hijo --“pero me arrepiento”.
En el trayecto, ofrece el show completo. Baja en medio del campo sembrado de soja, arranca una vaina seca, la abre y mastica una semilla.
-¿Alguna vez vieron soja? Acá tienen.
Nos lleva de un lado al otro, se detiene ante edificios pintorescos para que nuestro fotógrafo haga su trabajo. Cuando el fotógrafo acepta tomar una foto que él propuso, nos mira y sonríe con satisfacción:
-A este -señala al fotógrafo- lo conozco como si lo hubiese parido.
Nos monta una escena que, parece saberlo, no podrá quedar afuera del relato. A zancadas nos lleva entre las tumbas del cementerio, un jardín de pasto fresco y mullido con paredes de ladrillo y conjuntos de arbolitos, hasta el rincón más lejano, una esquina triangular que se eleva sobre el terreno. Se detiene allí y espera que todos subamos, disfrutando por adelantado el efecto.
Al subir al montículo, aparece detrás de la pared, como en un acto de magia, una laguna de azul intenso poblada de garzas y de patos, un estallido de vida junto al reservorio de la muerte.
-Sos la primera periodista a la que se lo digo: este es el lugar en el que quiero que me entierren cuando muera.
***
El primer Grobocopatel, Abraham, fue pobre. Llegó de Besarabia, Rusia, en 1912, en el segundo contingente de judíos traídos por la Jewish Colonisation Association del Barón Hirsch, que instaló en la Pampa húmeda a familias de Europa del Este castigadas por la pobreza y el antisemitismo, y dio origen a una rareza: los gauchos judíos.
Abraham no tuvo tierra; la habían comprado toda los judíos del primer contingente. Producía heno de alfalfa para alimentar a los caballos, cuando la Argentina se movía por tracción a sangre. “Eramos la YPF” de la época, ilustra su bisnieto.
Bernando, el hijo de Abraham, compró sus primeras 200 hectáreas cincuenta años más tarde, en 1961. Adolfo y Jorge, sus hijos, trabajaron para él como tractoristas, y al morir Bernardo heredaron 700 hectáreas. En la convulsionada década del ‘70, prosperaron: compraron 3.000 hectáreas de campo, expandieron sus sembradíos y agregaron el acopio de granos. Ahorraban en vacas: “Era una forma de capitalizarse.    En algún momento vendían toda la hacienda y compraban tierra”.
Los hermanos fueron socios hasta que Gustavo, hijo de Adolfo, se graduó como ingeniero en 1984 y decidió que había que modernizar. Propuso incorporar computadoras y “hacer” soja. Adolfo tomó partido por su hijo. Jorge relicó que a las cuentas había que seguirlas en persona, no con máquinas. ¿La soja? No le gustaba: era un poroto. La discusión terminó en la ruptura de la empresa y de los hermanos, que dejaron de hablarse durante veinticinco años.
Así nació Los Grobo.
***
Gustavo Grobocopatel fue profesor e investigador en la Universidad de Buenos Aires. Allí adquirió una perspectiva “tecnológica” de la producción agropecuaria, que en la Argentina, como en buena parte del mundo, era un negocio primitivo y fuertemente tradicional. Incorporó la siembra directa, que consiste en sembrar sobre los rastrojos de la cosecha anterior, una técnica que otros agricultores de avanzada acababan de incorporar en la Argentina y que aumentaba el rendimiento de la tierra.
Pero lo que el joven Grobocopatel realmente aportó a la agricultura argentina, según su propia explicación –lo plantea en tercera persona: “¿Qué fue lo que este tipo hizo y que no hubiese sucedido si no hubiese estado este tipo?”-, fue la introducción de un modo específico de organizar la gestión. Como dijo un profesor de Harvard, donde se estudia su caso: “Los Grobo son el toyotismo en la agricultura”. El joven Grobocopatel admiraba mucho la filosofía kaizen de Toyota: un sistema de producción basado en un programa de “calidad total”.


“Adoptamos las mejores prácticas de gestión global y lo adaptamos a la agricultura, que era un sector primitivo. Hablar de gestión del conocimiento en agricultura no existía; solamente existía en empresas de tecnología. Hablar de ISO 9001 era de empresas industriales. Hablamos de network, de redes, de vinculaciones, clientes, proveedores. Fuimos de los primeros que hablamos de desarrollo sustentable, de responsabilidad social aplicada a la agricultura. De capital social. Todos esos conceptos propios de otros sectores los incorporamos a la agricultura. Y eso tuvo un impacto, porque, por más que la agricultura argentina era una agricultura de servicios tercerizados, el contratista existe en Argentina desde 1930. Nosotros reconceptualizamos el rol del contratista como outsourcing, como un proveedor de servicios tercerizado, que forma parte de empresas-redes. Adaptamos los conceptos de la economía del conocimiento a la agricultura. Eso es lo nuevo. Es más conceptual que concreto. Y cuando vos conceptualizás, tenés un marco de referencia. Nosotros agregamos ese marco de referencia.”
Grobocopatel se ve, así, como el modernizador de la más arcaica de las actividades económicas de América Latina. Cree que está trayendo a un mundo atrasado -el agrario latinoamericano- lo más avanzado de la innovación tecnológica contemporánea. El Steve Jobs de la pampa, digamos. En un momento en que buena parte del continente vive de las exportaciones de productos primarios, él aporta la idea de que, contra lo que todo el mundo pensaba, esta actividad puede ser tecnología de punta.
***
Los Grobo, uno de los mayores grupos agropecuarios de la región, sembró, en 2010, 86.000 hectáreas en la Argentina, 90.000 en Uruguayy 60.000 en Brasil. Agrupa a unos 4.000 productores y clientes, en su mayoría pequeños y medianos, y a 3.800 pymes proveedoras de servicios, que dan trabajo a unas 20.000 personas. Pero la siembra y producción de granos es sólo una cuarta parte de los ingresos del Grupo; el 60 por ciento proviene de servicios como almacenamiento, provisión de insumos, financiación, asesoramiento, y un 15 de industrialización. Este año, facturará 1.100 millones de dólares (netos).



Una y otra vez, Grobocopatel vuelve a la idea de empresa: la empresa que ha fundado, y que no heredarán sus hijos porque la convirtió en una empresa profesional, ya no familiar, es su misión en el mundo.
-Es lo que quiero darle a la gente. Vos querés dar una buena nota. Vos querés dar una buena foto. ¿Por qué? Para tener impacto en el mundo. Para tener incidencia.
Su fantasía es la siguiente: está sentado en Kenia tomando un café y en una mesa, al lado, un keniata se pregunta: “¿Por qué le habrán puesto Grobo a esta empresa de acá?”
-Pienso que, como los Cargil, como los Bunge, la empresa tiene que trascenderlo a uno.
Al mismo tiempo, y en esto no ve contradicción, le gusta explicar Los Grobo con un dibujito: de un lado de la hoja hace un pescado gordo y grandote; detrás del pescado dibuja un cardumen de pequeños pececitos que, juntos, adquieren la forma de un pez más grande que el anterior. Explica: estos pececitos reunidos se comen al pez más grande. “Eso es Los Grobo. Nosotros no somos grandes. Somos el cardúmen”.
***
La familia vive enfrente del Malba, el Museo Latinoamericano de Buenos Aires, en Palermo Chico, desde hace tres años. No les gusta la ciudad y todavía extrañan el campo, pero se mudaron para estar más cerca del aeropuerto: Gustavo Grobocopatel pasa una semana por mes en Brasil, donde está ahora una parte sustancial de su grupo económico, con sus nuevos socios: empresarios locales y la multinacional Mitsubishi.
En el café del Malba, donde suele atender, le preguntamos de qué modo la parábola de su vida es una parábola de la Argentina: bisnieto de inmigrante judío que se convierte en uno de los veinte mayores empresarios del país, protagonista determinante del boom de la soja, el yuyo al que debemos la prosperidad de los últimos años y la ubicación de la Argentina en el mapa del mundo a futuro.
-Hay un tipo que está haciendo un trabajo sobre el ciclo de vida de Los Grobo—responde-. Dame un papelito en blanco…Dice que a las empresas hay que entenderlas como ciclos de vida. Entonces, hay un ciclo desde el año ‘84, en que se fundó la compañía, hasta el año 2000. ¿Qué pasó durante ese período? La empresa fue de accionistas familiares, con una impronta familiar, y hubo tensiones propias entre un pulso que profesionaliza y un pulso que familiariza, entre un pulso que descentraliza en red y un pulso que centraliza en empresa familiar. Todo eso pasó hasta el año 2000. En el 2000, mi padre nos dona la empresa a nosotros,  y ahí empezamos un proceso muchísimo más claro de profesionalización hasta el año 2007. En 2007 entran los brasileños. Ahí se consolida la profesionalización, porque ya hay socios que no son familiares.
Siempre señalando el papelito con las rayas, sigue:
-Nosotros hicimos un proceso de crecimiento muy grande, llevó casi 30 años, en el que profesionalizamos una empresa familiar, la hicimos crecer regionalmente, la industrializamos, la integramos verticalmente, de productores pasamos a proveedores de servicios, de proveedores de servicios a industriales, incorporamos tecnología, incorporamos mejores prácticas, incorporamos socios, ahora se asoció Mitsubishi, la compañía está en Brasil. ¿Cuál es la brisa que mueve la hoja en este período? Si no hubiese sido una década perdida la famosa década del 80, yo acá (señala en la línea el “hito” del 2000) hubiese llegado antes. No me hubiese llevado 17 años hacer lo que hice; me hubiese llevado diez. Si el sistema impositivo argentino hubiese sido diferente, yo no hubiese tenido necesidad de venderle a los brasileños parte de mi empresa para crecer; lo hubiese hecho con mi propia inversión. Si eso hubiese pasado, tal vez yo hubiese sido una Bunge o una Cargill, de ese tamaño, en el mundo. No lo soy. Es parte de las restricciones que tuve. La empresa cada vez es menos argentina, pero yo voy a lograr hacer lo que quería. En vez de a los 50, a los 60 años. El balance de la parábola ¿cuál es? ¿Argentina podría haber tenido una multinacional argentina cien por cien del tamaño de Cargill dentro de diez años? Sí. Hubiese podido. Yo hubiese podido. ¿Argentina la tendrá? No, no la tendrá. Porque parte de mis ganancias fueron a la sociedad, a los distintos usos que le dio el Estado. Ahora, obviamente que no con mi guita solamente; con la guita de cien mil productores. ¿A la Argentina le interesa, cree que vale la pena tener multinacionales o no? Eso es un gran tema. Yo no estoy seguro. Porque no está mal que tenga una empresa argentina con Mitsubishi de socio, porque es parte de la dinámica de la globalización. Nuestra empresa es la única en Argentina que tiene socios brasileños, japoneses. Vos no tenés una empresa con una mirada multicultural en sus accionistas. Tenés empresas que tienen intereses en Brasil. Por ahí, puede ser que las restricciones se hayan transformado en una ventaja para la empresa. Pero eso no lo sabemos.



En la estancia nos habla de un encuentro con el ex presidente Alvaro Uribe en el que le planteó su modelo de agricultura sin propiedad de la tierra como un modelo posible para Colombia, un país agrario en el que el acceso a la tierra (o la falta de acceso) es uno de los grandes motivos de conflicto social.
-Si me hubiesen tocado las reglas de juego de Colombia, seguramente hubiésemos armado una empresa multinacional mucho más rápido y puramente Argentina-afirma.
Su mujer, sentada a su lado, apunta:
-Acá es “combatiendo al capital”.
Grobocopatel agrega que hace falta “calidad del Estado”, que sólo puede lograrse con ayuda de los empresarios y también, en menor medida, de las ONGs (Paula es vicepresidenta de Poder Ciudadano). ¿Y qué tendría que hacer el Estado? Invertir en infraestructura, educación, servicios públicos: ocuparse de la escuela pública de Carlos Casares, que sostienen los padres, y de hacer una autopista desde Buenos Aires. “Y todo eso requiere capital de afuera, deuda, para que haya servicios públicos de calidad. Si viene deuda para hacer las autopistas, las escuelas, la educación, los trenes, bienvenida la deuda”.
Para eso sirve el Estado. Para lo demás, están los empresarios.
-La innovación, la creatividad, la política de crédito no sirven si no hay emprendedores, si no hay empresarios. ¿Quién va a liderar? Si no tenés derechos de propiedad establecidos, si no podés ganar guita, es imposible.
Pero –es su razonamiento-, como el Estado argentino ha fallado, Los Grobo es cada vez menos una empresa argentina.
-Nosotros emotivamente estamos ligados a la Argentina, pero la empresa tiene un camino diversificado que no depende exclusivamente de lo que pasa en la Argentina -explica-. Si Argentina no ofrece oportunidades, terciaremos más en otros lugares. No estamos huyendo de acá.
Paula interviene:
-A pesar de que nos va como el orto.
-Nos va mal -coincide él- . Perdemos plata y tenemos que poner guita en la empresa. Acabamos de tener que hacer una capitalización por 20 millones de dólares. Vendimos campos. A causa de la convergencia entre la sequía y el sistema impositivo y modelo de producción.
***
-Decís que si estuvieras en otro país que no fuera la Argentina hubieras tenido una empresa más grande en menos tiempo, te iría mejor. Pero ¿no es esa una típica interpretación argentina? Del argentino que piensa que es alguien con talento pero está en un país de porquería, y que si estuviéramos en otro país nos iría mil veces mejor. ¿No te parece que Los Grobo, y vos como empresario, sólo son posibles porque ocurrieron en la Argentina?
Y, recién entonces, se apura a responder:
-Obvio. Sí. Ni hablar. Yo, yo … No, al contrario, yo estoy totalmente de acuerdo. Yo llegué acá porque Argentina me dio la oportunidad.
 
tomado del El Muerto que habla: http://elmuertoquehabla.blogspot.com/

sábado, 6 de octubre de 2012

Uruguay El Pais digital: Qué Pasa A la izquierda de la Izquierda



Los "ultras", divididos en decenas de grupos, convocan a una marcha "antiimperialista" para este lunes. Algunos de ellos defienden la lucha armada y la violencia para hacer "la revolución". A la Policía le preocupan los anarquistas.

SEBASTIÁN CABRERA

El salón, con esa luz blanca típica de los tubo lux, está al fondo de la vieja casa reciclada del Cordón donde funciona la Asociación de Funcionarios de UTU. Ahí, a eso de las siete de la tarde una decena de militantes de diferentes grupos de ultraizquierda (o lo que los medios de comunicación, para simplificar, han denominado "radicales") prepara la movilización "antiimperialista" del lunes, que coincidirá con la cumbre de ministros de Defensa de las Américas en Punta del Este y con el aniversario de la captura de Ernesto "Che" Guevara.

En ese salón se mezclan sesentones que militaron en el Frente Amplio (y ya no) con treintañeros con pinta de bohemios y ganas de revolución. Hay militantes de Plenaria Memoria y Justicia, el movimiento que tiene a Irma Leites como cara visible y que nació en respuesta a la Comisión para la Paz que creó el ex presidente Jorge Batlle. También hay gente de la autodenominada Coordinadora Pro Retiro de las Tropas de Haití y sindicalistas de la Tendencia Clasista y Combativa, la corriente radical del Pit-Cnt.

Fernando Moyano, un canoso de 65 años y sonrisa grabada en la cara, es uno de los promotores originales de la movilización y lidera esa coordinadora pro retiro de tropas. Militó en la Juventud Socialista en la década de 1960, participó en la creación del MPP en la década de 1980 y luego se pasó a la Corriente de Izquierda de Helios Sarthou. Hoy está desencantado con el gobierno del Frente Amplio. Como todos los que están allí. "La última vez que los voté fue cuando ganaron (en 2004) y nunca más", dice. Y vuelve a reír.

Moyano cuenta que la movilización "antiimperialista" del lunes será más grande de lo previsto inicialmente porque a último momento el Pit-Cnt dio su apoyo (aunque le agregó la consigna "por la paz"). La movida partirá de la rambla y Ejido, pasará cerca de la embajada de Estados Unidos y terminará frente a la Universidad, donde hablará Henry Boisrolin, un haitiano que vive en Buenos Aires. Tocarán dos bandas de rock-fusión: Patada de Ninja y Made in Taiwan. Hay grupos que también preparan movilizaciones en Punta del Este.

Moyano dice que no habrá violencia. Pero la historia muestra que, cuando hay una movilización de este tipo, hay más chances que ocurran hechos violentos. El último antecedente relevante se dio el 9 de marzo de 2007, cuando la visita del entonces presidente estadounidense, George W. Bush (ver recuadro).

En Uruguay hoy no hay mucho más de 1.500 militantes activos a la izquierda (y por fuera) del Frente. Pero quienes participan semanalmente en las reuniones son unos 500, divididos en decenas de grupos. Tienen en común su desprecio hacia el Frente Amplio, el rechazo a megaproyectos como el de Aratirí y, claro, el odio a Estados Unidos. Pero hay diferencias en el método. Algunos, como el Movimiento Revolucionario Oriental (MRO), Plenaria Memoria y Justicia y grupos anarquistas, consideran que la violencia y la lucha armada es un camino a seguir para hacer "la revolución". Otros creen que el camino electoral es el único posible.

Los violentos, según dice una fuente de la Dirección Nacional de Inteligencia, hoy no son más de 50, muchos integrantes de grupos con tendencias anarquistas. Están "bajo observación", dice la fuente, porque se "controla a los grupos que tienen conductas riesgosas para la seguridad y el orden público", a veces con conexiones internacionales. En Uruguay esas conductas, por ahora, no han pasado de tirar bombas de alquitrán o romper vidrieras en una marcha. Inteligencia seguirá de cerca la movilización del lunes y también una que habrá el jueves 11 contra el proyecto de la minera Aratirí.

LÍNEAS. Podría decirse que esos 1.500 militantes se dividen en tres grandes corrientes de ultraizquierda. En primer lugar, la Asamblea Popular y la Construcción de la Unidad Popular, cuyas agrupaciones son casi todos escindidas del Frente y en general ven con simpatía al presidente venezolano Hugo Chávez y al nacionalismo latinoamericano de izquierda. Ahí están, además del 26 de Marzo, una larga lista de grupos con nombres rimbombantes: el MRO-Comisiones Unitarias Antiimperialistas Artiguistas (Comuna), ProUnir, el Movimiento de Defensa de los Jubilados, el Partido Comunista Revolucionario, el Partido Bolchevique del Uruguay, Refundación Comunista, Movimiento Avanzar, Movimiento Revolucionario Artiguista, Partido Humanista, Intransigencia Socialista y el Partido Ecologista Radical Intransigente.

Después está el Partido de los Trabajadores (PT), un partido histórico que nunca integró el Frente Amplio (se viene presentando a elecciones desde 1984 con votaciones que han oscilado entre los 300 y 600 votos), se define como trotskista y no toma como modelo ni referencia a gobiernos latinoamericanos de izquierda.

Y en un tercer escalón están los movimientos anarquistas, que realizan cada 29 de abril su propio acto del Día de los Trabajadores (el 1° de Mayo se descansa, dicen ellos). Llaman a votar anulado, rechazan el camino electoral y al sistema político. Allí está la histórica Federación Anarquista Uruguaya (FAU), que nació en 1956 y a fines de la década de 1960 tuvo su brazo armado, la Organización Popular Revolucionaria-33 Orientales (OPR-33).

Pero también hay grupos anarquistas más chicos, que tienen un discurso anti medios de comunicación. Así, una marcha realizada en setiembre hasta Canal 4, y desde la cual se tiraron bombas de alquitrán al edificio del diario El Observador, llevaba el lema "los medios desinforman, manipulan y mienten". Uno de los convocantes fue Acción sin Fronteras, grupo anarquista que nació para oponerse al "mega monstruo" de Aratirí.

Estos pequeños grupos tienen, además, un accionar algo caótico, desordenado y espontáneo. Aparecen y desaparecen con diferentes nombres. Este año en una marcha contra los megaoperativos y, sin haberlo coordinado previamente con las demás organizaciones, pusieron en primera línea una pancarta con un mensaje contra los medios de comunicación: "Los medios apuntan, la Policía dispara".

Quienes participan en los actos de la ultraizquierda saben que hay "anarquistas punks" y también otros que se identifican con el veganismo (aquellos que no usan ni comen nada que provenga de un animal) que a veces tienen actitudes violentas. De hecho, un dirigente dice que el partido al que pertenece (prefiere no nombrarlo) decidió hace un par de años participar solo en movidas en las que se sabe bien quién está atrás. "Un garrón te podés comer una vez", explica, "pero no te lo podés comer siempre".

Hay un colectivo anarquista que funciona desde hace un tiempo en "La Solidaria", una casa ocupada en Fernández Crespo y Cerro Largo, donde realizan talleres culturales, ciclos de cine y hay una biblioteca comunitaria. En la puerta dice "mano tendida al compañero, puño cerrado al enemigo". También está la Biblioteca Anarquista del Cerro en Chile y Viacaba.

Estos grupos editan el periódico Anarquía, que se define como un "producto anti autoritario", una publicación que "contiene productos tóxicos para alcahuetes, sumisos, políticos, patrones, botones y ricos en general". Allí se lee que "nos quisieron hacer creer que la democracia era igualdad, y por igual los políticos nos cagan, sean de izquierda o derecha". Los anarquistas no han participado de las reuniones de coordinación para el lunes, lo cual no significa que no asistan a la marcha "antiimperialista".

En este tercer grupo de movimientos de corte anarquista también podría incluirse -por los métodos que aplican y por no creer en el camino electoral- a Plenaria y al grupo Fogoneros. Ambos han reivindicado la violencia y coordinan con los anarquistas.

Fogoneros, que nació en 2003 y cuyos referentes se tapan la cara para participar en los actos, están relacionados con los argentinos del Movimiento Patriótico Revolucionario Quebracho. Tienen una casa en un asentamiento en Malvín Norte y han sufrido divisiones internas. Según Inteligencia, este grupo está "adormecido", en un proceso de renovación o de "repensar sus métodos". Qué Pasa se comunicó con un miembro de la organización pero al cierre de esta edición no había respondido si aceptaba la entrevista.

La Policía cree que los anarquistas que practican la violencia lo hacen con desconocimiento de "las caras visibles" de la FAU, que tiene su sede en Magallanes y La Paz, atrás de la imprenta Aragón.

De mameluco azul, Juan Pilo -miembro de la comisión de organización de la FAU- recibe a Qué Pasa en la mitad de un día de trabajo e invita a pasar al fondo del edificio. De 55 años, barba y pelo blanco, Pilo no tiene pinta de tipo violento. Eso sí, pide que no le tomen fotos porque la suya es una organización colectiva. Muestra un enorme mural pintado hace 20 años y señala un gato dibujado allí: es un símbolo del anarquismo. También muestra una foto del payador Carlos Molina, que era anarquista: "Por favor, mencionalo", pide.

Pilo explica que la FAU sigue la vertiente doctrinaria "especifista". Pero que no discrimina a otros movimientos anarquistas y coordina con ellos para actividades puntuales. "No tenemos la patente del anarquismo en Uruguay", dice en medio de un cuarto lleno de afiches, "sí tenemos 55 años de vida". Casi un eslogan, el dirigente dice que cree en "la Revolución", en el cambio hacia una sociedad diferente, "sin explotados ni explotadores". Y sostiene que la "acción directa" ayudará a construir una alternativa al capitalismo.

VIGILADA. "Bien de bien", responde Leites por mensaje de texto cuando Qué Pasa la cita en la redacción del diario El País a media tarde. Nadie diría que esa señora de sonrisa dulce y con cierta dificultad para caminar es la militante radical que parte de la opinión pública asocia a discursos de barricada, escraches, cócteles molotov y violencia.

"Plenaria es una organización social de derechos humanos", dice Leites, una ex tupamara que hace 12 años fundó una organización que se especializó en hacer "escraches" contra represores de la dictadura, pero que con el paso del tiempo se ha sumado a muchas otras causas no vinculadas al pasado reciente.

Leites (presa en dictadura, luego exiliada a Suecia y, ya en democracia, funcionaria de la Federación Uruguaya de la Salud) dice que es apenas la "vocera" de un movimiento que se reúne todos los sábados. "El compañero que diseña los afiches no tiene cara ni nombre, pero existe", ejemplifica. A las reuniones de Plenaria asisten entre 20 y 50 personas.

En 2005 Leites fue procesada por "desacato por ofensas", luego de que pintara la leyenda "alcahuetes de los milicos" frente al Tribunal de Apelaciones que ordenó el archivo de la investigación sobre la desaparición de María Claudia García de Gelman. Y su hija, Hyara, fue procesada sin prisión por otra pintada: en 2010 adentro del Ministerio de Trabajo ocupado por el sindicato del taxi.

Leites dice que Plenaria y su entorno es controlado por la Policía. "Nos sentimos amenazados y perseguidos", cuenta, "nos siguen con camionetas, controlan nuestros teléfonos". Y que en todas las marchas identifican "tiras" (policías encubiertos) a los que a veces echan. Según Inteligencia, en manifestaciones donde participa Plenaria "han ocurrido hechos violentos" y por eso hay control. Una fuente de la ultraizquierda dice que Plenaria convoca a movilizaciones pero después no siempre puede controlar lo que allí sucede.

La organización hoy no se plantea formar un frente electoral para captar la desilusión de los votantes frenteamplistas. Por el contrario, busca canalizar el descontento de otra forma. En la próxima elección Leites llamará a no votar y pagar la multa. "No nos planteamos el desarrollo de una situación parecida a la de la década de 1960", dice Leites. "Pero sí creemos que las causas que provocaron un planteo de revolución en aquellos años están mucho más agudizadas hoy. Me refiero a las condiciones sociales, los derechos de los trabajadores, la plusvalía que se roba la burguesía y las multinacionales.

-¿Descarta la lucha armada?

-No. Siempre ha sido una vía. No la descarto, no. Ahora estamos en una etapa de la lucha en la que muchos grupos no la plantean. Pero la lucha armada siempre la han ejercido los Estados. Y yo cuestiono ese monopolio de los poderosos.

EL CAMINO ELECTORAL. En la puerta de CX36 Radio Centenario, la trinchera anti gobierno del 26 de Marzo, hay un cartel que dice "la imprescindible". Ese es el eslogan de la emisora donde en algún momento Tabaré Vázquez tuvo su audición radial. Eso, claro, antes de ser presidente. Una hora antes del mediodía, el dirigente Eduardo Rubio prepara su audición mientras charla con Qué Pasa al lado del estudio José Germán Araujo.

Rubio -de pelo peinado con raya al costado, lentes y buzo escote en v- enumera los grupos que integran Asamblea Popular, pero en un momento se detiene y piensa en voz alta: "Me está faltando un grupo, che". No se acuerda. Una hora más tarde, llama: "¿Te dije Intransigencia Socialista? Ese era el que faltaba".

Este año Asamblea Popular hizo una alianza con otros sectores, formando la "Construcción de la Unidad Popular", para intentar tener un diputado en 2015. En la última elección no estuvo tan lejos: a unos 3.000 votos. Porque, a diferencia de Plenaria o de los anarquistas, ellos sí creen en la lucha electoral.

Una de las cosas que más le preocupan a Rubio hoy es el proyecto de puerto de aguas profundas en Rocha porque, dice, "será punto de apoyo para la cuarta flota de Estados Unidos, que no tiene dónde sentar sus bases en el Atlántico Sur".

-¿Y usted dice que el presidente José Mujica plantea el puerto sabiendo eso?

-¡Por supuesto! ¿A qué vienen los SEAL a entrenar marinos uruguayos? Yo no veo amenazas internas. Nosotros nos vamos a presentar en la próxima elección.

En Fernández Crespo y Nicaragua, la sede del MRO -un grupo que defiende el "nacionalismo popular latinoamericano", se desvinculó del Frente en 1993 y en 2014 volverá a tener presencia electoral gracias al acuerdo con Asamblea Popular- está llena de libros. Hay de todo: novelas, enciclopedias, cuentos y biografías. Desde afuera, en la vereda, se ven las caras de José Artigas, Ernesto "Che" Guevara y Raúl Sendic. Un pizarrón promociona la venta de libros a 10, 20 y 50 pesos: "Pase y vea".

Dos hombres cincuentones atienden el local, donde hay bastante olor a un insecticida que acaban de echar. Las paredes están tapizadas con banderas de Cuba y fotos del "Che". Y se lee que "el deber de todo revolucionario es hacer la revolución". Sergio Pereira, sindicalista del taxi que trabaja en una parada en Punta Carretas y es dirigente del MRO, señala una biblioteca donde están los libros de "teoría". Esos no se venden.

Atrás suyo hay pegotines por la independencia del País Vasco y un afiche que dice "Palestina de los palestinos". Pereira lleva un pañuelo palestino en el cuello y habla lento. Toma mate y más tarde armará un cigarro. Dice que, aunque hoy el MRO tiene un frente electoral, la "independencia y socialismo se logra con la violencia organizada de las masas", ya que por la vía electoral los dueños no entregarán las fábricas a los obreros. Así, explica, su movimiento "no condena" cuando se rompe una vidriera: "Ojalá todos los pibes se indignaran rompiendo vidrios y no choreando carteras o fumando pasta base. Nosotros, locos de la vida".

No muy lejos de allí, en el living de una típica casa de clase media con parrilla en la azotea, en el Cordón, el ex candidato presidencial del PT Rafael Fernández dice que "hay un creciente desencanto" con el Frente Amplio, que debe ser canalizado.

Fernández, sindicalista y funcionario del Banco de Seguros, sueña con "un gobierno de trabajadores" donde no se pague la deuda externa y se nacionalice la banca. Y cita ejemplos internacionales donde los movimientos radicales han crecido de mano de la crisis. Como en Grecia, donde apareció la corriente radical Syriza y logró más del 30% de los votos.

"En Uruguay ya vivimos el derrumbamiento del régimen basado en los partidos tradicionales", afirma, "y ahora vamos a una nueva crisis, a un desencanto con el Frente Amplio".
PRESO POR SEDICIÓN

Cuando en marzo de 2007 vino el ex presidente George W. Bush, hubo incidentes en 18 de Julio. La Justicia procesó con prisión a Fernando Maiselot, un muchacho que integraba un grupo anarquista y que rompió vidrieras. Y para ello desempolvó la figura de "sedición". Algunos lo vieron como un preso político en un gobierno de izquierda. En 2012 también fue procesado con prisión un sindicalista del taxi que agredió a un taxista que trabajaba el 1° de mayo. Estuvo preso dos meses.
PANORAMA BASTANTE CAMBIANTE

Más allá de los partidos históricos, el panorama en la izquierda radical suele ser cambiante. Hay grupos que aparecen y desaparecen rápido. O que cambian de nombre. Eso, entre los pequeños movimientos de jóvenes anarquistas es claro. En enero de 2007, por ejemplo, Qué Pasa hizo un informe sobre "los ultras". Uno de los anarquistas entrevistados allí pertenecía a la Organización Libertaria Cimarrón, que ya no existe más.
1.500

militantes activos se estima que tiene la izquierda radical en Uruguay.
50

militantes tienen tendencias violentas, dicen en la Dirección de Inteligencia.

Tomado de El Pais Digital:  http://www.elpais.com.uy