miércoles, 12 de septiembre de 2018

Recordando Allende Chile a 45 años del golpe militar

ORIGINAL:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=246128&titular=la-cuadratura-del-c%25EDrculo%3A-chile-a-45-a%25F1os-del-golpe-militar-


rebelion.org

Tomándole el pulso a “la vitrina del neoliberalismo”

Chile a 45 años del golpe militar



20-25 minutes



En medio de contiendas y escaramuzas electorales y de la conformación del nuevo gobierno, la gubernamental encuesta Cassen ha informado a los chilenos que en 2017 la desigualdad aumentó y que los sectores mas pobres empeoran. La realidad es mucho mas grave que los resultados que arroja esta encuesta ya que solo ha medido a las disparidades entre el 10% del ingreso de los mas ricos y el del 10% de los mas pobres (39.1 veces). Estudios anteriores de fuentes académicas han demostrado que las peores disparidades se encuentran entre el 1% o el 0,1% de los mas ricos y el resto de la población. También han demostrado que las disparidades aumentan aun mas si se incluyen las cargas impositivas en este cálculo (López et all, 2013).

El Estado Chileno continua incumpliendo las Convenciones y Convenios sobre Derechos Humanos (civiles, sociales, económicos, ambientales, de género, de pueblos originarios, etc.) que ha ratificado, por lo que le son de obligado cumplimiento, e ignorando las amonestaciones que sistemáticamente recibe desde los organismos inter-gubernamentales. Sigue aplicando la Ley Antiterrorista, creando un clima de inusitada inseguridad y violencia, especialmente en contra de el Pueblo Mapuche que lucha por recuperar sus tierras (UDP, 2017). Como si todo eso fuera poco, la Corte Suprema de Justicia dejaba en libertad condicional a graves violadores a los derechos humanos, obligando a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a pronunciarse argumentando que “el Estado Chileno tiene la obligación internacional de no dejar impune estos tipos de crímenes”, refiriéndose a delitos de lesa humanidad cometidos por los militares durante la Dictadura Chilena.

Contradictoriamente, la misma Corte Suprema ordenó el decomiso de 1,6 millones de dolares a la familia del Dictador, originados en la millonaria malversación de fondos públicos que acometió Augusto Pinochet junto con cómplices y testaferros, y que depositó en diversas cuentas en el Banco Riggs en Estados Unidos de Norteamérica. Rocambolesco caso ya que la Corte de Apelación había ordenado previamente levantar el embargo sobre todos los fondos mal habidos, y restituirlos en su totalidad a la familia Pinochet. Claro está que siendo lo decomisado una pequeña fracción del total de fondos malversados al Estado Chileno por el Dictador, la suave condena no deja de ser una prebenda mas a esa familia. Según se argumentó, la fracción mayor ya habría prescrito durante los 14 años que duró la investigación y ya había fallecido el autor del delito. Cabe agregar que fue el Subcomité Permanente de Investigación del Senado de los EE.UU. y no la Justicia Chilena quien hizo público este delito (Walder, 2018a). Lo que queda claro es que al Estado Chileno y a la sociedad en su conjunto, les preocupa mas los crímenes financieros de la Dictadura, que los de lesa humanidad.

La idea de la participación social, aunque sea en su grado mínimo, como es la participación electoral, es cada vez mas ajena a la sociedad chilena. Por eso, buenos son aquellos que se agrupan para denunciar la violación de algún derecho reconocido, aunque la simple denuncia no sea suficiente para cambiar la situación. Por eso, mejores son aquellos que se avocan a la tarea de unir en un mismo esfuerzo a varios de los grupos en lucha. Tarea que en Chile está resultando ser muy difícil, especialmente considerando la ausencia de las clases trabajadoras como actor organizado. Conservar cualquier unión pasajera, aun mas difícil, con lo que se priva a la escena nacional de una alternativa emancipadora al dominio del gran capital.

Tropezando dos veces con la misma piedra: elecciones presidenciales 2017

Los múltiples gobiernos de la Concertación por la Democracia y del refrito que la continuó, la Nueva Mayoría (NM), que esta vez incluía al Partido Comunista (PCCh), pudiendo haber revertido parte del daño de la Dictadura, no lo hicieron y ni siquiera lo intentaron. Prefirieron seguir una política de acuerdos con la ultra-derecha y con los militares, contraria a a las demandas de los movimientos sociales. Lamentablemente, de esta política de acuerdos anti-populares, no se exime de su cuota de responsabilidad la Central Única de Trabajadores (CUT). El segundo mandato gatopardista de Michele Bachelet, política neoliberal apoyada por el gran capital, que gusta en llamarse socialista y progresista, que no realizó las reformas a las que se comprometió, que no logró gobernar ni siquiera a su propia coalición, y que se caracterizó por la corrupción, terminó con un indice de popularidad de tan solo el 15%.

En las ultimas horas en el poder, la Presidenta Bachelet, repitiendo una jugada de su período anterior, mandó una serie de proyectos de ley al Congreso ignorando los intereses populares y devolviendo los favores concedidos a sus beneficiarios de siempre. Entre estos, el yerno del Dictador Pinochet, el ahora magnate Julio Ponce Leroux, con quien, entre gallos y media noche, firmaron un contrato para concederle la explotación del litio – del cual los mas grandes yacimientos se encuentran en Chile y Bolivia. El Estado Chileno se inhibe así de participar no solo en la explotación del litio sino también en su industrialización, consolidando su posición vulnerable en la economía mundial como país extractor y exportador de materias primas. De paso, se le entrega un certificado de decencia a un gran corrupto (Walder, 2018b). La Concertación/NM se mantuvo así por el camino que la llevó décadas atrás a des-nacionalizar el Cobre, “el sueldo de Chile”, que había nacionalizado el gobierno del Presidente Allende, con unanimidad parlamentaria.

En Diciembre de 2017, los pocos chilenos que decidieron votar, como si algo fuera a cambiar, re-eligieron al aun mas derechizado empresario ultraneoliberal, Sebastián Piñera con un programa de gobierno similar al de la NM. Los Chilenos han vuelto a tropezar con la misma piedra. Ya lo hicieron antes re-eligiendo a una nada merecedora Michele Bachelet. La única diferencia es que Piñera no intenta ocultar su postura política bajo ínfulas “progresistas”. Se refuerza así el proyecto de la derecha de rebaja de impuestos para el empresariado y de recortes presupuestarios para la población, en ausencia de una alternativa de izquierda que desenmascare al modelo neoliberal y logre eliminar la trampa mortal que significa la actual Constitución heredada de la Dictadura, que lo hace inamovible.

Para explicar lo que pareciera inexp l icable, el equipo de la Revista Punto Final, obligado al cierre, en carta de despedida a su público afirma: “ Lo que tenemos en Chile es una dictadura del pensamiento único impuesto por el poder del dinero. Esa tiranía ha modelado una cultura conservadora, racista y mezquina que garantiza la sumisión del pueblo al orden capitalista neoliberal. Los gobiernos pos-dictadura , sin excepción, se han negado a apoyar a los medios independientes y por tanto se han prestado para ahogar el pluralismo de opinión e información” (Punto Final 2018) . Esto, unido a los bajos niveles de educación mercantilizada, han dado origen a una masa a-critica , incapaz de entender la raíz de sus problemas ni de vislumbrar soluciones, muy proclive a tender hacia la política identitaria o de grupo de semejantes en el mejor de los casos, o al individualismo, la competitividad descarnada, el consumismo, el emprendimiento individual y la a-política en la mayoría de los casos.

La crisis de legitimidad de la política durante la mal llamada democracia pos-dictadura, en un contexto de inusitada corrupción y de complicidad de la política con los negocios, que afecta a ambas colaciones, incluso a la familia de la ex Presidenta, tiene en el nuevo gobernante, a uno de sus mayores exponentes. Los altos mandos de las Fuerzas Armadas y Carabineros tampoco se excluyen de este práctica criminal que unido a la impunidad, ha puesto en crisis a la institucionalidad pública y ha terminado de destruir las bases de la cultura política del pueblo chileno. Grandes empresas nacionales y extranjeras, en especial la mal-habida empresa del yerno de Pinochet, han financiado y condicionado la política. La corrupción se ha perfeccionado, está bien vista y se ha instalado como una cultura.

La gran diferencia con el pasado “democrático” reciente, es que en esta ocasión, eliminado ya el sistema binominal, irrumpe en la contienda electoral una tercera opción que canaliza buena parte del descontento, especialmente el de la clase media. Creado a partir de los movimientos sociales, el Frente Amplio (FA) se constituyó en la tercera fuerza política con un 20% de los votos, 20 diputados, un senador y 21 consejeros regionales. Aunque se suponía ser de izquierda, su afán de atraer votantes lo fue alejando de esa posición, demostrando no tener una ideología clara. Algunos de sus lideres mas conocidos declararon públicamente no ser ni de izquierda ni de derecha. Mas claro aun, durante la campaña, por congraciarse con el electorado y con los dueños del patio trasero latinoamericano, algunos representantes del FA, incluso su candidata presidencial denigraron logros pasados y presentes de las clases populares en Chile y en América Latina.

El FA “representa a sectores de clase media ilustrada que no se ha ampliado al mundo popular” dice el historiador Mario Garcés (2018). Por el contrario, el riesgo es que sea cooptado al aliarse aun mas lejos de los sectores populares. El electorado no los premió y no los permitieron pasar a segunda vuelta. El candidato de la NM solicitó su apoyo en esa segunda vuelta pero no estuvo dispuesto a incorporar en su programa las principales propuestas con que el FA condicionaba este apoyo, por lo que terminó perdiendo la elección.

El momento político fomenta la búsqueda de nuevas alianzas. El Partido Socialista (PS), intentando rebotar de la debacle de su alianza con la Democracia Cristiana (DC) (Concertación/NM), intenta ahora una alianza instrumental con el FA con fines electorales futuros. Siendo el FA un conglomerado de diversas opciones políticas o anti-políticas identitarias, de lograrse esta convergencia, se alejaría cualquier posibilidad de una alianza anti-neoliberal y de un renacer de la política en Chile. Durante el Acto Aniversario del PCCh, su Presidente reconoció la derrota política electoral en su alianza con la NM y llamó a “una nueva convergencia social y política, de mayor cercanía con el pueblo, mas amplia y diversa”, incluyendo un amplio abanico de posibles “coordinaciones” que incluye sólo a “algunos integrantes del FA” (Teillier, 2018).

Al describir a la dispersión de la “verdadera izquierda”, Garcés dice: “Hace mucho rato que somos un archipiélago, no alcanzamos a generar lazos de comunicación, intercambio, reflexión colectiva, sobretodo los grupos políticos” (Garcés, 2018). En consecuencia, la descomposición de la Concertación/NM, y muy especialmente de la DC; la crisis de identidad del PCCh al haber jugado a perdedor junto con la centro-derecha , ha hecho que la oposición al gobierno de ultra derecha, haya recaído sobre los escuálidos hombros del FA.

La necesidad de un instrumento político que haga posible la construcción de una nueva hegemonía.

El desarrollo capitalista no unifica, sino que diferencia y desarma a los diferentes sujetos de cambio . L a clase trabajadora, ahora mucho menos homogéne a e incapaz de ser el sujeto inmediato transformador , debilitada por los procesos de flexibilización laboral, subcontratación, emprendimientos autónomos y por el ataque sistemático a la sindicalización, ha ido perdiendo su identidad de clase.

Dentro del amplio campo de la clase media empobrecida y carente de servicios públicos, no hay intención de cambio porque la cultura impuesta por el neoliberalismo los ha convencido de que el modelo es exitoso y de que lo único que falta es que ellos logren sumarse a esa sociedad de consumo. Por otra parte, temen perder el trabajo y con ello su capacidad de seguir endeudándose.

En el contexto de los inusitados niveles de corrupción en que se ha sumergido la política Chilena en los últimos 44 años, cobra un justificado vigor la vieja idea impulsada desde la Dictadura de que involucrarse en política es malo. Esta arraigada cultura y la negativa a asumir riesgos, debilita a los movimientos de excluidos que, desanimados por su impotencia, se ven disminu ir y se fracturan cada vez más en busca de reivindicaciones cada vez mas puntuales en las que pueden identificarse.

En una sociedad fragmentada, tanto dentro del campo popular como del sector ilustrado que busca un cambio real en la sociedad, hay la necesidad de trabajar para crear una nueva hegemonía. Para ello no es suficiente que un sector que se ha fogueado en las luchas estudiantiles, anuncie que el modelo está agotado y que hay que votar en contra de las dos coaliciones que lo sustentan.

Lograr un instrumento político transformador será complejo, no solo para aprovechar las bondades de su heterogeneidad sino para conducir un proyecto común, con una dirección política conjunta que opte por el poder sin limitarse solo al plano electoral. Para crear ese instrumento político exitoso que revierta las correlaciones de poder existentes , es imprescindible comenzar por cambiar la cultura política existente. Habrá que construir una cultura de educación popular capa z de denunciar permanentemente al neoliberal ismo y de desmontar en todas sus formas a las ofensivas políticas de la derecha destinadas a reforzar el poder del capital.

El FA, no ha logrado constituirse en ese instrumento

Al momento electoral presidencial de fines de 2017, el FA estaba compuesto por 14 orgánicas (movimientos o partidos políticos) y múltiples frentes (sectoriales). Su objetivo explicito e ra cambiar Chile. “ Trabajamos para recuperar nuestras vidas, nuestra educación, salud, vejez, vivienda y los recursos naturales de quienes hoy lucran con nuestros derechos”. “ ¡Que la política sea de todos y todas! ” (FA, 2017).

En los años recientes, si bien la lucha de los estudiantes, últimamente la de las mujeres, y la lucha de siempre del pueblo mapuche han sido destacables, no han dejado de ser grupos de interés que se movilizan en función de su propia parcela de injusticia. El riesgo consiste en que cualquier vínculo entre l os movimientos sociales no logra ser duradero pues al prima r el interés particular de cada movimiento , inmediatamente surge aun mas dispersió n en ausencia de mecanismos de acumulación política . A pesar de s u probada capacidad de identificación y denuncia de los problemas de la sociedad, los movimientos sociales s e debilitan a l combatir los problemas de un o en un o; al ignora r la interdependencia entre todos ellos; al carecer de la capacidad para identificar a sus causas y a las estructuras subyacentes de l poder; y al carecer de la capacidad para definir una ideología y un proyecto común que plante e formas efectivas de resolverlos.

Si bien l a política identitaria efectivamente trajo cambios progresistas en algunos asuntos concretos y visibilizó sectores de la sociedad antes invisibilizados, no amenaza al neoliberalismo, al imperialismo ni a ninguna de las grandes estructuras de poder que mantiene n la opresión . L a única propuesta realmente estratégica surgi ó e n 2013 cuando los estudiantes dieron un salto cualitativo al llamar al fin del lucro en la educación vinculándolo al cambio de la política fiscal y al cambio constitucional por la vía de una Asamblea Constituyente. La Concertación/NM fue rápida en detectar el peligro que aquello significaba par a sus inconfesados intereses espurios y a cooptar la con un proyecto de cambio constitucional falsamente participativo, entregado al comprobadamente corrupto y antidemocrático Parlamento . H asta el día de hoy, Chile se mantiene maniatado por la Constitución de Pinochet.

El hecho de estar representado en algunos municipios, en el parlamento y en los movimientos sociales, como lo está el FA, no es suficiente. S u participación en comisiones parlamentarias y mesas de trabajo donde lo que se pretende es encausarlo hacia la rancia política de los acuerdos, estrategia política de cooptación, utilizada y refinada por los gobiernos de la Concentración/NM, lo debilita. Se traicion a n los principios fundamentales necesarios para lograr el cambio estructural, y a la vez se legitima al gobierno de ultraderecha . No están siendo capaces de identificar las trampas que se les tiende desde el poder y de desmarcarse de quienes durante años practicaron el diálogo y el consenso que sólo sirvió para que la derecha neoliberal y conservadora saliera fortalecida.

Por otra parte, e l FA ha tenido serias dificultades en lograr la convergencia entre sus propias fuerzas. E n su función parlamentaria ha dado un triste espectáculo al no asum ir una posición conjunta en cuestiones de primordial importancia, y al votar en contra de uno de los suyos, apoyando postulados de la derecha . La inorganicidad que funcionaba en cada uno de los movimientos sociales no funciona en la política parlamentaria. N o ha n visto la necesidad de encausa r las movilizaciones hacia un proyecto de país aunque hayan presentado un programa electoral . El no tener un proyecto claro por el cual luchar y el no identificar mecanismos para ponerlo en marcha, demuestra que el FA con su sub-sistema de partidos atomizados está muy lejos de alcanza su madurez política.

El propio Jorge Sharp, Alcalde de Valparaíso y una de las voces mas prestigiosas y coherentes del Frente Amplio ha dicho que “hay que dejar l a calculadora electoral para buscar una participación que vaya mas allá del voto”...“porque implica tener luces cortas”, al advertir que las bases frenteamplistas no han vuelto a ser convocadas por la coalición (Sharp, 2018). Por el contrario, el convoca a una lógica de participación mas substantiva y a discutir sobre el modelo de desarrollo de Chile y sobre una estrategia para impulsar un programa de transformaciones democráticas mas allá del neoliberalismo.

La cuadratura del círculo:

L os múltiples retos a enfrentar por los chilenos, de momento casi equivalen a l desafío delograr l a cuadratura del circulo. E l primer reto a plantearse consiste en c omo puede la izquierda armar un instrumento político viable electoralmente que represente a un amplio grupo de personas movilizadas en aras de un proyecto común, y que al mismo tiempo sea aceptable para un electorado que se ha despolitizado durante décadas.

El siguiente reto consiste en como puede la izquierda construir un proyecto político estratégico que surgiendo de las luchas sociales existentes, incluya además a las agendas pendientes, vaya mucho mas allá de la mera suma de demandas sociales y golpee certeramente a las actuales estructuras de poder. Para esto resulta imprescindible conocer la propia historia, la raíz de los problemas, e identificar a los poderes nacionales e internacionales enemigos de un proyecto emancipador. Ignorarlo, lleva irremediablemente a mantenerse dentro de la p rotesta pero sin propuesta.

Por ultimo, el reto además consiste en como puede este nuevo instrumento político aumentar el poder de los votos, sin tender hacia el centro político, como ya se hizo por parte del FA en las elecciones de 2017. Sin el poder de los votos se aleja también la vocación de poder para el cambio.

Por consiguiente, corresponde renovar esa lucha estratégica que mirando hacia el bien común, con visión sistémica, sea capaz de desmontar las ofensivas políticas destinadas a reforzar el poder del capital. H ay que aunar esfuerzos, cambiar la cultura política existente, ganar elecciones, crear instituciones, recuperar a la política pública y generar su financiamiento. Por eso, e l proyecto de una Asamblea Constituyente sigue siendo válido, necesario y urgente. El pueblo chileno necesita despertar, resolver sus retos y emprender la vía emancipatoria .

Referencias:

Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) , 2018. Resolución 186/18. http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2018/185.asp

Garcés, Mario. 2018. ¿Chile Gira a la Derecha? Entrevista do por Arnaldo Pérez Guerra. Punto Final, edición Nº893, 26 de Enero 2018.

Lilla, Mark. 2017. El Regreso Liberal. Editorial Debate

López, R., Figueroa, E. y Gutiérrez, P. (2013) La Parte del León: Nuevas estimaciones de la participación de los súper ricos en el ingreso en Chile (Santiago: Facultad de Economía y Negocios, Departamento de Economía, Universidad de Chile), http://www.econ.uchile.cl/uploads/publicacion/306018fadb3ac79952bf1395a555a90a86633790.pdf

Mayol, Alberto y Andrés Cabrera. 2017. Frente Amplio en el Momento Cero. Editorial Catalonia, Santiago de Chile.

Punto Final. 2018. Carta de despedida del equipo de Punto Final.

Ruiz, Carlos y Victor Orellana. 2018. Dilemas de la Consolidación del Frente Amplio, http://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2018/07/04/dilemas-de-la-consolidacion-del-frente-amplio/

S harp, Jorge, 2018, El Frente Amplio está en el Peligroso Camino de Parecerse a una Fuerza mas en el Escenario Político. Entrevistado por Carolina Aninat, La Tercera, 4 de Agosto.

Teillier, Guillermo. 2018. Discurso Acto Aniversario del P artido Comunista, http://www.pcchile.cl/npcchile/2018/06/11/conozca-discurso-central-de-guillermo-teillier-en-acto-aniversario-apoyo-a-lucha-feminista-oposicion-firme-y-unitaria-compromiso-irrenunciable-a-demandas-de-dd-hh/

UDP (Universidad Diego Portales), 2017. Informe de Derechos Humanos 2017. Centro de Derechos Humanos, Facultad de Derecho UDP, S antiago de Chile.

Walder, Paul. 2018 a . El Fin del Caso Riggs: la Corte “premia”a la familia Pinochet con una suave condena. El Clarín de Chile, 30 de A gosto.

Walder, Paul, 2018b. Certificado de decencia para Ponce Leroux. El Clarín de Chile, 26 de Enero.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 4 de septiembre de 2018

STEPHEN SEFTON. Nicaragua: Mentiras, malditas mentiras y el New Yorker


Tomado de: insurgente.org





El artículo de Jon Lee Anderson en Rd New Yorker “Noticias y disturbios en Nicaragua falso”, confirma que la empresa matriz Condé Nast, su élite orientada al consumidor,  ha optado por retornar la publicación a sus orígenes en 1925, como un “cómico de 15 centavos”.
La mezcla de chismes, invenciones, fantasías y ficciones de Anderson se adapta perfectamente a la comercialización de marca de élite de lujo de sus jefes. Él y los editores de The New Yorker, han engañado groseramente a sus lectores al publicar falsas propaganda de la oposición nicaragüense, como si se tratara de un artículo de opinión legítimo. Pero dentro de esto han contrabandeado el modus operandi de guerra psicológica, estándar del periodismo chapucero, las mentiras directas y las insinuaciones astutas, repetidas una y otra vez.
La función política doméstica del farrago de Anderson es seducir a los liberales en su audiencia al tergiversar el cambio de régimen de derecha que se intentó en Nicaragua como progresivo. El golpe fallido fue apoyado por Mike Pence, Marco Rubio, Ileana Ros Lehtinen, Bob Menéndez y Ted Cruz. Ningún liberal estadounidense que se respete a sí mismo se alineará voluntariamente con esas figuras políticas derechistas de Estados Unidos. Entonces, para darle a su audiencia liberal una coartada política satisfactoria para apoyar el cambio de régimen derechista en Nicaragua, Anderson recicla la ficción de que su buen amigo Sergio Ramírez y su camarilla, quienes fueron los principales promotores del golpe fallido, representan una opción política progresista en Nicaragua y que el Movimiento Sandinista de Renovación, fundado y dirigido por RAM´IREZ durante muchos años, no es un partido político de centro-derecha en el espectro político de Nicaragua, como lo ha sido desde sus inicios en 1994.
Una función política menos obvia del artículo del New Yorker es cómo cubre la colonización corporativa de la industria global de derechos humanos para avanzar en el asalto empresarial global a la soberanía nacional, cuyo intento más reciente de cambio de régimen en Nicaragua es el más reciente. Superficialmente, los patrones e instigadores del intento de golpe fueron el gobierno de los EE. UU. Y los políticos de derecha, pero simplemente se burlan de la oligarquía gobernante de los Estados Unidos, que también se ha infiltrado profundamente en la Organización de las Naciones Unidas y sus diversas filiales.
Así que, realmente, el artículo de Anderson representa un esfuerzo de guerra psicológica de múltiples capas que explota reclamos falsos de derechos humanos y la idealización de los medios sociales de la juventud y el despliegue de esos motivos al servicio de sus jefes en Condé Nast. Poner el ataque a la soberanía nacional de Nicaragua en esos términos hace que el tratamiento de élite cómico de Anderson sobre la crisis en Nicaragua valga la pena desmantelar la historia pieza por pieza para comprender más a fondo cuán profunda y deliberadamente los editores del New Yorker han intentado engañar a la gente.
Los puntos son citas del artículo de Anderson, cada uno seguido por el comentario correctivo pertinente:
  • Daniel Ortega anunció recortes a los beneficios de la seguridad social, junto con aumentos en las contribuciones de los trabajadores

Ninguno de los reclamos es correcto. La medida de reforma mantuvo y protegió los beneficios existentes y extendió la cobertura de salud para los pensionistas a cambio de un impuesto del 5%. Las medidas contradijeron las propuestas del sector empresarial de la oposición para recortar los beneficios y la cobertura. La principal organización de pensionistas del país estaba de acuerdo con el cambio propuesto destinado a defender la sostenibilidad del sistema de seguridad social. El principal cambio fue un aumento del 3,5% en las contribuciones de los empleadores, y se solicitó a los trabajadores que contribuyeran con un 0,75% más. Es por eso que los empleadores rechazaron el acuerdo. Querían recortar los beneficios, cortar la cobertura y privatizar las clínicas de salud de la seguridad social.
  • (sobre Daniel Ortega) una sensación generalizada de que su familia y algunos compinches se habían enriquecido a expensas del país

Solo semanas antes de la crisis, Daniel Ortega y Rosario Murillo obtuvieron calificaciones de aprobación de más del 70%. Incluso la encuestadora Latinobarómetro de centroderecha regional calificó a Daniel Ortega como el líder más popular en la región. No existe evidencia confiable alguna para el reclamo de Anderson que sea idéntica a la falsa propaganda de los líderes de la oposición. Entre ellos, incluso Sergio Ramirez ha reconocido que Daniel Ortega no se ha enriquecido.
  • Los estudiantes se unieron a los jubilados ancianos en las calles para protestar, y la policía de Ortega abrió fuego

Casi ningún jubilados participaron en las protestas originales el miércoles 18 de de abril de XX y el jueves 19 de de abril de XX , la gran mayoría eran estudiantes y activistas de la oposición, posteriormente reforzados con delincuentes pagados y jóvenes en paro. Nadie murió el miércoles 18 de de abril de XX . El jueves 19 th tres personas murieron, un policía, un partidario sandinista y un transeúnte todo por matones de la oposición. Desde el viernes 20 de abril de XX a domingo 22 de abril nd la policía se vieron obligados a defenderse contra ataques armados y en defensa de las oficinas municipales y otras propiedades en Managua, Masaya, Granada, Diriamba, Jinotepe, Chinandega, León, Estelí y Bluefields.
Solo en Estelí, violentos manifestantes de la oposición hirieron a 16 trabajadores municipales y 18 policías durante una batalla campal que duró cinco horas con testigos que afirmaban que las armas de fuego eran utilizadas por hombres armados de la oposición. El lunes 23 , el noticiero opositor Confidencial, financiado por el gobierno de Estados Unidos, afirmó que 23 personas habían muerto. Posteriormente, varios de los presuntos muertos de la oposición aparecieron quejándose en las redes sociales de que estaban vivos y bien, y pidieron que sus nombres no fuesen manipulados de manera falsa. De las víctimas restantes, más de la mitad eran policías, simpatizantes sandinistas o transeúntes. Nunca hubo “masacre estudiantil”.
  • … Masaya, que está flanqueada por un volcán activo y un lago de cráter, tiene pocos caminos de entrada y salida

De hecho, Masaya tiene diez carreteras principales para entrar y salir, y una gran cantidad de caminos laterales y pistas.
  • jóvenes partidarios en todo el país bloquearon las calles con barricadas de adoquines para contener las fuerzas del gobierno

Los representantes de la oposición en la Alianza Cívica que se agrupan a sí mismos admitieron en el Diálogo Nacional televisado que el objetivo principal de las barricadas y las carreteras era ejercer presión económica sobre el gobierno. El testimonio abunda, aquí , aquí y aquíde ex activistas de la oposición, de que los barricadas y barricadas fueron operados por criminales. El testimonio también abunda sobre cómo estos delincuentes extorsionaron dinero a las personas que necesitan pasar los controles para seguir con sus vidas y sus negocios. Desde el principio, el gobierno mostró una gran moderación para evitar la pérdida de vidas. Para mayo 16 de jula Conferencia Episcopal mediadora, abiertamente del lado de la oposición, exigió que el gobierno retirara a la policía a sus estaciones como una condición previa para el inicio del Diálogo Nacional. Por el bien de una oportunidad de paz, el gobierno estuvo de acuerdo. Pero esa imposición de los obispos y la Alianza Cívica dejó a la población en general a merced de los criminales y los extremistas violentos de la oposición de los que dependía la Alianza Cívica para operar los bloqueos de carreteras y las barricadas.
  • En junio, los manifestantes en Masaya declararon a la ciudad ” territorio libre del dictador “, territorio liberado del dictador. Ortega, insistiendo en que eran terroristas, comenzó a tratar de desalojarlos. El asalto no fue liderado por soldados sino por combatientes paramilitares

Los manifestantes en Masaya sitiaron la estación de policía local y la atacaron todas las noches con pistolas de mano, rifles de asalto y morteros caseros. La policía sitiada tenía el poder de fuego para hacer retroceder a sus atacantes, pero no para evitar graves pérdidas de vidas. Aquí está el video policial de ese asedio.
  • Casi todos los días hubo batallas, entre rebeldes armados con morteros caseros y tirachinas y partidarios de Ortega con armas militares.

Este es quizás el más grave de todos los errores atroces en el artículo. Testigos en Masaya confirman que mientras los manifestantes decían tener solo armas caseras, en la práctica cuando la policía ingresó para recuperar el control de la ciudad tenían múltiples armas (fusiles AK47, rifles, minas terrestres, bombas de contacto, cócteles Molotov, etc.) que eran en exhibición abierta en las calles ocupadas. Cada noche, un grupo completamente armado se reunía y atacaba la estación de policía usando armas de fuego tanto caseras como regulares: la policía no podía abandonar su estación durante 45 días. Ver el video policial .
Anderson tampoco menciona ninguno de los actos horrendos llevados a cabo por la oposición en Masaya, que incluyen:
Tiendas de saqueos: más de una docena de negocios fueron allanados y televisiones, motocicletas, etc. robadas
– Edificios públicos en llamas – el ayuntamiento, el centro de madres, la fiscalía, el depósito municipal (y sus vehículos), el mercado turístico y la escuela secundaria principal fueron destruidos
– Saqueo o incineración de casas sandinistas – estos incluyen la casa del hermano del alcalde, la casa del ex alcalde, la casa de un médico y muchos más
– Matar a la policía en Masaya – José Abrahan Martínez (fusilado el 3 de junio), Gabriel de Jesús Ruiz Vado (torturado y luego asesinado, 15 de julio), Kelvin Javier Rivera Laínez (fusilado en el relevo de Monimbó, 17 de julio)
– Intimidación, amenazas y tortura de funcionarios y simpatizantes sandinistas durante un período de tres meses, incluida la expulsión de personas en público y la violación.
– Cierre forzado de la mayoría de las empresas y todas las escuelas; no hay circulación vehicular (taxis, autobuses, etc.) excepto lo permitido por la oposición.
  • Durante once años, Ortega había mantenido su poder a través de acuerdos astutos y alojamiento

Daniel Ortega ha mantenido su poder durante once años al ganar elecciones libres y justas. Ganó las elecciones presidenciales en 2006. Su partido del Frente Sandinista ganó las elecciones municipales en 2008, lo que aumentó el número de autoridades locales que administraba. Los sandinistas aumentaron su voto en las elecciones regionales de 2010 en la costa del Caribe. En 2011, Daniel Ortega volvió a ganar la Presidencia con más del 60% de los votos. En las elecciones locales de 2012, el Frente Sandinista volvió a aumentar el número de municipios que administraba. En 2014, el Frente Sandinista también aumentó su representación en las elecciones regionales de ese año en la costa del Caribe. En 2016, Daniel Ortega fue nuevamente reelegido presidente con alrededor del 70% de los votos y en 2017 el Frente Sandinista volvió a aumentar levemente su representación en las elecciones de la autoridad local del país. Incluso la Organización de los Estados Americanos ratificó la validez de los votos en 2011, en 2016 y en 2017.
  • pero él ha cortejado el Fondo Monetario Internacional

Al asumir el cargo en 2007, el gobierno sandinista del presidente Daniel Ortega heredó un programa del FMI negociado por la administración anterior del presidente Enrique Bolaños. El FMI intentó imponer una serie de medidas, como la privatización de los recursos del sector público, la reforma de la seguridad social y la reforma tributaria, por ejemplo, que el gobierno de Ortega resistió al hacer contrapropuestas defendiendo los recursos del sector público y las familias de bajos ingresos. Pudieron hacer esto porque contaban con el apoyo de alrededor de US $ 400 a US $ 500 millones al año en fondos de ALBA y Petrocaribe. Posteriormente, Nicaragua completó con éxito los términos del programa heredado del FMI y abandonó ese programa en 2011. El gobierno mantiene relaciones cordiales con el FMI y el Banco Mundial, de los cuales Nicaragua, como la mayoría de los países del mundo, es miembro,
  • Ortega ha tratado de recuperar el control, ha adoptado una estrategia empleada por los autócratas en Turquía, Egipto, Venezuela y en otros lugares: condenar a sus oponentes políticos como traidores, incitar a las masas a la violencia y luego negar la responsabilidad. En todo el país, cientos de manifestantes han sido asesinados, y muchos más han sido encarcelados.

Desde el inicio de las protestas, la opositora Alianza Cívica, que a pesar de sus falsas afirmaciones de lo contrario representa solo una pequeña minoría de la población de Nicaragua, exigió la renuncia del gobierno. Su agenda era inmediata, el cambio de régimen incondicional en la violación mayorista de la constitución de Nicaragua. Contra las acusaciones generalmente no verificados de organizaciones de derechos humanos financiados oposición extranjeros, el número de muertos es más fiable de las investigaciones llevadas a cabo por la Comisión de Verdad, Justicia y Paz creó el 27 de abril ªy juramentado por la Asamblea Nacional del país. Su número oficial de muertos por las protestas es ahora de 269, pero esto incluye posiblemente hasta 198 personas identificadas como funcionarios del gobierno o policías, sandinistas o víctimas de ataques en las barricadas. Solo una minoría de las muertes han sido identificadas como “manifestantes” creíbles. Internacionalmente, la cifra de muertos más publicitada ha sido la 448 reportada por la organización más sensacionalista de derechos humanos de la oposición, ANPDH, que ha sido analizada por la Comisión de Justicia y Paz de la Verdad y se ha encontrado que incluye:
– 105 muertes no relacionadas con el conflicto (accidentes de tráfico, etc.)
– 57 muertes no registradas en las autoridades públicas (es decir, no hay pruebas de la muerte)
– 49 víctimas no identificadas por nombre / lugar, etc., por lo que la muerte no puede ser confirmada
– 4 nombres duplicados.
Existen serias preocupaciones sobre el reporte de los derechos humanos de muertes y bajas durante la crisis de Nicaragua, pero ninguno figura en el informe del New Yorker de Jon Anderson. Él recicla perezosamente la propaganda de la oposición y ni siquiera menciona las numerosas discrepancias encontradas tanto por la Comisión de la Verdad, la Justicia y la Paz como por otros analistas
  • en diferentes puntos, Anderson complementa su cuenta defectuosa y en su mayoría libre de hechos con anécdotas que refuerzan su sesgo de informar a favor de los asesinos y sádicos activistas de la oposición de Nicaragua.

Por ejemplo, al principio de su artículo relata un encuentro con la policía voluntaria que actúa bajo la autoridad policial para despejar las barricadas operadas por violentos activistas de la oposición en Masaya, pero se burla de sus afirmaciones de haber confiscado armas de asalto y cuestiona claramente su necesidad de ocultar su identidad, a pesar de todos los asesinatos de agentes de policía cometidos por terroristas de la oposición. Un total de 22 policías fueron asesinados por activistas de la oposición nicaragüense entre mediados de abril y mediados de julio, pero Anderson omite ese hecho. Al referirse insistentemente a que la policía y la policía voluntaria están enmascarados, cualquiera que esté familiarizado con el trabajo policial en el resto de América Central o México y Colombia, por ejemplo, será consciente de que las fuerzas policiales allí con frecuencia usan máscaras en operaciones contra el crimen organizado, narcóticos o terrorismo para proteger a sus oficiales de represalias. Lo mismo es muy cierto en Nicaragua.
  • (sobre Rosario Murillo los días 18/19 de abril) – No eran activistas, sugirió, sino “vampiros que pedían sangre”, que inventaban historias sobre la muerte de manifestantes.

Las observaciones del Vicepresidente Murillo resultaron ser ciertas. No hubo muertes de manifestantes el día 18 Abril º o 19 º a pesar de la avalancha de falsas acusaciones de muertos y heridos en las redes sociales en esos dos días. Luego, el lunes 23 rd víctimas supuesta empezó a insistir en las redes sociales que estaban vivos y bien. Anderson, no Murillo, está fuera de contacto con la realidad.
  • Ortega es un negociador astuto, con arrogancia de luchador callejero, pero es un hablador torpe y evita las apariciones públicas.

El presidente Ortega es bien conocido por su estilo de negociación prudente y sutil. Anderson distorsiona eso como “astuto”. Cualquiera que sea el modo de andar de Daniel Ortega, solo un partidario de la oposición amargo lo llamaría el de un “luchador callejero”. La oratoria de Ortega se mide, a menudo de manera hogareña y está dirigida a los nicaragüenses ordinarios en lugar de a los visitantes extranjeros pseudo sofisticados, como Anderson, que también está totalmente equivocado sobre las apariciones públicas del presidente Ortega. Solo dos días después de que las protestas se volvieron letales como resultado de los ataques de la oposición, Daniel Ortega apareció el 21 de abril ,en una reunión televisada que llama al diálogo y a que las protestas sean pacíficas. Posteriormente apareció repetidamente en llamamientos públicos por la paz, condenando la violencia de todos lados, insistiendo en que los partidarios sandinistas evitaran la provocación y el enfrentamiento, lo cual hicieron, para disgusto de la oposición, porque la oposición necesitaba muertes y muertes para alimentar su estrategia de miedo. odio y terror
  • (sobre Rosario) “Ella hace todo el día a día del gobierno”, me dijo un diplomático occidental. “Ella es un pastel de frutas, pero un pastel de frutas brillante”.

Las citas selectivas de Anderson apenas ocultan que él comparte el odio misógino de la oposición contra Rosario Murillo. Ni él ni sus amigos de la oposición aceptan que los numerosos y sustanciales logros de Murillo hayan ganado su apoyo popular sin precedentes en los últimos años. Sin embargo, dado que ni Anderson ni la gente que él cita pueden culpar de manera realista a las habilidades y logros de Murillo, desperdician su personalidad.
  • Los Ortega-Murillos controlan una cartera que incluye varias estaciones de televisión y radio, una agencia de publicidad y gran parte de la industria petrolera del país

La afirmación de Anderson de que la familia del presidente Ortega controla la industria petrolera del país es pura invención. Petronic es una empresa estatal y la otra empresa importante en el sector petrolero de Nicaragua es la empresa de riesgo compartido Albanisa, cuya mayoría pertenece a la petrolera estatal venezolana Pdvsa. La familia del presidente Ortega no tiene ningún rol ni inversión en Petronic o Albanisa. Incluso la oposición política de Nicaragua reconoce que sus participaciones comerciales son incuestionablemente legítimas. En contraste, Anderson no tiene nada que decir sobre la riqueza personal y los intereses de inversión de la familia Chamorro financiada por el gobierno estadounidense, varias de cuyas fundaciones son financiadas directamente por el gobierno de los EE. UU. O sus ONG satélites, incluido el conglomerado CINCO ONG de Carlos Fernando Chamorro.
  • (Laureano Ortega) – Hace unos años, estaba en el centro de un ambicioso acuerdo en el que una empresa china tenía derechos para construir un canal en todo el país.

Decenas de funcionarios del gobierno trabajaron en las negociaciones para el proyecto del canal interoceánico y estaban “en el centro” del mismo como Laureano Ortega. La única razón por la que Anderson podría tener la astuta insinuación de señalar a Laureano Ortega es promover la falsa idea de que, como pariente del Presidente, buscó algún beneficio personal no especificado del proyecto, que es un reclamo de propaganda falso, sin fundamento, político y mediático de Nicaragua la oposición no ha podido justificar.
  • Pocos días después de que comenzara el levantamiento, Ortega reapareció en público. Parecía no saber qué hacer, al principio insistió en las reformas de la seguridad social y luego acordó cancelarlas.

El presidente Ortega apareció en público el 21 de abril st dos días después de las primeras muertes el día 19 Abril XX y después de un día de vicioso, la agresión violenta oposición en Masaya y en otros lugares. En esa apariencia, insistió en que la reforma de la seguridad social era absolutamente necesaria para proteger la sostenibilidad del sistema. También pidió a la organización empresarial del sector privado que regrese para negociar la reforma. El día 22 Abril ndvolvió a aparecer en público para anunciar que la reforma se retiraría y pidió a la Conferencia Episcopal que medie en un diálogo nacional. En ningún momento parecía estar inseguro de qué hacer. Por el contrario, se acercó con decisión a la oposición en un esfuerzo por detener la violencia. Fue la oposición quien rechazó el diálogo desde el comienzo, porque querían un cambio inmediato en el régimen antidemocrático.
  • [Lesther] Alemán se hizo un hombre eficaz: un hijo de camionero y un estudiante heterosexual, envuelto en la bandera nacional azul y blanca

Alemán fue de hecho un frente contraproducente para la oposición centrada en el cambio de régimen. La mayoría de la gente en Nicaragua vio a un niño descarado insultar a su presidente, un veterano heroico de una larga campaña contra una dictadura sanguinaria real. Alemán puede haber jugado bien para la minoría nicaragüense de estudiantes de clase media y extranjeros neocoloniales como Anderson, pero se ganó el desprecio de la mayoría de los nicaragüenses por su arrogancia inmaculada, su inclinación por hacer que sus cómplices lo llamaran “Comandante” y también, más adelante en el crisis, por su papel siniestro que organiza los controles en Masaya y en otros lugares, donde los sandinistas y las personas sin ninguna afiliación política fueron interceptados, torturados y asesinados a menudo.
  • Las conversaciones, transmitidas en vivo por la televisión nacional, proporcionaron un impulso inesperado para la oposición … Alemán … Murillo lo miró a él y a sus camaradas, como si memorizaran sus rostros. Ortega parecía desconcertado. Cuando se puso de pie para hablar, ignoró las peticiones de los manifestantes y, en cambio, divagó sobre la muerte, la guerra y el conflicto palestino-israelí.

La televisión del diálogo en la televisión nacional fue una debacle para la oposición. Fueron vistos como obstruccionistas e insultantes de maneras que van profundamente en contra de lo que todavía es una sociedad con hábitos mentales predominantemente rurales. Esa cultura inculca la realidad de que no insultas a nadie porque nunca sabes cuándo necesitarás ayuda con la siembra, con la cosecha o cuidando el ganado y los niños. La burlona y abusiva conducta de clase media urbana individualista de los activistas de la oposición que insultó a Rosario Murillo y Daniel Ortega sembró las primeras semillas de duda entre las decenas de miles de personas en los centros urbanos de Managua que habían sido engañados por el tsunami de informes de redes sociales los primeros días de las protestas. La digna insistencia de Daniel Ortega en la necesidad de paz impresionó a todos, excepto a los partidarios de la oposición como Jon Anderson. Para cuando el diálogo se estancó debido a que la oposición se negó a desmantelar los controles que estrangulaban la economía del país, el apoyo entre la población en general para la oposición política se había evaporado en gran medida. La gran mayoría de la gente quería eliminar las barricadas y apoyar los esfuerzos del gobierno para hacerlo.
  • En el Día de la Madre, cientos de miles de personas marcharon en honor a las madres que habían perdido a sus hijos en los disturbios. Al menos dieciséis personas murieron en enfrentamientos con la policía y más de doscientas más resultaron heridas.

Aquí Anderson y sus editores combinan indiscriminadamente diferentes eventos en todo el país y exageran el nivel de participación en las marchas que en Managua fueron de decenas de miles. En Managua, siete personas fueron asesinadas a tiros por francotiradores no identificados. Sobre la base de la falta de pruebas, los observadores de Amnistía Internacional en Nicaragua en ese momento culparon al gobierno a pesar de que 20 agentes de policía sufrieron heridas de bala en la misma serie de incidentes. Anderson sigue a Amnistía Internacional al hacer esa suposición injustificada y adopta las figuras no verificadas de las organizaciones de derechos humanos de la oposición sin señalar que, por ejemplo, en La Trinidad, cerca de Estelí, un partidario sandinista fue asesinado por pistoleros de la oposición y otros 27 resultaron heridos en el mismo incidente, uno de los heridos murió más tarde de sus heridas. Incidentes menos graves similares ocurrieron en otros lugares. Todo esto, Anderson deliberadamente omite.
  • Pero horas después, en Managua, partidarios de Ortega arrojaron cócteles Molotov a la casa de una familia que se había negado a permitir francotiradores policiales en su techo. (El gobierno negó la participación). Seis miembros de la familia, incluidos dos niños pequeños, fueron quemados hasta la muerte.

Este es otro caso en el que Anderson sigue a Amnistía Internacional y la CIDH adopta informes totalmente no verificados en este caso sobre un incidente que conmocionó a la opinión en toda Nicaragua. La causa del incendio es fuertemente disputada. Algunos testigos acusan a los delincuentes de la oposición que controlaban las barricadas a lo largo de ese camino. La policía niega vehementemente cualquier participación. Los bomberos del gobierno afirman que fueron atacados e impedidos de combatir el fuego por delincuentes de la oposición. Las fuentes de la oposición afirman lo contrario. Nadie ha sido capaz de investigar adecuadamente este terrible evento. Anderson no tiene ninguna base, excepto sus claras simpatías por la oposición de Nicaragua por su acusaciones simplistas contra los partidarios sandinistas.
  • A mediados del verano, los vigilantes enmascarados habían comenzado a atacar sistemáticamente las barricadas, y la cifra de muertos aumentó a trescientas. Ortega negó su responsabilidad y dijo que los paramilitares eran una invención de los medios de comunicación, o estaban alineados con sus enemigos o simplemente eran personas locales que se defendían.

Pudo haber sido pleno verano para Anderson en los Estados Unidos. En Nicaragua, era la mitad de la temporada de lluvias durante los días de perro seco conocido como la canícula. El número de víctimas mortales no había llegado a 300 y la mayoría de las muertes parecen haber sido causadas por la violencia de la oposición, como se mencionó anteriormente el análisis detallado de las estadísticas parece confirmarse. Lo que Anderson llama vigilantes enmascarados fueron en realidad voluntarios locales que actuaban en apoyo de la policía, un fenómeno con una larga historia en Nicaragua desde los tiempos de la Revolución Sandinista en la década de 1980. Esos voluntarios tenían buenas razones para ocultar su identidad porque los matones de la oposición eran despiadados al atacar, torturar y asesinar a las personas que identificaban como policías o voluntarios de la policía.
  • Luego comenzaron a aparecer los cuerpos de los activistas, con heridas de bala en la parte posterior de la cabeza, una señal de ejecuciones sumarias. Un alto funcionario estadounidense con quien hablé temía que Ortega estuviera utilizando escuadrones de la muerte para silenciar su oposición. “Hemos pasado de un clima de miedo a uno de terror”

Hasta la fecha, solo ha habido una acusación de ejecución sumaria (en Masaya), pero no hay pruebas de quién lo hizo. En otros casos, los asesinos de las víctimas han sido identificados como delincuentes que colaboran con la oposición política de la Alianza Cívica, por ejemplo, el criminal conocido como Viper que operaba desde la universidad privada UPOLI. El funcionario anónimo de la embajada de Estados Unidos, Anderson, cita que su miedo a la fantasía no tiene base en la vida real. En el mundo real, para el momento en que Anderson informa, la gran mayoría de los nicaragüenses estaban encantados y aliviados de poder comenzar a volver a la vida normal en lugar de estar temerosos noche tras noche de ataques de pandillas de oposición merodeadores.
  • … miles de jóvenes que continúan luchando sin armas

Anderson incluye esta cita para justificar su tergiversación persistente de los extremistas de la oposición y los delincuentes aliados que operaban los controles de carretera como desarmados. Además del testimonio de los videos anteriores, la realidad de los armamentos y la planificación cuidadosa de los ataques armados contra los objetivos sandinistas se pueden juzgar aquí y aquí .

sábado, 11 de agosto de 2018

URUGUAY UN PROCESO EN PLENO DESARROLLO.


1. Los pueblos eslavos que la mayoría lucharon por el socialismo, han sufrieron enorme agresiones de todo tipo, en estas luchas de muchísimos años cometieron errores y sufrieron derrotas; pero la lucha por el socialismo continua en todos ellos, incluida RUSIA. En todos los países hay hoy en día hay luchas de reconstrucción de sus partidos revolucionarios.

2. En RUSIA el partido comunista de la federación es la segunda fuerza política, Lenin es uno de los autores mas leídos por la juventud. Se puede decir sin exagerar que en este país la revolución socialista esta en su segunda etapa. En algunos países ex socialista para parar la lucha tuvieron las derechas dar golpes de estado como es el caso de Ucrania. Encuestas recientes hechas en Rumanía, Bulgaria y en muchos de los países que integraron el campo socialista, las ideas socialistas ganan terreno día a día.

3. Tuvieron que luchar mucho hacer muchos sacrificios, pero nada ha sido en vano.(ampliar: https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe3/lenin-obras-3-3.pdf) El nuevo proceso histórico llevara al socialismo a triunfar y nadie podrá evitarlo. Lo atestigua la profunda crisis capitalista que es la única que no podrán revertir.

4. En USA-AMERICA resientes encuestas muestran que la mayoría de la juventud considera que el capitalismo no funciona, hoy hay un gran debate de como cambiarlo, el pueblo encontrara el camino del cambio, y este no sera capitalista.

6. En nuestro país a pesar de la derrota ideológica de gran parte de la izquierda tradicional ---una izquierda hija de la primera revolución Rusa la cual no pudo escapar de su herencia y consecuencias-- finalmente a la gran mayoría de sus referentes mas importantes el capitalismo le comió la camiseta, esta en una profunda crisis, ya no pueden evitar el doble discurso, si quieren mantenerse en el poder.

7. Nuestro pueblo esta también como los demás pueblos creando, desarrollando las herramientas que superaran la explotación capitalista, y abrirán las vías al socialismo al humanismo libertario. También por casa lo único irreversible son las constantes crisis capitalistas.

SE AVECINAN TIEMPOS NUEVOS PARA NUESTRA UNIDAD POPULAR.

8 Ahora vendrán tiempos claves para la Unidad Popular, es probable que las contradicciones que genera el doble discurso, y la crisis capitalista que vivimos, nos ponga en la situación decisoria en muchos temas estratégicos para nuestro pueblo, y la patria grande. Esto no es nuevo, ya sucedido antes en la historia de la luchas de nuestro pueblo.

9. Cuando hablo de nuestro pueblo incluyo la AbyaYala la patria de Artigas la patria grande; ya que personalmente no acepto nuestra arbitraria división que el imperio Británico logra con la complicidad de "los peores americanos". Por lo tanto nuestra unidad de nuestra propia diversidad y la integración a una diversidad mas amplia, la patria grande, la de nuestro Artigas se convertirá en nuestra fuerza y riqueza mas importante.

10. Las cuestiones tácticas son siempre polémicas y nuestro norte para ubicarnos sera nuestro pueblo, integrados a la patria grande, nosotros mismo como integrantes de el y de ella. Los adversarios querrán ponernos, entre la espada y la pared, separarnos de la lucha de nuestro hermanos mas cercanos, aislarnos de nuestro pueblo y encerrarnos en los limites arbitrarios de la patria chica.

Extraigo unos de los doce ejemplos de la opinión de Marta Harnequer en "Doce artículos para el debate militante"

rebelion: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220638

"[ 2 ] No imponer sino convencer. No importa el número sino la calidad de la militancia.

1. Los movimientos populares y, en general, los diferentes actores sociales que hoy están en las principales trincheras de lucha por construir una sociedad alternativa a la sociedad capitalista tanto a nivel internacional como en sus propios países rechazan, con razón, las conductas hegemonistas. No aceptan que se intente imponer en forma autoritaria la dirección desde arriba; que se pretenda conducir al movimiento por órdenes por muy correctas que éstas sean.

2. Una actitud hegemonista, en lugar de sumar fuerzas produce el efecto contrario. Por una parte, crea malestar en las otras organizaciones: éstas se sienten manipuladas y obligadas a aceptar decisiones en las que no han tenido participación alguna, y por otra, reduce el campo de los aliados, ya que una organización que asume una posición de este tipo es incapaz de captar los reales intereses de todos los sectores populares y crea en muchos de ellos desconfianza y escepticismo.

3. Pero luchar contra el hegemonísmo no significa renunciar a luchar por ganar la hegemonía que no es otra cosa que tratar de conquistar, de persuadir a los demás de lo correcto de nuestros criterios y de lo válidas que son nuestras propuestas.

4. Para ganar la hegemonía no se requiere inicialmente ser muchos. Hay ejemplos históricos que demuestran que un pequeño grupo con ideas claras, que analiza correctamente la correlación de fuerzas en pugna, que elabora una estrategia y una táctica correcta, y esta dotado de una gran pasión y decisión por poner sus ideas en práctica, puede transformarse en corto plazo en un gran movimiento que mueve a miles de miles de personas.

5. Más importante que crear un poderoso partido con un gran número de militantes es levantar un proyecto político que refleje las aspiraciones más sentidas del pueblo y, por eso mismo, conquiste su mente y su corazón. Lo importante es que su política sea respaldada por las masas, que concite consenso en la mayoría de la sociedad.

6. Hay partidos que se vanaglorian del gran número de militantes que tienen, pero, de hecho, solo conducen a sus afiliados. Lo central no es, entonces, que el partido sea grande o pequeño, lo que interesa es que la mayoría de la gente se sienta identificada con sus propuestas.

7. En lugar de imponer e instrumentalizar, hay que convencer y sumar a todos los que se sientan atraídos por el proyecto que se pretende realizar . Y solo se suma si se respeta a los demás, si se es capaz de compartir responsabilidades con otras fuerzas.

8. Hoy, sectores importantes de la izquierda han llegado a la comprensión de que su hegemonía será mayor cuando logren que más gente siga sus propuestas, aunque éstas no aparezcan bajo su sello. Hay que abandonar la antigua práctica equivocada de pretender cobrar derechos de autor a las organizaciones que osan levantar sus banderas.

9. Si se logra conquistar para esas ideas a un número importante de líderes naturales, se asegura con ello que sus ideas lleguen en forma más efectiva a los distintos movimientos populares. Es importante también conquistar para el proyecto a personalidades destacadas en el ámbito nacional, porque ellas son formadoras de opinión pública y serán eficaces instrumentos para divulgar las propuestas y conquistar nuevas adhesiones.

10. Pensamos que una buena manera de medir la hegemonía alcanzada por una organización es examinar cuántos líderes naturales y personalidades han asumido sus ideas y, en general, cuántas personas se sienten identificadas con ellas.**=10(ver nota al pies).

11. El grado de hegemonía alcanzado por una organización política no puede medirse entonces por la cantidad de cargos que se logre conquistar. Lo fundamental es que quienes están en cargos de dirección en las diversas organizaciones y movimientos hagan suyas e implementen las propuestas elaboradas por esa organización, aunque no sean militantes de ella.

12. Una prueba de la consecuencia de una agrupación política que se declara no hegemonista es justamente ser capaz de proponer para los diferentes cargos a los mejores hombres y mujeres, sean estos de su propio partido o sean independientes o de otros partidos. De las figuras que la izquierda sea capaz de levantar dependerá en gran medida la credibilidad que el pueblo tenga en su proyecto.

13. Por supuesto que esto es más fácil de decir que de practicar. Suele ocurrir que cuando una organización es fuerte ésta tienda a subvalorar el aporte que puedan hacer otras organizaciones y que tienda a imponer sus ideas. Es más fácil hacer esto que arriesgarse al desafío que significa ganar la conciencia de la gente. Mientras más cargos se tiene, más atento hay que estar de no caer en afanes hegemonistas.

14. Por otra parte, el concepto de hegemonía es un concepto dinámico, la hegemonía no se gana de una vez y para siempre. Mantenerla es un proceso que tiene que ser recreado permanentemente. La vida sigue su curso, aparecen nuevos problemas, y con ellos nuevos retos." **14= (ver nota al pie).

11. Si bien algunos de estos conceptos los estamos desarrollando, y otros no se aplican a nuestra realidad, en general nos desafiá a reflexionar, y este numeral en particular es un suporte para este articulo. Por ello creo que todavía no entendemos la importancia de la HEGEMONÍA IDEOLOGÍA. Esta no necesariamente significa presencia física es decir con militantes, sino como el pueblo y sus organizaciones, sus tendencias nos muestran que expresan y pelean por nuestras ideas fundamentales. Por ejemplo los movimientos ambientalista, anti fractura hidráulica, en contra de los organismos biológicos transgenicos, en defensa del Clinica y el pueblo que lucha por la vivienda popular, etc. Hemos avanzado muchísimo en estos 10 años, pero todavía podemos avanzar mucho mas si prestamos mas atención a por ejemplo como se desarrolla el doble discurso de nuestros adversarios. Que para mi opinión es debido a nuestra acción, ya que de otra manera no tendrían necesidad de el. Pienso que la actitud ante el, debería ser de respecto por un lados, y un reclamo firme de que sean consecuentes. El compañero Eduarado Rubio y su equipo de bancada nos enseña constantemente todo esto con su practica de todos los días.

12. Avanzar mas en nuestra hegemonía ideológica también pasa, de como proyectamos nuestro equipo parlamentario a nivel popular, y como somos capaces sin prejuicios, con mente amplia, luchando fuerte contra el sectarismo, pero llenos de nuestras propuestas y programa y de como nos relacionamos localmente. La amplitud no fue lo que afecto al Frente Amplio sino las debilidades ideológicas de sus principales referentes,(también ver paragrafo 6) y no comprender la profunda crisis capitalista que ya no tiene vuelta atrás. El neo-liberalismo es la expresión profunda de su crisis. Cada ves supondrá mas desengaños para amplias masas populares. También en este terreno nuestra hegemonía ideológica es la principal barrera para evitar la inevitable derechización, hacia posiciones extremistas.

12a También necesitamos darnos un gran debate, de que manera superamos la alianza electoral de partidos, y nos convertimos en un verdadero movimiento de liberación nacional y popular. Hoy tenemos que reflexionar profundamente al respecto, ya que vendrán tiempos muchísimos mas duros, las clases dominantes son muy violentas, aunque parezcan en tiempos de reflujo de la lucha muy legalistas y pacificas. También en nuestra historia resiente tenemos ejemplos de lo que digo. Al respecto podemos compartir nuestra experiencia a nivel local de Paysandú donde la Unidad Popular ha funcionado mas como movimiento que alianza electoral. Podemos decir que por ejemplo en las elecciones nacionales estuvimos en el lugar 19 en porcentajes de votos habitantes, en las elecciones departamentales le ganamos por casi el doble de votos a la lista 1001 y en la elecciones al BPS ganamos por 200 votos.

13. A nivel nacional somos la izquierda que esta en el parlamento de la democracia formal, liberal necesaria para el capitalismo del siglo XXI, dominado por el sistema financiero. Los dominantes tienen ya clarito que somos la espina en el zapato, e intentaran por todos los medios sacársela, anularla, llenarla de miedos a los que dirán, QUE SIEMPRE, DIRÁN Y DIRÁN.

14. QUE NOS DARÁN PALOS DE TODOS LADOS nada nuevo. La historia de la lucha de nuestro pueblo y los pueblos hermanos así lo confirma y los veteranos luchadores son testimonio viviente. Que tendremos constantes y nuevos desafíos, crisis, debates también ninguna novedad.

15. La novedad sera como los resolvemos, si somos capaces de salir fortalecidos o debilitados. Creo que tenemos en estos temas una solo opción. FORTALECERNOS.

*= 10, por ejemplo, en nuestro caso en particular el doble discurso de muchos referentes del FA y otros.

**=14 para ampliar:**= rebelión: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220638

nelson eduardo gutiérrez gonzalez.

sábado, 4 de agosto de 2018

Nuevas enfermedades provocadas por deterioro medio ambiente

tomado de:
efeverde.com

imartinez
6-7 minutes



Isabel Martínez Pita.- El deterioro del medioambiente genera enfermedades antes reducidas a la población de mayor edad, pero que en la actualidad afectan a personas más jóvenes y de forma más virulenta, por lo que la medicina se ha propuesto estudiar las causas y efectos de estos nuevos agentes patógenos emergentes.

La médico especializada en Pediatría, Neonatología, Estomatología y Adicciones, Pilar Muñoz-Calero, experta en Medicina Ambiental y presidenta de la Fundación Alborada e impulsora de la Cátedra de Patología y Medio Ambiente de la Universidad Complutense de Madrid explicó a EFEverde los avances realizados para encontrar la relación entre las enfermedades emergentes con el deterioro del medio ambiente.

Pero en la actualidad hay un abanico de patologías que son multicasuales y una de las causas y denominador común de muchas de ellas está relacionada con el ambiente, con el entorno, es decir, relacionadas con lo que comemos, bebemos o respiramos en el interior de nuestras casas, así como en el exterior.

Rita, una perra de asistencia ayuda a Saoia Garrido, una niña de tres años diagnosticada de autismo. EFE/Javier Etxezarreta.


Para Muñoz-Calero, “los productos que utilizamos, por ejemplo, para la limpieza, conllevan multitud de sustancias potencialmente tóxicas que provocan una serie de patologías y si estas sustancias no existieran estas patologías tampoco existirían, pero se encuentran en el entorno donde nos movemos”.
Enfermedades que tienen que ver con la sensibilidad física

“Quizás, en el marco de las enfermedades emergentes que son las más desconocidas y las más dañinas, se encuentran la fibromialgia, síndrome de cansancio, autosensibilidad, o el tipo de patologías que son más desconocidas, aunque cada vez más frecuentes, que tienen que ver con la sensibilidad física”, subrayó Muñoz-Calero.

“Pero también podemos hablar de otras enfermedades más frecuentes, que son las autoinmunes (en las que el sistema inmunitario ataca las células sanas del cuerpo por error), como pueden ser el Alzheimer, el Parkinson, la hiperactividad en los niños, el asma, alergias, intolerancias alimentarias o el cáncer”.

“Entre estas enfermedades podríamos hablar de un nuevo paradigma que tiene unas características comunes como son las que se refieren a enfermedades inflamatorias crónicas de hipersensibilidad”, añadió la científica.

Lo que está ocurriendo en la actualidad es que “enfermedades más frecuentes que antes aparecían a una edad a partir de los 70 o 75 años ahora están apareciendo en gente más joven, incluso en la edad de entre los 30 o 40 años”.

Para Muñoz-Calero otras enfermedades como las maculares, (que afectan al área central de la retina del ojo, por ejemplo), “son patologías que se padecían en edades bastante tardías y, sin embargo, se están adelantando en la edad, a parte de aumentar la frecuencia y la incidencia en su aparición”.
Según la médico medioambiental “una de las causas es que el uso de multitud de sustancias pesticidas que en sí mismas no son tóxicas, sin embargo algunas de ellas entrarían dentro del grupo de alteradores hormonales, es decir, sustancias que pueden causar cambios en el ADN”.

Estos cambios hormonales provocan “problemas con los estrógenos que están vinculados con el cáncer de mama o de próstata y muchas de las sustancias que los provocan se encuentran en los plásticos o los ftalatos de algunos pesticidas”.

Activistas participan en una protesta en contra del uso del pesticida glifosato e insecticidas neonicotinoides, en Berlín, Alemania, el pasado mes de abril de 2018. EFE/ Clemens Bilan

Activistas participan en una protesta en contra del uso del pesticida glifosato e insecticidas neonicotinoides, en Berlín, Alemania, el pasado mes de abril de 2018. EFE/ Clemens Bilan


En el organismo de los seres humanos, “los receptores de esos estrógenos no saben diferenciar los que son naturales de los que no lo son y provocan muchos problemas relacionados con enfermedades tiroideas. Hay algunos tóxicos en el entorno, como pueden ser algunos de estos productos o sustancias que se utilizan como productos ignífugos que se utilizan en las viviendas, y que muchos de ellos se han hecho ya obligatorios porque son retardantes de llamas”.
Tener más información y aplicar el sentido común

Para tratar de reducir las consecuencias de los impactos que el deterioro del medio ambiente produce en nuestra salud, la doctora Muñoz-Calero subrayó que “podemos hacer muchas cosas, intentando tener más información de cómo vivimos y aplicando el sentido común, que creo que lo hemos perdido, porque realmente tenemos a diario información de la emisión de la multitud de sustancias que se encuentran en el ambiente”.
Todas estas sustancias que se llaman xeniobióticos (compuestos de un estructura química que no existen en la naturaleza sino que han sido desarrolladas por el hombre en un laboratorio) “son las que el cuerpo no las puede asimilar, por lo que sí tendremos que cuestionarnos, plantearnos y preguntarnos qué está haciendo todo esto en el organismo”.

Se trata de sustancias “que no pertenecen a la vida y que el cuerpo no las puede convertir en proteínas, hidratos de carbono o en lípidos sino que de alguna manera el organismo las intenta eliminar y, de lo contrario, lo que hace es acumular simplemente su información”.

“Ante esta barbaridad que se está cometiendo de una emisión tan inmensa de sustancias potencialmente tóxicas que están en el mercado, de las que incluso cada día aparecen nuevas, se tendría que hacer algo que proteja a la ciudadanía ofreciendo más información, además de pedir y exigir que haya reglamentos más severos. No podemos esperar a que los males sean mayores para tomar precauciones”.

“Hay muchísimas enfermedades sobre todo que están produciendo un envejecimiento precoz debido al estrés, pero no solo al estrés del trabajo como todo el mundo piensa, sino que es un estrés metabólico y oxidativo al estar en contacto con esta cantidad de sustancias oxidantes”, indicó la médico medioambientalista.

“Lo que realmente están provocando estas sustancias es una alteración que hace que tengamos una preponderancia de todos los procesos inflamatorios degenerativos y crónicos, así como de hipersensibilidad que caracterizan todas estas patologías”, concluyó Pilar Muñoz-Calero. Efeverde.

Secciones: Actualidad Cambio Climático




jueves, 2 de agosto de 2018

STELLA CALLONI: "La democracia de seguridad nacional es la nueva forma de intervención estadounidense" 01 Agosto 2018


tomado de: http://www.radiolaprimerisima.com/blogs/1944/








Por Bruno Sgarzini/misionvedad.com

Stella camina con un bastón a sus 83 años por los pasillos del Palacio de Convenciones de La Habana donde se desarrolla el XXIV Foro de São Paulo. Entre remolinos de gente, se le acercan personas a saludarla y hablarle mientras se dirige hacia el sitio asignado en uno de los salones del Palacio, al Encuentro de la Red de Intelectuales realizado en paralelo a las actividades del foro.

En este contexto, rodeado de figuras políticas como Manuel Zelaya, Dilma Rousseff y Nicolás Maduro, Misión Verdad entrevistó a una de las investigadoras con más trabajos sobre las estrategias de intervención de Estados Unidos como corresponsal itinerante del diario mexicano La Jornada, entre los que destaca por su precisión y su rigurosidad "Operación Cóndor, un pacto criminal", dedicado a los años más oscuros de las dictaduras militares del Cono Sur.

La lucidez de sus definiciones, además del conocimiento profundo acerca del tema, hace que esta entrevista se convierta en un material de referencia para todo aquel que en el futuro quiera estudiar las nuevas formas de intervención en la región.

Dado que, según la propia Stella, quizás una de las tareas pendientes del mundo intelectual regional sea la de definir el campo de batalla en el que nos enfrentamos.

Desde el año 2014 se da una nueva forma de intervención en los países de la región basada en los jueces, los medios de comunicación y las fuerzas de seguridad, entre otros actores. En este contexto, se da un periodo de golpes de Estado a presidentes como Dilma Rousseff, Fernando Lugo y Manuel Zelaya. ¿Cuándo Estados Unidos reelabora esta estrategia y cómo la lleva a la práctica?

A principios de los años 2000, Washington trazó un periodo hacia delante basado en reemplazar el dispositivo que se había creado con las dictaduras militares con un esquema conocido como "democracias de seguridad nacional", según documentos del Comando Sur.

Con este objetivo, Estados Unidos se centró en infiltrar los medios de comunicación, los partidos políticos, el poder judicial y las fuerzas policiales de la mayoría de los países de la región. Además de enfocar su financiamiento a través de fundaciones y ONGs, como la Fundación Nacional para la Democracia y la Agencia del Departamento de Estado para el Desarrollo Internacional, creadas durante la administración de Ronald Reagan.

Se crearon escuelas de justicias y La Academia Internacional Para el Cumplimiento de la Ley en El Salvador con el mismo criterio de captación y formación de funcionarios judiciales y policiales de la famosa Escuela de Las Américas, reconocida por haber adiestrado a los militares que encabezaron las dictaduras del Cono Sur.

Por esto hoy los jueces, fiscales, periodistas y policías son más importantes que los militares, excepto en países como Colombia donde estos aún continúan con un papel preponderante en la política interna.

Paradójicamente, para esta captación se valen de la vanidad de los profesionales de estos sectores de la sociedad, tal como lo habían previsto en los documentos de Santa Fe elaborados por importantes figuras del establecimiento conservador de la era Reagan.

¿Cuál te parece uno de los casos más ejemplares de este cambio en la forma de intervenir en la región?

El golpe en Honduras contra el presidente Manuel Zelaya refleja bastante cómo funciona este esquema en la práctica. Ya que cuando el país se les va de las manos, la por entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton, nombra como embajador en Honduras a John Negroponte, quien estuvo a cargo de la guerra sucia en Centroamérica durante los ochenta y debería estar preso por crímenes de lesa humanidad.

Negroponte rápidamente se encarga de corromper el parlamento y presionarlo para que nombre una Corte Suprema de Justicia favorable a los intereses de Estados Unidos. Hecho esto, los medios generan un clima de opinión contra los supuestos intentos de Zelaya de reelegirse, comprobadamente falsos, para justificar que los militares lo sacaran del poder y lo trasladasen a una base militar en Costa Rica.

Con este pretexto fue que la Corte Suprema estableció que no había habido un golpe sino una defensa del Estado contra los intentos de Zelaya de violar la constitución hondureña. Episodio que terminó con la elección de Roberto Michelletti como presidente de facto por parte del parlamento.

Un ejemplo claro de cómo actúan los medios, los políticos, la justicia y los militares en este caso.

Hablamos de democracias tuteladas en la que se tiene un control directo de los países a través del manejo de la justicia, los medios de comunicación, la policía, y diferentes actores de la sociedad como pueden ser los jóvenes o los grupos indígenas.

En cierto sentido, es como si existiese una dictadura de seguridad nacional pero sin los militares en el poder.

Otro ejemplo claro es el de Colombia, donde formalmente hay elecciones, y un presidente elegido por votos, a pesar de ser una nación manejada por las Fuerzas Armadas, totalmente formadas por Estados Unidos.

Eso también tiene su réplica en planes como el de la Seguridad Democrática de Álvaro Uribe Vélez, donde se reordenó parte del territorio colombiano en función de instalar un sistema de gobierno que permitiese la extracción de recursos naturales sin ningún tipo de oposición local.

Sí, porque en Colombia lo que sucedió con estas "zonas de pacificación" es que, después éstas, quedaron repletas de paramilitares. En realidad lo que hicieron fue utilizar la figura del enemigo interno con las FARC para afinar en estas zonas una estructura de control que luego brindase seguridad a las transnacionales para explotar los recursos naturales de estas zonas.

En cierta forma, lo mismo sucede ahora en la Patagonia con el mismo uso de los mapuches como enemigos internos, mientras cerca de Vaca Muerta, uno de los principales reservorios energéticos del país, se instala una base militar de Estados Unidos.

En México sucede lo mismo pero con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico para firmar la Iniciativa Mérida, similar al Plan Colombia.

Así, de esta forma, Estados Unidos le presta dinero para que después le compren armas y sus asesores los formen para usarlas.

Al igual que en Colombia, esta modalidad lo que ha dado como resultado es la limpieza de la población de lugares del norte del país, donde muchas personas huyeron ante la imposibilidad de poder lidiar con los asesinatos y los secuestros.

De esta forma, limpian zonas enteras de la región para reorganizar el territorio en función de la extracción de recursos naturales para el proyecto capitalista de Estados Unidos, hoy necesitado de abrir otros frentes ante el ascenso de China y Rusia.

Es en este contexto donde se ve que en países como Brasil se da una ocupación militar en Río de Janeiro y una condena política a Lula. ¿Hacia dónde va la región?

A un punto donde el Comando Sur afirma que debe haber, paradójicamente, una seguridad democrática en todo el continente. Donde se ve con el modelo mexicano y colombiano que el objetivo es una disolución en la práctica de los Estados-nación. Con la diferencia de que antes buscaban hacerlo con ocupaciones por la fuerza, y ahora apuestan hacerlo de otra manera.

Por eso es necesario sentarnos a pensar con un grupo de trabajo los planes para la región de Estados Unidos, bajo el fin de idear formas para anticiparnos a éstos. Que evaluemos cuáles son las armas que cuenta cada país y creemos una unidad para enfrentarlos.

Ya que Estados Unidos en cierto punto hoy es un gigante con pies de barro debido a su contexto interno. Que se encuentra desesperado porque no hay un manejo sólido de la situación en su establecimiento, que está desesperado por no haber podido controlar completamente ningún país de Medio Oriente en las últimas décadas, pese a haber ocupado Irak.

En este contexto, debemos salir de algunas posiciones dogmáticas, proponernos un trabajo de masas en serio, como el que se hizo en Venezuela, para superar los límites impuestos por proyectos como el de Estados Unidos, que en países como Argentina no pudimos pasar por solo hacer trabajo en estructuras medias y altas.

Sobre todo si entendemos que hay una crisis que abre una oportunidad para salir de estos planes si se unifican criterios. Ante esta encrucijada en la que estamos tanto los de arriba como los de abajo.

Cómo las ONG de Washington y Soft Power manipularon el número de muertos de Nicaragua....











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 para impulsar el cambio de régimen y las sanciones 31 Julio 2018




Managua. Por Max Blumenthal/REDVOLUCIÓN

Un estudio detallado de la cifra de muertos que se ha registrado en Nicaragua desde una campaña violenta para destituir al presidente Daniel Ortega y su gobierno sandinista muestra que, al menos, fueron asesinados tanto simpatizantes sandinistas, como miembros de la oposición. El estudio, “Monopolizando la muerte”, demuestra cómo las ONG locales partidistas combinaron todas las muertes ocurridas desde abril, incluidos los accidentes y los asesinatos de sandinistas, con asesinatos por parte de las fuerzas gubernamentales. Washington se ha aprovechado del recuento de muertes falsas para impulsar el caso de sanciones e intensificar la presión para un cambio de régimen.

El número de muertos manipulados fue la pieza central de una arenga del 25 de julio por la representante republicana Ileana Ros-Lehtinen en el piso de la Cámara. Mientras recaudaba apoyo para una resolución bipartidista que condenaba al presidente nicaragüense Daniel Ortega por supuestamente ordenar la masacre de manifestantes, Ros-Lehtinen declaró: “Sr. Speaker, ¡Cuatrocientos cincuenta! Así es como muchos nicaragüenses han sido asesinados por el régimen de Ortega y sus matones desde abril de este año”.

El retrato de la congresista de un régimen dictatorial que dispara contra manifestantes pacíficos como codornices indefensas en una cacería en conserva, fue diseñado para generar presión para un ataque contra la economía nicaragüense en forma de paquetes de sanciones como la Ley Nica Act. Su narración fue reforzada por el vicepresidente Mike Pence, quien condenó al gobierno de Nicaragua por “más de 350 muertos a manos del régimen” y por Ken Roth, el director ejecutivo de Human Rights Watch, quien también sugirió que Ortega había ordenado personalmente el asesinato de “300 manifestantes contra su gobierno corrupto y represivo”.

A lo largo de las últimas dos semanas, estuve en Nicaragua entrevistando a decenas de víctimas de la oposición nicaragüense respaldada por Estados Unidos. He conocido a oficiales de policía que vieron a sus colegas abatidos por elementos bien armados, mientras ellos recibían la orden de permanecer en sus estaciones, sandinistas líderes sindicales cuyas casas fueron quemadas, y los ciudadanos comunes que fueron secuestrados en los Tranques cuyo propósito es el bloqueo de carreteras y sacados de sus hogares para ser golpeados y torturados, a veces con la aprobación de los sacerdotes católicos. Estaba claro para mí que la oposición nicaragüense no era pacífica en su intento de cambio de régimen.

Y también estaba claro que muchos sandinistas habían sido asesinados desde que comenzó el caos en abril. Las víctimas de la oposición incluyen a Gabriel de Jesús Vado, un oficial de policía de Jinotepe, que fue secuestrado, arrastrado de un automóvil en movimiento y quemado vivo en video en el tranque de Monimbo este mes, un barrio en Masaya que la oposición había ocupado violentamente durante semanas.

Pero de acuerdo con la lógica empleada por el Congreso y la Casa Blanca, que responsabiliza al gobierno por cada muerte ocurrida entre abril y junio en Nicaragua, el asesinato de Vado y otros veinte miembros de la policía nacional de Nicaragua nunca se llevó a cabo. Ni tampoco la muerte de nadie asesinado por los paramilitares de la oposición. Esto es lo que tienes que creer si culpas al gobierno sandinista por el cien por ciento de las muertes.

La manipulación de la cifra de muertos por el Congreso y las ONG occidentales de poder blando se expone con meticuloso detalle “Monopolizar la muerte”.

El autor de este estudio forense, el investigador independiente nicaragüense Enrique Hendrix, describe su análisis como” evidencia de una campaña que, en ausencia de una causa justa, utiliza la muerte de cada ciudadano como un motivo para manipular las emociones de la población para contraponer ‘el gobierno’ contra ‘la gente’ “.

Hendrix me contó que inició su estudio, “Monopolizando la muerte”, dos semanas después de que comenzaran las protestas antisandinistas. “Todos los canales de la oposición comenzaron a reclamar que todas estas muertes estaban teniendo lugar [a manos de las fuerzas gubernamentales], y yo estaba teniendo muchas incertidumbres”, dijo. “Así que comencé a investigar las listas de las organizaciones de derechos humanos y realmente traté de averiguar si estos recuentos de muertes consistían solo en estudiantes, como informaban los medios de la oposición”.

El texto completo del estudio de Hendrix, traducido al inglés por el colectivo de periodismo Tortilla con Sal, está incorporado al final de este artículo, junto con una hoja de cálculo que analiza (en español) cada muerte en detalle.

ONG partidistas de derechos humanos como arma de cambio de régimen

El estudio de Hendrix examina las muertes registradas por las tres principales organizaciones nicaragüenses de derechos humanos. Son el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), cuya participación fue solicitada por el gobierno de Nicaragua el 13 de mayo; y la Asociación Nicaragüense de Derechos Humanos (ANPDH).

Estas son las organizaciones en las que el Congreso, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y organizaciones internacionales de poder blando como Human Rights Watch han confiado en su comprensión de la violencia que se ha apoderado de Nicaragua.

Mientras estuve en Nicaragua, aprendí cómo miembros de CENIDH y ANPDH participaron activamente en la campaña para eliminar al gobierno sandinista. Por ejemplo, tres estudiantes de la universidad pública UNAN me dijeron que el asesor jurídico del CENIDH, Gonzalo Carrión, estaba presente con estudiantes y militantes de la oposición cuando tomaron el campus y que Carrión era incluso un espectador de su violencia.

Ramón Avellan, el comisionado de policía de Masaya, me contó cómo el personal de la ANPDH apareció repetidamente en su estación de policía junto con activistas de la oposición para suplicarle que se rindiera. Este acto habría resultado en la toma total de la ciudad por parte de la oposición armada, que según Avellan, incluía una fuerte representación de los carteles criminales locales.

ANPDH fue fundada en Miami, la verdadera base de la oposición derechista de Nicaragua, y fue financiada en los años 80 por el National Endowment for Democracy del gobierno de los Estados Unidos para pintar a los Contras como víctimas de la brutalidad comunista. Hoy, el grupo sigue siendo un arma política de elección contra el movimiento sandinista.

Cómo las ONG antisandinistas de “derechos humanos” y Washington cocinaron los libros

Hendrix descubrió que los tres principales grupos autoproclamados de derechos humanos en Nicaragua habían eliminado los contextos de las muertes que registraron para confundir todas las muertes no naturales que ocurrieron en todo el país entre el 19 de abril y el 25 de junio con asesinatos de las fuerzas progubernamentales nicaragüenses.

Encontró que siete categorías de muertes se incluyeron en los informes de derechos humanos. Todas las categorías, excepto una, no guardaban ninguna relación con la violencia gubernamental.

Ellos son los siguientes:

Nombres duplicados

Muertes no relacionadas con protestas

Gente asesinada por la oposición

Activistas de la oposición, incluidos aquellos involucrados en los violentos tranques

Espectadores inocentes

Nombres sin datos significativos para determinar la causa de la muerte

Muertes omitidas de cada lista

Según Hendrix, los informes de CENIDH, CIDH y ANPDH fueron rellenos con la muerte de ” víctimas de accidentes de tráfico, altercados entre pandillas, asesinatos por robo, asesinatos accidentales por armas de fuego y, lo que es más absurdo, suicidios”.

El estudio de CIDH incluye nueve nombres duplicados, mientras que las tres organizaciones registraron sus informes con 97 muertes que no estaban relacionadas con las protestas. Las causas de 77 muertes registradas en los tres informes permanecen desconocidas.

Mientras que la oposición nicaragüense ha gritado sobre las masacres de estudiantes a nivel genocida, Hendrix encontró en su propia investigación que de las aproximadamente 60 muertes entre elementos antisandinistas a manos de fuerzas alineadas con el gobierno, solo 16 o 17 eran estudiantes reales.

Lo más sorprendente es que la investigación forense de Hendrix demostró que la oposición mató al menos al mismo número de partidarios y policías sandinistas que perdieron a manos del gobierno. Este hecho va directamente en contra de la narrativa centrada en los Estados Unidos de un dictador que acribilla a los manifestantes pacíficos.

Sería fácil para cualquiera que esté familiarizado con la situación que se desarrolló en el terreno en los últimos tres meses para ver por qué tantos habían sido asesinados en el lado Sandinista.

A fines de abril, Ortega ordenó a sus fuerzas policiales permanecer en sus estaciones como condición para el diálogo nacional que inició con la oposición. La orden significó que durante aproximadamente 55 días, los partidarios Sandinistas se vieron obligados a defenderse de una cruzada nacional de venganza de sangre letal. Innumerables ciudadanos fueron golpeados o enfrentaron la destrucción de la propiedad a manos de la oposición únicamente porque pertenecían al frente sandinista.

Entre los asesinatos de sandinistas detallados en el informe de Hendrix se encuentra un bebé de 25 meses, hijo de Gabriella María Aguirre, quien murió el 13 de junio en Masatepe por broncoaspiración cuando su ambulancia fue detenida en un control de la oposición.

Mientras tanto, en ciudades como Masaya y Jinotepe, la policía se encontró bajo un asedio virtual, aislado durante semanas de alimentos y suministros médicos regulares, y terminó peleando con los militantes de la oposición que los rodeaban.

Las muertes de aquellos dentro de los rangos de la oposición que fueron asesinados por accidente o como resultado de la violencia fratricida también han sido descontextualizados en estos informes, y por lo tanto no son reconocidos por Washington ni por los cuerpos legales internacionales. Entre ellos, el periodista guatemalteco Eduardo Spiegler, quien fue aplastado por un “árbol de la vida” derrocado por los manifestantes de la oposición mientras cubría su juerga de vandalismo.

De ONG antisandinistas a organismos internacionales, sin escrutinio en el medio

El gobierno nicaragüense ha nombrado su propia comisión compuesta por expertos independientes para investigar las muertes ocurridas desde abril. Según Hendrix, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se ha negado a aceptar datos de la investigación oficial nicaragüense, confiando en cambio en la CIDH.

Esto significa que el principal organismo internacional responsable de sacar conclusiones sobre la violencia en Nicaragua se ha basado en gran medida en una ONG partidaria con una inclinación decididamente antisandinista y no ha hecho ningún trabajo independiente.

Mientras tanto, en Washington, los miembros del Congreso como Ros-Lehtinen no solo han confiado en la defectuosa narrativa de la oposición, sino que han exagerado el número de muertos para impulsar el caso de un ataque más profundo contra la economía nicaragüense.

Hendrix enfatizó que debido a que las ONG locales de derechos humanos como CIDH dependían tanto de medios de la oposición altamente partidarios para tabular sus conteos de muertos, “es imposible verificar en muchos casos si están diciendo la verdad”.

Se preguntó si “podríamos estar viendo una manipulación aún mayor de lo que sabemos”.

jueves, 26 de julio de 2018

Atilio Boron: Sandinismo e imperio: la batalla decisiva



Tamado de:
atilioboron.com.ar
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24 de Julio de 2018




(Atilio A. Boron) Nadie en su sano juicio, o actuando de buena fe, puede ignorar que la crisis en Nicaragua fue precipitada por múltiples factores. Varios de ellos endógenos; otro, exógeno pero crucial: el gobierno de Estados Unidos. Entre los primeros sobresalen la errónea lectura de la coyuntura local e internacional unida a graves desaciertos prácticos del gobierno de Daniel Ortega. Esto culminó en una violenta represión ante las primeras protestas poniendo en marcha un espiral de confrontaciones cuyo destino final no es difícil de pronosticar. Si fracasan los diálogos de paz esta crisis pudiera dar lugar a un “empate catastrófico” de fuerzas cuyo desenlace suele resolverse, como lo enseña la historia, mediante una guerra civil en la cual uno de los bandos impone su voluntad sobre el otro. Lo anterior resume el juego de agentes y procesos de naturaleza eminentemente doméstica en la crisis. Pero, como advertíamos al comienzo, tras el humo, la sangre y la confusión de las “trancas” y los enfrentamientos se mueve, sigilosa pero eficazmente, quien sin dudas es el principal actor de esta tragedia: la Casa Blanca.




En efecto, Washington se encuentra poseído por una irrefrenable ambición de someter al país centroamericano a sus designios, rubricando las numerosas iniciativas que desde mediados del siglo diecinueve y a lo largo de casi doscientos años tuvieron como único objetivo controlar el territorio nicaragüense. Vale recordar entre otras el accionar del aventurero yanqui William Walker que invadió Nicaragua con un ejército mercenario y se proclamó presidente en 1856; o la ocupación del país por parte de las fuerzas armadas de Estados Unidos entre 1912 y 1933, contra la cual luchó con simpar heroísmo y honor Augusto César Sandino. Negaría la evidencia histórica y los datos del momento quien desconociera o subestimara la importancia de la intervención estadounidense en la crisis actual. Sobre todo cuando se observa que la metodología de la insurgencia, el “guión” que organiza sus tácticas e instrumentos de combate y el carácter de sus principales actores replican lo que enseñan los manuales de desestabilización de las diversas agencias de la “comunidad de inteligencia” de Estados Unidos. No sólo eso: las violentas protestas de la oposición nicaragüense tienen un indudable “aire de familia” con las “guarimbas” en Venezuela en 2014 y 2017, la revuelta de los “combatientes de la libertad” contra Gadafi en Libia en 2011 y el accionar de las bandas neonazis en Ucrania en 2013. Al revés de lo que dicen los films de Hollywood, cualquier semejanza con la realidad no es mera coincidencia porque se trata de la misma estrategia sólo que aplicada en diferentes locaciones.

Al examinar las causas domésticas de la crisis observamos una situación paradojal: sin previo aviso se produjo el súbito deterioro de la situación política en un país cuyo ordenamiento social se comparaba ventajosamente con el de sus vecinos. A diferencia de casi todos los demás países del área el flagelo de las “maras” era desconocido en Nicaragua; la seguridad ciudadana era de las mejores de Latinoamérica y muy superior a la del resto de los países del istmo. En Nuestra América se encuentran los diez países con las mayores tasas de homicidio por 100.000 habitantes del mundo. Honduras, gobernada a control remoto desde 2009 por Washington ostenta el lúgubre honor de tener la mayor de todas: 85.7 homicidios por cada 100.000 habitantes. Le siguen El Salvador (63,2), Venezuela (51,7), Colombia (48,8), Belice (37,2), Guatemala (36,2), Jamaica (35,2), Trinidad y Tobago (32,8), Brasil (30,5) y República Dominicana (30,2). En el año 2017 la tasa nicaragüense llegó a 6 por 100.000, unas pocas décimas por encima de la Argentina que registró una del 5.2 y Estados Unidos con 4.9. En 2013, el índice de seguridad ciudadana –el “Índice de Ley y Orden de 2013" medido por la firma Gallup- caracterizó a Nicaragua como el país más seguro de Latinoamérica. Otros indicadores sociales muestran un desempeño similar: en años recientes el siempre difícil combate a la pobreza arrojaba en Nicaragua resultados módicamente alentadores, poco frecuentes en la región si se tiene en cuenta que durante mucho tiempo este país fue, después de Haití, el más pobre del hemisferio. Pese a ello, cálculos del Banco Mundial, actualizados a Abril del 2018, aseguran que “entre el 2014 y 2016 la pobreza disminuyó del 29.6 al 24.9 por ciento” al paso que en los últimos años la tasa media de crecimiento del PBI oscilaba en torno al 4 %. Textualmente se dice que “(E)n 2011, el crecimiento alcanzó un récord del 5.1 por ciento, con una desaceleración al 4.7 y 4.5 en 2016 y 2017, respectivamente. Para este año, el pronóstico se sitúa en 4.4 por ciento, con lo que Nicaragua se coloca en el segundo lugar de crecimiento entre los países de Centroamérica, con perspectivas favorables para la inversión extranjera directa y el comercio.” Según datos del Banco Centroamericano de Integración Económica el déficit fiscal de Nicaragua en el año 2017 fue del 2.5 %. En la Argentina en ese mismo año fue del 3.9 %. En el terreno político en Noviembre del 2016 el actual presidente fue elegido por un 72 % de los votos, y si bien hubo algunas denuncias de fraude, poderosamente amplificadas por la cloaca mediática regional, ninguna adquirió la entidad suficiente como para seriamente impugnar el proceso electoral.

Dados estos antecedentes, ¿cómo fue que se produjo el fulminante estallido de una crisis que hoy nos asombra y entristece? Como dijéramos en una nota anterior el gobierno cometió un grave error al responder con inusitada violencia ante una legítima protesta ocasionada por una regresiva reforma al régimen de la seguridad social. Protesta en la cual participaron no pocos simpatizantes y partidarios del sandinismo que ignoraban la iniciativa presidencial en ciernes. En efecto, el presidente Ortega hizo el sorpresivo anuncio de la reforma el 18 de Abril y cuatro días después, ante la contundencia y masividad del rechazo popular, procedió a revocarla. En circunstancias normales esto debería haber desactivado la bomba de tiempo que con su tic-tac resonaba en las calles de Managua. Pero los países de América Latina y el Caribe (y Nicaragua no es la excepción) no son “países normales” sino batalladores sobrevivientes en la periferia de un imperio que anhela su completa y definitiva subordinación. Precisamente a causa de esa “anormalidad” latinoamericana la violenta agitación callejera lejos de aplacarse con la marcha atrás ordenada por el gobierno se intensificó y extendió a otras ciudades del país. En cuestión de días una demanda puntual precipitó la rápida conformación de un amplio y sedicioso frente opositor reclamando la renuncia del presidente y el llamado a nuevas elecciones.

¿Cómo explicar tan perniciosa mutación?



Para responder a esta pregunta es preciso examinar el decisivo papel del gobierno de Estados Unidos como amplificador e interesado beneficiario de la crisis. Tal como dijimos anteriormente Washington alberga una añeja obsesión con Nicaragua. Un elemento clave que ha perturbado hasta la actualidad el sueño de la dirigencia estadounidense ha sido, en el siglo diecinueve, su interés por la eventual construcción de un paso bioceánico a través de Nicaragua y el temor de que tal obra fuese encarada por una potencia europea, Francia, que tenía planeado abrir una ruta transoceánica en Panamá. Frustrada esa iniciativa francesa y vez construido el Canal de Panamá por los estadounidenses la prioridad fue impedir la creación de una vía alternativa que compitiese con la panameña, controlada directa o indirectamente por Estados Unidos. Esa preocupación, que se mantuvo latente a lo largo del siglo veinte, se acrecentó hasta el paroxismo en fechas recientes ante los anuncios de un acuerdo para la apertura de un nuevo canal pasando por Nicaragua y, además, financiado por capitales chinos. Si Beijing conmovió el tablero geopolítico y geoeconómico mundial con la vertiginosa reconstrucción de la “ruta de la seda” que -trece mil kilómetros de vías férreas de alta velocidad mediante- atrae inexorablemente al Asia meridional y a toda Europa a su hegemonía económica, la construcción y posterior control de un nuevo y más expedito canal en Nicaragua alteraría radicalmente el equilibrio estratégico nada menos que en el Caribe, la tercera frontera imperial como decía el profesor Juan Bosch, y como lo ratifican los manuales del Pentágono al hablar del Caribe como el “Mare Nostrum” de los norteamericanos. Sería, además, el tiro de gracia para la Doctrina Monroe y su pretensión de que en este continente sólo se oiga la voz de Estados Unidos y que ninguna potencia extracontinental se inmiscuya en los asuntos hemisféricos. La presencia china en Centroamérica y el Caribe constituiría para Beijing un poderoso argumento para neutralizar -o tratar de equiparar- la presencia de Washington en el Asia Pacífico, hacia donde, desde la época de Barack Obama, Estados Unidos ha desplazado gran parte de su flota de mar con la indisimulada intención de contener la expansión comercial y política china. Para el Pentágono, y sobre todo para la Administración Trump, que hizo de Rusia y China sus enemigos, nada podría ser más amenazante que la presencia de los herederos de Mao en el área del Gran Caribe y que eventualmente podría convertir a la tierra de Sandino en una base de operaciones no sólo comerciales sino también de índole militar. De ahí que el protagonismo estadounidense en la crisis nicaragüense no tenga nada de anómalo o inesperado. Es la previsible respuesta a un desafío militar, y no sólo económico, de vastas proporciones ante los cuales sería absurdo pensar que el imperio permanecería de brazos cruzados.

Por otra parte, a pesar que el gobierno sandinista parece haber archivado sus afanes revolucionarios, el sólo hecho de que mantenga relaciones de cooperación con países como Cuba, Venezuela y, en general, con los gobiernos del ALBA, es para Washington motivo más que suficiente para provocar un “cambio de régimen”, eufemismo para evitar hablar de golpes de estado y el subsecuente baño de sangre con que se escarmienta a los rebeldes del viejo orden. Es debido a ello que la Casa Blanca ha tratado, por todos los medios y sin pausas, de incidir en el proceso político nicaragüense y debilitar al gobierno de Daniel Ortega financiando con largueza a los partidos de la oposición, a un variopinto enjambre de ONGs –la mayoría de ellas non sanctas, encubiertos tentáculos del gobierno estadounidense- así como a numerosas organizaciones de la sociedad civil y a la prensa opositora, procurando por todos los medios desacreditar al gobierno sandinista y estigmatizar a la pareja gobernante. Esta intensa campaña de propaganda tiene por objeto denunciar a Managua como el asiento de una brutal dictadura y preparar el clima de opinión para convalidar su violenta erradicación mediante una “invasión humanitaria” coordinada por el Comando Sur con la complicidad, entre otros, de los gobiernos que constituyen no el Grupo sino el “Cartel de Lima.”

Es debido a ello que la crisis refleja con tanta nitidez el modus operandi recomendado por el manual de prácticas desestabilizadoras de la CIA, con sus paramilitares y mercenarios disfrazados de estudiantes universitarios o de jóvenes dispuestos a inmolarse por su adhesión a un puro ideal republicano aunque para ello deban matar, incendiar, secuestrar, destruir. Pero para que los planes del imperio tengan éxito y para que sus esbirros puedan mimetizarse con la población es preciso que haya quienes genuinamente salgan a protestar contra el gobierno. Sin ello la estrategia del imperio pierde toda eficacia. Y que en Nicaragua hayan salido a manifestarse no puede sorprender a nadie porque hay motivos para hacerlo. La corrupción es un problema muy grave, ya desde el primer gobierno sandinista cuando se hablaba de “la piñata”, aceptada con una mezcla de resignación e iracundia por parte del pueblo nicaragüense. Qué la revolución se desvió del camino es otro dato irrefutable, transando con sus enemigos históricos: el empresariado y la Iglesia Católica entre otros. Que el poder revolucionario se concentró extraordinariamente en las manos de la pareja presidencial y que una deriva autoritaria del gobierno irrumpe cada vez con más frecuencia también es verdad. No se puede entender lo que está ocurriendo en Nicaragua sin tener en cuenta los síntomas de esta involución del sandinismo y el desgaste de su filo revolucionario. Pero que sobre la protesta de algunos sectores de la oposición –en algunos casos multitudinarias- se montó, con relampagueante celeridad, todo el aparato de desestabilización del imperio es evidente hasta para un ciego. Y este no es un dato menor, sino que constituye “el dato” fundamental, la clave de bóveda para comprender el significado histórico de la crisis nicaragüense. La cloaca mediática latinoamericana y estadounidense descarga su artillería de “posverdades” y “plusmentiras” mientras denuncia a los gritos y con total impunidad los muertos causados por la represión del gobierno sandinista. Pero la verdad, cuidadosamente oculta, como antes se hiciera en el caso de la Venezuela Bolivariana, es que las víctimas se reparten casi por partes iguales entre ambos bandos.

Washington milita la contrarrevolución con una disciplina ejemplar y está siempre preparado para aprovechar cualquier oportunidad que se presente para desestabilizar a un gobierno poco propenso a obedecer a sus mandatos. Carece totalmente de escrúpulos morales y tiene fuerzas de despliegue rápido no sólo entre los militares sino en la cuantiosa masa de maniobra reclutada durante largos años y formada por una legión de paramilitares, mercenarios y ex presidiarios bajo parole dispuestos a lo que sea; también revistan en sus filas drogadictos desquiciados y contenidos por los estupefacientes suministrados por Washington en sociedad con los narcotraficantes; y tránsfugas de todo tipo, dispuestos a engrosar las filas del sicariato, a tomar iniciativas violentas entremezclándose en una marcha de novatos manifestantes que ignoran como se arma un cóctel molotov, o no se animan a incendiar vivo a un sujeto sospechoso, o a dotar de un “aire plebeyo” a las manifestaciones de la derecha contra cualquier gobierno de izquierda, o apenas progresista.


Por eso decíamos en nuestra nota anterior que la revolución nicaragüense es como la niña que navega en un bote en un mar embravecido y con un timonel que -lo digo con respeto pero también con esperanza- ha perdido el rumbo. Pero aun bajo estas circunstancias, sería absurdo entregar a la niña a sus verdugos o hundir el bote y arrojarla al mar. Ya sabemos lo que ocurrió cuando gobiernos progresistas o de izquierda cayeron a causa de la conspiración imperial. Basta mirar lo acontecido en Honduras, Paraguay o Brasil para vislumbrar lo que podría ocurrir en Nicaragua si la ofensiva destituyente en curso fuese coronada con la victoria. No hay razones para suponer que el gobierno de Daniel Ortega es absolutamente incapaz de ejercer una revolucionaria autocrítica, revisar lo actuado y enmendar sus errores. Es fundamental salir de esta crisis por izquierda, fiel al ideario del sandinismo. Para ello será necesario corregir el rumbo que ha seguido el gobierno en fechas recientes. Esto exige sacar de su letargo al FSLN y resucitarlo como fuerza política activa, potenciar su protagonismo en la gestión gubernativa y movilizar, reorganizar y concientizar a su base social para producir una radical redemocratización del proceso revolucionario. En pocas palabras, provocar una revolución en la revolución. El ensimismamiento del gobierno y su aislamiento en relación al pueblo sandinista y al propio partido de gobierno es vox populi en Managua, y de perpetuarse esta situación será inevitable incurrir en nuevos desaciertos que serían fatal para el gobierno de Daniel Ortega. El enemigo imperialista está al acecho, le tiende muchas trampas y la soledad del poder es muy mala consejera. Si el FSLN como fuerza política no recupera su protagonismo colectivo y se adueña del destino de la revolución, mucho me temo que estén contados los días de este bello sueño construido sobre la gesta épica de la prolongada lucha contra la dictadura de Somoza. Sería una derrota tremenda para un noble y valiente pueblo que luchó con un heroísmo ejemplar para hacer realidad su fidelidad al legado de Sandino, el “general de hombres libres.” Será también un golpe brutal a las esperanzas de los pueblos de Nuestra América, y la pérdida de una oportunidad que Nicaragua tardará mucho tiempo en reencontrar. Dixit et salvavi animan mea.