sábado, 10 de diciembre de 2011

Los que cortan la pizza por Juan Gelman

9/12/2011 Bloomberg News, la multimillonaria agencia global de información financiera, ha revelado cuál es la entidad que gobierna realmente en EEUU
Una suerte de administración secreta con sede en Washington/Wall Street que toma decisiones a espaldas de la opinión pública y [en algunos casos] de los legisladores estadounidenses y vuela muy por encimita de lo que se considera un sistema democrático. Tras largo insistir, la empresa consiguió la desclasificación de miles de documentos que la Junta de Gobernadores del Sistema Federal de Reserva (FED, por sus siglas en inglés) guardaba celosamente en sus archivos (www.bloomberg.com, 28-11-11).

Tenía sus buenas razones para hacerlo.

“La FED y los grandes bancos lucharon más de dos años para mantener en secreto los detalles de la operación de rescate financiero más vasta de la historia de EE.UU.”, se precisa en la investigación de Bloomberg. “Una nueva visión de la crisis financiera de 2007-2009 –agrega– surge de las 29.000 páginas de documentos de la FED y de más de 21.000 transacciones bancarias, obtenidas en virtud de la ley de libertad de información.”

Un ejemplo: el programa de rescate bancario TARP, que el Congreso aprobara en el 2008, fijó en 700.000 millones de dólares la suma destinada a ese fin. La documentación desclasificada muestra que, en realidad, el monto fue diez veces superior: 7,77 billones de dólares. Ni un solo parlamentario conoció la información y menos el ciudadano de a pie. Esta financiación secreta, a tasas de interés inferiores a las que regían en el mercado, permitió que los bancos más poderosos obtuvieran beneficios adicionales por valor de 13.000 millones de dólares, cantidad suficiente para dar empleo a un par de centenares de miles de desocupados. Y aun más. “Cuando se conoce la cantidad de dólares que recibieron los bancos, es difícil afirmar que eran instituciones exitosas”, manifestó Sherrod Brown, senador demócrata por Ohio que en el 2010 presentó –en vano– un proyecto de ley para limitar su dimensión. En efecto: pese a las declaraciones tranquilizadoras de sus ejecutivos, los documentos conseguidos por Bloomberg dan cuenta del estado tambaleante del sistema bancario estadounidense.

El Departamento del Tesoro se basó en las recomendaciones de la FED para decidir qué bancos recibirían fondos en el marco del programa TARP y eligió seis: JP Morgan, Bank of America, Citigroup Inc., Wells Fargo & Co., Morgan Stanley y Goldman Sachs. La investigación determinó que recibieron 160.000 millones de dólares vía TARP y préstamos de la FED por 460.000 millones. El rescate se prolongó desde agosto del 2007, bajo W. Bush, hasta abril del 2010, bajo Obama. El ex y el actual ocupante de la Casa Blanca tampoco en esta esfera difieren.

Al mismo tiempo que se debatía en el Congreso la reinstauración de la Ley Glass-Steagall con el objeto de combatir la especulación, separando la banca de depósito y la banca de inversión o Bolsa de Valores, la verdadera administración de EE.UU. utilizaba fondos públicos para acelerar las fusiones bancarias en favor de los más grandes. Según los datos de la misma FED, el activo de los seis bancos más importantes del país pasó de 6,8 billones de dólares en el 2006 a 9,5 billones en el 2011, un incremento del 40 por ciento que años de crisis ni rozaron. Al revés.

No falta la parte que las mantas del encubrimiento no lograron cubrir. Los seis grandes cabildearon mucho más para garantizar su aprovechamiento de la crisis: invirtieron en conjunto 22,1 millones de dólares en la tarea en el 2006, en el 2010, 29,4 millones, un tercio con creces más (www.opensecrets.org, 31-10-11). Poca sorpresa causa que el intento del senador Brown haya fallecido sin estrépito.

La crisis de la Eurozona acrece el apetito de los seis grandes, en particular de Goldman Sachs. Mario Monti, uno de sus hombres, hoy primer ministro de Italia, es miembro del consejo asesor internacional de Coca-Cola y consultor de Goldman Sachs. Este gigante financiero envió en agosto un informe sobre la crisis europea a sus clientes más importantes del mundo entero. El Wall Street Journal informó sin mucho detalle acerca del contenido de sus 54 páginas, en las que G-S aconseja “a los inversores en productos financieros sacar provecho de la crisis” y explica mecanismos conducentes (//online.wsj.com, 1-9-11). No cabe duda de que tales indicaciones servirán para hacer varios agostos.
Hoy se inició en Bruselas la reunión cumbre para “salvar al euro”, a la que el dúo Merkel-Sarkozy lleva una propuesta de austeridad durísima y el proyecto de que los jefes de Estado de la zona se conviertan directamente en sus propios ministros de Economía en el seno de un consejo ad hoc. En vez de dirigir políticamente la economía se propone que la economía dirija la política. Como ocurre desde hace largo tiempo, sólo que en adelante sin disfraz.

Dirio Página/12 de Argentina

viernes, 9 de diciembre de 2011

Chile y los desafios de su juventud, algunos reportajes a lideres estudiantiles.

Chile: Camila Vallejo perdió las elecciones estudiantiles chilenas y deja de ser la Presidenta de la Federación
Camila Vallejo no logró la reelección como presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile. En un dramático conteo, deja su puesto por 189 votos. El nuevo presidente de la FECh es Gabriel Boric, estudiante de Derecho y candidato por la Izquierda Autónoma.
Kaos. Chile | aporrea | 7-12-2011 a las 14:46


Camila Vallejo no logró la reelección como presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile. En un dramático conteo, deja su puesto por 189 votos.
El nuevo presidente de la FECh es Gabriel Boric, estudiante de Derecho y candidato por la Izquierda Autónoma.  Según informan los medios locales, los votos de los estudiantes de Ingeniería y Medicina (que llegaron en masa en la segunda jornada de sufragios) dieron vuelta el resultado parcial que ubicaban a Vallejo como la favorita.
 
El cómputo final le dio a Gabriel Boric un total de 4.053 votos, seguido por Vallejo con 3.864 sufragios. El estatuto electoral de la FECh contempla que el ganador se transforma en presidente y los otros candidatos ocupan los puestos jerárquicos de acuerdo con el caudal de votos que hayan cosechado. De esta manera, Camila Vallejo será la vicepresidente del movimiento estudiantil.

Camila aún no se ha pronunciado públicamente, sin embargo, cerca de las 3 de la madrugada, hora chilena, el ex presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile, Giorgio Jackson (y otra de las caras visibles de las multitudinarias movilizaciones de los últimos siete meses), felicitó vía Twitter al triunfador. "Felicitaciones a Gabriel Boric, toda la fuerza y sabiduría para este duro año", escribió en su cuenta.

A sus 23 años Camila Vallejo, una militante comunista egresada de Geografía, logró derribar la popularidad del conservador presidente Sebastián Piñera y puso en jaque a su Gobierno. Boric no tendrá una tarea fácil al frente de la FECh. Deberá reemplazar a una joven que supo articular su discurso y convertirse en la cara del movimiento.

  Desde el Gobierno de Piñera deben estar festejando la derrota de la comunista, cuya irreverencia dejó mal parado al presidente en más de una oportunidad. No obstante, Boric no viene de un sector más dialoguista que el de la presidente saliente, por lo que las negociaciones entre ambas partes prometen ser cada vez más duras.

El enfrentamiento entre el Gobierno y los estudiantes comenzó a inicios de mayo, en reclamo por los altos costos de la educación en Chile, que cuenta con uno de los sistemas educativos más privatizados del mundo, tras las reformas aplicadas por la dictadura de Augusto Pinochet. El escenario se agrava por la prolongación de conflicto que llevan cinco meses. Las constantes movilizaciones desgastan paulatinamente la gestión de Sebastián Piñera. 

En Chile, sólo el 40% de los escolares chilenos recibe educación en colegios públicos gratuitos, mientras que a nivel universitario, no hay posibilidades de estudiar gratis. Para acceder a las universidades, los estudiantes deben solicitar créditos internos o en bancos privados. A nivel secundario, más de la mitad de la matrícula está en manos de colegios que reciben subvención estatal y el aporte de los padres.


Gabriel Boric, de Creando Izquierda, desplazó a Camila Vallejo en las elecciones a la presidencia de la FECH

Miércoles, 07 de Diciembre de 2011 11:43 Colaboradores Clarín de Chile
gabriel-boric
Luego de dos días de votaciones y con una histórica participación de 13.280 estudiantes, se definió la nueva directiva que conducirá la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile durante el 2012. El senador universitario y estudiante de Derecho se impuso a Camila Vallejo, quien ocupará la vicepresidencia, informa Radio Universidad de Chile.
Gabriel Boric se transformó en el nuevo presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), luego que su lista, Creando Izquierda, obtuviera 4.053 votos.
Boric, estudiante de Derecho y miembro del Senado Universitario, triunfó al ser el candidato más votado de su lista, que obtuvo 189 preferencias más que la lista J, Estudiantes de Izquierda, que se quedó con 3.864 sufragios. De este modo, la ex presidenta de la federación, Camila Vallejo, se quedó con la vicepresidencia.
En tanto, la secretaría general quedó a cargo del estudiante del Instituto de la Comunicación e Imagen, Felipe Ramírez, candidato más votado en la lista I, “Luchar, creando universidad popular”, que alcanzó la tercera mayoría con 1.816 votos.
La mesa directiva de la FECH se completa con cargos ocupados por las dos mayorías que doblaron la votación de las otras seis listas postulantes. De esta forma, Andrés Fielbaum, compañero de lista de Gabriel Boric, se instala como secretario de comunicaciones, y Julio Maturana, integrante de la lista de Camila Vallejo, asumirá como secretario ejecutivo.
En los dos días de votaciones participaron 14.40 estudiantes, cifra que supera los casi nueve mil alumnos que habían sufragado en los últimos comicios. Entre ellos, se contabilizaron 13.280 sufragios válidamente emitidos. Además, durante el proceso se eligieron consejeros por facultad, delegados de deportes y bienestar.
La mesa directiva asumiría dentro de las próximas dos semanas y el detalle de los resultados oficiales se puede revisar en el sitio oficial de las elecciones de la FECH.

La dirigente estudiantil Camila Vallejo ocupará la vicepresidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), tras las elecciones realizadas entre lunes y martes para renovar la directiva del organismo. En estos comicios resultó ganador Gabriel Boric de Creando Izquierda, con 189 votos.
Tras su victoria, Boric calificó como un "desafío" y "una oportunidad histórica" la de liderar la FECH y aseguró que su proyecto se centra en desvincularse de los partidos políticos.

“No estamos en contra de los partidos (...) Lo que nosotros estamos en contra hoy día es de los actuales partidos políticos tradicionales, que creemos que no representan a las grandes mayorías de este país”, aclaró el electo presidente de la federación estudiantil.

Asimismo, dijo que la idea de su proyecto “es crear un nuevo sector político”.

Por otra parte, comentó que durante este año “la gente ha estado de acuerdo con el movimiento estudiantil, no por sus figuras, sino por las demandas de fondo que han planteado. Esas demandas las queremos recuperar, porque el último tiempo el movimiento estudiantil, hay que ser bien claro, perdió la iniciativa".

Asimismo, adelanto que el próximo año será de propuestas, y para ello hizo un llamado a las universidades de todo el país a mantenerse unidas. "Nos interesa ver cómo vamos a cambiar la educación en Chile y cómo vamos a cambiar la democracia en nuestro país".

Boric, estudiante de Derecho, se convirtió en la sorpresa de la jornada al vencer inesperadamente a una de las líderes más destacadas del movimiento estudiantil, con un promedio cercano a los 190 votos, de acuerdo a datos entregados en la madrugada de este miércoles por el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel).

El cómputo final le dio a Boric un total de cuatro mil 053 votos, seguido por Vallejo con tres mil 864 sufragios.

Con este resultado, la mesa directiva de la FECH estaría integrada por Boric como presidente, Vallejo como vicepresidenta y los secretarios Andrés Fielbaum en Comunicaciones, Julio Maturana, en la Ejecutiva y Felipe Ramírez en la General.

La mesa directiva de la FECH se constituye mediante un sistema de integración que incorpora a los candidatos de las listas más votadas en los cinco puestos que la conforman (presidente, vicepresidente, secretario general, secretario de comunicaciones y secretario ejecutivo).

Las elecciones de la FECH, la más poderosa de las federaciones de estudiantes en Chile, tuvieron este año una alta afluencia, con más de 12 mil electores.

La federación estudiantil estuvo marcada por extensas movilizaciones en reclamo de una educación pública, gratuita y de calidad.
Gabriela Díaz

Gabriel Boric: “Nuestra apuesta es constituir nuevos referentes que den cuenta del malestar”

Entrevistado por Juan Pablo Cárdenas en Radioanálisis de nuestra emisora, el nuevo presidente de la FECH, Gabriel Boric, se refirió a la relación que tendrán con los partidos políticos, las organizaciones ciudadanas, las autoridades de la Universidad y la alianzas que buscan establecer con secundarios y planteles privados para seguir adelante con el movimiento estudiantil.

A tu juicio, ¿quiénes ganaron? ¿Hay perdedores en esta contienda?
Creo que ganó, de manera clara, el movimiento estudiantil y la gente que quiere transformar este país. Logramos que la Federación sea integrada por cinco personas de izquierda, cinco personas que tienen vocación de justicia y de cambio, por lo tanto, estamos muy contentos. Además, ganó la Universidad de Chile, porque tuvimos una votación histórica: nunca había votado tanta gente. Estamos muy contentos desde muchos puntos de vista.

Tú representas a la lista Creando Izquierda, que deriva de lo que fue la SurDa y los Autonomistas, ¿cuál es el referente que representas?

Creando Izquierda está compuesta por dos colectivos, que son Izquierda Autónoma y el colectivo Arrebol. El colectivo Arrebol tiene hace mucho tiempo un trabajo de educación popular en diferentes sectores y hoy día está trabajando territorialmente en el proyecto Solución Nuevo Chile. Y nosotros, como Izquierda Autónoma, efectivamente venimos de lo que fue la SurDa en los ’90 y hoy tenemos un trabajo a nivel nacional con diferentes colectivos en universidades, como la Católica de Valparaíso, la Universidad Central, en Iquique y en Valdivia. Estamos en la apuesta por constituirnos como un referente nacional, como una nueva alternativa política que dé cuenta del malestar que existe en las calles y que no se siente representado por el eje derecha-Concertación.

En relación a eso, ha sorprendido bastante que Camila Vallejo solo haya obtenido la segunda mayoría, siendo reconocida como dirigenta a nivel nacional pero también desde el extranjero. ¿Puede colegirse que no le alcanzaron los votos para ser presidenta, entre otras cosas, porque representa a un partido tradicional como el PC? ¿Habría alguna crítica a esa militancia?

En primer lugar, quiero felicitar a Camila por el tremendo trabajo que realizó este año, todo el esfuerzo que puso en esto y los costos personales que implicaba ir a la reelección. Creo que Camila es un ejemplo de la juventud que queremos en este país. Una juventud comprometida y con ganas de cambiar Chile. En ese sentido, saludo mucho la pega que hizo Camila este año. Ahora, efectivamente los estudiantes de la Universidad de Chile apostaron por un cambio de conducción. Nosotros tenemos una estrategia diferente a la del PC a nivel nacional, creemos que no hay que acercarse políticamente a la Concertación, que en los últimos 20 años atornilló en contra de lo que hoy plantea el movimiento social y, por lo tanto, nuestra apuesta y nuestro objetivo es constituir nuevos referentes, que den cuenta del malestar que existe en las calles y de toda esta gente que quiere participar en política, que ha vuelto a creer en la acción colectiva como herramienta de transformación de la realidad, pero que no se siente representada, no le hacen sentido los partidos políticos tradicionales.
Hoy día no estamos en los ’90, cuando la moda era “no estar ni ahí”. La gente está con muchas ganas de participar pero no encuentra espacio. Nosotros venimos a representar una alternativa a eso, a los sectores políticos tradicionales que durante los últimos 40 años se repartieron este país a puerta cerrada. Y venimos a cambiar los márgenes de lo posible en política, a “terremotear” la institucionalidad chilena.

Muchos partidos políticos y movimientos se gestaron en la Universidad de Chile. Los grupos que representas podrían avanzar hacia la constitución de un partido político que interprete este sentimiento de repudio a los partidos tradicionales y la búsqueda de una nueva expresión.

No sé si la alternativa es constituir un partido político, lo que sí sé es que tenemos vocación de poder y no estamos dispuestos a seguir delegando nuestra vocación transformadora en los mismos políticos de ayer. Por lo tanto, creemos que hay que ampliar este movimiento, porque como estudiantes no somos suficientes para cambiar este país. Nos parece relevante generar alianzas con otros sectores sociales: con trabajadores, pobladores, pueblos originarios, sectores medioambientalistas, y en el fondo, todos quienes crean que Chile debe ser transformado. Y a  todos quienes la injusticia, la inequidad, la discriminación que se vive en Chile no les gusta, con ellos vamos a trabajar. Por eso, queremos dejar muy claro que esto no es un conflicto exclusivamente educacional, no estamos peleando solamente por la calidad de la educación en Chile sino más bien por el carácter de la democracia que tenemos en este país. Para eso, necesitamos estar en conjunto con otros sectores que se han visto taponeados por la política de los partidos tradicionales. Esa es nuestra apuesta este año.

En las últimas semanas se han renovado directivas de todas las federaciones. En cada universidad, hay distintas denominaciones. Por ejemplo, ¿qué relaciones podría tener el grupo que representas con la nueva directiva de la FEUC? ¿Hay formas de avanzar hacia un referente nacional?

Nosotros tenemos una coordinación nacional universitaria donde están varias federaciones. Por ejemplo, se están llevando a cabo las elecciones en la Universidad Católica de Valparaíso, donde somos aliados de la lista 1 “Todos se mueven”. Específicamente en la Universidad Católica, donde ha ganado por cuarto año consecutivo Nueva Acción Universitaria (NAU) y el presidente es Noam Titelman, nosotros no tenemos una relación orgánica con ellos, sin embargo, sin ninguna duda tenemos que trabajar en conjunto con los estudiantes de la UC, que le ha dado una amplitud al movimiento que no tenía antes  y no podemos ser sectarios y hacer discriminaciones arbitrarias. Nos parece muy importante la pega que la gente del NAU y todos los que se han movilizado en la Católica, también de Crecer, han realizado este año. Esperamos trabajar codo a codo con ellos en la constitución de este nuevo movimiento social.

Te va a tocar representar a los estudiantes de la Universidad de Chile en la Confech. Se habla de la posibilidad de ampliar este referente, que representantes de las universidades privadas no tradicionales puedan integrarse. ¿Cuál es tu posición al respecto?

Como Creando Izquierda e Izquierda Autónoma venimos impulsando hace dos años la inclusión de universidades privadas en el Confech. De hecho, hoy día, la Universidad Central es la primera en tener voz y voto en el Confech, lo que nos parece muy importante. El único requisito que tiene que cumplir cualquier universidad, y las privadas, es que sean elecciones democráticas y que tengan credenciales de que no han sido designados por sus autoridades. Hay muchas universidades que cumplen con ese requisitos y esperamos colaborar con la formación del movimiento estudiantil en aquellas universidades donde existen problemas. Por ejemplo, en el Inacap, en la Universidad Gabriela Mistral, en la Santo Tomás, donde hoy día existe federación. Es muy importante ampliar el movimiento a los compañeros de universidades privadas, porque son el 70% de la matrícula de educación superior. Ellos también quieren mayor regulación, reconocen intereses entre universidades estatales y privadas, también creen en un rol del Estado mayor en educación superior. Entonces, creemos que se han construido diferencias muy espúreas y que el movimiento estudiantil tiene que estar más movido que nunca.

¿La unidad supone también mayor relación con los secundarios, que no han logrado prácticamente nada en estos meses de movilización?

Nosotros estamos por fortalecer la alianza con los secundarios y sus organizaciones, con la ACES, la Cones y cualquier otra organización que nazca de ese espacio. No podemos interferir en la autonomía que tienen los secundarios para darse sus propias organizaciones, pero no nos cabe ninguna duda de que son aliados estratégicos en la pelea que tenemos que dar. Vamos a fortalecer esos lazos durante nuestra gestión.

Como presidente de la FECH, también tendrás que tener una relación con las autoridades de nuestro propio plantel. Hay situaciones que también estremecen las relaciones internas de la U. de Chile, como la inequidad entre las distintas facultades, que se ha hablado tantas veces en el Senado Universitario, y el tema de los aranceles. ¿Qué posición vas a adoptar en estos temas?

Creemos que la Universidad de Chile está en deuda como universidad pública y que no podemos solamente gritar hacia afuera que Chile está mal y no hacernos cargo de los problemas de nuestras propias instituciones. En ese sentido, la Chile tiene mucho que avanzar, ha perdido liderazgo en la elaboración de políticas públicas a nivel nacional y tiene que retomarlo. Estamos por la demanda del Instituto de la Comunicación e Imagen por constituirse en facultad y recuperar el canal de televisión de la Universidad. Estamos por una reforma en el acceso. Creemos también que hay que terminar con las inequidades que existen en la Universidad de Chile, donde hay facultades de primer y tercer mundo. Esa es una pega que se tiene que dar no solamente desde los estudiantes, sino en conjunto con los académicos y funcionarios. En ese sentido, el Senado Universitario ha jugado un rol fundamental este año a partir del trabajo de la comisión de Educación y las plenarias. Se han lanzado bases que hoy son insuficientes, pero un buen apronte para lo que viene el próximo año.
Respecto a los aranceles, dado el contexto nacional, por ningún motivo pueden subir. Esperamos que las autoridades tengan un gesto importante hacia el movimiento estudiantil en el sentido de mantener congelados los aranceles para 2012. Rebajarlos o por lo menos congelarlos.

¿Será un estímulo para tu presidencia trabajar junto a Camila Vallejo o una incomodidad?

Sin duda, es un estímulo. Reconocemos toda la capacidad que tiene Camila, todo el potencial como figura política no solo a nivel de la universidad, sino nacional. Esperamos trabajar codo a codo con ella, porque entendemos que el adversario de la educación pública, los que quieren mercantilizar la vida de este país, no están dentro de la Universidad de Chile, sino fuera de ella: en el Gobierno, en el Parlamento. Por lo tanto, sabemos que tiene que imperar la unidad dentro de la izquierda para avanzar como movimiento social.

Gabriela Díaz
Gabriel Iturra, ex vocero de estudiantes secundarios:  “Representamos una alternativa de Izquierda”
Recién llegado de su gira a Europa con Camila Vallejo (presidenta de la Fech), Giorgio Jackson (presidente de la Feuc) y Francisco Figueroa (vicepresidente de la Fech), Gabriel Iturra Castillo, ex vocero de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), dice que los jóvenes repudian a los partidos tradicionales, pero no a la política. A la vez anuncia el surgimiento de una nueva fuerza de Izquierda, construida sobre la base de las luchas sociales actuales y arraigada en la tradición del gobierno de Allende. Argumenta que el Congreso Nacional, principal bastión de la “clase política” chilena, carece de legitimidad para intervenir en el conflicto de la educación porque no comprende las claves del actual momento histórico y se niega a asumir la profundidad de la crisis de representación que la afecta.
Opina que Chile todavía no es una democracia plena, que existe miedo inconsciente a la dictadura -que inmoviliza a las generaciones anteriores a la suya-, y afirma que el movimiento por la educación es sólo una de las expresiones del descontento de la sociedad por la profunda desigualdad que separa a la minoría rica de la inmensa mayoría, que vive en la pobreza o al filo de ésta.
Gabriel Iturra Castillo (19), ex presidente del centro de alumnos del Liceo Miguel Luis Amunátegui de Santiago, es uno de los artífices de la refundación del movimiento estudiantil secundario, después del largo reflujo que lo afectó tras la llamada “revolución de los pingüinos”. “Soy un ex dirigente que participó como luchador social comprometido con el proceso de desarrollo de la ACES. Sigo ayudando al movimiento desde afuera, en actividades como el viaje a Europa, en el que se pudo explicar la situación que enfrentamos hoy. La gira fue exitosa desde el punto de vista de las instituciones que visitamos: Unesco y la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, el Parlamento Europeo y diversas instituciones en Francia, Bélgica y Suiza. En Europa se habla de la ‘primavera chilena’ y se cree que es un fenómeno parecido al de los indignados. Les explicamos que nuestro movimiento no es una pataleta y no se debe sólo a indignación: estamos exigiendo el cambio de un modelo”.
La prensa de derecha ha dicho que a ustedes no les fue bien en Europa…
“En la reunión que sostuvimos en Ginebra con el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, expusimos la situación de represión con fotos, videos y otros documentos. Nos dijo que el gobierno chileno debe, desde hace dos años, el informe sobre la situación de derechos humanos en el país. Se comprometió a enviar un relator especial para que elabore un informe en terreno.
También dijimos al Comisionado que el Congreso Nacional no tiene legitimidad suficiente para tomar decisiones y que cualquier legislación que salga de esa instancia parlamentaria no será una decisión que represente a la sociedad chilena. Todavía no vivimos en una democracia plena y se continúan violando los derechos humanos. Ya no se tortura sistemáticamente como en dictadura, pero sigue habiendo torturas, acciones ilícitas y montajes policiales”.
Crisis institucional
¿Hay una crisis institucional?
“Hay una crisis de la clase política, de los partidos tradicionales y de la institucionalidad. Cada vez los jóvenes votan menos en las elecciones, pero la paradoja está en que ahora participan más. Se nos acusó de ‘no estar ni ahí’, pero el movimiento de los estudiantes dejó de manifiesto que los jóvenes sí tenemos mucho que decir.
Me preocupa también la reacción de algunos senadores de la Concertación que piensan como la derecha, tal como quedó de manifiesto en las críticas al senador Guido Girardi por negarse a usar la fuerza pública para desalojar el Senado, ocupado por manifestantes. En la Concertación hay dos tendencias: una proclive al movimiento estudiantil y otra que está más cerca de Piñera”.

El gobierno también parece tener dos caras.
“Todos nos damos cuenta del populismo de Piñera cuando dice que nuestras demandas son justas y sabemos que la verdadera opinión del gobierno aparece cuando sus ministros nos tachan de ultras.

Representamos una nueva alternativa de Izquierda, no añeja ni basada en el modelo de la ex URSS. Se busca generar cambios por la vía del poder popular y la toma de decisiones en asamblea, que marquen otra forma de hacer política. También miramos con buenos ojos el surgimiento de opciones unitarias de la Izquierda, que comiencen a ganar espacio en los municipios, en las alcaldías o el Congreso; pero sabemos que en Chile domina la ultraderecha y seguimos siendo una dependencia del imperio norteamericano.
Nuestra alternativa de construcción política no va por el camino de los partidos tradicionales ni por la vía electoral. Creemos en una democracia que se practique en la base y bajo la forma de un poder popular. En el modelo actual de democracia, votar cada cuatro años es la única forma de participación y los jóvenes no nos sentimos parte de ese sistema. La responsabilidad no es sólo de los partidos, sino también del marco institucional en que se hace la política. Me refiero a la Constitución de Pinochet y a un sistema electoral binominal, en que los grupos políticos más pequeños no alcanzan representación, porque los peces grandes se comen a los chicos.
Nosotros no jugamos en este tongo. En las actuales condiciones, es ridículo ir a elecciones porque no cambiará nada y seguirán en el poder los mismos. Aquel que consiga más plata será presidente, senador, diputado o alcalde.
Toma fuerza entre nosotros la idea de crear una nueva organización, más participativa; que retome distintas matrices históricas de la Izquierda, como son las de Recabarren, Salvador Allende o Miguel Enríquez, por nombrar algunas figuras. Somos una generación con memoria, estrechamente ligada con el proceso de la Unidad Popular y con la lucha que se dio dentro y fuera de Chile durante la dictadura”.
Otra Constitución
¿Es prioritaria una nueva Constitución?
“El plebiscito no es buena solución, porque no es vinculante y deja fuera a los estudiantes secundarios, que son menores de edad. Una nueva Constitución debe ser resultado de un proceso de acumulación de fuerzas y de toma de conciencia colectiva.

Existe un vínculo natural entre el movimiento por la educación y el conjunto de la sociedad chilena, que se expresa en el 80% de apoyo que hay en la ciudadanía. Las movilizaciones partieron en 2011 con demandas medioambientales y después siguieron con la educación; pero se está abriendo paso una fuerza social mucho más amplia, en la que se expresan profesores, sindicatos, ecologistas, trabajadores del cobre, empleados públicos, indígenas, consumidores, pobladores, mujeres o activistas por la diversidad sexual.
Se dice que esta es la rebelión de la clase media pero no creo que lo sea. En Chile solamente hay pobres y ricos. Entre esos pobres hay personas que pudieron acceder a una carrera técnica o universitaria, que les permitió obtener algunos recursos; pero esas personas siguen siendo explotadas, están endeudadas con cuantiosos créditos y pagan dividendos que superan con creces sus ingresos.
Estos diferentes grupos de ‘indignados’ están pasando de la indignación a la organización y después de eso, a la acción. El desafío es lograr que ese 80% que está de acuerdo con las movilizaciones vaya más allá de decir lo que piensa a través de una encuesta telefónica y que marche junto a nosotros. Los estudiantes solos no pueden resolver todos los problemas; necesitamos que los trabajadores, los pobladores, nuestros padres y madres, se movilicen con nosotros; no sólo por la educación, también por vivienda y salud o por un salario digno”.
Propuestas precisas
Se critica que las demandas estudiantiles son ilusorias. ¿Qué responde?
“La ACES ha elaborado con especialistas una propuesta que entrega con precisión y claridad el detalle de las soluciones a los problemas planteados. En cincuenta páginas explicamos de dónde saldrá la plata para financiar la reforma y también cómo gastaremos esa plata para dar vida a un sistema nacional de educación estatal articulado, desde la educación de párvulos hasta la universitaria”.

¿Qué opina de la educación subvencionada?
“En una primera fase proponemos reemplazar la educación municipal por un Sistema Nacional de Educación Estatal, al que el Ministerio de Educación entregue, mediante aportes basales, el doble o triple de los recursos que ahora destina a cada alumno. En la siguiente etapa planteamos que los cinco mil colegios particulares subvencionados que no cumplan con los estándares mínimos del Mineduc pasen al control del Estado y, en un plazo más largo, aspiramos a homologar los estándares de la educación particular y pública, mediante un mayor aporte de recursos, control comunitario, participación de los profesores y una reforma pedagógica que permita a los colegios estatales ofrecer igual o mejor educación que los particulares. Queremos cinco mil liceos de excelencia, y sabemos que ésta no es una meta alcanzable en un año. Sin embargo, para lograrla tenemos que trabajar desde ahora”.

¿Qué camino le queda al movimiento por la educación?
“Derecha y Concertación no están a la altura de lo que el pueblo quiere. Ya no es posible otro abrazo como el que selló el acuerdo de 2006. Llevamos seis meses de paro y no creo que los políticos profesionales quieran bajar más en las encuestas. Si no acceden ahora, seguirán alimentando un reventón social gigante; porque detrás de los estudiantes están sus familias. Si no hay respuestas, el conflicto se extenderá y será cada vez más radicalizado. ¿Se habrán puesto a pensar qué pasará cuando la actual generación secundaria llegue a la universidad?
A su vez, si quiere responder en parte a los deseos del pueblo, la Concertación tiene que votar en contra la propuesta de presupuesto para educación 2012, y ojalá que los parlamentarios socialistas recuerden qué es ser socialista”.

¿Y qué pasa con los intelectuales?
“Creo que a los intelectuales de todo el mundo les hace falta bajar más a las bases y estar donde las papas queman. No se pueden hacer análisis político sentado en un sillón. Este movimiento es político, social, cultural y hasta religioso.
En América Latina y en Europa existe una reacción ante el fracaso del modelo económico, político y cultural que es el neoliberalismo. Vemos cómo las potencias mundiales están cayendo y los movimientos sociales levantan su voz, de acuerdo a sus particulares realidades. La sociedad actual debe cambiar porque es muy injusta, ya que muchos tienen poco y pocos tienen demasiado. Por ese motivo nos sentimos parte de las experiencias de Bolivia, Cuba o Venezuela. Cada vez se hace más evidente que lo que nos sucede está relacionado con lo que ocurre en Latinoamérica y en el mundo”.

RUBEN ANDINO MALDONADO
Publicado en “Punto Final”, edición Nº 746, 11 de noviembre, 2011

Las vías del socialismo latinoamericano

09-12-2011

Le Monde Diplomatique


Transformar el orden establecido es infinitamente más difícil que perpetuarlo. La izquierda, históricamente constituida en torno a un proyecto de transformación social, está dividida en lo referente a las estrategias para alcanzarla. ¿Reforma o revolución ? El debate sindical de 1914 en Estados Unidos resuena actualmente en Latinoamérica, azotada por una “oleada rosa-roja”. En Europa, parece que la tímida regulación de la economía de mercado sea el único tema en el orden del día, dado que las cortapisas neoliberales orientan la iniciativa política. Las comunidades utópicas o las formas de participación propias de Italia tratan de ofrecer respuestas al estancamiento actual. Pero, ¿bastarán para aportar una perspectiva a las izquierdas europeas ? ¿Y ahora Perú ? Constituida en laboratorio del neoliberalismo a partir de mediados de los años 70, América Latina ha cambiado de cara en los últimos tiempos. Desde hace unos diez años, una gran parte de la región “se ha pasado a la izquierda”, un fenómeno a menudo descrito como una oleada. Ahora bien, sucede que la ola arrastra consigo un nuevo bastión de la derecha. La tarde de la elección presidencial peruana de junio de 2011, el candidato triunfante –Ollanta Humala, un hombre de izquierda– proclamaba : “Nunca más el gobierno servirá a los intereses de la elite que vende las riquezas mineras del Perú a las multinacionales. Todo esto debe cambiar”. ¿Ruptura ? En el mismo discurso, Humala prometía, con la misma firmeza, no cambiar nada en el modelo económico peruano.
La ola progresista que se ha producido en América Latina, suele ser calificada de “rosa” [“marea rosa”], debido a las diferentes corrientes que la atraviesan. Hasta el punto que algunos gobiernos de la región, que habían logrado la mayoría electoral movilizando a las clases populares, ahora se ven confrontados a una doble amenaza : por una parte, el resurgimiento de la derecha (a través de las urnas, como en Chile en 2010, o por la fuerza, como en Honduras en 2009) ; por la otra, movimientos de protesta alimentados por los ánimos frustrados de una parte de la población. Dos factores que, combinados, revelan ciertos límites internos y externos de los procesos políticos en América Latina. La mañana del 30 de septiembre de 2010, tratando de negociar con agentes de policía que ocupaban los locales administrativos en el centro de Quito para protestar contra una ley que preveía la reducción de sus beneficios salariales, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue atacado, secuestrado y luego retenido en un hospital militar antes de ser finalmente socorrido por medio de una operación de armas pesadas llevada a cabo por un comando de fuerzas especiales (1). Descartando la eventualidad de un golpe de Estado, algunos observadores analizaron entonces el acontecimiento como un “movimiento social”, desencadenado por el enojo de una parte de las fuerzas policiales. La acción, sin embargo, había estado coordinada : en todo el país, otras unidades de la policía y del ejército bloquearon tanto las autopistas como los aeropuertos internacionales de Quito y de Guayaquil, ocuparon el Parlamento y tomaron por asalto los locales de la televisión nacional, TV Ecuador. Entonces, ¿arranque de ira o golpe abortado en razón del débil apoyo del ejército… ?
Que la derecha ecuatoriana y los halcones de Washington hubieran querido ver a Correa apartado del poder no sorprende : al cerrar la base aérea estadounidense de Manta, en el territorio de su país, en octubre de 2007, el presidente había declarado que “la presencia de semejante base sólo sería considerable el día en que Estados Unidos permitiera la instalación de una base ecuatoriana en Miami”. Además, desde su ascenso al poder, consiguió reducir en 3.200 millones de dólares el peso de la deuda extranjera, al demostrar que ésta se contrajo ilegalmente. En fin, no contento con prometer la construcción del “socialismo del siglo XXI”, Correa hizo ingresar a Ecuador en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), una iniciativa de integración regional impulsada por Venezuela y Cuba.
Pero esta Administración no incomoda únicamente a las elites. Desde su elección, el presidente ecuatoriano poco a poco se distanció de las organizaciones indígenas, los sindicatos y las asociaciones populares que lo llevaron al poder, y que constituyen todavía la base de su electorado. Al mismo tiempo que dirigía públicamente la tentativa del golpe de Estado del 30 de septiembre de 2010 (y señalando con el dedo a “las fuerzas imperialistas” y los movimientos de derechas que lo habrían fomentado), la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE), la tarde del acontecimiento, declaraba en un comunicado : “Un proceso de cambio, por tímido que sea, corre siempre el riesgo de ser contrarrestado, e incluso recuperado por la derecha, si el Gobierno no establece o no refuerza progresivamente la alianza con las organizaciones constituidas y la sociedad civil”. Agregaba que la política de Correa, demasiado complaciente respecto “de los sectores más reaccionarios y de los intereses financieros emergentes”, los había dejado lo suficientemente poderosos como para tratar de derrocarlo. Por su parte, Cléver Jimenez –miembro de Pachakutik, el brazo político de la CONAIE– ordenaba “al movimiento indígena y a los movimientos sociales constituir un solo frente nacional para exigir la partida del presidente Correa (2)”. A riesgo de quedar asociado, de hecho, a la tentativa de golpe.
En Venezuela, la oposición registró un avance espectacular en el momento de las elecciones legislativas de 2010, al juntar cerca del 50% de los sufragios (3). Aunque el partido del presidente Hugo Chávez, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) consiguió mantenerse, no logró conservar la mayoría de los dos tercios en la Asamblea Nacional. Este éxito de la derecha no es totalmente ajeno a la incesante campaña de desestabilización que lleva adelante Estados Unidos a través de todo el país : el periodista Jeremy Bigwood reveló recientemente que entre 2007 y 2009, el Departamento de Estado estadounidense había pagado varios millones de dólares a periodistas latinoamericanos, especialmente en Venezuela (4). Pero el resultado del escrutinio de 2010 refleja también la desmovilización de una parte de los partidarios de la “revolución bolivariana”. Las razones son múltiples : dificultades económicas (debidas en particular al descenso de los ingresos del petróleo), inseguridad (5), corrupción endémica, oportunismo dentro de las elites “revolucionarias”, lentitud del proceso de transformación de la sociedad, etc. En ese contexto, el anuncio oficial según el cual el presidente Chávez sufría de cáncer, el 30 de junio de 2011, puso de manifiesto otra de las debilidades del proceso venezolano : la concentración de poder en torno a la figura del jefe de Estado, que hunde a la izquierda en la duda respecto de los potenciales sucesores del dirigente actual.
En Bolivia, el presidente Evo Morales está enfrentado desde principios del año 2010 a una ola casi ininterrumpida de huelgas y de movimientos de movilización conducidos por sindicatos, comunidades indígenas y diversas organizaciones populares. Las más recientes, que denuncian la construcción de una carretera en medio de un parque nacional protegido en territorio indígena, fueron severamente reprimidas por las fuerzas del orden en el mes de septiembre de 2011 y condujeron a varios miembros del gobierno a presentar sus renuncias. Las reivindicaciones tienen que ver principalmente con los salarios, las medidas de austeridad y la falta de escucha por parte del gobierno respecto de los concejales y de la población, especialmente en el tema de la explotación de los recursos naturales. “¿Qué es lo que ha cambiado en el curso de estos últimos años ?”, se preguntaba recientemente, en tono de burla, el célebre intelectual neoliberal boliviano Roberto Laserna. “Mucho, si observamos el proceso en términos de discurso y de símbolos en una perspectiva a corto plazo. Pero muy poco, desde el punto de vista estructural o de las tendencias económicas y sociales, en una perspectiva a largo plazo (6)”. ¿Se trataba únicamente de una provocación ?
Se podrían citar muchos otros ejemplos. Uno por uno, los gobiernos progresistas de la región tropiezan contra la única opción que parece haber sido la suya : la redistribución en el marco del capitalismo (la cual, desde el estallido de la crisis financiera de 2008, se revela más delicada aún).
Sin embargo, reprocharles una eventual “traición” implica reconocer que hay países que podrían emanciparse más. Pero, ¿existen realmente ? Para sustraerse a la economía de mercado –a través de la nacionalización total de la economía que algunos exigen–, hay que poder contar tanto con las tecnologías que las casas matrices extranjeras permiten aprovechar a sus filiales en América Latina, como con los cuadros capaces de reemplazar a los CEO (director ejecutivo) despedidos (7) : los movimientos o partidos actualmente en el poder carecen de ellos y les resulta difícil formarlos. Además, la historia latinoamericana ilustra los peligros sufridos por los proyectos considerados demasiado “radicales” en Washington. Algunas semanas después de la elección de Salvador Allende, en Chile, el consejero en seguridad nacional, Henry Kissinger declaraba : “No veo por qué tendríamos que dejar que un país se vuelva marxista simplemente porque su población es irresponsable” (8).
¿Consecuencias ? Si bien muchas naciones de América Latina celebraron en el 2010 el bicentenario de su independencia, permanecen sin embargo profundamente insertas en el sistema económico planetario : después de todo, este sistema ha presidido su desarrollo económico y político desde la conquista, en 1492, hasta la era de la globalización liberal. Producción industrial, agroalimentaria, banca, turismo, comercio minorista : a principios del siglo xxi, la fuente de beneficios ya no se limita a la exportación mineral, pero los lazos con el “centro” del sistema-mundo no dejaron sin embargo de crecer. Un ejemplo : las cadenas de hipermercados internacionales controlan hoy el 70% del comercio de la región, contra el 10 o el 20% en los años 1990 (9).
En América Latina, quizá todavía más que en cualquier otra parte, esta evolución ha dejado su huella. Entre 1980 y 2004, la cantidad de personas que vivía bajo la línea de la pobreza se duplicó, y pasó de cerca de 120 millones a más de 210 millones. La suerte de las clases más acomodadas resultaba menos dolorosa en este continente que permanece como el más desigual del mundo. Estas transformaciones participaron tanto en la emergencia de importantes movimientos de protesta, como en la llegada al poder de gobiernos que prometieron el fin de las políticas de ajuste estructural.
Y las cosas cambian. Mientras que entre 1988 y 2003, 90.000 millones de dólares de bienes públicos fueron liquidados por los estados de América Latina (10), la “marea rosa” interrumpe las privatizaciones. Los gastos públicos aumentan –su monto por habitante, se triplica en Venezuela, en 1999 y 2008– y se crean programas sociales ambiciosos, o que se benefician con más recursos : “Plan de urgencia social” en Uruguay, “Bolsa Familia” en Brasil (11), “Asignación universal por hijo” en Argentina (12), etc. Por todas partes, los derechos de los trabajadores son mejor defendidos, el salario mínimo aumenta, y los presupuestos dedicados a la vivienda y a la educación se incrementan : el analfabetismo retrocede en toda la región. Mientras que Francia, a pesar de las manifestaciones masivas, imponía a la población un retraso de la edad de jubilación, Bolivia la hacía pasar de 65 a 58 años. Otro ejemplo : en Brasil, la parte de los salarios en el valor añadido aumentó un 3,6% entre 1999 y 2009, hasta alcanzar el 43, 6% (13). En el mismo periodo, retrocedió en la mayoría de los otros países del planeta. Los progresos son pues, incontestables (ver tabla “Menos pobres”).
Políticas como estas explican sin duda la popularidad que continúan teniendo en su conjunto los gobiernos provenientes de la izquierda latinoamericana. Pero, antes incluso de volverse más frágiles por la crisis y la reacción de las derechas, ¿bastaban, realmente, estas políticas para responder a las expectativas de las clases populares ?
Es cierto que los gobiernos progresistas redirigieron hacia la población más desfavorecida una parte de las ganancias generadas por la exportación de materias primas. “No se observa un cambio estructural, sino la reconversión de una vieja forma de acumulación, en la cual el Estado vierte una parte más importante de los beneficios generados por la extracción minera y petrolera, ejerce cierto control sobre las actividades de las multinacionales, y una parte más amplia de los ingresos de las exportaciones es redistribuida bajo la forma de programas sociales” (14), estima el economista boliviano Alberto Acosta, ex ministro de minas y de medio ambiente. “¿Cómo hacer de otra manera, para construir las carreteras, los centros de salud, las escuelas que nos faltan y para satisfacer las demandas de nuestra sociedad ?, responde Álvaro García Linera, vicepresidente del país (15).
No deja de ser cierto que a pesar de lo que se diga, cuando las reformas fiscales son tímidas, los cambios significativos del desigual sistema de redistribución de las riquezas, suelen ser más raros. En América Latina, la carga fiscal promedio sigue siendo débil : 22,9% del PIB (Producto Interior Bruto) frente al 36,2% para los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En Brasil, entre 2006 y 2007, “el número de individuos que poseen más de un millón de dólares de activos financieros se incrementó en un 19, 1%”, observa el economista Pierre Salama (16). El historiador Perry Anderson estima : “Lejos de ser una amenaza para los propietarios, el Gobierno [de Luis Inácio Lula da Silva (2003-2010)] los ha favorecido mucho”. Según él, “el capitalismo no tuvo jamás tanta prosperidad como bajo Lula. Los círculos financieros y los industriales brasileros se cuentan dentro de los sostenedores del gobierno de Lula. La bolsa brasileña superó a todas las demás plazas del mundo. Las subvenciones vertidas en el marco del programa “Bolsa Familia” no representan sino el 0,5% del PIB, mientras que los intereses de la deuda pública se incrementaron del 6% al 7%, y los impuestos se estancaron o disminuyeron” (17). Como otros países ubicados a la izquierda, Brasil no ha realizado verdaderamente una transformación estructural susceptible de erradicar las causas de la pobreza y las desigualdades : el mejoramiento de las condiciones de vida sigue siendo frágil, puesto que se basa en programas gubernamentales que podrían ser suspendidos –incluso suprimidos–, como consecuencia de un cambio de gobierno o de un plan de austeridad “impuesto” por una recesión económica… Por otra parte, la palabra “privatización”, prohibida por la Administración de Lula, reaparece en el discurso de su sucesora, Dilma Roussef.
Las reformas han sido más profundas en Venezuela, donde se insertan en un proyecto ambicioso de transformación del Estado, de cuestionamiento de la noción de propiedad privada y de refuerzo de la participación popular dentro del sistema democrático. Al mismo tiempo que comprometía a su país en la vía de lo que llamó “el socialismo del siglo xxi”, a partir de 2005, Chávez trataba de constituir un bloque antiliberal aliándose con Cuba, y uniendo a su doctrina a algunos países vecinos, en especial la Bolivia, de Evo Morales y el Ecuador, de Correa. En los tres Estados, asambleas constituyentes designadas por referéndum se reunieron para reformar la constitución en beneficio de las clases populares, invertir las políticas neoliberales más emblemáticas, renacionalizar el sector de la energía y los recursos naturales con el fin de invertir en programas sociales.
Aunque en 2010 el sector privado seguía siendo responsable del 70% de la producción de la riqueza nacional, la Administración de Chávez, desde su llegada al poder, nacionalizó gran cantidad de sociedades en el sector de la energía, de las telecomunicaciones, de la extracción minera, de la alimentación, de la construcción o del sector bancario. Alentó también la creación de miles de pequeñas empresas agrupadas en cooperativas, y redistribuyó varios millones de hectáreas de tierra en beneficio de los agricultores (una etapa que todavía no han atravesado ni Bolivia ni Ecuador).
Estos gobiernos –denunciados como “radicales” por los observadores moderados y liberales– conquistaron el poder a partir de elecciones que los ubicaron al frente de Estados corruptos, clientelistas, burocráticos y oligárquicos. Una ruptura parece haberse producido tras cada votación : la amenaza más grande que pesa sobre estos países quizás proviene menos de la derecha, que del “interior” del bloque en el poder. Prebendas, nepotismo, baronías locales : cuando los cuadros competentes faltan, los “empresarios de la revolución” se hacen cargo. Ellos se muestran menos inclinados a transformar la situación que los promueve al rango de nueva clase privilegiada. Y luego, a medida que su nivel de vida progresa, una parte de la población afronta de manera diferente la urgencia de la transformación social…
Armados de banderas sobre las que se podía leer “Ni capital ni burócratas. Más socialismo y más revolución”, miles de sindicalistas, miembros de los partidos de izquierda y de representantes de los círculos asociados, desfilaron en las calles de las grandes ciudades de Venezuela a finales de 2010 y a principios de 2011 para pedir el refuerzo del código de trabajo, la prosecución del proceso de nacionalización de las industrias estratégicas, el refuerzo del poder de los obreros en el marco de las corporaciones sindicales, en particular sobre los sitios recientemente nacionalizados. Pero el capitalismo internacional no se deja apabullar fácilmente… Algunos parecen quedar satisfechos tomando nota (por lo menos por ahora). ¿Pero es así, realmente ?
Con la esperanza de compensar el desgaste causado por la crisis de 2008 y de generar ingresos atrayendo capitales internacionales, el presidente ecuatoriano firmó en 2009 una ley sobre las extracciones mineras que autoriza la explotación de los recursos mineros por multinacionales sin consulta previa con las comunidades, que podrían verse afectadas : una violación de las convenciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Una nueva ley acuerda también a las industrias mineras, petroleras y agroalimentarias un acceso preferencial al agua : resulta sospechosa de preparar la privatización de las redes de distribución. Las protestas entre las comunidades autóctonas provocadas por esta orientación, fueron a veces reprimidas por la policía y el ejército. Defender el medio ambiente, sus bases indígenas y el mejoramiento de las condiciones de vida del conjunto de la población no siempre es fácil. El proyecto ecuatoriano Yasuní ITT es revelador ; apunta a recurrir a la “comunidad internacional” para evitar que se exploten los recursos naturales en el corazón de un espacio especialmente importante para la biodiversidad. Ahora bien, los fondos prometidos no llegan. La cuestión es ¿Puede defender Quito a la “madre Tierra” en solitario ? Algunos movimientos sociales, sobre todo indígenas, lo exigen.
El escritor Benjamin Dangl compara la dinámica de los países de la “marea rosa” a “un dúo entre movimientos sociales y Estados” (18) que se reforzaría a medida que se intensifica la crisis mundial. Para los representantes de organizaciones provenientes de la sociedad civil, comprometidos con el poder público, ante la perspectiva de “cambiar el mundo”, el camino entre colaboración y cooptación es escarpado. Si por casualidad olvidan que su misión es representar los intereses de las bases, se llega mecánicamente a una desmovilización y una disminución de su capacidad de orientar las decisiones políticas nacionales.
A pesar de las contradicciones, un índice sugiere sin embargo, que América Latina cambia : Estados Unidos y la derecha latinoamericana continúan su contraofensiva para tratar de invertir una tendencia que les disgusta. Así, los gobiernos progresistas de América Latina soportan la ira de las elites de la región : en Honduras, por ejemplo, en 2009, el gobierno progresista de Manuel Zelaya fue depuesto por el ejército durante un golpe de Estado fomentado por el apoyo tácito de Washington. Estados Unidos extendió, además, su presencia militar sobre todo el continente, instalando incluso nuevas bases.

El autor es Profesor de sociología y de estudios internacionales en la Universidad de California (Santa Bárbara). Autor de America and Global Capitalism : A critical Globalization Perspective, Johns Hopkins University Press, Baltimore, 2010.
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(1) Véase Maurice Lemoine, “Etat d’exception en Equateur”, La valise diplomatique, 1 de octubre de 2010.
(2) Citado por Maurice Lemoine, op. cit.
(3) Véase Renaud Lambert, “Législatives au Venezuela, une défaite à l’envers”, La valise diplomatique, 1 de octubre de 2010.
(4) Jeremy Bigwood, “Buying Venezuela’s press with U. S. tax dollars”, Report on the Americas, Nueva York, septiembre / octubre de 2010.
(5) Véase Maurice Lemoine, “¿Arde Caracas ?”, Le Monde diplomatique en español, agosto de 2010.
(6) Roberto Laserna, “El cambio que no cambia”, Pulso, La Paz, 8 de agosto de 2010.
(7) Véase Álvaro García Linera, “Las cuatro contradicciones de nuestra revolución”, Le monde diplomatique en español, octubre de 2011.
(8) Citado por Grace Livingstone en America’s backyard : The United States and Latin America from the Monroe doctrine to the war on terror, Zed Books, Nueva York, 2009.
(9) Thomas Reardon y Julio A. Berdegué, “The Rapid Rise of Supermarkets in Latin America ; Challenges and Oportunities for Development”, Development policy review, nº 20 volume 4, Blackwell publishers, Malden, 2002.
(10) Carlos Aguiar de Medeiros, “Asset-striping the state”, New Left Review, Londres, enero-febrero de 2009.

(11) Leer Geisa Maria Rocha, “¿Cuál es el balance social de Lula ?”, Le Monde diplomatique, en español, septiembre de 2010.
(12) Leer Cécile Raimbbeau, “En Argentina, los “piqueteros” se impacientan”, Le Monde diplomatique en español, noviembre de 2011.
(13) Comunicado nº 47 del Institut de recherche économique appliquée (IPEA), mayo de 2010.
(14) Carmelo Ruiz Marrero, “The New Latin American ‘Progressismo’ and the Extractivism of the 21st Century”, Americas program, 17 de febrero de 2011.
(15) García Linera, op. cit.
(16) “Lula a-t-il vraiment fait reculer la pauvreté ?”, Alternatives internationales, hors-série nº 7, París, diciembre de 2009.
(17) Perry Anderson, “Lula’s Brazil”, London Review of Books, vol 33, nº 7, 31 de marzo de 2011.
(18) Benjamin Dangl, Dancing with Dynamite : Social Movements and States in Latin America, AK Press, Baltimore, 2010.

www.medelu.org/Las-vias-del-socialismo

lunes, 5 de diciembre de 2011

Los comunistas griegos responden con firmeza al PCE e IU


Lean el comunicado del KKE.
Al Partido Comunista de España y a Izquierda Unida Camaradas;
Hemos leído su carta que ya han publicado y en la cual se preguntan en qué se basa la estimación del artículo de nuestro periódico, “Rizospastis”, publicado el 22 de noviembre, sobre las elecciones recientes en España, que mencionaba que “La Izquierda Unida atrapó a los votantes en ilusiones de una ‘mejor gestión’ del sistema capitalista”.
Es cierto que la propia participación del Partido Comunista de España en la presidencia del llamado “Partido de la Izquierda Europa” que ha aceptado en sus documentos fundacionales la protección de los “principios de la UE” y se basa en posiciones que defienden la gestión del capitalismo, contesta en eso.
Sin embargo, después de su carta es necesario plantear algunos asuntos básicos citando sólo algunos extractos de los muchos que se pueden encontrar en el programa electoral de la “Izquierda Unida” que documentan y justifican esta crítica concreta del artículo de nuestro periódico.
Más en concreto, en el programa de la IU:
No se menciona en absoluto como condición para el bienestar del pueblo el derrocamiento del poder del capital y la construcción del socialismo. Al contrario, fomenta una serie de ilusiones que dentro del vía de desarrollo capitalista puede existir una salida de la crisis que sea a favor del pueblo.
El objetivo de la “buena gestión” del sistema se declara claramente en la página 6 del programa: “no renunciamos a la gestión de lo inmediato”. Estratégicamente esto se documenta en la página 18 mediante la “construcción de un nuevo modelo productivo”, que se basa, siempre, en las antiguas y anticuadas relaciones de producción explotadoras capitalistas. En la página 6 se plantea el objetivo no del derrocamiento del capitalismo sino de la “superación del modelo social, político y cultural actual dominado por el neoliberalismo”. En otras palabras, su enfoque al problema se centra en una forma de gestión del capitalismo (el neoliberalismo) y se pone a favor de otra, supuestamente de mejor gestión. Esto es, para hablar sin preámbulos, el núcleo del programa de la IU que remite a la gestión socialdemócrata.
Se promueve la idea que el Estado capitalista puede ser un escudo para los derechos de la clase obrera y del pueblo. Contra la propia realidad que demuestra que el Estado capitalista es clasista, sirve los monopolios y más aún en condiciones de liberalización del capital promueve decisivamente la barbarie en las relaciones laborales, los salarios, golpea todos los derechos obreros. En el marco del embellecimiento del Estado capitalista, el programa menciona en la página 22: “Proponemos el Estado Social Participativo que, manteniendo la centralidad de lo público, promueva el interés colectivo, la equidad y la solidaridad…”.
     
      En la misma línea: “El Estado debe reequilibrar el mercado, no sólo corregirlo”. Es decir, se fomenta la utopía de que la economía capitalista, el sistema capitalista podrido y su anarquía supuestamente se pueden controlar, se pueden “equilibrar” y que los obreros se beneficiarán de ello. Este llamamiento crea, sin duda, confusiones a los trabajadores, obstaculiza el esfuerzo de radicalización y lleva a la incorporación de fuerzas populares en los planes de las fuerzas del capital.
      En la página 7 se plantea el objetivo de: “Crear empleo desde lo publico, porque hoy las empresas tienen muchas dificultades para crearlo sin ayuda”. Mientras que la clase obrera es llevada a la pobreza y a la indigencia el programa de la IU expresa su… ansiedad sobre las “muchas dificultades” que tienen los capitalistas y básicamente legitima sus pedidos de dinero caliente del Estado como apoyo que constituye un vehículo para los recortes o la eliminación de subsidios de paro en el nombre de la subvención del trabajo que es un principio de la Unión Europea, de la que la IU es un defensor firme.
      
      Además, no debe haber ninguna duda en cuanto a las relaciones laborales que se aplicarán en el empleo como se declara en la página 7 con los términos que utiliza la Unión Europea y la Asociación de los Industriales: “redistribuir y racionalizar el empleo existente”. Todo esto para la clase obrera significa que la IU da la luz verde a los horarios flexibles de trabajo, a la abolición de los convenios colectivos y la generalización del trabajo a tiempo parcial.
      Se reproduce la percepción burguesa y oportunista de que la crisis capitalista es una crisis de deuda, pero la causa de la crisis es la sobreacumulación de capitales. La deuda se presenta como un problema que deben tratar la clase obrera y el pueblo, por lo cual la plutocracia lleva la responsabilidad y debe pagarlo.

 
      Así, de modo engañoso se sostiene que los pueblos pueden ganar algo de la renegociación de la deuda y de la emisión de bonos por la Unión Europea (p. 18). ¿No es esto una “receta” de gestión para los impasses del sistema capitalista? No obstante, el pueblo griego tiene ya una experiencia amarga de los préstamos que está llamado a pagar tal como sucedió con el conocido recorte del 50%, así como con la propuesta de sectores de la plutocracia de emisión de bonos por la UE.

 
      Su programa está firmemente orientado al apoyo de la UE imperialista, que es un enemigo de los pueblos, y emite la preocupación para su salvación y “corrección”, no para su disolución. Se refiere a “un cambio completo en el modelo de la construcción europea” (p.17) y se menciona que: “Nos comprometemos a cambiar sustancialmente la actual Política Exterior… de la UE” (p.82) sin cuestionar, ni siquiera por un solo momento, esta unión interestatal imperialista y, mucho más, sin mencionar la necesidad de retirada de todos los países de esta.
     
      De hecho, se legitiman plenamente los criterios de Maastricht y de los pactos de estabilidad que son la palanca para la promoción de la política antiobrera mediante la propuesta de “aumentar el plazo para reducir el déficit al 3% al 2016” (p.17). Se declara la lealtad a los criterios que establece el gran capital para reducir aún más el precio de la fuerza de trabajo.
Se menciona que: “La Unión Europea debe proceder a la compra de deuda soberana de los países miembros y emitir bonos propios hasta donde sea necesario para impedir la especulación” (p.18). Es decir, se fomenta la lógica de que la UE puede adquirir un carácter pro-popular y que a través de esta hay una salida de la crisis que puede beneficiar a la clase obrera y los sectores populares pobres.
      
      Al mismo tiempo, es bien sabido que la Unión Europea fue creada por los gobiernos burgueses por un lado para defender los monopolios europeos en su concurrencia internacional con los monopolios norteamericanos, rusos, japoneses, chinos etc., y, por otro, para explotar con mayor intensidad y de manera coordinada a los trabajadores, protegiendo al poder burgués con nuevos mecanismos políticos y represivos. ¡Esta es la Unión Europea, una unión que sirve los monopolios! No se corrige por dentro porque los monopolios son su “célula” y el poder burgués su “columna vertebral”.
     
      La única perspectiva pro-popular para los trabajadores es la retirada de los países de esta unión y el establecimiento del Poder Popular que conducirá a la socialización de los medios básicos de producción, a la planificación central y al control obrero. Solamente este poder puede salvar al pueblo de la enorme deuda pública para la cual no tiene ninguna responsabilidad. Su programa llama a la Unión Europea a establecer una excepción a la libertad de los movimientos de capitales entre los Estados miembros y los paraísos fiscales (p.12). Es decir, no se opone en general a la libertad del movimiento de capitales (un principio básico del Tratado de Maastricht que el PIE y su presidencia, en que participa el Partido Comunista de España, lo apoyan) sino que pide excepciones de la regla general que, por supuesto, se mantiene válida y es una herramienta en manos del capital para aplastar los logros y los derechos de los trabajadores y del pueblo. Estas propuestas también son propuestas de gestión y no de derrocamiento de la barbarie capitalista.
      De hecho, su programa exonera el capitalismo y promueve la idea que el capital y su poder que se basan en la explotación capitalista pueden ser supuestamente “morales” y “justos”. ¿Qué más puede ser la posición siguiente (p.51) si no una descripción de una supuesta “buena gestión” del capitalismo?: “En caso de que se inicien procesos de privatización IU se compromete a luchar contra ellos en colaboración de sindicatos y movimientos sociales, exigiendo que esta decisión se adopte, al menos, con transparencia y de forma democrática con la participación efectiva de los ciudadanos afectados” así como en la página 81 el objetivo de: “Que en los acuerdos comerciales de la UE se exija de forma real el cumplimiento de los Derechos Humanos”. Es decir, privatizaciones, acuerdos comerciales capitalistas con… ética y con transparencia, un…capitalismo moral, que según el programa de la IU y las posiciones del PIE es posible.
        Camaradas: 
     
      Lo anteriormente mencionado es sólo una muestra de las posiciones que confirman la crítica del periódico del KKE. Estas posiciones no tienen nada que ver con la lucha por el derrocamiento del poder capitalista; al contrario, proporcionan una coartada al capitalismo, fomentan ilusiones y ofrecen servicios a su perpetuación, sobre todo en un período que cada vez más obreros, trabajadores, se dan cuenta de sus impasses y buscan una salida de la barbarie capitalista. Esta salida no puede ser el llamado “Socialismo de siglo XXI” que constituye una negación del socialismo científico, del poder obrero, de la socialización de los medios de producción y de la planificación central, y en esencia se trata de un capitalismo humanizado que es imposible existir.
     Por último, en su carta dirigida a nuestro Partido mencionan que “ya es la hora de unidad de la izquierda consecuente con el fin de converger…”. La línea socialdemócrata de gestión de un capitalismo humanizado, la negación del socialismo construido en el siglo XX mediante posiciones anti-científicas, que carecen de base histórica, son la base ideológica y política de la llamada “unidad de la izquierda”. Estas posiciones ponen obstáculos en la lucha de clases, en la concentración de fuerzas sociales y populares contra la vía de desarrollo capitalista. Y esto ocurre en condiciones que la actividad coordinada conjunta de la clase obrera, de los trabajadores autónomos, de los campesinos pequeños y medianos, de las mujeres y de la juventud es imprescindible para fortalecer la alianza popular y la lucha por los intereses de los trabajadores, por el derrocamiento del poder de los monopolios.
 
      Esta línea ha sido confirmado, además, por nuestra experiencia, por el desarrollo de la lucha de clases en Grecia donde, como es sabido, con el papel protagonista del PAME se han organizado más de 22 huelgas generales, numerosas confrontaciones clasistas de varias formas bajo la consigna “sin ti no se mueve ni siquiera un engranaje, los obreros pueden prescindir de los patrones”, centrando la atención en la organización de la lucha en las fábricas, en los centros de trabajo.
Camaradas;
Respondiendo a su petición, vamos a publicar en nuestro periódico, el “Rizospastis”, su carta y nuestra respuesta para que los trabajadores se informen sobre las posiciones de su partido y para que saquen sus propias conclusiones.

Sección de Relaciones Internacionales del CC del KKE
Actualizado ( Lunes, 05 de Diciembre de 2011 22:22 )  

sábado, 3 de diciembre de 2011

Noam Chomsky y las 10 Estrategias de Manipulación Mediática




El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través
de los medios
 
1. La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategia
de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas
importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la
técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.
La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público
interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la
psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos
de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al
público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como
los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
 
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado
“problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar
cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea
hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u
organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de
seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para
hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el
desmantelamiento de los servicios públicos.
 
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable,
basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que
condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas
durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad,
flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos
cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
 
4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de
presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento,
para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio
inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el
público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar
mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para
acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el
momento.
 
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida
al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente
infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de
poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más
se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si
ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella
tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un
sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas
para guerras tranquilas”)”.
 
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto
emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y
finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro
emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas,
deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
 
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea
incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su
esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más
pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las
clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar
para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
 
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a
creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
 
9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable
por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades,
o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se
auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la
inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
 
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso
de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente
brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites
dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha
disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como
psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él
se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un
control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí
mismos.
 
“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a
mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando.
Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento.
Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. 
Derrote el terror. Haga circular esta
información”.
Rodolfo Walsh
 Fuente:
 
 
 
 

jueves, 1 de diciembre de 2011

Se le está haciendo el juego a la derecha

"Se le está haciendo el juego a la derecha"

Antes,en las épocas de la "historia reciente" esta era una acusación recurrente en los ámbitos de la izquierda,de los sindicatos, y en el movimiento estudiantil y popular.Provenian -siempre- de los que se consideraban, o eran, mayoritarios en el movimiento popular organizado y entre la militancia. Siempre, también, hacían referencia a propuestas, medidas concretas, posiciones o acciones que otros agrupamientos o sindicatos, o centros estudiantiles llevaban adelante o promovian y que no estaban bajo su control o habían sido resueltas por ellos.

El fundamento era de que siendo mayoría,o siendo mayoría a nivel de dirección, la estrategia que todo el resto debía aceptar era la que provenía de estos estamentos directrices. Todo aquello que no hubiese sido aprobado en esas instancias era -por lo general- un "palo en la rueda", "divisionista" y..."le hacía el juego a la derecha". Cuando se trataban de acciones concretas (como la protesta activa contra la embajada yanqui el Primero de Mayo de 1968, llevada adelante por UTAA y la tendencia combativa sindical y estudiantil) pasaba lisa y llanamente a la categoría de "provocaciones".
 
Hoy en día, un cierto número de los ayer así acusados, están usando las mismas categorizaciones, epítetos y condenas contra ciertos sindicatos, movilizaciones de los trabajadores, directivas sindicales, agrupaciones y acciones de protesta sindicales. Se podría decir "como nos cambia la vida !", pero es inútil, tratándose en la mayoría de los casos de viejos y probados militantes. 

Hay que constatar - sin embargo- que de lo que se trata es de un viraje ideológico muy extremo. Que ha barrido con las posturas del pasado de manera bastante sencilla: "le erramos fiero" ha dicho el Presidente, por ejemplo.De todas maneras hay una gran diferencia entre estas prácticas en el pasado y hoy en día. Las de antes se desarrollaban al interior del movimiento obrero y popular,en los sindicatos y en las asociaciones estudiantiles, dentro de la izquierda. Pero las de hoy VIENEN DESDE EL ESTADO, DESDE EL GOBIERNO, vienen desde el bien definido aparato de opresión por excelencia,el estado,y se dirigen directamente AL INTERIOR DEL MOVIMIENTO POPULAR. 

Se deberá reconocer que por más que los aparatos -en el pasado- hayan sido fuertes, no hay ni comparación con la fuerza Y LOS MEDIOS, empleados en el debate al interior del movimiento popular. Si antes se trataba de "grupos de choque" (militantes que se enfrentaban a otros militantes) hoy en día son los grupos de choque de la policía los que "resuelven", dijera Mao, "las contradicciones en el seno del pueblo".La desproporción en medios es notable, los recursos que puede emplear el estado y quienes lo administran, no tienen comparación con los mas bien voluntarios recursos que entonces se utilizaban.
 

Así vemos como a los trabajadores del Transporte se les antepone una "fuerza de disuación" policial-represiva que les impide desarrollar la protesta sindical, luego de que, el gobierno apoyara la propuesta patronal, y con el sindicato ausente de la Mesa de Negociación,resolvieran sobre los salarios y los reclamos de los trabajadores. Hace poco COFE fue esperado con similar tratamiento en el Puente de Fray Bentos y ayer mismo los educadores desalojados de la ocupación que venían llevando adelante. La razón que se da es que estas medidas y protestas además de "poner un palo en la rueda" le están "haciendo el juego a la derecha".Se entiende que "hacerle el juego a la derecha" es levantar reclamos a los que la derecha se opone. 

La misma derecha a la que la ciudadanía le dió la espalda cuando las elecciones y eligió, de nuevo, a los candidatos de la izquierda. Se entiende, también, que no protestando, ni reclamando, ni movilizándose,  ni haciendo paros y marchas, la derecha estaría tranquila, casi sin asunto, dado que parecería que el único interes de la derecha es que los trabajadores no logren ninguna mejora."Sacándole" el argumento, es decir no haciendo nada, supuestamente la derecha se quedaría tranquila.

Por esa razón , para que la derecha se quede en el molde, lo mejor es no hacer nada,dejar la cosa como está y esperar a cuando el gobierno considere que "las condiciones están dadas" para otorgar algún aumento o reivindicaciones similares. De manera acelerada el gobierno le está perdiendo el respeto a los organismos naturales de los trabajadores y eso sí que es peligroso, viniendo, como viene, de un gobierno cuyo principal apoyo son los trabajadores y demás sectores populares. Eso sí que es hacerle el juego a la derecha.


A los sindicatos se les EXIGE disciplina (disciplina con la estrategia del gobierno) para con un gobierno que está administrando , tal cual lo ha proclamado, el capitalismo. Capitalismo que es el enemigo histórico y también concreto, de los trabajadores. Cualquier discrepancia, formulación de estrategia alternativa, debate público en disidencia con la línea oficial, es herejía a la que de inmediato se cubre de denuestos.
 

Sin embargo. ¿Qué vemos en las filas gubernamentales, en su propio partido o coalición? , ¿que vemos entre los mismos integrantes del gabinete?. Vemos que hay diferencias, posturas encontradas, disidencias y disidentes, ataques públicos y por medio de la prensa a los que en las mismas filas tienen otra posición y también amenazas, marchas y contramarchas, cortarse solos, ser informados por la prensa de lo que proponen los otros miembros dle gabinete, o, como respuesta, un partido (el que mas votos obtuvo en la coalición del Frente Amplio) anuncia que intentará frenar lo que el Presidente y el Vicepresidente acaban de acordar, lo qué a su vez lleva a que otros sectores busquen acuerdos con los blancos para sacar adelante en el parlamento lo acordado.
 

Ya se había visto con la Ley de Caducidad y el voto a la Rosada y luego en las discusiones parlamentarias en torno a dicha ley, que abundaron las divisiones, deserciones, rupturas de la disciplina y de los acuerdos, hasta con los acuerdos del Congreso del propio FA.Ya se había visto, pero ahora se está tratando la economía, primero fueron los gravámenes a la tierra y ahora el IVA los que desatan agudos conflictos en la interna del FA, aunque no se discuten internamente sino a través de los medios de comunicación. Cuestión esta positiva para los trabajadores y aún para la militancia del FA ya que no hay vida interna y discusión partidaria que llegue al conjunto de los militantes. Pero, deberá de reconocerse, es una manera muy original para el debate interno de un partido.

Últimamente salió a luz que hay un equipo económico paralelo al del Ministerio de Economía. Dándose la paradoja de que -teóricamente hablando- ambos están el servicio del Presidente. Vemos también el conflicto entre este equipo económico "en las sombras" y el oficial. De la misma manera se comprueban conflictos en los altos cargos estatales entre gente del FA y aún, entre proclamados "mujiquistas". Si depués de todas estas marchas y contramarchas, cambios de posición, nuevas posturas cada día, conflictos intestinos, la derecha va y dice que "no hay quién gobierne" no se le va a echar las culpas a los sindicatos de andar haciéndole el juego a la derecha,y menos que menos a esta altura, de que andan poniendo "palos en la rueda". La rueda gubernamental se viene trancando, A PESAR DE QUE EL FMI HA DICHO QUE "LAS COSAS SE ESTÁN HACIENDO BIEN" y la tranca principal, los palos mas significativos están viniendo desde el mismo gobierno. Que el vicepresidente se tenga que enterar por la prensa de un giro y de una nueva propuesta del Presidente que rompe lo antes acordado entre ellos, no puede más que definirse como abundancia de palos. Palos que - como decíamos- reciben como respuesta otros palos (el MPP que promete trancar la resolución en el Parlamento) lo que da como resultado nuevos palos, esta vez del otro sector que amenaza con recurrir a los blancos para lograr mayoría.
 
Así que no es aceptable, de ninguna manera, que se le anden echando las culpas a los sindicatos porque están ejerciendo sus derechos, tal cual esta estipulado legalmente y que ha costado mucho conseguirlos. Deberían, antes que nada autoanalizarse sobre el espectáculo que están dando y las consecuencias para la población trabajadora.
En suma, lo del título: SE LE ESTÁ HACIENDO EL JUEGO A LA DERECHA.
Por el Colectivo del Blog "Noticias Uruguayas":http://noticiasuruguayas.blogspot.com/

Por: Alberto Vidal