viernes, 10 de mayo de 2013

LA ESTAFA DE LA PATRIA FINANCIERA



Las asombrosas confesiones
 de un ministro


Autor: William Yohai

06 de mayo de 2013
Desde hace tiempo venimos denunciando la mentira que representa la “pesificación” de la deuda pública*. Y los brutales perjuicios que dicha política entraña para el erario nacional.
Poco a poco la verdad se ha ido haciendo camino. Ya casi nadie aún desde la academia oficialista (que por supuesto incluye escribas del partido de gobierno y también de la “oposición”) defiende este escandaloso proceder. El tiempo pasa y los hechos fríos, el principal de los cuales es el crecimiento acelerado de la deuda pública en un contexto de bajísimas tasas de interés internacionales y crecimiento acelerado de la economía, demuestran que el camino emprendido es groseramente erróneo.

Hoy leímos en (1)  unas afirmaciones del mismísimo Ministro de Economía Lorenzo y de su asesor Masoller que literalmente nos dejaron pasmados. No porque digan algo nuevo, sino por la crudeza con la cual desnudan la situación.

“En su disertación, afirmó que elevar los niveles de liquidez (es decir la "caja" del gobierno) asumiendo un costo fiscal fue una decisión deliberada. "En un contexto de fuerte entrada de capitales, fuertes presiones sobre la apreciación de la moneda, no tuvimos otra posibilidad que acrecentar nuestros niveles de liquidez y divisas. Era la mejor política que podíamos aplicar, porque si no lo hubiéramos hecho otros gallos cantarían y bien distintos de los que estamos viviendo en este momento", dijo.
En lo que va del año, las compras de dólares del Banco Central (en parte para contrarrestar las ventas que genera el ingreso de capitales) ya suman US$ 691,32 millones y superaron la semana pasada las hechas en todo 2012.”


El ministro, autor de las declaraciones de más arriba nos aplica el ya viejo y neoliberal “TINA” (no hay alternativa,en inglés) que hizo famoso la tristemente célebre Margaret Thatcher.  


“no tuvimos otra posibilidad que acrecentar nuestros niveles de liquidez y divisas”. Falso: si tuvieron otras posibilidades. En primer lugar porque la economía no es una ciencia exacta. Muy por el contrario es una Ciencia Social. No existen las “verdades reveladas”. La afirmación del Ministro sólo es cierta si se entiende que la economía de un país debe ponerse al  servicio de los bancos y más en general de un sector financiero especulador, nacional y extranjero. Porque si hay algo que sí es cierto en esta historia es que así como hay perdedores, también hay ganadores. Sin precisar el Ministro insinúa: 
“Era la mejor política que podíamos aplicar, porque si no lo hubiéramos hecho otros gallos cantarían y bien distintos de los que estamos viviendo en este momento"

No, señor Ministro, si se podría haber hecho algo completamente distinto. Más adelante ampliaremos sobre el punto.

 “Masoller indicó que "al día de hoy se considera que con las acciones ya tomadas por el Banco Central y el gobierno se ha logrado revertir o amortiguar parcialmente el fenómeno de las entradas de capital". Entre las medidas que adoptó el BCU, se incorporó en agosto una especie de encaje por el que las instituciones que custodien títulos (Letras de Regulación Monetaria) para no residentes deben inmovilizar el 40%. Masoller descartó que esté en los planes aplicar lo mismo para los títulos de deuda del gobierno.”

Otra falsedad, o media verdad, según que parte de la contradictoria frase se tome; porque no es lo mismo afirmar “se ha logrado revertir” que, como se dice a continuación “amortiguar parcialmente el fenómeno de las entradas de capital".
 Ni lo uno ni lo otro. El fenómeno continúa y la única medida (la inmovilización del 40%) se aplica sólo a ciertos títulos del BCU. 
“No está en los planes” hacer lo mismo con los títulos del gobierno. Lo cual, dado además que sólo rige para los no residentes, es completamente irrelevante a la hora de “revertir” o “amortiguar parcialmente” el fenómeno.
 Preguntamos:
 ¿Por qué no aplicar esta especie de encaje del 40% a todos los títulos públicos?

No nos queda otra interpretación posible: se cortaría un negocio muy rentable a puro costo del Estado Nacional para ciertos intereses financieros internacionales.

Pero hay más: 

“El gobierno central tiene 2,8% del Producto Interno Bruto (PIB) de "caja" para atender las necesidades financieras y la gestión fiscal, a lo que se suman algo más de 4% del PIB por créditos contingentes aprobados por organismos internacionales. En total son unos US$ 3.700 millones que "aseguran una base muy sólida para enfrentar cualquier problema", afirmó el ministro de Economía.
Lorenzo señaló que "protegerse en un contexto de bajas tasas de interés (en el mundo desarrollado) implica aceptar un costo fiscal que el año pasado fue de más de 1,1 punto del Producto (PIB)", debido a que el interés con el que se endeuda el gobierno en pesos es mayor al que recibe por sus reservas. Agregó que de acuerdo a lo ocurrido en la primera mitad del año, se prevé que en 2013 ese costo "se va a acrecentar en 0,25 puntos del PIB" (a 1,35%).

Eso "representa una erogación que se contabiliza en el resultado fiscal equivalente a US$ 700 millones o US$ 750 millones anuales", añadió.
Ese es el costo de proteger a la economía de su "fragilidad más importante", que ha sido "no encontrar financiamiento para sostener las políticas", aseguró Lorenzo.
El ministro señaló que los ajustes fiscales en nuestro país no ocurrieron solo porque los déficits fueran altos, sino porque "además no había quien nos prestara para financiar el déficit y hacer la renovación de nuestra deuda".
"Este es un cambio radical. Que tengamos liquidez y acceso a financiamiento para generar márgenes de maniobra es una de las transformaciones más importantes que hacen que todo el análisis de la política fiscal deba hacerse de un modo diferente a como lo hemos hecho hasta este momento", espetó Lorenzo en dirección a los analistas”


O sea: 
para prevenir la posibilidad de que el gobierno en un futuro más cercano o más lejano no tenga acceso a financiamiento externo se gastan 700 a 750 millones de dólares anuales en pagar intereses que, dadas las bajas tasas existentes en el mundo son exorbitantes. Coloquemos las cifras en contexto: Con 700 millones de dólaresanuales llevamos, por ejemplo, el ferrocarril a un nivel de  operatividad eficiente en un año. Y, dada la previsible escasez y encarecimiento acelerado de los combustibles fósiles, el ferrocarril será una necesidad vital para el país. Ya lo es. 
O, también a modo de ejemplo, la inflación que tanto preocupa al gobierno y que tanto incide, precisamente, en estos costos financieros (la unidad indexada evoluciona exactamente con el índice de precios al consumo) tiene dos componentes clave: alimentos y vivienda. 
Dentro de este último rubro los alquileres son el componente mayor. Pues bien, con 700 millones de dólares se construyen, aproximadamente, 10 mil viviendas por año. No sólo se mejora la calidad de vida de miles de compatriotas, también se baja significativamente la inflación.

Más adelante el Ministro coloca la frutilla de la torta: 

“Por otra parte, dijo que si el gobierno hubiera decidido mantener el nivel de dolarización de la deuda pública del año 2000, hoy el monto de la deuda representaría menos de 20% del PIB. Pero se optó por mitigar el riesgo cambiario, lo que hace asumir más deuda hoy, pero menos en el futuro si el dólar pega un salto.”


Suponiendo que el Ministro establezca la comparación con la deuda neta y aceptando sus cálculos ésta asciende al 26% del PBI.
 O sea, el Ministro reconoce que si se hubiera seguido emitiendo deuda en dólares esta sería más de un 23% menor de lo que es ahora. Si se está refiriendo a la deuda bruta entonces la deuda pública sería la tercera parte de la que es ahora.
 Tomando la versión más “benigna” del costo del cambio de deuda en dólares a deuda en unidades indexadas, el mismo asciende a unos 6.000 millones de dólares aproximadamente.

 O sea, deberíamos 20.000 millones en lugar de los 26.000 que debemos.

La emisión de deuda en unidades indexadas está en el fondo de todo este desastre. Porque, precisamente, la existencia de esta deuda es el principal atractivo para los capitales especulativos.
Si la deuda estuviera nominada en dólares no existiría el beneficio extra que representa la traducción a dólares de la inflación para el comprador de títulos en unidades indexadas. 

Más aún, al caer el influjo de capital especulativo hubiera sido ciertamente menor el atraso del tipo de cambio. 

Lo cual hubiera derivado adicionalmente en menos impulso al ingreso de dichos capitales.

El argumento oficial para emitir deuda en unidades indexadas es que se trata de un “seguro”. O sea, ante una situación de devaluación brusca de la moneda nacional y mientras la inflación exacerbada que suele acompañar las devaluaciones en una economía tan pequeña y abierta como la uruguaya no se “coma” el salto cambiario, la deuda en unidades indexadas implicaría menor monto total de deuda y menores pagos de intereses expresados en dólares.

La historia demuestra que tanto en 1982 como en 2002 (las dos devaluaciones bruscas) el período en que hubiera sido, para el erario nacional, “buen negocio” tener mucha deuda en unidades indexadas fue breve. 
Después de 1982 se demoraron 10 años en alcanzar la paridad promedio entre devaluación e inflación vigente en los 9 años anteriores (entre 1973 y 1982). Pero en el último episodio devaluatorio, el de 2002, dicha paridad se alcanzó ya en 2003. O sea, el eventual “alivio” obtenido de tener mucha deuda nominada en unidades indexadas hubiera desaparecido en ese lapso.

PRIMERA ALTERNATIVA A LA POLÍTICA OFICIAL:
 No emitir más deuda en unidades indexadas.
 Pero, con esto solamente no resolvemos el problema del ingreso de capital especulativo, una posible solución sería: SEGUNDA ALTERNATIVA:
 Gravar fuertemente dicho ingreso. 

TERCERA ALTERNATIVA:
 Pagar la deuda a medida que vaya venciendo. En este caso la deuda nominada en pesos-unidades indexadas debería pagarse con emisión monetaria.
 Nos dirán: “pero eso sería inflacionario porque esos pesos aumentarían la masa monetaria”. Eso es falso: los pesos que recibirían los especuladores al cobrar sus títulos no irían al supermercado o la feria. 
En todo caso se utilizarían mayoritariamente para comprar dólares.
 Producirían así una apreciación del tipo de cambio, efecto que busca el Gobierno cuando compra dólares para evitar su caída. Se cortaría de esta forma el círculo vicioso en el que el país está metido

Por más que así lo proclame el gobierno no está un una posición cómoda. Como demostramos en el trabajo anterior sobre el tema (“Actualización…”) los vencimientos de 2013 suman 7.500 millones de dólares.

Hemos entrado en una calesita en la cual se necesita emitir deuda para cubrir los vencimientos de la deuda anterior. Ya no estamos en condiciones de pagar ni siquiera los intereses.
 Tal lo que surge de la comparativa (y volvemos a referirnos al mismo trabajo) entre la situación al 30 de junio de 2012 y la vigente al 31 de diciembre de ese año.
 Tal vez, si el gobierno dejara de emitir deuda en pesos (o unidades indexadas) para “esterilizar” las compras de dólares que realiza con el fin de no dejar caer más aún el tipo de cambio cortaría el círculo vicioso en el que estamos metidos. 
No se generaría más inflación (como demuestra cualquier estudio objetivo la inflación que tenemos no obedece al aumento de la masa monetaria) y caería la presión sobre el tipo de cambio, con lo cual no habría necesidad de salir a comprar más dólares.

El beneficio colateral que el gobierno ve a esta política (tener mucha “caja” para hacer frente a una eventual reversión del flujo de capitales) es irrisorio. Con vencimientos anuales por 7.500 millones de dólares y sumando la “caja” del gobierno con las reservas sin contrapartida del Banco Central, tenemos para apenas más de un año. Al 31 de diciembre de 2012 el BCU contaba con “activos de reserva sin contrapartida con el sector financiero” (o sea que no son encajes bancarios) por 6.500 millones de dólares.

 Sumados a los 3.700 millones que afirma Lorenzo tiene la “caja” del Gobierno da un total de 10.200 millones de dólares. Algo así como 16 meses de vencimientos de deuda. Lo más grave es que esta contabilidad empeora rápidamente. A medida que crecen las reservas crece, pero mucho más rápido, el costo de este mecanismo. 
Resumiendo:
 el actual esquema de administración del tipo de cambio, la deuda pública y las reservas se ha constituido en un  circuito de retroalimentación positiva por el cual deuda pública, atraso cambiario, emisión de aquella controlar éste, ingreso de capitales y otra vez mayor deuda pública se retroalimenta.
Los diagramas de flujo que presentamos al final describen las dos fases del fenómeno; la “virtuosa” en la que estamos ahora y la “viciosa” en la que entraremos en algún momento futuro. El tránsito de una a otra es, si la historia es alguna guía, rápido. Entre ambas fases del ciclo se producen gravísimas crisis económicas y financieras.

PARA TERMINAR REPETIMOS: ESTE TRABAJO, Y LOS ANTERIORES NO HACEN SINO REAFIRMAR QUE LA MAYOR PARTE DE LA DEUDA PÚBLICA, EMITIDA EN EXCLUSIVO BENEFICIO DEL SECTOR FINANCIERO “DEUDA ODIOSA” Y ES POR TANTO ILEGÍTIMA.

ESTÉN ATENTOS SEÑORES ACREEDORES. MÁS TEMPRANO QUE TARDE EL PUEBLO SABRÁ ROMPER CON ESTA SERVIDUMBRE QUE CONDICIONA TODA LA POLÍTICA ECONÓMICA.

martes, 7 de mayo de 2013

Colombia, JORGE ELIÉCER GAITÁN: 65 AÑOS


CAYÓ ASESINADO HACE 65 AÑOS

http://www.latinamericanstudies.org/bogotazo/gaitan-1.jpg José Fernando Ocampo (MOIR)

“Hoy como ayer y como mañana sólo hay una verdad, que todas las fuerzas regresivas que se confabulan, todas las tácticas de la reacción, no podrán detener en el camino la revolución ideológica que viene transformando al mundo y que no es el producto de un capricho, sino la consecuencia inevitable y afortunada de una determinación histórica.”
Jorge Eliécer Gaitán, 1946.

Hace sesenta y cinco años caía asesinado Jorge Eliécer Gaitán en plena carrera séptima de Bogotá. El pueblo enfurecido salió a vengar su asesinato y sin dirección y sin rumbo se tomó la ciudad, quemó tranvías, edificios, iglesias, casas y todo lo que encontró a su paso. Amenazó con tomarse el Palacio de gobierno al que responsabilizaba del asesinato. Por eso se hizo famoso el 9 de abril. Era Presidente Mariano Ospina Pérez, del Partido Conservador, llevaba año y ocho meses en Palacio. Había subido al gobierno gracias a la división del Partido Liberal entre Gabriel Turbay y Gaitán. Como consecuencia, Gaitán, a pesar de haber obtenido la tercera votación, después de Ospina y Turbay, había quedado como jefe único del Partido Liberal. La oligarquía liberal dirigida por López Pumarejo, Santos, Lleras Camargo, Lleras Restrepo había hecho mutis por el foro para dejar como jefe único a Gaitán. Un acontecimiento extraordinario servía de escenario a la primera semana de abril, la Conferencia Panamericana de 1948, controlada por Estados Unidos, vencedor indiscutido de la Segunda Guerra Mundial, con una delegación de alto nivel bajo la dirección del general Marshall, en ese momento ya nombrado reconstructor de una Europa destruida por la furia bélica´

Ignoro si Gaitán recordaba en ese momento histórico los acontecimientos de la Conferencia Panamericana de 1906. En ese entonces como en el de 1948, la reunión de los países americanos tenía un significado de gran trascendencia. Estados Unidos llegaba a Bogotá como dueño del mundo. Sólo se le enfrentaba la Unión Soviética, a pesar de haber sido su aliado contra el fascismo en la guerra, cuyo jefe indiscutido, Stalin, estaba a las puertas de la muerte. Cuarenta años antes, ya Estados Unidos era la segunda o tercera potencia mundial, en donde los grandes grupos financieros a lo Rockefeller, Mellon y demás, dominaban su economía y buscaban su expansión financiera por doquier. La potencia del Norte se había robado a Panamá sin que el gobierno colombiano presidido por Marroquín hubiera reaccionado para defender la soberanía nacional. Entonces se reunía la Conferencia Panamericana de 1906 y en ella el país estaba representado por Guillermo Valencia y Rafael Uribe Uribe. En ella la traición de los representantes colombianos fue dramática. Uribe Uribe terminaría su informe al gobierno nacional afirmándole que los estadounidenses—los ladrones de Panamá—se habían hecho “amar irresistiblemente aun de sus peores enemigos”. (Ver Ocampo, Colombia siglo XX, cap. III, http://moir.org.co/-COLOMBIA-SIGLO-... )

Estados Unidos no solamente se había robado Panamá, sino que controlaba Cuba como una colonia, dos veces había desembarcado en México, había instalado dictadores en Guatemala, Honduras, Haití y República Dominicana. No importaba que se hubiera comprometido con los aliados en la Segunda Guerra Mundial contra el fascismo, la juventud democrática de América Latina lo identificaban como el enemigo principal del continente. Que el reconstructor de Europa encabezara la delegación estadounidense a la Conferencia de Bogotá fue tomado como una amenaza para la independencia de América. Una numerosa delegación de juventudes de todo el continente se había hecho presente en Bogotá para desarrollar una “conferencia antipanamericana” contra la injerencia de Estados Unidos. Gaitán iba a ser el personaje emblemático del evento a cuya inauguración estaba invitado ese fatídico nueve de abril. Uno de los dirigentes de la reunión de juventudes latinoamericanas era Fidel Castro. Una hora antes de asistir a la inauguración del evento, Gaitán caía asesinado en pleno centro de Bogotá. Su asesinato produciría lo que quedó en la historia como “el bogotazo”, fatídico 9 de abril.

En el momento de su asesinato Gaitán era el jefe único del Partido Liberal. Meses antes había presidido la famosa “marcha del silencio” contra la violencia del gobierno de Ospina Pérez. En el momento de su asesinato era considerado ya seguro presidente de Colombia, sin competencia alguna, no obstante la candidatura presidencial de Laureano Gómez, a la que se había comprometido la dirección del Partido Conservador como compensación al apoyo del laureanismo a la candidatura de Ospina. Gómez sería elegido presidente en las elecciones de 1950 sin oposición alguna ante la abstención del Partido Liberal como consecuencia de los actos violentos que se desataron contra todos sus dirigentes obligados a exilarse. En ese período surgió la etapa histórica de la que se llamó violencia liberal conservadora. Los gaitanistas se habían organizado en guerrillas liberales para vengar su jefe y tomarse el poder por la fuerza de las armas. Así llevamos sesenta y cinco años, con movimientos guerrilleros de todos los colores. El movimiento gaitanista desapareció rápidamente y fue reemplazado por movimientos guerrilleros de diferente orientación ideológica y política.

Gaitán había aparecido a la escena política ya en 1914 con el discurso pronunciado en el funeral de Rafael Uribe Uribe, a quien el Partido Liberal moderno considera como su fundador, asesinado a escasos metros de donde Gaitán sería inmolado casi treinta y cinco años después. En su oración no menciona la traición de Uribe en la Conferencia Panamericana de 1906. Pero su verdadero ingreso a la política nacional lo constituiría su histórico debate de 1928 en el Congreso sobre la masacre de las bananeras. Es en él donde Gaitán plantea por primera vez su posición antiimperialista contra Estados Unidos. Había entrado al Congreso con un movimiento disidente, por medio del cual desembocaría en la fundación de la UNIR—Unión Nacional Izquierdista Revolucionaria—el cual desaparecería muy pronto, después del asesinato en Fusagasugá de varios de sus militantes, del cual acusaría a Carlos Lleras Restrepo, entonces secretario de Gobierno de Cundinamarca y presidente del país en el período de 1966 a 1970. Gaitán no abandonaría su posición antiimperialista y esa se constituiría en una característica fundamental de su carácter histórico en la política nacional. Acertaban los estudiantes de la conferencia antipanamericana del 48 en su invitación de Gaitán a inaugurarla.

Gaitán no se había sumado a la candidatura de unidad nacional del candidato liberal Enrique Olaya Herrera para las elecciones de 1930. Representaba un movimiento disidente, propio, sin mucha estructura ideológica, pero con posiciones democráticas, ya desde ese momento antiimperialistas, imposibles de conciliar con las de Olaya que llegaba a la presidencia comprometido con el imperialismo yanqui. Desde el principio de su trabajo parlamentario tuvo claridad sobre el fascismo. Acababa de ascender Hitler a la política alemana. Ya Laureano Gómez había tomado partido a su favor, recién llegado de su embajada en Alemania. Dirigiría el ala fascista del Partido Conservador con el que coincidirían en una u otra forma personajes de extrema derecha como Fernando Londoño y Londoño, Silvio Villegas y Alzate Avendaño. Por eso Gaitán sería contundente tanto en su caracterización del fascismo como en su posición política frente a la extrema derecha colombiana. Y plantearía tanto su diferencia ideológica con ese movimiento como su caracterización

“El fascismo,” explicaría, “es, ante todo y desde el punto de vista estatal, una reacción contra el sistema democrático, mejor dicho contra el sistema representativo. Él impugna…con franqueza el principio básico de la democracia, proclamando, en cambio, sin reticencias, la dictadura del Estado por el Estado mismo.” (Las mejores oraciones de Gaitán, Editorial Jorvi, 1948, p. 105)

Si estaba contra el fascismo, también estaba contra el marxismo. Pero no los confundía. Su movimiento unirista ni era fascista ni marxista, se proclamaba positivista. El marxismo, según Gaitán, no se podía confundir con el fascismo. Rechazaba la dictadura del Estado por el Estado de carácter fascista. Pero también la dictadura de la clase proletaria sobe las otras clases, que es lo, que según él, defiende el marxismo. Esa era la diferencia fundamental entre las dos posiciones políticas. En ese momento no se planteaba ese fascismo encubierto neoliberal no estatista como en la actualidad, pero sí basado en el poder de los monopolios económicos, como también lo fue en época de Hitler y Mussolini. Gaitán se confiesa positivista:

“He aquí que nos diferenciamos de las escuelas materialistas filosóficamente hablando, las cuales, al igual que las espiritualistas, pretenden darnos como verdad neta el primer origen y el último efecto de las cosas. Pero como positivismo es aceptación de los fenómenos existentes, no puede negarse al reconocimiento de las fuerzas síquicas que llamamos ideales, dado que ellas pertenecen a la vida antropológica, como observables y comprobables.” (Íbid., p. 112)

Está claro, Gaitán no era marxista. Por eso, quienes se proclamaban marxistas de la época, primero en el Partido Socialista y luego en el Partido Comunista, se enfrentaron con él en el Congreso y en la plaza pública y en los sindicatos. Ese enfrentamiento irá hasta la propia muerte de Gaitán. El Partido Comunista nunca entendió la posición antiimperialista de Gaitán ni su enfrentamiento con los monopolios económicos ni su papel en la política nacional. En las elecciones de 1946 los comunistas apoyaron la candidatura presidencial del representante de la oligarquía liberal Gabriel Turbay, atacaron la candidatura disidente de Gaitán y se enfrentaron a su jefatura pasada la derrota liberal. A pesar de haber coincidido con él en el apoyo a Alfonso López Pumarejo para su primera presidencia nunca lograron un acuerdo en la organización del movimiento obrero. Gaitán no apoyó a la CTC de orientación liberal como lo hizo el Partido Comunista y organizó su propia central obrera. Corrían tiempos procelosos con el ascenso de Hitler en Alemania, el triunfo de Franco en la guerra civil española, el ingreso de Estados Unidos en la guerra mundial con los aliados enfrentados al fascismo mundial, el rompimiento de relaciones de Colombia con el Eje fascista, la amenaza del fascismo colombianos dirigido por Laureano Gómez y Gilberto Alzate Avendaño de guerra civil contra López Pumarejo. Gaitán se enfrentó al fascismo e hizo parte del gobierno de Santos que alineó a Colombia con los aliados en contra del Eje. No obstante, el Partido Comunista mantuvo su enfrentamiento con Gaitán, al que siempre acusó de fascista.

No fue la única diferencia de Gaitán con los comunistas. También sostuvo con ellos un histórico debate sobre el problema de la tierra en Colombia. Denunció en el Congreso la concentración de la tierra en Cundinamarca, Tolima y Antioquia. Existían en Fusagasugá hacia el páramo de Sumapaz grandes latifundios, frente a los cuales estalló una batalla de los campesinos. Gaitán los apoyó. A raíz de ese movimiento desarrolló uno de los más interesantes debates en el Congreso de entonces alrededor del problema de la propiedad de la tierra. Y planteó que en Colombia el problema agrario podía dividirse en tres aspectos: las tierras no cultivadas, unas con título legítimo y otras sin él; las tierras cultivadas con título legítimo y sin él; y las relaciones entre el trabajo humano y el capital agrario existentes en todas las formas de propiedad agraria. De este análisis concluye que “el país debe llegar a la expropiación de todas las tierras que no estén siendo trabajadas, con la sola excepción de las reservas forestales, precisamente determinadas por la técnica.” (Íbid., p. 113) Y de allí planteaba la conclusión fundamental de una revolución democrática, la entrega de la tierra a los campesinos: “esas tierras expropiadas podrán ser entregadas, previa una organización técnica, a los campesinos en forma gratuita.” (Íbid., p. 125)

Constituía el principio simple de “la tierra para el que la trabaja”, esencia de la revolución democrática en el terreno económico. Los socialista y comunistas de entonces defendieron en el Congreso un principio planteado por Marx en el tercer tomo de El Capital de la nacionalización de la tierra para ser arrendada a los capitalistas, principio fundamental aplicable a una economía capitalista avanzada, pero excluida en todos los países donde sería necesario aplicarla por temor a caer en el socialismo. Pero Lenin, en su famoso trabajo sobre el desarrollo del capitalismo en Rusia, tomó de Marx una modificación del principio general para aplicarla a países donde existen formas feudales o semifeudales de propiedad, en donde no es posible forzar la nacionalización de la propiedad agraria. Sin haber leído a Marx o Lenin en estos temas especializados, Gaitán coincide con una solución democrática al problema de la tierra en un país como Colombia, en donde predominaban el latifundio y el minifundio. En esa forma coincidía con Lenin y no con los congresistas comunistas.

Como ministro de Educación en 1940, Gaitán se opone al adoctrinamiento ideológico en el sistema educativo. Plantea, entonces, que la Iglesia Católica no debe monopolizar el control de los contenidos de la educación ni imponer la doctrina religiosa en las escuelas. Así mismo defiende la dotación estatal de los textos escolares, no de las editoriales ni de las instituciones religiosas. Se opone a la dirección vertical de la educación desde el Ministerio, lo que considera una orientación totalitaria. Por eso postula una especie de lo que la Ley General de Educación de 1994 denominaría “la autonomía escolar”, mediante la cual las instituciones son las que definen los contenidos educativos sobre la base de unos planteamientos mínimos de la norma. Con energía denuncia el pago de los educadores en los municipios con aguardiente como sucedía en el país hasta la aprobación del Estatuto Docente defendido por los maestros y aprobado en 1979. Sobre la educación superior consideraba que las universidades no eran para todo el mundo, por lo cual el Estado debería promover la educación técnica intermedia. Defendió que en los ramos del saber existen gradaciones, que las capacidades individuales no son uniformes, que el orden social es el que debe definir la organización de la educación. Y resume así su criterio educativo: “Debemos y necesitamos otorgar todo nuestro apoyo a la alta cultura de investigación y de pensamiento, pero sin olvidar por ello las distintas gradaciones y zonas de hombres a quienes hay que armar con los conocimientos prácticos para los distintos menesteres de la lucha vital” (Íbid. p. 254).

Que los estudiantes antiimperialistas de América Latina reunidos en Bogotá para la Conferencia Panamericana de 1948 hubieran invitado a Gaitán a instalar su encuentro continental no es una mera coincidencia. Es que Gaitán defendía una posición antiimperialista. Conocía muy bien la historia del continente, la invasión de Estados Unidos a Cuba, sus atropellos en México y Centroamérica, el robo de Panamá a Colombia, la matanza de las bananeras por la United Fruit Company en el Magdalena. Estaba por una posición nacionalista, no de derecha fascistoide, sino de izquierda de defensa de la soberanía nacional. Por eso defendía en sus discursos: “Ni ahora ni nunca claudicará nuestro espíritu nacionalista. Hoy y siempre lo defenderemos porque creemos que las naciones latinoamericanas tienen un peligro cierto en los imperialismos, pero nuestro nacionalismo ha de ser siempre un culto severo y solemne a la República.” (Íbid., p. 86).
Por esa conciencia tenía claro que había surgido en el mundo una nueva forma de dominación de unos países sobre otros que no consistía en la imposición de un gobierno directo del país colonial, sino indirecto, por otros medios: “No veremos ya los cañones disparando contra las naciones débiles ni la provocación de revoluciones internas. El sistema será distinto y ceñidamente legal en apariencia, se enviarán al país que quieren dominar grandes empresas, bancos poderosos, capitales ingentes que lo irán invadiendo y dominando con la aceptación regocijada de los ciudadanos. Ya no se tratará de violar la ley escrita, sino que mediante la expansión financiera aun permaneciendo inviolada la legislación se impondrá el más fuerte desde el punto de vista económico. No se necesitará perpetrar el ataque al derecho del estado débil, sino que este será absorbido por las vías legales y quedará entregado legalmente al adversario. He ahí el hecho de la conquista técnica.” (Íbid., p. 59)

Su coincidencia con la posición de Lenin sobre el imperialismo como una etapa de dominio del capital financiero es sorprendente. No resulta extraño que Estados Unidos lo considerara una amenaza en la presidencia de Colombia. Resulta completamente secundario el descubrimiento seguro de la mano asesina. Gaitán no le convenía al imperialismo estadounidense y a la oligarquía colombiana liberal que lo había ya abandonado ni a la oligarquía conservadora que lo veía como su peor enemigo. Por eso lo sacrificaron

Jorge Eliécer Gaitán abrigaba una posición antiimperialista. Consideraba a Estados Unidos el enemigo de Colombia y de América Latina. Se enfrentó a la oligarquía liberal conservadora que ha dominado en el país. Fue un opositor radical de las tendencias fascistas que se alinearon con Hitler, Mussolini y Franco en la política colombiana. Estuvo con los obreros en su lucha por las reivindicaciones económicas. Fustigó el gobierno asesino de los obreros masacrados para defender el monopolio de la United Fruit Company. Levantó su voz en el Congreso para destapar una estructura de la tendencia de la tierra en manos de terratenientes, a favor de los campesinos. Vapuleó los gobiernos conservadores y liberales que entregaron el petróleo a la Tropical. Se opuso radicalmente a las concesiones de los ferrocarriles de La Dorada y Puerto Colombia. La candidatura de Gaitán en 1946, su oposición al gobierno conservador de Ospina Pérez, la marcha del silencio de 1948, su posición antiimperialista, el levantamiento popular del 9 de abril en reacción contra su asesinato, las guerrillas liberales que se levantaron para vengar su caudillo, constituyeron elementos prerrevolucionarios nunca antes experimentados en Colombia. Se dieron condiciones para que se produjera un cambio político, económico y social profundo en Colombia. Ese es el significado histórico de Gaitán en la historia nacional.

El Che alertó que la construcción del socialismo debe realizarse desde una perspectiva crítica y humanista



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por Aurelio Alonso, sociólogo y ensayista cubano, subdirector de la revista Casa de las Américas.

“El socialismo económico sin la moral comunista no me interesa. Luchamos contra la miseria pero al mismo tiempo luchamos contra la alienación”. Che.

Demoramos 20 años en descubrir al Che, y no podemos olvidar aquel reclamo dramático de Fidel en su discurso conmemorativo del vigésimo aniversario de su caída, en octubre de 1987, cuando pedía que se le estudiara al menos, que se le conociera. Él lo conoció como nadie. Lo conoció desde México -”en casa de María Antonia”- y se dio cuenta desde el primer encuentro de que andarían juntos para siempre.

Juntos, incluso después de que cayera en combate, en defensa de una certeza que compartían: la Revolución Cubana no podría ver plenamente realizados sus objetivos sin un cambio radical a escala continental que rompiera con la sujeción a la dominación imperialista.

Washington no solo nos dejó sumidos en un bloqueo implacable sino que extremó sus estrategias y empeñó su poder en impedir que el resto del continente se liberara de los lazos de dependencia neocolonial. Aquella máquina infernal también le arrancó la vida.

El legado del Che lo tuvimos que asimilar entonces por etapas. Después de su muerte, y de inmediato, el legado ético fue incorporado en términos prácticos. En el ejemplo de su entrega en la lucha, de su conducta de vida, y en los valores que defendió. “Seremos como el Che”, enseñamos a proclamar a nuestros pioneros, para que no olvidaran cómo debemos ser, más que como un vaticinio. Incluso, a partir de los 70, en la adopción inevitable de las fórmulas económicas que él había criticado, nos aferramos a aquellos valores y ellos contribuyeron también a mantener latente la diferencia del proyecto socialista cubano. Su huella se hizo indeleble.

Pero fue a los 20 años de su muerte que comenzamos en realidad a recuperar su legado teórico. Las críticas que había formulado al sistema soviético se hicieron evidentes por las debilidades que le condujeron a la desintegración. Los debates publicados en 1963 y 1964 contienen sobre todo la parte expositiva de su propuesta de sistema frente al modelo soviético, basado en el cálculo económico.

Pero su mirada remontaba la discusión de las fórmulas, como le aclaró al periodista francés Jean Daniel, en 1963: “El socialismo económico sin la moral comunista no me interesa. Luchamos contra la miseria pero al mismo tiempo luchamos contra la alienación”. En El socialismo y el hombre en Cuba se sintetiza claramente esta perspectiva crítica, humanista, antidogmática, que advierte que se puede salir hacia el comunismo y no llegar. “La tarea de la construcción del socialismo en Cuba debe encararse huyendo del mecanicismo como de la peste”, nos alertó.

Solo ahora han podido aparecer los Apuntes críticos a la Economía Política, que recopilan sus críticas al Manual de Economía Política de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética, actas del Ministerio de Industrias, y comentarios de lecturas, que permiten una mejor aproximación a la lucidez herética que le objetaban sus adversarios ortodoxos.

El Che pudo constatar la inexistencia de una economía política del socialismo en la banalidad misma de su planteo. Criticó las incongruencias forzadas en la evaluación de un “capitalismo agonizante” que no agoniza, una “vía no capitalista de desarrollo” que no se puede precisar, una “clase obrera dirigente del movimiento de liberación nacional” donde prácticamente no existe clase obrera, y otras similares.

Y vio con claridad que el futuro ansiado sería irrealizable si no se cambia radicalmente también la visión del poder en la nueva sociedad: “Las masas deben tener la posibilidad de dirigir sus destinos, resolver cuánto va para la acumulación y cuánto al consumo, la técnica económica debe operar con estas cifras y la conciencia de las masas asegurar su cumplimiento”. Es el debate del socialismo a reinventar el que subyace en estas líneas.

La parte de su legado que solo hemos sabido interiorizar a partir del derrumbe que predijo. Y lo que esencialmente faltó a aquella construcción lamentablemente fracasada.

Otra parte del legado del Che la hemos comenzado a confirmar a partir de este siglo, y tiene que ver con la armazón de un orden internacional diferente. La encontramos sobre todo en sus discursos de 1961 en Punta del Este, 1964 en Ginebra y 1965 en Argel. Aquí se encuentran las propuestas y las reflexiones que sustentan el proyecto de integración que el cambio que ha comenzado a materializarse en América Latina ha plasmado en el ALBA.

Se percibe en la coincidencia de las 29 propuestas formulada en Punta del Este en 1961 contra la Alianza para el Progreso introducida por Estados Unidos, y en juicios de tanto alcance como el que expresó en Ginebra en 1964: “Si todos los pueblos que viven en condiciones económicas precarias, dependientes de potencias extranjeras en algunas fases vitales de su economía y de su estructura política y social, son capaces de resistir las tentaciones y ofrecimientos hechos fríamente, pero al calor de las circunstancias, e imponen aquí un nuevo tipo de relaciones, la humanidad habrá dado un paso adelante”. La humanidad ha movido ya un pie.

La humanidad ha comenzado a luchar también por la democracia, en los iluminados términos que el Che nos la ayudó a despejar en Guerra de Guerrillas: un método, cuando advertía:
“No debemos admitir que la palabra democracia, utilizada en forma apologética para representar la dictadura de las clases explotadoras, pierda su profundidad de concepto y adquiera el de ciertas libertades más o menos óptimas dadas al ciudadano. Luchar solamente por conseguir la restauración de cierta legalidad burguesa sin plantearse, en cambio, el problema del poder revolucionario, es luchar por retornar a cierto orden dictatorial preestablecido por las clases sociales dominantes: es, en todo caso, luchar por el establecimiento de unos grilletes que tengan en su punta una bola menos pesada para el presidiario”.

No en balde subrayaba Fidel, hace 20 años, en el discurso que cité al inicio, que “los escritos del Che, el pensamiento político y revolucionario del Che, tendrán un valor permanente en el proceso revolucionario cubano y en el proceso revolucionario de América Latina”. Hoy podemos confirmarlo ya a plenitud. Y el futuro seguramente nos llevará a descubrir ángulos que no se nos revelan aún.

Aurelio Alonso, sociólogo y ensayista cubano, subdirector de la revista Casa de las Américas.
Publicado por Refundación Comunista Uruguay

Tomado de Noticia Uruguayas: http://noticiasuruguayas.blogspot.ca/ 

 

sábado, 4 de mayo de 2013

Argenina_Analisis_Alfredo_Zaiat_Puja distributiva

 Por Alfredo Zaiat
Los precios de bienes y servicios suben porque la emisión monetaria es elevada. La cotización del dólar en el circuito marginal aumenta porque existen muchos pesos en el mercado. El consumo de bienes durables se incrementa porque “la gente” no sabe qué hacer con el dinero que le sobra. Las expectativas de los actores económicos son negativas porque la expansión monetaria disimula desequilibrios de las principales variables, en especial las cuentas fiscales por el alza del gasto público. Casi todo lo que sucede en la economía tiene su origen en la emisión de dinero y, por lo tanto, el principal y único responsable es el Banco Central y los políticos populistas que influyen sobre sus decisiones. Está bien ganada así la definición de teoría monetarista. La cantidad de circulante es el determinante fundamental para evaluar la tendencia de la economía y para proponer medidas tras el objetivo de alcanzar “el equilibrio”. Es una corriente analítica de larga tradición en la historia del pensamiento económico, adquiriendo mucha influencia a partir de la década del 70 reteniendo hasta el presente una posición hegemónica en el espacio interpretativo de fenómenos económicos. Ese amplio dominio en el debate público está reflejado en analistas legos y un sector de la población que repite sus postulados como verdades absolutas. Por ese motivo, son expuestas como si fueran parte de la única teoría válida anulando cualquier otra alternativa. Tiene la virtud del mensaje superficial: mucho dinero en efectivo en el mercado es negativo; poco, positivo. Explicación monocausal de la inflación que posee una atracción irresistible por lo vulgar, condición que merece advertirse para eludir confusiones y, especialmente, para evitar que un sector de la población termine defendiendo intereses no propios.

Pese a que el discurso predominante es que la emisión es el motivo de la persistencia de la inflación desde 2007, año que comenzó una etapa de aceleración luego de un período (2003-2006) de relativa tranquilidad en ese frente, existe otra visión sobre las fuentes de tensión en los precios. Esta no considera que las políticas fiscales y monetarias hayan sido el origen de la inflación, sino que la causa se encuentra en incrementos de costos ligados a la puja distributiva y mecanismos de indexación, a lo que le agrega el impulso dado por shocks externos provocados por el incremento de precios internacionales de las exportaciones de materias primas. El marco teórico para abordarla lo brinda la corriente estructuralista de la inflación que analiza múltiples causas y explicaciones del fenómeno de aumento sostenido del nivel general de precios.

El actual ciclo de la inflación reconoce su inicio en una megadevaluación, alteración de los precios relativos y en una fuerte suba de los precios internacionales de los alimentos (denominada inflación importada). Esto último impactó en los costos directa e indirectamente por exportaciones e importaciones, que luego derivó en un proceso de intensificación de la puja distributiva, lo que se conoce como mecanismo de propagación. Este adquiere cierta autonomía a partir de determinados niveles pasando a ocupar un lugar relevante como factor explicativo de la inflación. Otros países latinoamericanos también registraron aumentos de los precios de las materias primas, causa subyacente de la inflación, pero en el caso argentino el impacto fue mayor. Esto fue así porque la política de tipo de cambio no actuó como atenuante al mantener su competitividad con miniajustes de devaluación de la moneda. Los derechos de exportación (retenciones) intervinieron para compensar el efecto de esa estrategia, medida limitada a partir del rechazo a la resolución 125 en la votación en el Senado. Esa derrota del oficialismo actuó como una importante restricción de política antiinflacionaria.

El esquema Metas de Inflación aplicada por otros países, como Brasil, atenúa el impacto de los aumentos de precios internacionales de materias primas con tasas de interés elevadas y apreciación del tipo de cambio. El resultado de una inflación más baja se paga afectando la actividad económica por la caída de la demanda de la producción nacional y por el disciplinamiento de la puja distributiva. Este se concreta al limitar a los formadores de precios internos por la competencia importada, facilitada por la apertura con un tipo de cambio atrasado, y manteniendo el salario real de los trabajadores constantes, sin capacidad para mejorar la distribución del ingreso. Esa estrategia (atraso cambiario y tasas altas para controlar la inflación en un contexto de precios internacionales elevados) provoca otras distorsiones de largo plazo, como la primarización de las exportaciones, el alza del endeudamiento y el aumento de la vulnerabilidad externa por el movimiento de capitales especulativos.

En la investigación Márgenes unitarios flexibles, ciclo económico e inflación publicado por el Cefid-Ar, Gustavo Murga y María Agustina Zelada explican que la política cambiaria argentina favoreció el crecimiento del empleo y el Producto, pero también las condiciones para que los industriales puedan enfrentar la competencia importada manteniendo márgenes elevados. Señalan que el grado de sindicalización y la extraordinaria recuperación económica de los últimos años que dio mayor poder de negociación a los trabajadores también marcan una diferencia a la hora de medir los diferentes impactos de la inflación en cada país. Para agregar que “debido a estas dos cuestiones, la aceleración de la inflación en el caso de Argentina, a diferencia del resto de América latina, puede explicarse por un mecanismo autónomo de los impulsos internacionales y la puja distributiva”.

Murga y Zelada indican que pueden encontrarse entonces los ingredientes necesarios para evaluar que la historia inflacionaria reciente podría responder a otras causas y mecanismos en los cuales la teoría económica convencional no repara: inflación importada y puja distributiva. “La inflación importada puede ser de esta manera la causa del incremento del nivel general de precios, en tanto impulso exógeno. Y mientras el tipo de cambio nominal no contribuya a amortiguar el efecto del mismo, la puja distributiva puede convertirse en un mecanismo transmisor y acelerador de la inflación”, afirman.
¿Qué significa puja distributiva? La corriente estructuralista entiende a la inflación como resultado de un conflicto que surge a partir de la distribución del ingreso entre los asalariados y las empresas. “De este modo se vuelven necesarias regulaciones para pautar la velocidad de crecimiento de los ingresos de asalariados y capitalistas con el fin de evitar la inflación, y su aceleración, directamente asociada a la escalada del conflicto distributivo”, señalan Murga y Zelada. El conflicto surge cuando las firmas trasladan a precios el incremento de sus costos porque no les alcanza, o no se conforman, con el hecho de poder recuperar por rotación (cantidades vendidas) lo que pierden en tasa de ganancia (caída efectiva del margen unitario).

De ese modo adquiere centralidad la dinámica de la negociación paritaria anual donde intervienen los dos actores principales (empresa y sindicato) con el Estado involucrado en esa tensión en función a su posición respecto a la distribución del ingreso. Esta última variable mejora cuando avanza la tasa de crecimiento de los salarios sobre la de los márgenes unitarios, como se ha registrado en los últimos años, según Murga y Zelada. Pero, a la vez, mencionan que ello no puede lograrse sin consenso o disciplinamiento puesto que “cabe la posibilidad de que los productores trasladen a precios lo que consideran como un incremento de sus costos”. Por ese motivo aconsejan estudiar el movimiento de salarios y margen unitario (ganancia) de cada uno de los sectores productivos para instrumentar una política de ingresos efectiva tras el objetivo de estabilizar la inflación y de este modo lograr una mejora sostenible en la participación de los asalariados en el ingreso.

Toamdos de: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-219281-2013-05-04.html



viernes, 3 de mayo de 2013

Las nuevas tareas de la reforma agraria en América Latina

¡Hola! Comparto esta excelente entrevista que la hicieran al líder del Movimiento de Trabajadores Sin Tierra de Brasil, Joao Pedro Stedile, en donde habla de lo que significa la reforma agraria hoy y el papel del agronegocios y los transgénicos.



Correo del Orinoco
Entrevista | Nº 1.286  
Joao Stédile, líder del MST, estima que las modernas luchas campesinas ya no son contra el latifundista tradicional sino contra las transnacionales productoras de alimentos contaminados
Manuel Abrizo, Caracas

Para Joao Pedro Stédile, líder y uno de los fundadores del brasileño Movimiento Sin Tierras (MST), las modernas luchas campesinas no se limitan al tradicional reclamo de “tierra para el que la trabaja”, sino que consideran el territorio como un espacio integral e integrador y propugnan la armonía entre seres humanos y naturaleza. Cita, para ilustrar su postura, a bolivianos y ecuatorianos, que viven en una sociedad campesina de valores arraigados
Expone que los pueblos originarios, bolivianos y ecuatorianos desarrollaron el concepto de que la tierra es más que un espacio de trabajo, más allá de la consigna zapatista de “tierra para quien en ella trabaja”
“Nos dijeron: es más que eso” (la tierra para quien la trabaja), señala este hombre de ojos azules, descendiente de una familia de inmigrantes que cultivaba uvas en Brasil
Tierra “no es solo para trabajar. Tierra es territorio, donde uno reproduce su vida. Tierra es cultura. Si tú no tienes la tierra no tienes territorio, no tienes cultura; por lo tanto, no te reproduces como sujeto social. Entonces, ahí incorporamos, en la lucha por la reforma agraria, que tomar una tierra no es solo para trabajar, sino también para controlar el territorio y enfrentar al capital; para que el pueblo de Venezuela controle el territorio donde vive, para que el pueblo de Brasil controle el territorio donde vive”. Entonces, añade, “la reforma agraria de ahora no es la tradicional del siglo XX. Ahora la reforma agraria tiene otros componentes que nosotros llamamos de nuevo tipo”
Asienta que “este nuevo tipo” consiste en ver la tierra como un espacio territorial que debe ser defendido para el trabajo, al igual que se protege y conservan la naturaleza, el agua y la biodiversidad. (clic abajo para continuar)

Un segundo aspecto, es que la tierra es para garantizar la soberanía alimentaria. De allí que la reforma agraria no solo implica la posibilidad de trabajo para la campesina y el campesino, sino que debe garantizar alimentos sanos para el pueblo
Sustenta que no tiene sentido una reforma agraria con campesinas y campesinos en el campo y gente pasando hambre en las ciudades. Por ello es vital el propósito de la soberanía alimentaria como un segundo aspecto de las políticas de reforma agraria. Pero para Stédile no se trata de millones de toneladas de alimentos contaminados con agrotóxicos. Por eso plantea un tercer aspecto: la producción de alimento sanos.
“Las transnacionales”, argumenta, “utilizan mucho veneno. En Brasil somos los campeones mundiales en uso de veneno agrícola. Se utilizan cinco litros de veneno por persona por año. Eso contamina el agua, la tierra y nuestro organismo, porque viene en cuentagotas en los alimentos y produce cáncer, porque el veneno químico al entrar al estómago y a la red sanguínea, las células se vuelven malas. La mayoría de los cánceres hoy son producidos por los agrotóxicos.”
Entonces la reforma agraria tiene que producir sin veneno, y para producir sin veneno se tienen que crear escuelas de agroecología”
El líder de los llamados MST destaca que, en el aspecto de la producción de alimentos sin agroquímicos, existe un gran debate ideológico entre las grandes corporaciones transnacionales y los movimientos campesinos
Por un lado, las transnacionales productoras de alimentos señalan que no es posible producir a gran escala sin maquinaria y sin químicos, mientras que los movimientos campesinos, como el MST, sostienen todo lo contrario. Argumenta que se deben utilizar técnicas apropiadas, ya que existe un acumulado científico que lo hace posible y que solo basta difundirlo. Para ellos están las escuelas de agroecología
Un cuarto elemento que incorpora este moderno concepto de reforma agraria se debe a la expansión de la agroindustria a los sectores campesinos de manera que puedan incorporar valor agregado al producto primario
“¿Qué pasa?”, se pregunta, “¿si el campesino tiene tierras, aplica la agroecología para producir la leche y le vende a la empresa Nestlé? Nestlé le paga 50 centavos y la vende a 1,50. Así nadie va a salir de la pobreza. Entonces tenemos que cambiar a Nestlé por pequeñas empresas. No vamos a vender a 50 céntimos sino a 1, pero es menos que 1,50. Entonces, gana el consumidor y gana el campesino”
Un último aspecto que Stédile considera crucial está asociado con la educación, para evitar el error que cometieron Pancho Villa y Emiliano Zapata, líderes populares (ambos analfabetos) que hicieron una revolución en México; tomaron el poder, pero no sabían escribir los decretos. Entonces regresaron al campo a cultivar la tierra y allí fueron asesinados por la burguesía, que retomó el poder
“Por eso sacamos la enseñanza: es imposible hacer una revolución con analfabetos. La educación es revolucionaria, me lo dijo personalmente Fidel Castro en una conferencia para campesinos en Cuba: mi generación tuvo que agarrar el fusil para hacer la revolución. La generación de ustedes tiene que agarrar el lápiz, el libro. Son las armas modernas para combatir a la burguesía.”
“Entonces en Brasil, cuando se hace una toma de tierras, el Gobierno expropia y la primera cosa que construimos es una escuela. Tenemos que repartir el conocimiento; si no repartimos el conocimiento no hacemos ningún cambio y la burguesía retoma el poder”, sustenta
Stédile se encuentra en Venezuela, enviado por el MST, como un gesto de apoyo al pueblo venezolano en este momento crucial ante un proceso electoral de importancia para Latinoamérica. Anuncia que ya existe una articulación de todos los movimientos sociales, desde Canadá hasta La Patagonia, incluyendo los grupos del campo y urbanos, asociados con el proyecto de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA)
–¿Y por qué del ALBA?
–El problema es que hoy en Latinoamérica se enfrentan dos proyectos. El proyecto del capital internacional que, bajo la dirección de Estados Unidos, quiere recolonizar nuestro continente con sus prácticas de tratado de libre comercio, injerencia militar y con eso intentan recuperar lo que perdieron con el ALCA
Del otro lado, hay otro proyecto que es de integración económica, política y popular que se contrapone a ese proyecto
Ese proyecto lo llamamos del ALBA, que para nosotros es más amplio que el acuerdo que hay entre los siete países. Esa es la parte del ALBA, que es la parte gubernamental, institucional; pero la otra parte es, incluso en mi opinión, más importante, porque representa una integración de los pueblos
Y dentro de ellos, los movimientos sociales tratamos de articular a quienes están contra el proyecto neoliberal, antiimperialista para unir fuerzas y le pusimos el nombre de Articulación Continental de los Movimientos Sociales hacia el ALBA
–¿Que grupos apoyan ese movimiento?
 –Hay movimientos desde Canadá hasta los mapuches en Chile. Creemos que hay más de mil movimientos sociales de todos los países. Adelanto que desde el 6 al 20 de mayo, vamos a realizar, en Brasil, una asamblea continental con 280 delegados de 24 países. Habíamos planificado hacerla el año pasado, pero por la enfermedad de Chávez, las elecciones y ahora su pérdida, la haremos en mayo. De Venezuela van a ir 20 delegados, uno de cada uno de los movimientos sociales que hay en el país, del campo y la ciudad
Con respecto al MST, señala que enfrenta una dura lucha impuesta por la coyuntura del enfrentamiento entre el modelo capitalista y el impulsado por los pueblos. Estos dos grupos, aduce, se disputan los recursos naturales y la agricultura
Luego refiere que las compañías transnacionales, el capital financiero, llegan a los países, compran enormes extensiones de tierras y tratan de monopolizar la producción agrícola
Además intentan apoderarse de los recursos minerales, como el petróleo, el hierro, la bauxita. Del otro lado se encuentra el movimiento campesino, acostumbrado tradicionalmente a luchar contra el latifundista; ocurre que ahora son estas empresas las que tratan de apoderarse de las tierras y controlar la producción agrícola
Ahora, sostiene Stédile, los sin tierra, los campesinos no se enfrentan al latifundista atrasado que contrataba sicarios para matar a los líderes sociales
Ahora se enfrentan a Monsanto, a Cargill, a Nestlé, que acaparan las tierras y usan la producción agrícola para producir biocombustible (etanol) y llevárselo para Estado Unidos para llenar los tanques de los vehículos “Ahora nuestros enemigos principales son las transnacionales, los bancos internacionales, que hacen inversiones en el agro. Entonces cuando tomas una tierra, no te encuentras con el gatito del latifundista; te encuentras al tigre de la Exxon, la Texaco, de la Cargill”, compara
Con eso “la lucha de clases en el campo se tornó más compleja y más dura para el campesino que tiene que asumir que para defender las conquistas en el agro tienen que unirse con los obreros de la ciudad, aglutinar una fuerza más grande que pueda derrotar el modelo del capital. De ahí esa concepción de articular los movimientos sociales del campo y del capital y por ello esa articulación de los movimientos en el ALBA”
–¿Y Brasil no tiene un gobierno de izquierda?
 –Los gobiernos de Lula da Silva y de Dilma, como ellos mismos dicen, no son gobiernos de izquierda; ni siquiera es un gobierno del Partido de los Trabajadores. Del Gobierno de Lula y de Dilma forman parte 15 partidos. De esos 15, solo 3 son de izquierda y los otros 12 son de derecha. Resulta que son gobiernos de conciliación de clases. Allí tienes un sector de la burguesía brasileña, de la clase media, los obreros, los campesinos, los más pobres
Todos están en el Gobierno. De ello resulta un Gobierno de un frente muy amplio que le da estabilidad, pero que por su composición de clase le impide hacer cambios estructurales
Agrega el dirigente brasileño que en la gestión de Lula, antineoliberal y anticapitalista, se recuperó la industria petrolera, se impulsó un programa de distribución de la renta; se impulsaron planes de vivienda, de salud, de alimentación. En Brasil nadie más pasa hambre, pero hasta allí llega la alianza
“Cuando el Gobierno intenta avanzar un poco más para un cambio estructural, que afecte los privilegios de la burguesía, esta se pone en contra. Y ha sido una oposición directa por intermedio del Poder Judicial y los medios de comunicación, que son los poderes en Brasil, sobre los cuales la burguesía tiene control absoluto”, confiesa
En Brasil hay unos 20 mil latifundistas que controlan casi la mitad de todas las tierras y están aliados con las transnacionales, explica Joao Stédile. Ellos producen soya, maíz, algodón y caña de azúcar. 80% de todas las tierras de Brasil son para esos productos
En las haciendas de los grandes propietarios trabajan unos 2 millones de obreros agrícolas. Luego, hay unos 300 mil que conforman una pequeña burguesía agraria que oscila entre el mercado nacional y el internacional
Abajo están unos 4 millones de pequeños campesinos que producen alimentos, que aunque controlan solo 15% de las tierras son los que producen todos los rubros para el mercado interno: la leche, la papa, las verduras, el frijol, el arroz. Y en este sector se ubican 800 mil familias que conquistaron tierras y que ahora están aglutinadas alrededor del MST
Una meta del MST es crear pequeñas plantas procesadoras en las zonas agrícolas, lo cual impedirá la emigración del campesino a la ciudad, a fin de que pueda estudiar y trabajar en su lugar de origen
“Evidentemente como en Venezuela tenemos un Gobierno popular será más fácil, porque el Gobierno puede aprobar recursos, direccionar tecnología y entre Brasil y Venezuela. Podemos hacer un intercambio tecnológico, trayendo maquinarias más pequeñas”, agrega

3 comentarios:

Marina dijo...
Hola Atilio, muy buena la entrevista! abre muchisimas puntas como la necesaria relacion entre movimientos sociales y politicos a nivel internacional, la connivencia de los gobiernos con las multinacionales, los modelos economicos extractivistas, la toma del poder, etc.
Solo quería marcarte un posible error de tipeo o traduccion en el parrafo que dice "De ahí esa concepción de articular los movimientos sociales del campo y del capital y por ello esa articulación de los movimientos en el ALBA”...suena un poco raro la articulacion del movimientos sociales del campo con el capital. saludos!
Atilio A. Boron dijo...
¡Seguro, debe querer decir "de las capitales" pero no me animé a corregirlo y creo que debe ser un error de traducción. Gracias por advertirlo y poner

Uruguay PROCLAMA: 1º DE MAYO DE LA CORRIENTE SINDICAL ALTERNATIVA.

Un nuevo 1º de Mayo conmemorado en un acto independiente y clasista con una consigna de la que nos sentimos parte como lo es construyendo la alternativa sindical que no es poca cosa. Muchas fuerzas juegan en contra del desarrollo de nuestra lucha, incluidas aquellas que son producto de nuestros propios errores y dificultades, porque el oportunismo juega todas sus cartas para que no se unan los que legítimamente creen en la unidad y la solidaridad de los que luchan.
Tiempos complejos para nuestra clase, para nuestro pueblo trabajador, tan pobre como siempre pero más indefenso, con una política económica que cada vez es más dura con los trabajadores y el pueblo. La manipulación de la inflación por parte del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para que le cierren los números al gobierno. El aumento de los alimentos de primera necesidad no ha tenido que enfrentar medidas de lucha por parte de la central, porque la única medida que plantean es hacer que un grupo de dirigentes sindicales cumplan su sueño y se transformen ellos en empresarios y crear una cadena de supermercados, no tomando en cuenta que la organización sindical no debe ser la que haga los mandados al gobierno y los que frenen la justa lucha de los trabajadores.
Con la aplicación de medidas antiobreras, como lo son la aplicación del Decreto 401, la esencialidad y llegando a hacer denuncias penales a aquellos trabajadores que luchan por mantener sus fuentes de trabajo. La criminalización de la protesta, la lucha ha sido moneda corriente de este gobierno con la triste complicidad en muchos casos de sindicatos madre, inclusive con la central sindical.
Las PPP, lo sucedido con PLUNA, el aval a López Mena, la privatización en el ferrocarril, etc., son claras demostraciones de que el país productivo es un verso y que el PIT-CNT es cómplice de esa mentira.
La educación cada vez tiene peor calidad y el gobierno trata de responsabilizar a los educadores, no haciéndose cargo de que el problema no fue generado por los trabajadores sino por responsabilidad de un gobierno que promueve la educación privada, al igual que lo hace en la salud.
En este caso lo peor no es que el FONASA defienda al empresariado médico sino que los que pagan las consecuencias son los trabajadores y las trabajadoras que ven cómo mueren sus iguales en la puerta de una emergencia o en el tour que tiene que hacer una ambulancia en búsqueda de una cama de CTI.
Las tercerizaciones que sólo promueven la generación de contratos chatarras y subempleo, las organizaciones que con tanto esfuerzo se crearon durante años para la defensa son ahora instrumentos inútiles en manos de testaferros del capital.
Son tiempos difíciles, claro está, también para nosotros, los militantes sociales que no vendimos nuestras convicciones al precio de los privilegios y las soluciones individualistas.
En este marco la pregunta es obvia: ¿cuál es la tarea compañeros? Cada paso adelante del enemigo es un paso para atrás para el pueblo, y vaya si han dado pasos para adelante. Vaya si, como nunca en la historia, han logrado acrecentar sus fortunas y privilegios los dueños del capital y sus lacayos supernumerarios tan bien distribuidos hoy en todo el tejido social. Vaya si hemos retrocedido en los niveles de conciencia de clase y anticapitalista de nuestro pueblo, que hasta parece un honor salir en fotos con la embajadora del imperialismo en el Uruguay. O que el BID done cientos de miles de dólares para la formación sindical.
¿Cuál es la tarea, compañeros? ¿Cuál es la mejor manera de captar la atención y promover la conciencia de esos miles de jóvenes trabajadores que día a día son arrastrados a la concepciones de la conciliación, del “hacé la tuya”, de la delegación, del conformismo y la resignación? ¿Cómo reconquistar la participación de los miles de compañeros que han abandonado la lucha y resignado la esperanza? Los sindicatos están cada vez más vacíos, la democracia obrera es cada vez más pisoteada, la participación cada vez más desvalorizada.
Esto, a nuestro entender, se da porque sindicato que no pelea retrocede. Y retroceder lleva a que se pierda la credibilidad y el sentido de ser. Dependemos de nuestra capacidad de llegar con claridad a todos los trabajadores de base, dependemos de nuestra inteligencia para proponer, promover y sustentar con nuestro ejemplo alternativas claras en todos los terrenos.
Debe ser otro el modelo de sindicato, otra la democracia, otros los objetivos, las demandas y los métodos. Debemos recuperar la solidaridad con los que luchan, la unidad de acción, en pocas palabras recuperar y levantar viejas banderas del sindicalismo clasista y combativo.
Los trabajadores que integramos los sindicatos independientes de la Coordinación Sindical Combativa estamos convencidos de que las actuales estructuras del movimiento sindical atentan contras esas posibilidades. Maniatan a los trabajadores y los condenan en dirección contraria a sus propios intereses. Estamos convencidos de que la primera lucha para los militantes sindicales es la de levantar organización independiente por la base, organizaciones de nuevo tipo que no tengan como primer planteo la conquista de los puestos de dirección, la dirección es para ellos que entregan, hay que hacer alianza con los de abajo.
Por el contrario, es por la participación, por la responsabilidad individual y la conciencia colectiva. Es en contra del capitalismo y todas sus mentiras, contra el oportunismo. Es por otra cultura, por otra democracia y por otra plataforma.
La central sindical promueve la conciliación con los que explotan, con el gran capital y con el imperialismo. A la prueba está que hoy en la plaza 1º de Mayo habló Richard Reed que es empresario, Marcelo Abdala que es entreguista y Beatriz Fagián que llama asesinos a los trabajadores.
Nosotros desde la Coordinación Sindical Alternativa no vamos a ser cómplices de esa entrega, sino por el contrario, llamamos a fortalecer el sindicalismo clasista y apoyaremos a todas las organizaciones sindicales que estén dispuestas a dar el paso de independencia para ser dueños de nuestro propio destino. No nos quedaremos de brazos cruzados porque tenemos la obligación moral de ser solidarios co0n los que luchan, practicar la unidad con los que luchan porque acá siempre habrá un brazo fraterno y solidario con los trabajadores pero duro y fuerte contra los que explotan y los que entregan.
La Coordinación Sindical Alternativa está comprometida a brindar toda su solidaridad y fuerzas para los trabajadores, porque no estamos solos, porque estamos dispuestos a luchar y a pelear por un sindicalismo por y para los trabajadores.
Una vez más la conmemoración de esta fecha tan significativa ha logrado unirnos y hacernos visibles. Somos un acto alternativo, somos un acto autónomo, independiente, somos un acto combativo que nos muestra capaces de levar adelante una unidad con compromiso. Y si es para la lucha somos un acto de principios.
Somos un acto anticapitalista, los trabajadores de la Coordinación Sindical Alternativa creemos firmemente que este es el camino y que en él están las respuestas.
¡Unidad para luchar! ¡Por la independencia y contra la conciliación de clases! ¡Por nuevos sindicatos y verdadera democracia! ¡Por una lucha unificada por abajo! ¡Por una alternativa clasista para los trabajadores! ¡Por una plataforma que confronte con los intereses del capital!
¡Viva el 1º de Mayo!
¡Viva los trabajadores